lunes, noviembre 22, 2010

Camera Porn Friday, el objetivo-vaso y el fototerapeuta

¿Es pecado enseñar una gran F4?

El exhibicionismo parece ser uno de los motores de las ventas de equipo fotográfico. Mientras el mundo se va terminando, en el flickr hay un grupo llamado Camera Porn Friday dedicado a fotografiar sus cámaras (y debo admitir antes de continuar que yo he contribuido con mi Nikon F de la guerra del Vietnam).

Pero esto no es nada. Ahora los fetichistas extremos están de suerte puesto que ya se puede comprar el vaso-objetivo, una réplica de su óptica favorita que sirve para tomar café e impresionar a los amigos (caso de tenerlos). Hay tres modelos de vaso-objetivo, antes de pulsar el enlace adivinen de que marcas son y sabrán quienes son más fetichistas.

¿No sienten algo especial los escritores por sus máquinas de escribir, los culturistas por sus pesas? ¿No ponen los actores fotos a los lados del espejo con el que se maquillan? Entonces, ¿los pobres fotógrafos no tienen derecho a un cierto fetichismo?.

Ahora bien, si una persona solamente fotografía cámaras, sin hacer ningún caso a las lagartijas, tal vez ya sería conveniente que se lo hiciera mirar. Siempre he pensado que uno de los futuros de la fotografía profesional es el fototerapeuta, psicólogo dedicado a tratar los trastornos mentales que se expresan a través de la fotografía. Aquí van algunos síntomas para cuando alguien quiera teorizar sobre el asunto: Síndrome de la tapa perdida, síndrome del sensor sucio, síndrome del backfocus, síndrome de la nitidez elusiva.

Buenas noches y que el Pulpo Ernesto les bendiga.

7 comentarios:

Oddiseis dijo...

Va a ser verdad que se acaba el mundo en vista de la clase de extraños espectáculos que empiezan a rodearnos.

Voy a ser un poco irreverente: ¿se podrá comulgar en uno de esos "vasObjetivos"?¿el Santo Cáliz de Canon sera un 24-105 L?, y a todo esto, al final ¿dónde diantres había que construir la plataforma para que aterrizase el Pulpo Ernesto?

No son horas, señor mío, de provocarme esta clase de dudas existenciales, no ...

RAFA PÉREZ dijo...

Pues mezclando el porn y el vaso para fetichistas, a mi me sale el vibrador con forma de 80-200...

diminuto blog dijo...

Recuerdo a un señor que, recién registrado en un grupo fotográfico de una marca específica, formuló sus primeras y únicas preguntas siempre en la misma dirección: ¿Me he comprado la marca buena...

Al poco tiempo, y muy desolado; presa de un ataque de frustración, manifestó sentirse estafado, pues en sus paseos sólo veía personas luciendo nikones y canones, por lo que se prometió no descansar hasta conseguir una de aquellas máquinas.

macroinstantes dijo...

Siempre me llamó la atención en Feisbuk, que había gente que mostraba su equipo fotógrafico en vez de sus fotos... La cámara se ha convertido para muchos en el fin, no en el medio, y eso nos viene muy bien a los demás, porque se venden de segunda mano cámaras prácticamente sin usar en cuanto sale el siguiente modelo... Es como disfrutar de tener aparcado la cochera un Ferrari y sacarle brillo, aunque nunca lo uses para ir a ningún sitio, lícito en cualquier caso... Tenga usted en cuenta, que hacer fotos medio decentes es muy difícil y cuesta esfuerzo y madrugones, en cambio ir a la tienda y comprarse un peazo de cámara es muy fácil si se cuenta con el dinero. Por tanto, engancha a más gente el culto al aparato que el culto a las imágenes interesantes y bellas y jodidamente difíciles de conseguir.

Dr. Jorge Garat. dijo...

¿Y que te parece el síndrome del objetivo demasiado corto...? jeje..
Para cooperar al Porn Monday, digo yo.

Saludos

nomesploraria dijo...

A mí todo eso me parece pecado.

Jesús Dorda dijo...

Desgraciadamente (o no) estamos en una sociedad que se mueve por el consumo a todos los niveles. Casi lo mismo que se aplica y podemos ver con la fotografía lo verás en los clubes de buceo, donde con mi equipo de hace 20 años me miran como si fuese un pescador de esponjas griego, o con las bicicletas, que parece que las de antes tenían las ruedas cuadradas, aunque sigan andando perfectamete.
Lo importante es lograr lo último de lo último como si eso fuese un fin en sí mismo. Que se use, al menos más de una vez, es otra cosa que no tiene la mayor importancia.