lunes, abril 15, 2013

¿Como fotografiar a una gata negra con la luz apagada y sin trípode?

Os propongo un pequeño enigma. A ver quien adivina los parámetros de esta fotografía (tiempo de exposición, diafragma, focal, ISO). Es Andrómeda, que estaba preparándose para dormir sobre la cama de mi hijo, con la luz apagada. La fotografié sin trípode, me gusta complicarme la vida :)

lunes, abril 08, 2013

Efecto seda, con un postproceso

Uno de los recursos utilizados en fotografía de paisaje es aumentar el tiempo de exposición para lograr el denominado "efecto seda", que da un aire mágico a las masas de agua en ríos, cascadas o playas. Esto se logra con un trípode, aumentando el tiempo de exposición al máximo. No obstante, en escenas diurnas, incluso con nubes, podemos encontrarnos con el problema de que incluso cerrando al máximo el diafragma el tiempo de exposición sea demasiado rápido para lograr el efecto deseado. Una solución (la clásica) es recurrir a un filtro neutro, que simplemente oscurece la toma por igual en todos los puntos. Los hay de varias densidades, pero los filtros buenos no son baratos y además uno debe acordarse de tenerlos a mano en el momento adecuado.

Pero en este caso, podemos hacer algo equivalente a aumentar el tiempo de exposición promediando varias fotos. En el campo, bajaremos la sensibilidad de la cámara al mínimo y cerraremos el diafragma. De este modo, tomaremos diversas fotografías que una vez combinadas van a resultar en algo muy parecido a lo que habría resultado con el filtro neutro.

En mi caso, tomé 16 fotos consecutivas en la cascada de Gulfoss en Islandia. Son todas parecidas a esta:

Tiré a 1/30 F22 ISO 160 (error: debería haber tirado a ISO 100). Ya en casa, los pasos a seguir son:

1-Revelar todos los archivos RAW con los mismos parámetros, y evitando usar el balance de blancos automático que podría ser ligeramente diferente de una a otra foto. Yo lo hice en Lightoroom y después exporté las fotos como TIF de 16 bits para no perder información.
2-Transferir las imágenes a un "objeto inteligente" de Photoshop. En Photoshop: Archivo / Secuencias de comandos / Cargar archivos en pila
Marcar "Crear objecto inteligente después de cargar capas" pero no "Intentar alinear" (suponiendo que las fotos se han hecho con un trípode).
3-En Photoshop: Capa / Objetos inteligentes / Modo de apilamiento / Promedio
4-En Photoshop: Capa / Acoplar imagen
Ahora ya está calculado el promedio, y tenemos una foto muy parecida a lo que hubiéramos obtenido con un tiempo de exposición 16 veces superior, es decir con un filtro neutro de cuatro pasos:

Hacer esto mismo con un programa de matemáticas como Matlab es un interesante ejercicio que dejo para mis estudiantes de fotografía tecnocientífica.

Ya solamente nos queda procesar la imagen final. En mi caso, la he importado de nuevo a Lightroom, he aumentado el contraste y la saturación. También he aumentado la "claridad", que es útil para que las estructuras del tipo nube, cascada, nebulosa (en astrofotografía) se vean mejor... pero hay que evitar excederse.

Este sería el resultado:

Naturalmente, una vez logrado uno puede preguntarse ¿merecía la pena utilizar siempre el efecto seda?. Esta es otra cuestión. Puede ser un buen recurso, pero no siempre funciona. Si estamos ante una gran cascada o una ola impresionante, probablemente sea mejor obturar lo más rápido posible si no queremos rebajar su potencia visual. Por el contrario, ante un pequeño salto de agua, podemos lograr potenciarlo visualmente.

Por último, a veces no hay más remedio que usar este efecto, por ejemplo en fotografía nocturna, como en esta foto de un grupo de gaviotas durmiendo sobre una piedra, en el Cantábrico.


Islandia y el eslabón más débil

Foto de Roger Eritja. Al fondo a la derecha estoy yo (de color azul), acercándome a cascada para tratar de obtener un primer plano. Al final la pobre cámara quedó completamente mojada, pero fue una experiencia memorable ponerse casi debajo de esa mole de agua.  

He pasado una intensa semana de fotografía en Islandia. Han sido días apasionantes entre paisajes realmente maravillosos. En Islandia las condiciones de luz son muy variables, las nubes corren a toda velocidad por un cielo cristalino y se puede pasar de pleno sol a nieve en cuestión de minutos. Por las noches, en lugar de relajarnos y poder descargar las fotos tranquilamente, teníamos que apresurarnos para poder salir a tratar de ver las auroras boreales. Todo esto, junto con las condiciones de frío, humedad, agua de las cascadas y del mar, supone una dura prueba para todo el equipo, desde el trípode hasta las tarjetas de memoria.
Impresionante ola, a última hora de la tarde en la playa de Dyrholaey

En mis talleres de fotografía nocturna comento la importancia de usar un cable disparador de calidad. Este dispositivo, humilde al lado de las cámaras y los pesados teleobjetivos, suele fallar en el momento más inesperado. Hay dos posibilidades: comprar uno cualquiera en ebay o decidirse por el original de la cámara, que suele ser mucho más caro. Yo aconsejo echar cuentas, mirar lo que vale la cámara, el viaje, la posibilidad de perder una foto nocturna irrepetible.. y entonces decidir. Mi primer intervalómetro de ebay se estropeó en la segunda salida, y en Islandia (como para darme la razón) me falló otro cable de marca blanca. Por suerte, llevo el original Nikon, que sigue aguantando a pesar de estar lleno de golpes y arañazos.


Hielo azul y cenizas volcánicas en un glaciar


Todas las cadenas tienen la resistencia de su eslabón más débil. De nada sirve un buen cuerpo de cámara réflex o un caro 70-200 2.8 si la rótula del trípode no es lo suficientemente rígida. Aunque no es tan evidente, lo mismo sucede con las tarjetas de memoria. En la Isla de Pascua vi con desesperación como una de las fotos que había hecho quedaba ilegible después de haber estresado la cámara tirando en ráfaga y verificando el foco de las fotos cuando todavía se estaban descargando a la tarjeta. Para ahorrarme unos euros, había comprado las tarjetas Compact Flash más baratas que encontré. Esta tontería estuvo a punto de hacerme perder dos importantes fotos: la Vía Láctea sobre los moais en Rapa Nui y la Luz Zodiacal sobre el Pacífico. Las dos han sido seleccionadas por la NASA para la página Apod. Desde entonces siempre compro tarjetas SanDisk. Esto no elimina la posibilidad de perder una tarjeta, o de sufrir un robo, de modo que en mi D600 tengo configurada la segunda tarjeta como backup de la primera, y durante el viaje de regreso llevo una de las dos en la bolsa con el resto del equipo y la otra el el bolsillo.

Otro día hablaré de las Auroras Boreales, y también del espinoso asunto de si usar una sola tarjeta muy grande o muchas pequeñas. De momento os dejo con un geyser, pero no uno cualquiera si no el del pueblo de Geysir, en Islandia, el que dio nombre a todos los demás en el mundo.


La tierra hierve en Geysir

sábado, marzo 23, 2013

D600 a ISO elevado, primeras pruebas

Como comentaba en la anterior entrada, a ISO elevado la Nikon D700 tiene un problema bastante desagradable denominado "blooming". No es algo que aparezca siempre, solamente aparece en dos ocasiones: (i) cuando uno menos se lo espera y (ii) cuando más molesta. Bromas aparte, el blooming es una banda horizontal de ruido que acompaña a las luces altas. A diferencia del ruido normal, que puede reducirse con un filtro o promediando imágenes, el blooming no se va fácilmente de nuestras fotos, y es un verdadero incordio para la astrofotografía. Mi principal motivo para comprar la D600 fue precisamente este. El blooming desapareció con la D3s y después con la D4, la D800 y la D600.  Insisto: no es un problema para las fotos normales, pero si para el tipo de fotos que yo hago.
D700, ISO 6400, con blooming

D600, ISO 6400, sin blooming

Además de esto, a igual tamaño final de la imagen e ISO, la D600 es apreciablemente mejor que la D700. Todo esto ¿compensa la pérdida de versatilidad respecto de un cuerpo de la gama profesional? No sabría decirlo, depende de la persona. Claramente, la D700 (y la D800 y no digamos la D4), van mejor. Se puede, por ejemplo, cambiar el modo de exposición fácilmente sin apartar el ojo del visor. Además, parece que enfoca algo mejor con poca luz. Los usuarios acostumbrados a la D70, D80, D90 o D7000, se encontrarán perfectamente bien con una D600, pero los que vengan de la D200, D300 o D700, van a notar un paso atrás con el cambio de cuerpo.
D600, ISO 25600, a la luz de la luna sin trípode

Antes de terminar, os dejo una fotografía hecha con una D600, a ISO 25600 (!), con una exposición de 1/3 s a F2.8, con un 14-24mm a 14mm. ¿Para que semejante sensibilidad? Bien, es una toma iluminada solamente con la luz de la luna, tirada a pulso. Es evidente que de noche suceden cosas interesantes, que van a interesar a los fotoperiodistas y que no pueden fotografiarse con un trípode.

lunes, marzo 18, 2013

D600, primeras impresiones

Siempre que compro una nueva cámara hago el pequeño ritual de tomar una foto en la tienda para probarla. En Casanova Fotografía (Barcelona), a ISO 3200, con la Nikon D600. 

Llevo ya cuatro años usando solamente la D700 para casi todas mis fotos. Esta cámara habrá sido uno de los modelos de mayor éxito en la historia de Nikon y yo desde luego estoy muy contento de ella. Después de un uso intensivo en condiciones duras, mi D700 sigue en plena forma. A petición de Quesabesde, la comparé con una nueva y los resultados -después de muchos miles de fotografías de larga exposición- eran idénticos a los de una cámara nueva.

Entonces, ¿por qué comprar una nueva? ¿y por qué precisamente la D600 y no la D800 o la D4?.

Me explicaré. La D700 tiene un molesto problema denominado blooming que hace que las altas luces se desborden dejando bandas claramente visibles en determinadas condiciones, siempre muy extremas. Este defecto fue corregido en el sensor de la D3s, y todo el mundo esperaba una D700s con el mismo sensor que su hermana mayor.. pero Nikon no la fabricó. La siguiente generación de cámaras Full-Frame, la D4 y la D800 representó un aumento en la resolución pero no una gran mejora en la sensibilidad. Con Roger Eritja pudimos probar las dos cámaras durante un fin de semana (aquí está nuestro artículo). La D4 me encantó por su ergonomía y rapidez, pero es demasiado cara teniendo en cuenta la frecuencia con la que Nikon lanza sus modelos profesionales: es imposible amortizarla. La D800 ya no me gustó tanto. El cuerpo representa una evolución de la D700 y está muy bien, aunque la cámara me parece demasiado lenta para fotografiar fauna. Pero el sensor tiene una resolución muy elevada que yo no necesito y que en la práctica me obligaría a cambiar el equipo informático: ordenador fijo y portátil. Demasiado dinero para una mejora relativamente pequeña en sensibilidad.. pero me quedaba pendiente resolver el problema del blooming.

La D600, con "solamente" 24 Mpixels y un cuerpo más sencillo que el de la D700 o D800, se anunciaba como la primera full-frame asequible de Nikon. De entrada no me pareció interesante, hasta que pude probar la sensibilidad de su sensor. DXO le asigna un valor de 2980, que es prácticamente igual a los 2965 de la D4 o los 2853 de la D800, algo superior a los 2303 de la D700, y -sobretodo- sin blooming (cosa que hasta donde yo se, DXO no tiene en cuenta). Mi ideal hubiera sido el sensor de la D4 en el cuerpo y precio de la D800, pero ya que esto no existe, la D600 me ha parecido la mejor opción para mis necesidades.

Los fabricantes de equipos fotográficos saben muy bien como exprimir al máximo a cada cliente. La D600 tiene algunos pequeños defectos que son irrelevantes para un usuario ocasional pero realmente molestos para un uso profesional. Por ejemplo: el cuerpo es demasiado pequeño para ser práctico con ópticas profesionales como el 24-70 o el 14-24; el cable disparador tiene un conector diferente al de las cámaras profesionales y faltan algunas funciones interesantes (el botón AF-ON, por ejemplo). Algunas de estas pequeñas pegas pueden resolverse estudiando a fondo el manual; en la próxima entrada os explico como la he configurado.

De momento, y para resumir:

-¿Si tengo una D700, merece la pena comprar una D600?. Si, si es para mejorar en calidad de imagen a ISO superior a 1600, o si realmente se necesita más resolución a ISO bajo.

-Si tengo una cámara con sensor DX como la D300 ¿merece la pena comprar una D600?. Esto ya es más complicado. El problema de pasar a FX es que las ópticas que realmente van bien son muy caras y muy pesadas. Por otra parte, para muchos tipos de fotografía (como fauna o macro) el DX va igual de bien, o incluso mejor. Antes de comprar, mi consejo es cerrar los ojos y pensar: ¿Qué fotografías haría con la cámara nueva que ahora no puedo hacer? ¿Qué ópticas me harían falta?.

viernes, enero 25, 2013

Amy Martin, San Anselmo y el argumento ontológico

Diversas cuestiones me mantienen alejado de la blogosfera. Debo, sin embargo, regresar brevemente para poner de manifiesto las ramificaciones metafísicas del caso Amy Martin. Para quienes me lean desde otro lugar resumiré el caso Martin: entre tantos y tantos escándalos de corrupción (en los que siempre debemos presuponer inocencia), el caso Martin tiene la singularidad de no estar relacionado con la construcción si no con un asunto de naturaleza ontológica.

La Srta Martin es (si este verbo puede aplicarse a ella) una analista americana de prestigio que opina y pontifica previo pago sobre diversos asuntos. Según los medios, las cantidades totales oscilan entre 50 y 120.000 euros, poca cosa en asuntos de ladrillo pero suficiente como para dejar arreglado a un analista, por más americano que sea, durante algún tiempo. El asunto es que al parecer la tal Amy no existe. Sería una patraña, un homúnculo, al más puro estilo Berglund.

¡San Anselmo nos ampare!, yo les propongo como ejercicio que demuestren la existencia de una analista perfecta, siguiendo el argumento ontológico. Si Amy Martin no existe es justamente a causa de sus fallos y sus errores.

Mientras algunos dan por hecho que la Srta Martin es una patraña, otros se asombran de lo atinado de sus reflexiones. Entre tanto, el asunto de las cantidades percibidas parece que no causa maravilla. Nosotros seguiremos no obstante presumiendo inocencia, y de tanto presumir no faltará quien nos llame vanidosos. ¿Alguien se acuerda, by the way, de Ricky Martin?

Estudien metafísica, tal como están las cosas pronto será indispensable para poder leer la prensa.

That's all, folks.

lunes, enero 14, 2013

¡ En busca de la luz zodiacal !

¡ Hemos organizado un fin de semana de observación y fotografía de la luz zodiacal !

El astrónomo Ramon Naves nos hablará de su origen, de cometas, de planetas extrasolares, de asteroides.. o de cualquier otro tema relacionado con la astronomía que os interese. Maria Rosa Vila, editora gráfica de la revista Descobrir Catalunya, explicará en que consiste el "factor emoción" en astrofotografía. Nati Martínez (que fue la responsable de la impresión de las fotos en la exposición "Se venden nubes") nos enseñará, en la práctica, como podemos imprimir astrofotografías de paisaje. Cada participante, si lo desea, se llevará una copia impresa en papel baritado de una de sus fotos. Y yo explicaré técnica de astrofotografía de paisaje. 

Pero no se trata solamente de hacer fotos. Aunque no os interese la fotografía, venid a disfrutar de uno de los mejores cielos del sur de Europa, en el Montsec. 

Muy poca gente en nuestro continente ha visto la elusiva y sublime Luz Zodiacal ¿quieres ser uno de ellos?

 

martes, diciembre 11, 2012

Taxinomia de non inspectant entia

Tal día como hoy, en 1582, el Presbítero Arnaldi fue excomulgado y condenado a la hoguera por su manuscrito iluminado "Taxinomia de non inspectant entia" (Taxonomía de los seres inexistentes). Su negativa a retractatse, lo explícito de las ilustraciones y sobretodo su máxima "non inspectant semper est pulchrius" (lo inexistente es siempre más bello), en abierta oposición al argumento ontológico de San Anselmo, le situaron en el punto de mira del Santo Oficio. Un minuto de recuerdo para este incansable explorador de los mundos imposibles, inspirador -según algunos eruditos- del manuscrito Voynich.

lunes, octubre 15, 2012

Montando la exposición ¡Se venden nubes!

Este fin de semana hemos estado montando la exposición "¡Se venden nubes!" con Xavier Puigmartí y algunos amigos que vinieron a ayudarnos. Entre ellos, el fotógrafo Martín Gallego que hizo un estupendo reportaje, del que he colgado algunas fotos aquí con su permiso. Inauguramos mañana martes, a las 7 en C/Nou de Sant Francesc, 4.

Con Xavier Puigmartí

Colgando..

Con Colita durante una pausa

Con Nati Martínez que ha revelado las copias más complicadas