viernes, octubre 22, 2010

Que no digan que he vivido en vano


Orión, al otro lado del río.

"¡Que no digan que he vivido en vano!", dijo el astrónomo Tycho Brahe cuando estaba próximo a morir. Brahe, inmensamente rico y protegido del emperador, había pasado gran parte de su vida observando los astros y disponía de las más fiables mediciones de las posiciones de los planetas. Pero no era capaz de descifrar el gran enigma de las órbitas planetarias por si solo, aunque por aquellos tiempos empezaba a sospechar que el modelo heliocéntrico de Ptolomeo era demasiado complicado e impreciso para ser cierto, y había incluso propuesto un efímero modelo propio.

Cada vez era más evidente que su ayudante, un tal Kepler, pobre y corto de vista, era excepcionalmente inteligente. Tal vez hubiera podido encontrar la respuesta, pero los científicos (como los cantantes, los dictadores y tantos otros) son grandes ególatras. "¿Y si con mis datos, el resultado de una vida de trabajo, este Kepler descubre algo realmente importante?", pensaba Brahe. De modo que en lugar de pasarle las observaciones competas se las iba cediendo con cuentagotas. Brahe, además de astrónomo, era un hombre de mundo (¿un poco vividor?) que perdió la nariz en un duelo y que disfrutaba de los placeres terrenales. Pero en el momento de morir le entró el pánico a no dejar una obra. ¡Qué no digan que he vivido en vano! Y finalmente consintió que Kepler accediera a los datos.

Kepler resultó ser un gran físico y matemático, casi a la altura de Newton o Einstein. Y resolvió el enigma, que además de no ser sencillo tenía una solución inaceptable para el hombre medieval: los planetas se mueven en elipses con el sol en uno de los focos.

Las leyes de Kepler fueron un enorme paso adelante. Pero fue Newton el que entendió y demostró las causas de este movimiento. Se debe a que dos cuerpos cualesquiera se atraen con fuerza proporcional al producto de sus masas e  inversamente proporcional cuadrado de su distancia. Y con su demostración, Newton se puso punto final a la edad media. Es tan importante que debería explicarse cada domingo en todas las Iglesias.

Pero ¿todos aspiramos a dejar una obra, por modesta que sea? ¿Es ese el objetivo de la vida?

18 comentarios:

MartinAngelair dijo...

Dejar una obra?,...


...o transmitir otras de generación en ya generaciones.




Si no existiese la figura del relator,...

...no habría vidas vividas en 'no vano',... :)






Me encanta esta fotografía.





Besos.
B.T.C.M.

Joselu dijo...

Creo que había una película japonesa cuyo nombre no recuerdo ahora en que el anodino protagonista había llevado una vida sin dimensión en la que todo había sido gris. El médico le comunicó que tenía una enfermedad mortal y que moriría en el tiempo de un año. Esto supuso un enorme golpe en el personaje, pero cuando se repuso, decidió hacer algo hermoso de su vida, algo que mereciera la pena, y creo que se puso a hacer un parque infantil con sus propias manos. Con este propósito se levanta cada mañana, sintiendo por primera vez que su vida va adquiriendo sentido. Pienso, en conclusión, que hemos de lograr hacer con nuestra vida algo con espesor. Tenemos una única oportunidad, y quizás no tenga ninguna proyección ni trascendencia, pero hay que aprovecharla aunque sólo sea por estética (la ética viene añadida). Una historia bien narrada, que me ha explicado cosas que no conocía.

Oddiseis dijo...

En un cierto modo de pensar, todos aspiraríamos a alcanzar la vida eterna. La trascendencia es la base de todas las religiones, incluso de las no teísta como el budismo, e incluso existe cierta forma de "trascendencia atea" en la persistencia del código genético.

Pero por si acaso, por si al morirnos no hay nada ni nadie esperándonos al otro lado, muchos sienten la necesidad de asegurarse al menos un sucedáneo de vida eterna en forma de "memoria". Hacer algo que sea recordado, que pase a la historia, conseguir que se nos conmemore durante todo el tiempo posible, morar una tumba que sobreviva a los tiempos ... todo ello es lo mas cerca que podemos estar de ser eternos.

Y en cierto modo, si la vida es una gran acumulación de información, de entropía negativa, la pervivencia de nuestro legado, sea material o espiritual, es en sentido estricto la pervivencia de nuestra vida.

Ramon Portillo dijo...

Debería serlo...

nomesploraria dijo...

Me temo que de mí sólo van a quedar improperios y denuestos.

frikosal dijo...

Y los crusanes

n0n0 dijo...

No dejaré ni bonito cadaver...qué ruina!.

Dr. Jorge Garat. dijo...

Pensar en que lo que hagamos significará algo para los que estén cuando uno ya no esté, me suena a narcisismo, a soberbia. ¡Pero, si finalmente uno no estará! No será. Ni siquiera lo sabrá.
¿Alguien piensa que Newton calculaba cuanto y como iba a ser su trascender?
Adivinarán que soy ateo.
¿No habrá otra cosa por la cual vivir. O más bien: ¿Cual será el sentido de la existencia?
Tampoco es fácil ser ateo.

MartinAngelair dijo...

Uff!


Qué bueno!



Me hacía falta.




B.

Jordi Busqué dijo...

Yo creo que tiene mucho avanzado la persona que se da cuenta de lo excepcional de la própia existencia. Con ese pensamiento en mente no puede existir el aburrimiento.

Aureliano Buendia dijo...

La obra mas importante que debemos aspirar a dejar son los buenos recuerdos.

Belnu dijo...

Me encanta la alegría de Tyco Brahe. Y tu foto

igniszz dijo...

Los domingos se adoran a dioses que no son más extraordinarios ni misteriosos que la gravedad, la fuerza más débil que existe en el universo y la que llega a dar forma a las estructuras más grandes conocidas. Santa sea la gravedad, adoremos la gravedad, es una razón de peso, no?

Anónimo dijo...

Lo que sigue no tiene categoría de comentario, pero no sabía cómo contactar de otra forma. Te agradecería que no figurara como tal. Te explico el motivo. Me encanta la forma sencilla y directa de enmarcar unos personajes en su contexto histórico y personal,y mezclar ciencia y humanismo en el mejor de los sentidos. Soy profesor y recolecto textos breves para "enganchar" a mis alumnos. En 1º ESO acabo de dar las peleas entre geocentristas y heliocentristas, ciencia y religión, etc. Y como texto les puse "El eclipse" de Monterroso con preuntas e indicaciones sobre el fenómeno astronómico, el respeto a otras culturas, el ego de los "avanzados", etc pero me quedaba en el tintero algo sobre los propios científicos que fuera ameno. El motivo de este rollo es pedirte permiso para usar tu texto. Y agradecerte los buenos ratos de pensar que me da tu blog. Salud. Llozepomio

frikosal dijo...

Llozepomio,
Desde luego que puedes usarlo, si es para enseñanza es un honor. Pásales el enlace si quieres, pero piensa que no puedo garantizarte que todo lo que cuelgo en el blog sea educativo.

A todos,
Siento mucho no participar en la conversación que yo mismo he empezado. Estoy preparando mis charlas de fotogenio, además de tantas otras cosas, y voy desbordado de trabajo. Pero les agradezco sus comentarios, que jamás dejo de leer.

Guerrillera dijo...

a veces me planteo que sentido tiene todo

frikosal dijo...

Ánimo!

Miazuldemar dijo...

"Es tan importante que debería explicarse cada domingo en todas las Iglesias". Qué buena frase, ¿por qué no se explica nunca lo importante en ninguna parte? Nos tienen alienados.

Uy! Explicar eso en las iglesias, no sabe usted lo que dice, sacrilegio!!!!