viernes, noviembre 19, 2010

Padre, pastor, macho dominante, Rey y Dios

Ya desde la infancia tuve la costumbre de escuchar atentamente las lecturas en la misa, mientras tuve la obligación de atenderlas, y siempre me indignó que cuando el hijo pródigo regresa a casa del padre, se le reciba con honores que se niegan a los hermanos que se han pasado la vida deslomándose y obedeciendo al padre.

Esto que a mi me extraña, es razonable desde el punto de vista del padre: El Padre es ese pastor que abandona el rebaño entero para salvar a una sola oveja perdida, el que se alegra más de ver a la perdida que regresa que a las que están encerradas en el corral.

El otro día pensé si no sería un poco codicioso este pastor que lo arriesga todo para recuperar un 1%, pero después me di cuenta de que en realidad el rebaño no estaba realmente en tan grave peligro: para el Padre pastor el peligro tal vez sería que los 99 corderos prisioneros vieran que un cordero, cordero pródigo seguramente, había podido escapar y que la vida le iba estupendamente fuera de su autoridad. Eso sería un precedente realmente peligroso para el pastor.

Otro asunto de cierta importancia es determinar quienes son los corderos amados. Naturalmente somos nosotros: somos los fieles, el pueblo, los hijos, la manada, somos los que sobre todas las cosas anhelamos la certeza de que el Padre está contento de nosotros (igual que los lobos anhelan que el macho dominante, o el amo, se digne a mirarles). Dios nos amará, no lo dudo, y procurará por nuestro bienestar, pero me da la impresión de que lo hace como un pastor ama a su rebaño: para aprovecharse de la leche, de la lana.. e incluso a veces de la carne. ¿Es este el amor que queremos? 

Visto lo anterior, a mi me parece evidente que este Dios ganadero es una obvia extrapolación del poder del padre-patriarca, del macho dominante de la manada de lobos, del pastor que en realidad más que amar utiliza a su rebaño, del Rey o del Coronel que a veces sacrifica peones amados en el tablero de ajedrez o en la guerra, en pro de la victoria final, de su victoria.

Yo, para que el Padre Rey Pastor Dios Patriarca me ame como los ganaderos a su rebaño, o los generales a sus soldados, pues me alegro de que no exista. Aunque tenga que aguantarme sin milagros, por lo menos me ahorraré tener que estar anhelando poder recibir la gracia de su mirada. Bastantes machos alpha, Reyes, Jefes y Pastores ególatras tenemos que aguantar en la tierra para tener al jefe de todos ellos en el cielo.

Y les diré algo más: me alegro de poder sentir el viento fresco en mi cara, de no deberme a nadie más que a la naturaleza hermana y a mis semejantes, y de poder mirar libremente al cielo sin ver más que estrellas.

24 comentarios:

Oddiseis dijo...

Nos hemos levantado rebeldes hoy ...

Yo creo que los cristianos/católicos quieren entender la parábola mas como indicativa del amor infinito e incondicional de Dios hacia cada una de sus criaturas, pero es inevitable ese reverso pérfido que bien entresacas.

Yo siempre he tenido la misma impresión con el pasaje de Caín y Abel. O el del sacrificio de Abraham. No son ejemplos de un Dios precisamente honesto, que digamos.

frikosal dijo...

Es amor, pero como el del pastor.

Jordi Busqué dijo...

Cómo me guta su teología recreativa.

Lo de Caín es gordísimo, el pobre solo hacia que ofrendas a Yavhe y este le escupia en la cara. No me extraña que se le fuera la olla. Hay un libro de Saramago hablando del caso. A ver si me decido a leerlo un día.

Oddiseis dijo...

¡¿No lo leyó aun, sr. Busqué?! Santa Madonna, que Dios le pille confesado por tamaña indecencia ...

Alberto Gil Chamorro dijo...

Una reflexión magnífica. Aunque si eso es lo que pensabas en misa de niño... ¡cómo serás ahora! Un saludo.

frikosal dijo...

Od,
A mi Saramago me cuesta (que el Pulpo me perdone).

Jordi,
Tomo nota del libro, pese a lo anterior. Está bien ser ignorante por que siempre se pueden aprender cosas nuevas.

Alberto,
No jeje, en misa solamente pensaba que el Padre era injusto con el hijo no-pródigo. Después me ido dando cuenta.

Joselu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joselu dijo...

El día que pude liberarme de ese dios justiciero, vengador, autocrático... pude, por fin, respirar tranquilo, pero fue a mis veinte años... El tiempo anterior fue terrible. Cambié a Dios por la visión desolada de Beckett en que el hombre espera siempre algo que dé sentido a su vida, pero nunca llega. En el siglo XXI, al cual no pertenezco vitalmente, los seres humanos ya no parecen demandantes o aspirantes a esa noción de sentido que tanta congoja causaba entre los existencialistas. Hoy algunos tienen la tarjeta de crédito, el confort, el coche, el carpe diem. Tú optas por mirar las estrellas y pensar que ni Dios ni amo. Entonces sólo queda el vacío que ya no nos inquieta pues es nuestro modus vivendi.

frikosal dijo...

El reto es seguir adelante a pesar de ese vacío y esa escandalosa falta de sentido que tiene todo. Cada día en Radio María dicen que si Dios no existe la vida no tiene sentido, y tienen razón. Es difícil.

Pero más vale asumir esa dificultad que claudicar ante los esquemas mentales que inventaron otros. Hay que reformularlo todo de una forma que sea cierta o cuando menos verosímil, que deje margen a la libertad individual, que no se pueda usar como herramienta de poder y opresión, y que no elimine la dimensión espiritual que indudablemente tiene el ser humano.

No conozco la obra de Beckett.

nomesploraria dijo...

Yo me niego a ser cordero u oveja u vaca de nadie

Joselu dijo...

No sé si es tiempo ya de leer a Beckett. Para mí fue un estallido fulgurante el descubrir su universo aparentemente absurdo y preñado de desesperanza absoluta. Poca literatura es más nítida y transparente, más aguda y penetrante, y más luminosa aunque no haya nada en que apoyarse. Una vez tuve hace veinte años un grupo de alumnos que eligieron un tema teatral para desarrollar y se especializaron en la obra de Beckett. Tenían dieciséis y diecisiete años. Aquello -reconocieron- les había cambiado la vida, su percepción del mundo y de las cosas. Ya no pienso que pueda causar el mismo efecto. Aquellos adolescentes sentían algo llamado curiosidad y no estaban saturados de imágenes. No creo que Beckett signifique ya nada, pero es a lo único que aspiraba él, a no significar nada.

Obra dramática: Final de partida, Esperando a Godot.

Obra narrativa: Molloy, Malone muere.

Nada. Es lo que dijo él.

nomesploraria dijo...

¿Y Moisés? Al pobre, Yavé lo dejó tirado a 20 metros de la tierra prometida por un pecadillo que cometió 40 años atrás y después de pegarse una paliza también de 40 años vagando por el desierto.
Aunque pensándolo mejor, se lo tomó con calma. Caminando a un ritmo de 3km al día les dio tiempo a dar la vuelta al mundo.

macroinstantes dijo...

Creo que usted piensa demasiado, así no alcanzará jamás el nirvana espiritual del happy mushroom...

Con que Dios pensara en nosotros un 1% de lo que usted piensa en él, perdón, en ÉL, al mundo le iría mucho mejor...

Jaime Capote dijo...

Buenas tardes tengan ustedes.
Mi suegra estuvo desde los 4 a los 25 años en un convento de monjas francesas en Málaga. Me relata que estas monjas enseñaban la biblia de un modo diferente,en vez de enseñarla como si fueramos niños de 3 años, ellas afirmaban que San José era un hombre mayor, que recogió (se benefició) a María que era sólo una niña, y que Jesús era una especie de mago, un charlatán con un don de líder importante.

Debían de ser unas monjas muy modernas... sin duda la historia así contada haría más creible como documento el sagrado libro.

Por cierto,¿¿¿Alguien me podría explicar el misterio de la santísima trinidad??? Je,je,je...

V dijo...

Hay una razón por la cual en la religión solamente somos iluminados al morir, y es que una persona iluminada en vida, no necesita la religión. Ni al pastor.

Besets.

la desanchá dijo...

Ese último párrafo...por fin resucita usted!

Jordi Busqué dijo...

Pues yo creo que sería terrible que lo que dice la biblia fuese cierto. Vaya mounstro de dios.

Además es fantástico el aterrizar en este mundo y poco a poco ir comprendiendo las cosas. Apoyarse en los progresos que han hecho nuestros antepasados en responder las muchas preguntas (los hombros de gigantes de que hablaba Newton), intentar progresar un poco o al menos mantenerse sobre el frente de onda de los descubrimiento. El solo hecho de darse cuenta de que existen preguntas ya es un motivo fortísimo para disfrutar de la vida. El gozo intelectual me parece muy valioso.

MartinAngelair dijo...

Sinceramente, no entiendo nada.




Solo deseo de corazón,...

...que estés más enfadado que dolido.







Un beso muy fuerte Manel.
B.N.

JuanB dijo...

Yo no tuve educación cristiana (Gracias a Dios!, jeje)
pero parece que todo aquel que ha sido educado en esa fe y deja de creer, le deja un vacío enorme, y se queda en un bucle buscando un sentido a la vida.
La vida es lo que es, y en el camino que hacemos intentando que sea lo que queremos debemos aprovechar los buenos momentos que se crucen con nosotros.

Iván Díaz Pallarés dijo...

Mi hijo no tiene la menor idea de quien es Dios, Jesucristo, Mahoma, o Buda, y es libre y feliz, no lo necesita, creo que nadie los necesita.
Yo si sé quien soy, y me encanta estudiar sus vidas y milagros, como reflejo de lo que la estupidez, y la inteligencia humana, son capaces de hacer.
Pero nunca he perdido más de un minuto en plantearme si Dios existe: todo es tan imperfecto y ridículo, la vida entera, desde el nacimiento hasta la estúpida muerte, que afirmar lo contrario es negar lo evidente.
Existen la belleza, el bien y el perdón, en cada uno de nosotros, cada uno en su cultura, de la que ha mamado esos conceptos, pero nada tiene que ver con una deidad absoluta y permanente: es nuestro cerebro, retroalimentándose desde que nacemos, creando el Mundo, todos somos nuestro propio Dios, disfrutemos de las buenas creaciones cerebrales de cada uno, intentemos evitar todo lo malo (mucho) que el cerebro puede procesar y devolvernos en formas desagradables, pero todo está dentro, no hay nada fuera de la mente. Nada.

MartinAngelair dijo...

Hay espacios, como el tuyo, al que estoy realmente agradecida por haberme hecho un hueco en el que me puedo, sinceramente, mover.


Más de lo que se puede llegar a creer.




En consecuencia, nunca será mi intención importunarte, y mucho menos molestarte.


(bueno, también hacerte perder el tiempo,...

ya sería en si mismo, grave,...:)





...Pero me gustaría que volvieras a sentir la magia de esta composición,...porque imagino que la conoces.




Para mí, representa perfectamente los extremos del Ser Humano.


La más pura maldad,...y por otro lado,...(en mi caso), esa capacidad de poder llegar a sujetarme el alma al cuerpo,...

... y deshacerme como nada por la emoción.






En esta parte de la sinfonia, se 'rezan' las frases que una niña, escribió en la pared de un campo de concentración.

De ese campo de concentración.





Mi respuesta, ante este hecho,... es suficiente para creer en Dios.


Aunque solo sea para que la fe y la esperanza, (y esa espectacular fortaleza) de tan solo una niña,...

de tan solo una única niña,...no se quede sin sentido.

...o sin más pared...





De un tiempo a esta parte, 'esta música' me resulta dificil vivirla de pie.





He dudado mucho en decidirme a publicar este comentario,...

...como ningun otro,

...porque lo que realmente 'me duele', no lo expongo a valoración.







Un beso.

Buenos días, para todos.

...por favor...





______


http://www.youtube.com/watch?v=miLV0o4AhE4

______




(Siempre: muchas gracias al alma 'literalmente', por este enlace en particular)

treehugger dijo...

Hoy hemos tenido en casa a una profesora de un barrio de alta inmigración.

Dan ganas de llorar la situación de algunas niñas sometidas culturalmente al yugo del islam.

Algun dia se lo cuento.

igniszz dijo...

Te adoramos doctor!

Un profe cualquiera... dijo...

Me encanta la etiqueta de "Teología recreativa", que gran acierto...
Un saludo