viernes, mayo 23, 2008

Noche y día

Con las primeras luces, un poco antes del amanecer, pude sorprender a una discreta mariposa nocturna escondiéndose detrás de una hoja para pasar el día.

jueves, mayo 22, 2008

Sigma DP1 ¿Cámara pequeña, calidad grande?

Seré breve: el tamaño si que importa. Recién llegado de Cacho de Pan, donde se nos propone el libro de Taschen The Big Penis Book, acabo de leer el muy esperado review de la pequeña sigma DP1 en dpreview.

Se trata de una cámara que se anunciaba con la promesa de ser una compacta, y por tanto bastante pequeña, aunque capaz de hacer fotos de calidad gracias a un sensor grande (casi tamaño APS), al modo manual y a la posibilidad de grabar en RAW. Todo ello, a un precio razonable (a diferencia de la Leica M8). Serviría para llevarla a todas partes, pasando desapercibido y no obstante tener la calidad deseada cuando fuera necesario.

Pero siento decir que el review no es muy halagador. La calidad de imagen no es mala pero entre otras cosas la máquina es lentísima, al flash le falta potencia y el AF es lento. Sin contar con que no es una rangefinder, al no tener visor hay que componer y enfocar las imágenes en la pantalla. Hay visor opcional, pero no es precisamente discreto (ni barato, ni sirve para enfocar). El objetivo, equivalente a 28mm, es F4 y no puede cambiarse. Todo eso por algo más de 700 dólares, más cara que una D60, que es una buena reflex de tamaño muy contenido.. creo que no me interesa.

Señores fabricantes, esmérense. Menos megapixels y más coraje. Es posible fabricar la cámara que yo (y tantos otros) esperamos.

Por el momento la cámara que llevo cuando no llevo cámara, es una deliciosa Nikon FM2 de finales de los 80, con mi maravilloso 35mm F2. Al no tener pantalla, la gente no se la toma en serio como instrumento fotográfico.

miércoles, mayo 21, 2008

Carpocoris mediterraneus y el retratista de insectos

El carpocoris mediterraneus es un chinche fotogénico pero siempre insiste en posar de perfil, cuando es evidente que un tres cuartos le favorece mucho más ¿no os parece?. Durante un tiempo estuve pensando en abandonarlo todo para ser retratista de insectos. Pondría un cartel "Frikosal, retratista de insectos. Se hacen retratos nupciales de mantis. Descuentos para grupos de insectos sociales como hormigas etc.".

Y así, al amor de estos pensamientos, yo pasaba como flotando entre las obras, los humos y las mierdas de cada día, como si fuera una diva de Hollwood bajando las escaleras. Ah, que delicia.

martes, mayo 20, 2008

Sobre la evolución de las especies

Hace unos meses fui al museo de paleontología con los niños. Pasados los dinosaurios, que fueron recibidos con la euforia habitual, llegamos a la sala de hombres y homínidos. En una de las vitrinas hay una serie de calaveras de diferentes primates, acompañadas de dibujos de como se supone que eran sus propietarios. Se aprecia una clara progresión entre ellas. La última es de un hombre. Le dije al pequeño, que entonces tenía cuatro años recién cumplidos, que somos animales y que hace mucho mucho tiempo, muchísimo antes de los romanos que habíamos visto la semana anterior en otro museo, nosotros eramos algo parecido a los monos. Mira que llega a ser travieso pero, como todos los niños a veces me asombra. Se quedó perplejo y al principio rehusó aceptar que en realidad somos algo parecido a un mono.

He observado la misma reacción en personas de todas las edades la primera vez que se les explica la teoría de la evolución por selección natural y cual es nuestro orígen más plausible. Recuerdo una chica de América (prefiero no decir de donde), recién licenciada en una carrera de ciencias, que se quedó tan estupefacta como mi hijo cuando en una conversación casual apareció la evolución. Esto puede parecer raro aquí en Europa pero en muchos lugares del mundo la evolución no se enseña ni en primaria ni en secundaria.

Es que la evolución debe ser el capítulo de la ciencia más criticado por las religiones de todo el mundo. Ultimamente ya casi nadie se mete con la Geología (a pesar de que el Génesis establece claramente que la antigüedad de la tierra es de unos 6000 años mientras que los geólogos insisten en que son unos 4000 millones) ni con la Astronomía. Tampoco se oye a ninguna autoridad religiosa afirmar que es imposible (o pecaminosa) la construcción de aviones, cuando el Génesis dice "..con aves que vuelen sobre la tierra..", como dando a entender que los cielos son exclusivamente para los pájaros. En cambio, en muchos lugares del mundo, la evolución sigue siendo algo tabú y por ejemplo hace poco National Geographic tituló: "¿Se equivocaba Darwin?" (la conclusión, por suerte, era que no).

Para las personas que han comprendido como opera la evolución, resulta algo completamente natural y sorprende que cause tanto escándalo. No se trata de "creer en la evolución", por que en ciencias no se cree nada, si no de entender los argumentos en favor de esta teoría y de darse cuenta de que no hay nada dogmático. Si hubiera algo mejor para explicar la diversidad de animales y plantas que hay en este planeta, la evolución sería desechada, igual que lo fue la física de Newton en favor de la de Einstein. Del mismo modo, si yo presenciara con mis propios ojos una aparición sobrenatural que estuviera más allá de toda duda y que me explicara de donde procedemos todos los animales, con una coherencia interna comparable al darwinismo, entonces abandonaría mi ateísmo y abrazaría la religión ipso-facto. La que me hubiera sido revelada, claro está. Entre tanto, yo procuro mantenerme fiel a mis sentidos y a mi razón.

Esta idea de que somos animales como los demás parece trastocar los valores de mucha gente. Sin ánimo de ofender a nadie, ni de desbaratar las esperanzas ultraterrenas de quien las tenga, quisiera dedicar una entrada a explicar como es posible que por simple variación aleatoria se pueda llegar a conseguir algo tan complejo como se quiera. Será en una entrada próxima, por que con esta introducción ya se me ha ido el santo al cielo (es un decir).

lunes, mayo 19, 2008

Celebrando el rocío

Joven ischnura pumilio en una hoja cubierta de rocío.