miércoles, noviembre 04, 2009

La conversión de Rusia

Dos veces he podido visitar fugazmente Moscú. En ambas me ha impresionado el fervor religioso de muchos de sus habitantes. Las iglesias ortodoxas, con sus extrañas cúpulas de colores, están llenas de gente rezando frente a los iconos con una intensidad completamente desconocida en Europa occidental, incluso en España. Yo pensaba que por orden del partido comunista la mayor parte de los edificios religiosos fueron demolidos, pero (con alguna excepción notable) no fue así: se dejaron languidecer, pero no se demolieron. ¿Acaso Stalin no fue un furibundo anticlerical?

Historiadores habrá que conozcan el tema pero yo creo que en el fondo del fondo la Rusia de la guerra fría, incluso más que comunista, era rusa. Tal vez los símbolos de la patria no se destruyeron por si algún día se volvían a necesitar. Ahora se están reparando todas las iglesias.

Rezando en Moscú. Pinchen la foto para ampliar, se lo ruego.

9 comentarios:

Rafa Pérez dijo...

La confianza en la Iglesia Ortodoxa es inversamente proporcional a la que tienen los rusos en las instituciones.

En la época comunista el Estado se sirvió no pocas veces de los altos estamentos eclesiásticos para mostrar una tolerancia (fingida) de cara a los países extranjeros. Unos vieron estas concesiones de la Iglesia Ortodoxa con cierto recelo y buenas dosis de crítica y otros opinan que ello contribuyó a la inviolabilidad de su dogma y a la salvación de esos templos, capillas, etc. que usted menciona.

treehugger dijo...

Creo que en la Croacia Yugoslava la religión catolica no tenia el numero de seguidores y status del que dispone hoy en dia. Yo lo atribuyo a la guerra, pero tal vez la caida de San Tito ha desplazado a sus creyentes.

frikosal dijo...

Rafa,
Pero en realidad, ahora mismo la Iglesia Ortodoxa está siendo apadrinada por esas instituciones que la utilizan como un símbolo nacional. Mi hipótesis es que en realidad Stalin no demolió los símbolos visibles de los ortodoxos pensando justamente que esto podría pasar algún día en el futuro.

frikosal dijo...

Th,
Yo creo que una vez más es un símbolo de la patria. En ese punto los ortodoxos con sus iglesias nacionales están mejor posicionados que los católicos que después de todo obedecen a un lider religioso extrangero. Cosa que nunca he entendido que pueda ser compatible con el nacionalismo.

Amig@mi@ dijo...

Es lo que habría que hacer SIEMPRE, ¿no?
Me refiero a preservar esos edificios que nos dan indentidad como pueblos, y no machacarlos por cuestiones ideológicas.Son parte de nuetra cueltura, y si se construyeron es que alguna vez fueron usados.
Un abrazo y, la foto es MAGNÍFICA, tiene una luz...

odette farrell dijo...

Qué maravilla que estuviste en Moscú! Yo jamás he estado en Rusia y es algo que me provoca muchísimo.
Concuerdo qon lo que escribe amigamia, es menester siempre respetar los iconos del pasado porque eso es lo que nos da nuestra identidad cultural.

frikosal dijo...

Si, claro que hay que preservar el patrimonio artístico y arquitectónico.. pero sorprende que un hombre al que no le tembló la mano para mandar a millones de personas a los campos de concentración, no mandase derribar unos edificios que según su ideología eren monstruosidades.

Belnu dijo...

Yo creo que han sustituido una religión por otra, creo que en las dictaduras, la gente se acostumbra a engancharse al carro de un sistema de pensamiento en vez de pensar por su cuenta. Como en los Balcanes. Un pensamiento monocódigo lleva a otro más fácilmente que al cuestionamiento y la crítica.

Naturastur dijo...

En un principio tal vez pensó que la campaña ateizante sería aplastante pero según he leido se sirvió de la religión, de la iglesia ortodoxa, para unir a todo el pueblo ruso ante el avance nazi, y funcionó, lo que parece demostrar que no presionó lo que quería para aprovecharse de la iglesia y lo que representaba en un momento dado. Tio listo el Georgiano..