martes, noviembre 16, 2010

Los murciélagos y yo


Debo reconocer que al principio los murciélagos me daban asco (¿o era miedo?). En realidad la casa es suya, nosotros solamente la usamos a veces. Cuando están parados son incluso bonitos, pero si al abrir un viejo armario sale una docena volando atolondrados, resultan desagradables. No saben encontrar la salida y, descarados, se acercan a pocos centímetros de mi cara para explorarme con sus ultrasonidos.

Poco a poco me voy acostumbrando a ellos. Si algo les da miedo, lo mejor es hacerle una foto.

(Esta toma es una reposición de algo que subí hace años. La entrada de mañana es un estriptís integral en el que muestro el como se hizo de la foto del baile de los peces en Rapa Nui, con todas las tomas en una hoja de contactos y el proceso hasta llegar a la imagen final, con el software Nikon y con Lightroom. Ahora, a dormir.)

16 comentarios:

diminuto blog dijo...

¿Duermes colgado?

:-)

Buenos días.

Ramon Portillo dijo...

Pues no veo yo realmente dónde está la relación entre el murciélago y los peces, pero bueno, esperaremos a que nos lo desveles ;-P

frikosal dijo...

Diminuto,
Pues claro, es lo mejor para la columna.

frikosal dijo...

Ramón,
Ninguna relación, solo que me he propuesto subir una entrada casi a diario pero no he podido terminar la del estriptís de los peces y entonces he repescado unos murciélagos.

Joselu dijo...

A mí, en cambio, los murciélagos me resultan misteriosos. Son seres que parecen anómalos. Se comportan como mamíferos y vuelan. Una vez en Indonesia fui a visitar una gruta en cuyos accesos enormes había miles y miles de murciélagos, tantos que el techo de la gruta estaba totalmente negro y abarrotado. Se superponían unos a otros. Era una escena extraña y surreal.

Jordi Busqué dijo...

Es que el castillo del Dr. Frikosal y su entorno da para muchas entradas.

diminuto blog dijo...

Será bueno para las columnas, como dices, pero no estoy tan seguro de que lo sea para las personas.

:-)

Sussss dijo...

Qué cosas de proponerte. Una entrada a diario es mucho trabajo. A no ser que hagas como yo, sin apenas texto se pueden crear cuatro o cinco de una sentada y ala, que vayan apareciendo programadas...

la desanchá dijo...

Aquí en España, en Zuheros, Córdoba, también hay una cueva famosa por los murciélagos; parece ser que al atardecer salen a montones.

Al diminuto, cuando se llamaba de otra manera, le recuerdo yo una foto de un murciélago indecente.

tree dijo...

Batman...

diminuto blog dijo...

Sí, Desanchada,más que desanchada: eso era cuando venías a visitarme, pero como cada vez soy más pequeño...

No sé qué va a ser de mi cuando me pillen los Jíbaros.

¿Has pagado la cuota de las Escuelas Ernestinas?

;-)

nomesploraria dijo...

Unos albañiles mataron todos los murciélagos de mi casa. Malditos.

Angeles dijo...

Pues a mí me gustan desde siempre los murciélagos, hace tiempo, donde yo vivo, había muchos, salían en verano nada más esconderse el sol a comerse los mosquitos, eso era cuando vivíamos rodeados de huerta, ahora que el cemento se ha ido comiendo las coles, lechugas, cebollas, patatas….ya no es tan fácil verlos volando alrededor de las farolas a la caza de los mosquitos, que por cierto, a falta de depredadores pican a sus anchas, (Los mosquitos); cuando veo alguno en verano me hace feliz, me viene a la memoria recuerdos de mi infancia.

Cuando éramos pequeños, mi abuelo tiraba la boina al aire y de manera incomprensible los murciélagos se ponían debajo y quedaban atrapados, lo hacía por el gusto de vernos entusiasmados, estudiando esas ratas con alas, (Luego los soltábamos) pero si alguno desorientado quedaba en el suelo durante el día, era una fiesta, cogíamos moscas y se las dábamos de comer, el pobre acababa hinchado hasta que lo soltábamos por la noche. Los murciélagos son suaves como el terciopelo y tienen una estructura ósea fascinante.

Un beso

(Su post consiguió que recordara momentos felices de cuando era pequeña)

frikosal dijo...

Me alegra mucho haber evocado esos buenos recuerdos, muchas gracias.

Amig@mi@ dijo...

Pues a mí me gustan e incluso he cogido alguno con las manos para horror de mi familia ;)
Abrazos

diminuto blog dijo...

Los murciélagos son suaves como el terciopelo y tienen una estructura ósea fascinante.

Estas palabras de Ángeles me parecen imprescindibles, y me hacen pensar en que no solo de osos de peluche duermen los niños

Estupenda evocación