domingo, octubre 17, 2010

Música para las bestias


Sono belle le cose

A mi, si es de noche, no me gusta demasiado oír música en la naturaleza. Prefiero el silencio, que en verano no es tal silencio si no más bien el canto de los grillos y, a veces, del cárabo. Incluso Bach o Miles Davis me parecen estridentes cuando estoy fotografiando las estrellas. Pero a veces, pongo música. Y esto suele ser por culpa de los jabalíes.

Los jabalíes no es que sean estúpidos, que no lo son, si no que tienen una inteligencia que se basa más en las costumbres y en el interés que en la reflexión. Además, van siempre pendientes de la comida, y de noche se guían sobretodo por el olfato, de modo que según como sople el viento, pueden acercarse mucho a nosotros sin habernos notado. Cuando lo hacen, roncan amenazadoramente y las hembras con crías además gruñen  como un perro rabioso. Yo se que ahora esto parece que no sea nada, que un jabalí no es un lobo o un tigre. Pero en medio de la noche solitaria, ese fuerte gruñido que procede de un animal que no podemos ver y que debe estar a cuatro o cinco metros, les aseguro que asusta.

Los jabalíes, digo, se pasan el día hozando, y son criaturas codiciosas que no piensan más que en el beneficio. No sienten ningún interés por el arte ni las ciencias, y con solo que supieran hablar un poco mejor, podrían perfectamente haberse dedicado a la especulación inmobiliaria, a la banca, o haber llegado incluso a alcaldes. Es mejor mantener alejados a estos animales, que pueden ser muy cobardes o muy valientes, como algunas personas: nos tienen un miedo atroz si piensan que somos cazadores, pero serían capaces de embestirnos con tal de no apartarse un metro de su camino si se dan cuenta de que somos inofensivos. Y para alejar a los jabalíes, basta con poner cualquier clase de música.

Pero a mi, ya lo he dicho, en el silencio de la noche cualquier música me resulta estridente. Pongo a veces el altavoz del teléfono, que se oye desde unos pocos metros, pero es para alejar a las bestias más que para entretenerme a mi.

Ahora bien, una noche de invierno el cielo era especialmente bello cuando empezó a sonar el disco de Gianmaria Testa que abre la entrada (y que me recomendó mi amigo, el genial e inclasificable NMP).

Y estaba justamente sonando Sono belle le cose cuando aparecieron unos ojos brillantes en la oscuridad. ¿Sería un gato? Poco a poco los ojitos se fueron acercando y,  a la luz de la discreta luna tomó forma nada menos que un zorro, al que vi subir con toda la elegancia del mundo a una vieja pared de piedra para sentarse y poder disfrutar mejor de la música.

Se ha hablado siempre mal de ellos, y las fábulas los presentan como astutos e interesados, pero no es cierto: los zorros, a diferencia de los jabalíes, son criaturas educadas y sensibles, que siempre saben estar y sienten genuino interés por la Música, la Astronomía y las artes en general. En el fondo, son casi tan domésticos como los perros, y algunos de ellos, según me han dicho, sienten una cierta envidia de sus primos los lobos que hace ya muchos años fueron una noche a observar la hoguera de unos hombres y terminaron por quedarse a vivir con ellos.

De modo que yo dejé por un momento las estrellas y a la luz de la linterna le hice una foto a este caballero. Yo se que no es una gran toma desde el punto de vista técnico, pero es un grato recuerdo y pensé que les gustaría verla. Márchate, zorrito amigo, que dentro de cuatro horas el día ya va a clarear, y de la casa de enfrente saldrá un cazador con la escopeta para pegarte un tiro.

23 comentarios:

Jordi Busqué dijo...

Mi querido amigo, en verdad le digo que esta es una de las mejores fotos que he visto en mi vida. Es usted un artista, y si en lugar de Frikosal se llamara Vd. James vendria un museo de esos chulos y se la compraría por un millón de dolares.

n0n0 dijo...

Si que dan canguelo los jabalies en la noche, si.
Qué bueno lo del zorro melómano, una historia con mucho encanto. Aunque...¿no habría gambas esa noche? :).

Pere Soler dijo...

Coincido con Jordi, una de las mejores fotos que he visto en tiempo, me ha sorprendido y me ha alegrado poder ver que todavia hay momentos muy bellos que se pueden capturar en la improvisación.
Por otra parte Dr. entiendo perfectamente lo de los jabalies, caballos, perros, vacas... y....en la noche oscura. ;-)

Xavi Piera dijo...

la foto es genial, y chapó por aguntar y tomar la foto.
De noche, solo y en el monte qualquier ruido te parece peligroso.
A mi se me cruzó un ciervo una vez, lástima que la cámara estaba capturando un paisaje astronómico.Pude contemplar su belleza en la oscuridad...y sin música..

nomesploraria dijo...

Sono belle le cose, sí
Y la foto de la zorra, también

nomesploraria dijo...

Cuídese les los jabalíes sodomitas amigo mío

Marciano Ansotano dijo...

Algún alcalde sí que llegó a jabalí. Incluso se domesticó y se hizo cerdo. Eso cuentan.

frikosal dijo...

Jordi,
Puede usted llamarme James, si es para darme un milloncete jeje.

nono,
No, esa noche fue sin gambas.

Pere,
En fotografía de naturaleza, a menudo buscamos demasiado la perfección técnica y eso nos lleva a descuidar la emoción y la originalidad. Yo debo agradecerle a Jordi muchas de las cosas que se, Jordi tiene un conocimiento mucho más completo y ecuánime de la fotografía y aporta una visión personal.

Xavi,
Se agradece ! Menudo susto el ciervo.. Este verano pasó por mi lado una manada de corzos, hembras serían, y me acojoné vivo pensando que me embistirían. Vi los ojos brillando que pasaban a unos metros por encima de mi, a toda velocidad. Les apunté con la linterna y les pregunté "qui sou?", como Dersu Uzala que a todos los animales les llamaba "gente" en esa película.

Nmp,
Si que lo sono, y la foto de la Naveta la hice gracias a esa canción.

Marciano,
Buena observación.

Estoy desbordado de trabajo, esto no es divertido.. no se si hacerme anacoreta.

Trebol-a dijo...

Impresionante la foto del zorro, digna de una "antología de la fotografía de naturaleza" y, no sé si deliberadamente, muy en la linea de que Jordi Busqué tiene puesta en pagina ahora.

... el problema es que la tenido que ver lagrimas en los ojos despues de leerle decir que "y con solo que supieran hablar un poco mejor, podrían perfectamente haberse dedicado a la especulación inmobiliaria" . Mala uva tiene la parra, que diría el zorro!! :)

Inuit dijo...

Una entrada inmennnnnnnnnsa, doctor.

Inuits

SHIN JIN MEI (Poema de la Fe en el Espíritu).
Maestro KANCHI SÔSAN (¿-606).

Nuestro espíritu,
cuando permanece tranquilo
se desvanece
espontáneamente.

Iván Díaz Pallarés dijo...

Lo que da miedo no es la noche, lo que da miedo es la soledad. (A mí los jabalíes me dan miedo a todas horas, sobre todo cuando corren hacia mí y silban las balas detrás).

Anna Pantinat dijo...

Magnífica entrada.
Sobre música y bestias, vean "la historia del camello que llora"
http://es.wikipedia.org/wiki/La_historia_del_camello_que_llora

Se la recomiendo

MartinAngelair dijo...

Los jabalíes también escuchan música,...


...sería un buen título para un cuento de humanos.






Es cierto que a veces nos desvelan,... :)





Muy bonita la entrada. Sí, muy bonita.




(De esta 'música', no hace mucho que ya nos has 'hablado')






Besos y buenas noches.

Inuit dijo...

Anna Pantinat,
Acabo de ver la peli y me ha encantado. Muchas gracias por dejar la información. He intentado ir a tu blog para hacerte el comentario pero.....?
Disculpe la intromisión estimado Agrimensor.

Inuits de buenas noches.

Icíar dijo...

Si es que hasta el zorrito se comporta como un gatito cerca de usted.

Joselu dijo...

Hace dos semanas junto al colegio de mis hijas, entre las casas (en Collserola), a media tarde tuve ocasión de ver a una familia de jabalíes. Era una patulea de nueve. Los padres y siete crías. No es lo mismo que encontrarlos en el bosque a media noche, pero yo sentí ternura por ellos. No tenía cámara pero sí un libro de poesía mística y serenamente me dirigí a ellos y les leí un poema de San Juan de la Cruz. Pusieron cara extrañada, pero no se fueron. Aguantaron y en algún sentido sentí más comprensión hacia las palabras del abulense que la que constato otras veces en ejemplares del bachillerato, así que no sólo hay música para zorros o jabalíes (y sus jabatos), sino también poesía, y aseguro que les gusta. Oí sus gruñidos de satisfacción. Cuando acabé, cerré el libro y ellos me miraron, gruñeron y se fueron todavía emocionados. Esta es mi experiencia.

frikosal dijo...

Estás incluso peor que yo ! El mismo San Francisco hubiera hecho la señal de la cruz de haber estado allí !

Yo entiendo lo que dices pero piensa que estos jabalíes de la zona alta de Barcelona no han recibido de los humanos más que buenas palabras, y apenas se les puede considerar como salvajes. Los que hay en Huesca interactúan con nosotros exclusivamente a través de las cacerías, y eso quieras que no le amarga el carácter a cualquiera.

Hablando de mística, conoces el Llibre de Amic e Amat, de Llull ?

frikosal dijo...

Anna, Inuit,
Se puede ver el vídeo ? Yo solamente pude leer el resumen.

Ivan,
Yo no lo veo como tu, lo que da miedo es la noche, la falta de visión. La soledad a mi casi me tranquiliza.

Depués más..

Anónimo dijo...

Historia del camello que llora.

http://www.youtube.com/watch?v=3Rqm6yf-HcA

diminuto blog dijo...

Me gusta la fotografía, y estoy de acuerdo con los destinos prometidos por Busqué.
Claro que, ni usted se llama James, ni sabe lo que es un millón de dólares.

No he contado las palabras que componen su relato, pero sí han pasado ante mis ojos un millón de escalofríos. De puro regustito.

Erelea dijo...

Los zorros suelen ser desconfiados. Que suerte que te aguantara como para tomar una foto.

Enhorabuena.

Miazuldemar dijo...

Me ha encantado la entrada.
Doy fe de que los jabalíes asustan un poco, sólo me he topado con ellos 3 veces. Dos siempre han salido corriendo, la tercera también, pero se quedaron tan cerca que se les oía gruñir y no me decidía a seguir mi camino. Hasta que decidieron marcharse. Sin embargo también los he oído por la noche, muy cerca, y no me invadió tanto temor. No sé, cosas del estado de ánimo supongo. Siempre los he considerado inofensivos, pero al sentir que no se alejan demasiado...el temor llega.

Qué guapo el zorro. Astuto, esquivo, pero curioso a la vez. Aquí se ve que le pudo más la curiosidad. Y sí, es mucho más grácil, fino y elegante que un jabalí.

Saludos.

Erna Ehlert dijo...

Como me gusta la foto y tu texto del Montserrat.
Tengo ganas de ir. Fue una vez hace mas de 40 años.
Hace poco estuvimos en el Torcal de Antequera.
Luego la luna de tu entrada anterior también es una maravilla con este marco de rocas.

Pero de estos últimos dias la que más me gustó es la del zorillo.
Es una verdadera "pasada".

Saludos