sábado, octubre 08, 2011

La Ausencia y la Perfección

¿Dónde estaba Dios en esos días? ¿por qué permaneció callado? 

Benedicto XVI, 28 de mayo de 2006 en su visita al campo de concentración de Auschwitz, - Polonia.

Yo también suelo preguntármelo, y eso que no he visitado Auschwitz. No quisiera parecer irreverente, pero me viene a la cabeza la frase "Nadie es perfecto", con la que termina "Con faldas y a lo loco", de Billy Wilder. El otro día la vi por la tele, eso es una creación realmente perfecta. Y es que justamente en la perfección está el epicentro del problema. Una vez más, debo referirme a una de mis obsesiones: el argumento ontológico de San Anselmo.

Sean ustedes felices, en la medida de lo posible.

12 comentarios:

Trebol-a dijo...

O como decía aquel "Que las evidencias no te engañen!"

asaborido dijo...

Los que creemos en Dios, o por lo menos, de la manera que creo yo, entiendo que Dios estaba muriéndose en cada preso. Otra cosa es lo que la Iglesia Católica nos ha querido meter en la cabeza. Pero si Dios está en el prójimo, está claro donde estuvo ahí.

frikosal dijo...

Asaborido,

Agradezco tu comentario y respeto profundamente tu punto de vista. Sentiría haberte ofendido con esta entrada, espero que no haya sido del caso. Yo no puedo verlo como tu, he reflexionado mucho, durante años, pero nunca (excepto durante un breve lapso de tiempo en mi infancia) he podido tener fe.

Lo que yo quiero decir con esta entrada es que no puedo comprender que un Dios omnipotente y bondandoso no detuviera semejante barbaridad. Me parece que el mundo es un lugar poblado de gente malvada, que son precisamente los que más lejos suelen llegar. En mi cabeza esto es incompatible con la idea de un mundo creado por un Dios bondadoso.

Pero, repito, respeto y agradezco tu observación. No pretendo convencer a nadie (es más: me dolería hacerlo). Simplemente expreso mi opinión. Y mi angustia.

ercanito dijo...

Esto de la fe es tan personal que cada cual, si profanar la de los demás, puede tenerla en lo que le plazca. Yo tuve esa fe y comencé a perderla por culpa, o gracias a un cura del opus dei. Es el ego más desarrollado que he visto nunca. A partir de ahí todo ha ido evolucionando hasta lo que soy (o creo que soy), alguien que discrepa sólo en una cosa contigo. El mundo no está lleno de mala gente, es que los malos siempre hacen más ruido.

Medio lleno el vaso, o medio vacío, ¿Tienes más amigos o enemigos?

frikosal dijo...

Yo tiendo a pensar que la gente es en general malvada. Esto, que podría parecer de un pesimismo atroz, tiene la ventaja de que cuando encuentro gente amable, bondadosa, desinteresada.. me alegro enormente. ¡Y suele sucederme! En caso contrario, no me sorprendo.

Por otra parte, creo que esto de creer que la gente es básicamente buena o mala depende mucho de la infancia que haya tenido cada uno.

JorgeLaris dijo...

Yo creo que todos somos buenos con el grupo al que pensamos pertenecer, algunos piensan que ese grupo nada más son ellos y alguna persona cercana, otros que el grupo es su familia, otros su país o su grupo religioso. Yo pienso que mi grupo es la humanidad entera.

Por cierto, dudo muchísimo que Dios exista, pero si es que lo hace entonces creo que la diferencia entre él y yo es mucho más abismal que la que hay entre mí y un átomo inestable. Con eso quiero decir que ni lo entenderemos, ni a él le preocupa lo que hagamos -suponiendo que el sepa que existimos-.

En fin, es solo lo que yo pienso.

Jordi Busqué dijo...

Ni si quiera las contorsiones intelectuales de los teólogos han conseguido resolver el problema del mal a la vez que mantener las características de dios.

Yo creo que el hecho de que el mundo biológico funcione con la crueldad de la teoría de la evolución es evidencia de que no hay ningún dios omnisciente, omnipotente y bueno.

Oddiseis dijo...

Como en casi todo lo demás, en lo que atañe a lo que el resto del genero humano es en su interior íntimo no me es (y por extensión no nos es) posible pronunciarme.No estoy en el interior de cada alma para saber si es bondadosa o malvada. De modo que recurro al único resultado experimental del que dispongo: yo mismo. ¿Soy bondadoso o malvado? Bueno, me tengo por razonablemente buena persona, lo que no excluye que pueda ser cruel, egoista e intolerante en mis malos momentos. Pero mi naturaleza, aquella que identifico porque la siento congruente con mi bienestar interior, es intrínsecamente buena. Luego, ¿por qué tendría que atribuir a los demás otra naturaleza distinta? Pienso que no hay gente buena o mala; hay gente feliz (aunque no lo sepa) y gente triste y equivocada (aunque no lo sepa). Todo depende de la distancia que los separe de su naturaleza interior (nótese que estoy siendo deliberadamente naiff para provocar ... ;) ).

Todo esto no tiene nada que ver con Dios, por supuesto, pero ¿por qué tendría que tenerlo? ¿Acaso no somos nosotros mismo quienes definimos los conceptos de bien/mal y definimos con ellos nuestras propias acciones?

Josep Fábrega Agea dijo...

Como suelo decir yo "Hay que hacer verosímil la realidad"

Asaborido,
No debes creer en la omnipotencia de Dios, supongo. ¿Tienes una idea particular de Dios?Si no eres católico ¿Cuál es tu religión?
Eres der los que dicen que no eres católico sino cristiano?
Suponiendoo que eres cristiano ¿Cres que Jesús era el hijo de Dios?
Si Jesús no era el hijo de Dios ¿Era Jesús Dios? Si Jesús no es Dios ni Dios tampoco? ¿Dónde está Dios?
Gracias

fenixavisunica dijo...

Para responder la pregunta, desde un punto de vista antropológico, recomiendo "En el corazón de la zona gris", de Paz Moreno Feliu.
Se encuentra fácilmente en internet, el documento casi completo.
Es un texto académico, pero apto para todas las cabezas, aunque no para todas las conciencias, y para casi ningún estómago.

Si esto no responde lo que es el ser humano, no creo que lo responda nada.
Se queda uno tan amargado después de ver cómo hay muy pocos buenos y una gran mayoría de malos en esta historia que sí: la gente es malvada. Con total seguridad.

asaborido dijo...

Para nada me ofendes, frikosal, en absoluto gracias.
Soy católico de base. Católico por costumbre, si llego a nacer cien kms más al sur, sería por cultura, musulmán. Y soy cristiano por convicción.
El Dios en el que yo creo es en el Dios del Nuevo Testamento. No es un Dios intervencionista en nada, de hecho a Cristo lo mataron y no intervino.
En cuánto a esas preguntas qué me haces, no tengo respuestas exactas. Intuyo que Jesús pudo ser Dios, pero soy tan limitado en mi mente que no acierto a comprenderlo.
Lo único que me importa es el mensaje de Jesucristo, ese mensaje de amor y justicia.
Es verdad que no coincide con la doctrina actual que marca el Papa, pero yo no tengo la culpa de que la jerarquía eclesiástica no siga el Evangelio y siga sus propios intereses terrenos.
Es mucho más lo que no sé que lo que sé. Por eso busco en la ciencia. Jesús es una guía para vivir. Y ya está, no me complico más. El resto es para mí, perder el tiempo y dolores de cabeza.

TCR dijo...

Yo visité Auschwitz y también Birkenau en la primavera de 1976 y, para entonces, ya sabía que Dios no estaba. Lo sabía y lo sentía no por aquellos comentarios tontos que hizo Gagarin, sino porque, al igual que sucede con algo como el Polo Norte, que no es un lugar o un sitio, Dios no es más que un concepto y por eso, por tal razón, no podía estar ni en Auschwitz ni en Birkenau.