lunes, noviembre 14, 2011

El mito Tumapuru de la creación

La Camponotus.

Era el principio de los tiempos.

El mundo entero era sostenido por el gigante Evaristo. Me refiero al mundo conocido (con sus nebulosas, sus unicornios y sus escarabajos) y al desconocido, sobre el que debemos guardar respetuoso silencio (excepto para decir que es allí donde viven los números imaginarios, entre otros prodigios).

Todo era felicidad. No existía la maldad, ni el desamor, ni el mal rollo, ni las cláusulas abusivas, ni la banca. Ni el insulto, ni el abuso, ni las sectas. Gozaban hombres, mujeres, lagartijas y babuinos, todos por igual, de aquel maravilloso estado de ánimo que hoy en día solamente se consigue con ciertas pastillas que recetan los médicos.

Con las dos manos alzadas, Evaristo sostenía todo aquel primor de universo. A causa del peso, sentía un dolor inmenso, pero a sus oídos llegaban los sonidos gozosos del mundo, que era una fiesta continua y Evaristo pensaba:

-Esto pesa de la ostia pero merece la pena el esfuerzo de aguantarlo.

Un triste día Evaristo vio como una hormiga le trepaba por la pierna derecha. No era una hormiga cualquiera. Era una Camponotus cruentatus, la hormiga más grande de España, con unas mandíbulas temibles. Si la Componotus le mordiera a usted, amable lector/a, en la yema de su dedo índice, apenas notaría nada. Pero si por casualidad el mordisco fuera en la piel sensible que hay entre los dedos de la mano, seguro que soltaría (por ejemplo) la cámara que tuviera en las manos para poder librarse de la maldita hormiga.

No doy estos detalles para justificar al gigante Evaristo, que no tiene perdón, si no para que se hagan cargo de que a medida que la Camponotus iba trepando por su pierna, su preocupación fuera en aumento. Finalmente, cuando la hormiga se decidió a morder, fue justamente en el escroto (sección izquierda) del gigante Evaristo.

-Esto no voy a poder aguantarlo.

Con una sola mano procuró continuar sosteniendo el feliz universo original, mientras se palpaba tratando de dar con la hormiga para aplastarla. Pero ella, juguetona, se escondía entre los pliegues y al final, al tercer mordisco, Evaristo dijo:

-¡Xx xxxx xx Xxxx !

Y dejó caer la bandeja que contenía el mundo. Que sería, para que se hagan una idea, como uno de esos  cartones adornados con papel de plata que contienen los maravillosos y carísimos tres kilos de canapés recién llegados de la pastelería para celebrar en familia algo especialmente importante.

Todos los canapés del mundo cayeron por el suelo. El universo quedó hecho un asco, y así estamos ahora: sufriendo. Llegaron la codicia y la maldad, llegaron los cabrones y las compañías de telefonía. Y la enfermedad, las castas sacerdotales y los impresos del IRPF. Pero llegaron también los problemas irresolubles, que sin ser culpa de nadie, mortifican a tanta gente. Y además, murió la hormiga.

Desde entonces Evaristo está llorando mientras trata en vano de arreglar el mundo, puesto que Evaristo es bueno, pero no omnipotente. Las lágrimas de Evaristo son los copos de nieve que caen las noches de luna llena, las estrellas fugaces que se reflejan sobre los lagos y otra cosa muy bonita que no diré para no ofender a nadie.

Dije que Evaristo no tenía perdón. ¿Ustedes podrían perdonarle? ¿Y a la Camponotus? ¿Y al mundo? ¿Y a ustedes mismos?

13 comentarios:

David Álvarez dijo...

Genial Manel !!! Acabo de imaginarme a una Camponotus mordiendo el escroto de Botín.
Yo perdono al pobre Evaristo, pero no perdono a la Camponotus por morirse y no empezar a morder escrotos de baqueros, berlusconis o presidentes de telefónica.

frikosal dijo...

Ay señor señor !

frikosal dijo...

Por cierto que yo he tenido exactamente el mismo problema que el pobre Evaristo mientras fotografiaba a las Camponotus

frikosal dijo...

Aconsejo siempre pantalón largo

Albert dijo...

¿esto es lo que se conoce habitualmente como la "hormiga cojonera"?
el otro día vi una metiéndose, sin motivo aparente, con una pareja de libélulas que hacían la puesta.
aquí
por supuesto, siempre pantalon largo!

Liuva dijo...

Que el mundo esté sostenido por el gigante Evaristo me lo creo. En la mitología griega, a Evaristo lo llaman Atlas: el mundo está sostenido por los hombros de Atlas. Hasta aquí bien. Pero ahora se plantea el segundo problema: ¿quién sostiene a Evaristo/Atlas para que éste sostenga al mundo?

Según parece a Atlas/Evaristo lo sostiene el caparazón de una tortuga. Claro, pero sobre qué se sostiene esa tortuga para que Atlas sostenga el mundo. Otra tortuga. Y debajo de esa tortuga ¿qué hay? Otra tortuga. Y así hasta el infinito, es el concepto filosófico de retroceso infinito.

Ayer hablábamos de Borges y el concepto de los dioses infinitos: “¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza?”. Siempre hay un Dios detrás de Dios y así hay infinitos dioses hasta llegar a ningún sitio.

Todo es más fácil cuando la Camponotus muerde el escroto de Evaristo/Atlas y todo se va a la mierda. ¡Ay señor señor!

frikosal dijo...

Tres son los ejes sobre los que gravita todo en este blog:
-La causa primera
-El argumento ontológico de San Anselmo
-El enigmático Dieter Berglund y sus ciber-homúnculos
Después están Borges, Sant Llibori, el Pulpo Ernesto etc etc

frikosal dijo...

Quiero decir, no tenga ninguna duda de que si he recordado el antiguo mito de Evaristo es gracias a su intervención. Alabada sea la Enigmática Liuva !
Atlas era en realidad muy parecido a la tortuga.

Roger Eritja dijo...

No, no, no. Las hormigas no son las verdaderas amenazas para el escroto humano. No es justo ensuciar el nombre de las Camponotus, que son unas guerreras y no se rebajan a eso. Sería un accidente.
Quienes son temibles en ese ámbito porque es su vocación natural y genuina, son ciertas garrapatas y especialmente Hyalomma marginatum.
Créanme, sé de lo que hablo :-(
Pantalón largo, sí, pero metido en bota de agua y/o con gomas elásticas en las perneras.

felquera dijo...

Deberías buscarte un editor, porque la frase Xx xxxo xx Xxxx debería pasar a los anales de la literatura.

fenixavisunica dijo...

Yo puedo saber lo bien qué me lo he pasado solo por la naturaleza, y lo lejos que estuve "del mundo" (dejémoslo ahí)por el número de garrapatas que me tengo que quitar de las partes bajas (algunas una semana después del evento, bien hinchadas).
Cuando pasan de 14, he estado cerca del todo y de la nada, neti neti.

Osselin dijo...

Buena historia mitológica.

Hoy mirando un foro de Teruel al que estoy subscrito he visto una foto nocturna con unas explicaciones interesantes te las paso:

http://www.sacastello.org/phpBB2/viewtopic.php?p=2202&sid=a2907a10b6b237d8edcaa5b4dcdc5363

MartinAngelair dijo...

Lo hermoso y lo bueno,...sostenido por un gigante que, sin embargo, es vulnerable frente a una hormiga,...


...lo precario del equilibrio.




Nos suena a todos y no sólo a través de mitos y leyendas.





(Me gusta cómo cuentas,...en la entrada anterior, por un momento pensé que estabas transcribiendo parte del fragmento de una novela,...te lo digo en serio,...o no tanto,... :)





Besos.
B.N.C.M.