miércoles, febrero 23, 2011

La Capela dos Ossos, la intensidad del infierno y la hermosa teoría de Cantor

Evora, 1998. Si, es lo que parece. Son huesos, es una capilla entera edificada o cuando menos generosamente forrada con huesos humanos:
Hay que tener en cuenta que el infierno es dos veces infinito: infinito en la intensidad del dolor, e infinito en su duración (*). De modo que si con esta capilla se consigue que uno solo de los pecadores que la visitan se arrepienta y vaya a confesarse, seguro que la poca o mucha náusea que ahora puedan estar sintiendo habrá estado bien empleada.
Espero poder regresar en vida a este lugar, hay cosas que no pueden hacerse con flash, pero a ISO100 y sin trípode ya me dirán ustedes. De lo contrario, me apareceré con mi d700 para fotografiarla sin trípode y aprovecharé para aullar flojito al oído del sacristán.

(*) Esto del infinito al cuadrado tiene relación con la bonita teoría de los Alephs de Cantor. Para consuelo de los pecadores: el cardinal de R^2 es igual al de R. En pocas palabras, dolería igual si el sufrimiento solo fuera infinito en el tiempo pero no en la intensidad. Paradójico, ¿no es cierto?. Incluso el maligno está sometido a la matemática. Para los aficionados a la literatura, Borges escribió un bello y didáctico ensayo sobre los Alephs y si mal no recuerdo, el título de su célebre cuento se debe a la teoría de Cantor.

14 comentarios:

JC dijo...

Buena serie de fotografía negra.

Y doctor, para el que pinta con bolígrafo su nombre en un sitio así, se sabe si sufrirán infinito al cubo...

frikosal dijo...

Gracias JC.
Ese del boligráfo bic sufrirá igual, Card(R^3) = Card(R)
El siguiente aleph es el número de subconjuntos de R, si mal no recuerdo. A ver si el amigo Ricard matemático que a saber donde andará se conecta y nos lo confirma.

JC dijo...

Je, je, yo he hecho todo lo posible por olvidar aquello de los cardinales de los naturales y reales. Me recuerda a Algebra de primero de carrera... qué horror (con permiso de tu amigo Ricard el matemático).

Jordi Busqué dijo...

Dr. está Vd. suponiendo que los dos (o tres) cardinales son iguales, pero esto no tiene porqué ser así. A mi me parece que el cardidal de infinidad temporal podría ser diferente (mayor?) que el de intensidad. A ver que dice el matemático.

La Capela dos Ossos es impresionante.

Trebol-a dijo...

Madre del amor hermoso!
Que tendrían en la cabeza los que viviesen ahí...

frikosal dijo...

Jordi,
Hombre, hasta donde yo se en todos los modelos el tiempo es un continuo infinitamente divisible. Lo de la intensidad sería discutible, pero en cualquier caso su potencia sería menor. Yo supondría que estamos ante el producto cartesiano RxR.

frikosal dijo...

No se si la Santa Sede ha considerado este tema.

JC dijo...

Jordi, duración y sufrimientos infernales transfinitos...

Jordi Busqué dijo...

mmm, yo acepto R para el tiempo, pero para la intensidad de sufrimiento seguro que no. Para empezar esa intensidad no puede ser infinita y aunque pudiera serlo estaría quantizada (los neurotransmisores son moleculas individuales). Así que como máximo (en el caso de sufrimiento infinito) sería RxN (producto cartesiano de reales por naturales). Aunque yo creo que más realista seria Rxun cardinal finito.

Podriamos hacer una teologia hereje con base matemática.

macroinstantes dijo...

Lo mejor es la inscripción que hay sobre la puerta de entrada: "Los huesos que aquí estamos, a los vuestros esperamos".

MartinAngelair dijo...

Esta entrada al completo, incluídos los comentarios, es capaz de recomponer cualquier hueso,...

...hasta los más quebrados.




Me ha gustado mucho.





(Desde hace tiempo tengo muchas ganas de visitar esta Capilla,...

...y por otro lado, esta vez, lo he disfrutado antes de la siesta,...:)






Un beso.
B.T.C.M.

Lourdes dijo...

que aburrido debe ser sufrir infinito infinitamente... seguro que ambos infinitos se pueden multiplicar pero es como cuando multiplicas 5 patatas por cinco huevos... al final lo que sale es una tortilla

la desanchá dijo...

¡Qué buen sitio para montar un tren de la bruja espeluznante!
La momia colgando no tiene desperdicio. Lo bueno sería que estuviera más baja y le diera con los pies en la frente a los visitantes que pasan por debajo.

Ramón García Durán dijo...

Caramba, veo que te cojo en racha ominosa, de mal agüero, me atrevería a decir. A todo esto, ya no me acuerdo de lo que iba a escribir. Porque acabo de ver lo que ha comentado "la desanchá", y es enorme: efectivamente, un tren de la bruja montado en esa capillita sería insuperable, un negociazo. En cuanto a Cantor, yo no conozco otro mejor Cantor, con mayúsculas, que Antonio Machín. Ya sé que estoy algo demodé, qué le vamos a hacer. Ah, sí, ahora me acuerdo. Que te doy las gracias por recordármelo: efectivamente, no hay mejor antídoto contra el miedo a la muerte que el que tú aconsejas, este es, morirse de risa de la muerte. Un saludón grande,

Ramón