miércoles, noviembre 09, 2011

Ifigenia, los Mercados y el Monstruo de las Galletas

Para hablar de economía (o de mitología) sin meter la pata hay que documentarse antes, aunque yo siempre pensé que es mucho más interesante la ignorancia que la erudición. De modo que escribiré de memoria y les contaré lo poco que recuerdo del triste destino Ifigenia y de la ambición de su padre Agamenón.

Agamenón era un tipo importante, sería Presidente del Gobierno o algo por el estilo, y logró reunir un gran ejército para conquistar Troya. Ya estaban los barcos dispuestos para la partida, pero algún dios debía estar ofendido, puesto que el viento favorable no llegaba. Los mercados fueron reclamando sacrificios cada vez mayores, y Agamenón los fue realizando, uno por uno. Murieron en vano centenares de corderos y de bueyes.... los oráculos, que eran como las agencias de calificación de riesgos en los tiempos de Homero, cada vez pedían más. Finalmente, exigieron la muerte de Ifigenia, la hija de Agamenón.

Ocurre algo parecido, a otra escala, con el Monstruo de las Galletas. El monstruo es insaciable, no cesa de pedir galletas, una detrás de otra. Le damos la primera de buen grado, esperando que será suficiente, y después la segunda, pero él pide una tercera y una cuarta. La caja de galletas se va vaciando, y nuestra posición es cada vez más débil. ¿Qué hay que hacer? Cuando se ha comprobado que el Mercado, o el Dios iracundo, o quien quera que sea, no va a cesar jamás en sus demandas, debemos recordar que Agamenon al final tuvo que sacrificar a su hija Ifigenia para lograr el viento favorable. Entonces eso fue suficiente, eran otros tiempos.

O, por el contrario, renunciar a la conquista de Troya, por duro que sea.

9 comentarios:

Jose Fernandez dijo...

Esta vez no estoy de acuerdo contigo Frikosal. Yo tampoco tengo idea alguna de economia pero si cierta capacidad de analisis gracias al desarrollo evolutivo de la Madre Naturaleza. Los Mercados son multitud de personas que especulan con el dinero y trabajo de otros, que básicamente se componen en tres
clases. Aquellas personas que "libremente" se someten a ellos para vivir por encima de sus posibilidades con el consiguiente pago. Otros tantos a los que explotan de diferentes formas sin que los explotados tengan capacidad de mejora de elección (personas de los paises del tercer mundo). Y por último estan aquellos a los que los mercados nada pueden hacer directamente, salvo por lo que consumen, y que en el peor de los casos pueden acabar con sus ahorros, sin que
tampoco éstos tengan capacidad de elección. De todos ellos son los segundos los inocentes, los explotados y curiosamente a los que nadie les importó cuando en tiempo de vacas gordas este festin parecía no tener fin, los
que realmente tienen derecho a quejarse de los Mercados.
Los estados los componen las personas, y en el mundo occidental (Europa) personas LIBRES, que hemos condenado mayoritariamente
a nuestros hijos a NO tener unas oportunidades que nosotros SI tuvimos. Que en este pais el 50% de los jóvenes está en el paro es para pensar que quienes los trajimos al mundo hemos sido un desastre, asi de sencillo.
No busquemos otros responsables, ni tramas, ni historias, ni cuentos macabeos, ¿pero es que a estas alturas aún no nos hemos dado
cuenta de lo que son los Mercados?. Que pena.

Antonio Martínez Rúa. dijo...

A pesar de entender que el mercado lo rige una serie de supermultinacionales que son las dueñas del mundo, también pienso que son los consumidores los que tienen la posibilidad de cambiar las cosas... más que los gobiernos!No olvidemos que este mercado se rige por dos valores: oferta-demanda. Pero creo finalmente, que no somos capaces de hacerlo como sociedad... porque simplemente, no queremos.
Individuo a individuo sí, por supuesto. Pero el superyo de una sociedad no es un ser inteligente (como las unidades que lo forman), es un animal insaciable, y como tal se comporta.
Quizás se le podría cambiar el final a su historia... y fueron los hijos de Troya, quienes armaron a sus guerreros e invadieron Grecia.

pazzos dijo...

Lo que dices es verdad, y la verdad es verdad la diga Agamenón o su porquero.
Si no hay viento hay que remar y dejarse de sacrificios.

Jesús-A dijo...

Cuando se acaban las galletas algo hay que hacer con el monstruo.
Por primera vez todos están con el culo al aire. Ningún "prohombre" está al salvo.
Muchas cosas están cambiando.

frikosal dijo...

Si un monstruo, Dios, o mercado, es insaciable, en algún momento hay que decirle "NO". Se puede hacer cuando pide la tercera galleta, o cuando ya se las ha terminado todas.

Cuando se las ha terminado todas basta con mostrarle la caja vacía, o el cadáver de Ifigenia. Esto lo hace un poco más fácil, ciertamente, pero no se si es la mejor solución.

frikosal dijo...

Yo creo que si que están a salvo los que tienen cuentas en Suiza, o por lo menos eso deben pensar ellos.

Josep Fábrega Agea dijo...

El actual "sistema democrático" ya no es válido. He ahí la madre del cordero.
Etimológicamente debería ser "el gobierno del pueblo". Pero...

El sistema electoral actual basado en la democracia via representatividad a través de una ley electoral injusta y de un sistema de cámaras obsoleto e ineficaz no ayudan precisamente.

Hay un abismo entre las acciones políticas y las acciones sociales y deberían ser lo mismo.

Tan ilógico es el sistema como para permitir qeu HItler, Berlusconi o Aznar hayan sido escogidos así.

¿A quien sorprende el final de Italia? A nadie. ¿Cómo Berlusconi ha hecho todo lo que le ha hecho y ha seguido ganando elecciones?¿Cómo va a ser posible que gane Rajoy si somos unos cuantos cientos de miles los que sabemos lo que va a pasar después? Pues ganará.

NOsotros sólo tenemos una solución ya que cambiar el sistema electoral y la Constitución no lo va hacer nadie: Que nos gobierne Europa.

Porque si la independencia pasara porque nos gobernara CiU en menuda Republica Bananera nos íbamos a convertir.

Enfín que dictaría ahora la lógica: gobierno de concentración y remodelación constitucional de arriba a abajo. Airear la casa y vivir sencillamente. Pero no...tendremos más de lo mismo hasta que tanta cadena de errores nos lleve a una guerra.

Siento ser tan pesimista.

Liuva dijo...

El Monstruo de las Galletas es el Minotauro, escondido en el laberinto, al acecho y siempre pidiendo más y más. Hay que mandar a Teseo para que lo elimine. Sin madeja de de Ariadna ni nada, a pelo. Que lo elimine, que se eliminen mutuamente. Y empezar de nuevo.

¿Quién es Teseo? Tengo varias teorías.

Jesús-A dijo...

desde luego que están mucho mejor los Barbazules con tesoros en los Alpes. Eso sí, antes dormían a pierna suelta y ahora lo hacen con un ojo abierto y cierta inquietud para que no los pillen o incluso sean paradójicamente sacrificados, cual Ifigenia, por otros de su casta.
Pero es verdad, las catarsis, la caja vacía, aun cuando son muy reveladoras y ponen a las cosas y personas en su sitio, el sufrimiento que producen las convierten en la peor solución.

Se van a ofrecer muchas más cabezas, ya lo verás. Y no digo que la mayoría no lo merezcan, simplemente da que pensar el cuando y el por quien.
El pueblo estamos jodidos o/y acojonados.
Pan y circo, mal de muchos ...
Somos una especie salvaje, la más salvaje.