miércoles, septiembre 28, 2011

Una libélula

Se me quejan de que pongo pocas fotos de insectos y de que tengo a las libélulas abandonadas. Algo hay de cierto. Aquí os dejo una fotografía de la libélula emperador, Anax imperator, en la última fase de su emergencia. Si quereis leer algo sobre este fascinante bicho y su metamorfosis, aquí hay una entrada que escribí hace un par de años.

7 comentarios:

Leti dijo...

lo que me ha gustado más es el "efecto sorpresa".
o sea, he leído en el RSS el título libélula, y mientras esperaba a que se abriese la página para visualizar la foto iba preguntándome "será negra? será azul? será roja?" todo sucede en cuestión de segundos hasta que finalmente se carga la página y pumba! peazo foto que supera - como casi siempre - toda expectativa.

David Álvarez dijo...

siempre me encantó esta foto !!

Ars Natura dijo...

Pues sí ya se estaban echando en falta las libéluls, luciérnagas, lagartijas, y demás fauna a tiro de cámara de agrimensor...

MartinAngelair dijo...

Siempre nos hará falta la metamorfosis de un bicho guapo como la libélula,...

...cuando hemos llegado a basar nuestra existencia, calificada de 'bienestar', en esas magnitudes económicas,

... macro en papel,...micro en piel.



Hace años que se mueren niños de hambre,...y ahora cuando empezamos por no poder comprar la PSP a los nuestros, es cuando vemos un índice,...uno de los muchos de que vivimos una crisis.




Por una parte me encanta que exista esta 'crisis',...


...a ver si somos capaces como dice Ercanito de trabajar la tierra,...compartir sus frutos,...y si hace falta,...morder.




Yo creo que de seguir así, voy a morder antes de que me muera.



(...lo paradójico, es que actualmente, desde hace unos cuantos meses, no soportaría el que una libélula, me mordiese porque le apeteciese sin más...)






Te aprecio mucho Manel,...y soy más rica por 'conocerte', porque sin tocarte, me restas las ganas de morder.






Besos.
Buenas noches.

Albert dijo...

Ayer al mediodía, se posó a mi lado un macho de Anax adulto. Me quedé observándolo, y desde una cierta distancia le tomé alguna foto , pero enseguida bajé la cámara, y aprovechando que me entregó su confianza, me acerqué hasta donde mi vista cansada, ligeramente corregida por unas lentes multifocales, me permitía. Ninguna cámara puede reproducir lo que el ojo humano puede ver (incluso el mio, miope y cansado...). Ningún sensor puede captar la perfección de este animal.
Me pasé un buen rato mirándola, mirándonos, incluso llegué a pensar que no llegaría a casa a la hora de comer. Ella no se, yo era feliz (casi siempre, la felicidad es barata, ese es uno de los secretos de la vida). Al final se cansó de ver a un tío peludo con una cámara colgando del cuello y se marchó con vuelo poderoso a cazar algún insecto para comer. Yo también marché a comer (nada de insectos, una “esqueixada de vacallà” y una butifarra) un poco mas rico.
Gracias Dr. por compartir esta foto, y la secuencia de la “emergencia”
Abrazos

Miguel dijo...

Preciosa foto. Una maravilla.

Un abrazo.

Belnu dijo...

Es maravillosa, me encanta. No sé qué tienen tus libélulas que me restituyen, quizás como sustitución de aquel bosque serbio...