viernes, junio 10, 2011

El respirómetro de tornillo

El respirómetro de tornillo en realidad no es más que un caudalímetro, instalado en la garganta, que acciona un vis-sans-fin que cierra progresivamente el paso de aire por la tráquea. El mecanismo liberador es un resorte accionado eléctricamente que, previo pago, se conecta al cajero como un periférico USB.

Por otra parte, si el caudal de aire respirado es pequeño, las palas del caudalímetro apenas giran y por tanto no se cierra la tráquea. De esta forma, nadie puede en verdad decir -como algunos afirman falsamente- que se han dado casos de asfixia a causa del respirómetro de tornillo, puesto que el caudal de aire que puede pasar libremente es suficiente para que una persona normal pueda sostener su metabolismo base.

El problema, tal vez, pueda ser culpa de la gente que acude a los cajeros presa del pánico, respirando a borbotones, cuando el tornillo ya marca una reserva próxima a cero. Esta irresponsable conducta provoca una aceleración innecesaria del vis-sans-fin y puede llegar a causar la muerte, incluso después del pago. Es conveniente acudir a los cajeros con aire de sobras, tal y como todo el mundo sabe y como se enseña en las escuelas antes de la ceremonia de implantación del respirómetro a los 10 años.

Los santos y los fakires mantienen día y noche un ritmo respiratorio basal, y si bien apenas pueden realizar otra actividad que respirar, no faltan quienes adimirados por su autocontrol depositan algunas monedas en su mano, las suficientes para poder vivir modestamente en la calle. Es frecuente verles tumbados en las puertas de los cajeros automáticos, meditando indiferentes a todo para no respirar más de la cuenta.

Se ha criticado mucho esta venta del aire, así como la necesidad de acudir periódicamente a los cajeros para recargar los respirómetros y poder seguir gozando del consumo de aire. Ciertamente, el aire es un bien público, pero nada tiene de extraño que actualmente su administración esté en manos privadas, del mismo modo que lo están las carreteras, los servicios médicos, las escuelas y tantas otras cosas. Además, no pueden menospreciarse los enormes gastos que ocasiona el mantenimiento de la extensa red de cajeros USB necesarios para que toda la población pueda ir recargando los respirómetros. Los datos de la Compañía no dejan lugar a dudas: descontado el coste de mantenimiento de los respirómetros y los cajeros, además de la cirugía necesaria para implementarlos, la venta del aire apenas reporta ningún beneficio a la Compañía.

Atrás quedaron los malos tiempos en que la el sistema de Respirómetros fue contestado por los extremistas. Hoy en día, la mayor parte de la población (excepto santos y fakires) considera el respirómetro como un elemento más de la vida moderna. Y quien puede, actualiza el modelo base y lo sistituye por el práctico sistema gold, terminado en color dorado, que permite acumular aire para más de 72 horas en una sola recarga. Y por otra parte, algunas empresas están trabajando en un sistema inalámbrico que permitirá que los resortes liberadores sean accionados de forma más higiénica simplemente acercando la garganta al cajero automático, sin necesidad de arrodillarse para conectar el cable USB de la tráquea.

Una vez más, la tecnología nos permite mirar al futuro con optimismo.

23 comentarios:

frikosal dijo...

Hace tiempo que tenía escrita esta invención pero no encontraba el momento de publicarla. Yo se que me hago pesado a veces con tantas cosas pero no puedo evitarlo.
Buen fin de semana.

Albert dijo...

he practicado la inmersión a pulmón libre (apnea) y soy capaz incluso ahora, años después de no practicar, aguantar + de 3 minutos sin respirar... pero su "invención" me ha producido una crisis de ansiedad y me falta el aire!!!
me gustaría poder decir que es un exagerado mi querido DR. pero... mentiria

Kikiricabra dijo...

Pues a mí este cuentecico me parece demasiado inverosímil, pues con la mierda de aire que respiramos difícilmente se puede hacer negocio. Aunque hay quien tiene morro para eso y para más. A saber.

Buen día.

Pakus, para Lazy Blog dijo...

Yo he practicado la apnea pero la del sueño, en cortos períodos que paso sin respirar, y para celebrarlos los culmino con leves ronquidos, que me santa, la Rubia, festeja cada vez que profiero, clavandome sus codos en el costado en señal de felicitación.

Necesito ese respirómetro de tornillo sin fin, se lo imploro, egregio Dr.

Un placer saludarles a ambos, amigos, siempre disfruto de sus ingenios, aunqeu no siempre tenga ya tiempo de comentar.

Abrazos a toda la cuadrilla clásica, del futuro bloguero

Jordi Busqué dijo...

Eso sin hablar de la generosidad que muestra la Compañía al implantar de forma gratuita los mejores modelos de respirómetro, con muchos días de saldo incluído. Si es que parece mentira que se pueda conseguir el modelo Gold a cero euros. Y aún hay quien se queja...

Agustin Rueda dijo...

Que miedo da.

Oddiseis dijo...

Muy bueno, si señor. Y terriblemente real; un día llegará ese día (v.l.r.) en que hasta el aire que respirar será propiedad privada y bien sujeto a comercio, ¡y daremos las gracias a la Compañía por su servicio!.

¿En qué película habré visto yo lo de que un día una compañía comercial "patrocinará" una vida?¿El Show de Truman? Por cierto, una reflexión a tener muy en cuenta y cada día mas con los tiempos que corren y lo que se anuncia por llegar.

Lom dijo...

Brillante

Josep Mª Abadia i Palau dijo...

Ya hay voluntarios para probar estas cosas o parecidas. Los hay que se dejan implantar chips de radiofrecuencia para que les cobren a cuenta los cubatas que se toman en la discoteca.
Digo yo, que no me dejaré nunca implantar ninguna cosa de esas conscientemente. De lo que ya no estoy tan seguro, es de que me lo implanten sin que yo lo sepa.

Cosas veremos!.

RAFA PÉREZ dijo...

Como siempre, con estos inventos tan beneficiosos para la humanidad, hay quien ve negocio y ya se habla de tráfico ilegal de respirómetros. Incluso he oído hablar de unos pobres ilusos que se manifestarán en las plazas de las ciudades pidiendo que el acto de respirar sea completamente gratuito e inconsciente. Qué país.

Ricard dijo...

Tranquilos no hay para tanto, si alguien se ahoga los bancos le darán aire!!

pazzos dijo...

Tranquilizaos, simples mortales. Aunque respiramos hondo todavía dejamos aire para vosotros.
Con nuestra Visa Platino reintegramos Brisa Marina. Con vuestra Visa Electrón "Air du Sobac"

MartinAngelair dijo...

He leído muchas veces esta entrada,...

...(más de una, y tres),...y creo que tendré que volver a leerla,... :)





(...para que una persona normal pueda sostener su metabolismo basal

...:)






Buen fin de semana también para ti.
Besos.

Javier dijo...

Habrá que dejar de respirar...

Un abrazo.

Franki dijo...

Espero que no te lean algunos que yo me sé. No me extrañaría que pusieran en práctica tu invento :(
Tienes una muy buenas imágenes en tu blog.
Salud

Jesús-A dijo...

Me ha gustado mucho su matrixhistoria, mucho.
Pero,,,,,,,,
¿No serán luego todos Uds. de los que consumen agua embotellada?

igniszz dijo...

No sabes cuánto me he reido con esta entrada, satírica y punzante, y por mucho que me duela... me reconozco en ella!
Yo creo que ni los santos se libran en una época en que, para ir al cielo hace falta subir en ascensor.
Propongo que, coincidiendo con los solsticios, los lectores de tu blog, votemos las mejores entradas de cada sección, para poder vevivir y recordar los debates más interesantes-desternillantes.

treehugger dijo...

Que bueno el comentario del Sr Busqué, con la telefonía ya hemos llegado a ese nivel.

diminuto blog dijo...

:-)

nomesploraria dijo...

He ido al cajero automático esta mañana y me ha escupido.

shanfoto dijo...

Muy adecuado a los tiempos que corren

Josep Fábrega Agea dijo...

Se están iniciando en el CSIC los primeros trabajos sobre el cagómetro de diafragma con cortinilla posterior de acero vanadio y estructura de colmenilla de fibra de carbono para la versión GOLD. Un sensor de 64 gigas detecta automáticamente en un nanosegundo lo que ha comido el cliente y libera más o menos el diafragma con la siguiente ley: cuanto más caro es lo que ha comido más se abre el esfinter mecánico o diafragma y la cortinilla se va abriendo a intervalos de 1/8000 en el caso del caviar para pasar a bloquearse automáticamente en el caso de chope a punto de caducar.
En el caso de ser restos digestivos prácticamente despreciables, un mensaje sonoro advierte al usuario de su peligrosidad social y lo elimina con una torsión helicoidal de la cortinilla que produce un estrangulamiento fatal pues bloquea el esfinter ad eternum.
Durante el período mortal un sensor permite elegir el himno del partido político preferido para su reproducción durante la agonía.

ercanito dijo...

Sin palabras