viernes, junio 10, 2011

Ejercicios espirituales para ateos: tocar un meteorito

Hoy les propongo un ejercicio espiritual que no es difícil, si se nos presenta la ocasión: tocar un meteorito. Esto debe hacerse en un museo de ciencias naturales. Si hace falta esperen a que el guarda mire a otro lado, pero a veces dejan tocarlos.

Si no se lo han planteado nunca, tal vez piensen que es una estupidez tocar algo que aparentemente no es más que una piedra. Pero solo mirarlo de cerca uno ya se da cuenta de que un meteorito es un objeto realmente extraño. ¿Como es posible que algo que parece una piedra, que no ha sido hecho por el hombre, sea metálico?.

Ese trozo grande de hierro amorfo se formó junto con el sistema solar y ha vivido lo que no está escrito, ha viajado mucho más que cualquier ser humano y ha sobrevivido a su entrada en la atmósfera. Conserva cicatrices de su pasado atormentado. Es por lo menos tan interesante (si no más) que las muestras traídas de la Luna y ... tiene algo.

Pruébenlo y ya me dirán.

7 comentarios:

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Son como una pedrada cósmica en nuestra ego-cosmogonía.

Pregunta: si un meteorito es de hierro ¿no debería llamarse metehierrito? (ya que lo mete en nuestro planeta) ¿o es que también tiene oro?...

Jordi Busqué dijo...

En varias ocasiones he tenido la oportunidad de realizar ese ejercicio. Con la densidad tan brutal que tiene hay que ir al tanto de que no le caiga al pie. En caso contrario se acaba realizando otro ejercicio espiritual para ateos: la blasfemoterapia.

MartinAngelair dijo...

Lo más fascinante,...


...es poseer la capacidad con la seguridad,

...de afirmar que algo, no es de este planeta.




(por tocar,

...yo me muero por tocar el agua del Océano Pacífico,...de este planeta.


...por ejemplo,...:)





Un beso.
B.D.C.M.


Nota: Me he reído un montón y a gusto.

Albert dijo...

A veces, el cerebro te lleva de un sitio a otro siguiendo un tenue hilo conductor...
Recuerdo haber leído en descripciones antiguas de caídas de meteoritos, llamarles “Roca de relámpago” o “Roca de trueno”.
Pero es que las “Rocas de relámpago” existen en realidad, son las Fulguritas (del latín fulgur, relámpago). Cuando un relámpago impacta en una roca (las aristas en la alta montaña están muy expuestas) puede llegar a fundirla, y al enfriarse, formar una roca nueva, y distinta a la original.
También en culturas antiguas, esparcidas por todo el mundo, se conoce al sílex como “piedra de relámpago”, pues se consideraba su origen divino, por su dureza y facilidad para construir herramientas, y claro está su capacidad para encender fuego.
De aquí deriva que algunos instrumentos líticos de la prehistoria (hachas...) reciban también ese nombre, y sean consideradas ancestralmente como piedras protectoras de los rayos...
En todo caso, seguro que contemplar, o tocar, un meteorito, una fulgurita, un sílex (a poder ser tallado en la prehistoria) y sobretodo pensar en el conocimiento que llevan encerradas estas rocas, es una experiencia mística impagable, y creo que apta solo para ateos...
Gracia Dr. por hacernos pensar... y perdón por el coñazo
PD. he escrito de tirón sin repasar documentación y fiándome de la memoria, pero creo que la cosa va por aquí...

Antonio Martínez Rúa. dijo...

Amén.
PD: A los ateos/agnósticos nos falta un final de "texto" con gancho.

Bufaforat dijo...

Conozco a alguien que se compró un meteorito para forjar un cuchillo con su metal. Le brillaban los ojos mientras lo contaba.

Los meteoritos emiten mas radiación por lo que no es aconsejable guardar uno debajo de la almohada.

igniszz dijo...

El plutonio que cae con las bombas se podría considerar un regalo divino?
También es denso y radioactivo!