domingo, septiembre 11, 2011

El sacrificio ritual del reyezuelo

En diversas sociedades humanas se ha seguido un ritual que a primera vista parece sorprendente a nuestra mirada contemporánea. Se elige a un Rey, se le ofrecen numerosos privilegios e incluso se toleran sus abusos ... pero en realidad es un reyezuelo, y su poder -si es que lo tiene- solamente puede ejercerse sobre las clases más bajas o sobre los lacayos de su corte, que es en realidad una farsa. Los verdaderos intereses de la oligarquía van por otra parte y se encuentran a salvo de la arbitrariedad (o de la sabiduría) del reyezuelo.

El pueblo llano al principio ve con simpatía al nuevo Rey, pero poco a poco va cansándose de sus privilegios. A su debido tiempo, hay Dioses cuya ira debe ser aplacada para que el mundo siga funcionando. Entonces, el Rey es sacrificado e incluso devorado. No puede esperar ninguna clase de misericordia, puesto que en efecto era un tirano. Pasado el luto, en una gran fiesta se elige a otro nuevo. Todo ello mantiene al pueblo entretenido, y a los oligarcas a salvo.

Miren las noticias atentamente y ocasionalmente podrán identificar a alguno de esos odiados reyezuelos sacrificados. Naturalmente, hoy en día todos estos rituales en realidad son mediáticos, y en el peor de los casos la cárcel sustituye al sacrificio.

7 comentarios:

Xavi Piera dijo...

Dr, la estupidez del ser humano permite que existan Reyes en nuestro siglo, además, una gran mayoría los espera en las calles para aplaudirlos a su paso...juzge también a los lacayos....

Bru Anglés dijo...

Amén

pazzos dijo...

Pensaba que este post iba a hablar de un pajarillo y resulta que va de pájaros de cuenta.

igniszz dijo...

La sangre noble está hecha para eso, para aprovecharse de los idiotas.

Bufaforat dijo...

Usted al Sr. Millet lo calificaria de Reyezuelo o oligarca en la sombra?

Le dejo que estoy haciendo mermelada de Endrinos.

Belnu dijo...

Hay tantas mascaradas para entretener los ánimos y desviarlos de lo importante... basta con tocar asuntos viscerales, como la lengua y el romanticismo nacionalista para que todo el mundo olvide lo demás: la descapitalización y abandono de la educación, por ejemplo, o la destrucción insensata de la atención sanitaria o los privilegios descomunales de banqueros, políticos corruptos, o la construcción que destruye el paisaje para siempre y contamina nuestras ciudades...

Josep Fábrega Agea dijo...

El pueblo, en general no conoce la AADLM (Advenimiento aleatorio de la muerte) y si la conoce prefiere no ponerse a pensar sobre ello.

La política, el trabajo, la rutina diaria y la hipoteca son , en realidad, drogas duras que nos evitan pensar en el AADLM.

Digamos que si nuestro coeficiente intelectual es bajo estamos alienados y si nuestro coeficiente intelectual es alto estamos alienados voluntariamente, Porque , en realidad, ¿que nos impide abandonar todo y perdernos? Nada.

¿O quizás es la fuerza del amor?
Esto del amor es un tema en el que Vd. incide muy poco en sus artículos filosófico-religiosos. Me pregunto el por qué.