jueves, septiembre 24, 2009

Intramuros dos

A la mañana siguiente, cuando íbamos camino del río, Jordi Busqué vio un cementerio en lo alto de una colina. “Es justamente lo que estoy buscando desde hace años, esas cruces se recortan perfectamente contra el cielo”, me dijo. Como era previsible, todo intento de quitarle la idea de la cabeza fue inútil. No es que me atemoricen los muertos, pero el cementerio está al lado de un pueblo bastante frecuentado en Agosto (demasiado para mi gusto, serán 200 personas), y no quería ni pensar en lo que podría pasar si alguien veía las luces o los rayos láser que usamos para hacer las fotos.

Pero nos desviamos del camino al río y fuimos a explorar el terreno, yo esperando que por lo menos la puerta estuviera cerrada y el asunto quedara en una simple foto exterior. En efecto, había tres prometedores cerrojos... pero todos se podían abrir sin llave. Durante toda la tarde la idea de quedarme tranquilamente fotografiando sapos y galaxias, y dejarle ir a él solo me estuvo rondando por la cabeza. Pero a las 12 de la noche, allí estábamos los dos.

Que cada uno piense lo que quiera.

...click para seguir leyendo y viendo las fotos... Tomamos unas fotos del exterior y finalmente Jordi abrió la puerta. Por mi experiencia, es imposible entrar de noche en un cementerio sin oír ningún ruido raro, que los racionalistas no atribuimos nunca a la lógica actividad paranormal de las almas en pena si no a otros factores como los ladrones de tumbas. Además de los usuales chirridos, rumores de ramas que mueve el viento y ecos lejanos que las lápidas parecen acentuar, en aquella ocasión los niños del pueblo decidieron hacer una especie de juego de noche. Cuando nosotros ya estábamos intramuros estudiando los encuadres, se formó una especie de procesión infantil, que recorrió todo el pueblo calle por calle, tocando pitos estruendosos y dando palmas. Su destino –pensé yo- no podía ser otro que el cementerio. Al llegar allí no podían dejar de vernos, tomarnos por entes paranormales y huir despavoridos a avisar a sus padres, que sin duda volverían armados de palos dispuestos a lincharnos. Cada uno interpreta las situaciones en función de sus propios temores, de los míos el principal es una multitud enardecida contra la que no hay defensa posible. Por eso el fútbol y las manifestaciones me dan miedo, incluso cuando simpatizo con sus causas. Nunca he ido a un concierto.

Pero a la cuarta foto los niños decidieron no pasar de la iglesia y regresar a sus casas. A mi me pareció que lo mejor era dejar la cámara a ras de suelo y encuadrar en horizontal. Ya más relajado y en silencio, me tumbé en el suelo para no salir en la foto de Jordi y estando allí me quedé pendiente de la Vía Láctea y de las veloces nubes que la luz del pueblo hacía parecer rojizas. Después de todo el cementerio resultó ser un lugar agradable. Ya se dice al principio de Dersu Upsala que en la naturaleza una misma noche puede ser acogedora o siniestra, sin que podamos saber la razón concreta. Y ese cementerio de pueblo era desde luego un espacio natural abierto al cielo. De hecho, en una ocasión Muir se encontró sin dinero y estuvo viviendo durante unas semanas en un cementerio que describe como precioso.

Las estrellas y la Vía Láctea se movían con perfección platónica, casi eternas (a ver si puedo preparar una animación), mientras que las nubes formaban y destruían figuras efímeras. Entre los dos extremos, pensé, debemos estar los hombres y nuestras obras.

Estos mismos acontecimientos han sido narrados por J.Busqué en su blog, ambas entradas han sido publicadas simultáneamente sin que ninguno de los dos hubiera visto el texto del otro. ¿Hasta que punto coincidimos? ¿Su cámara también registró la extraña aparición?

[ Casi daría gusto morirse para ser enterrado al natural debajo de esas estrellas. En la ciudad-dormitorio los muertos se envasan en bloques de nichos de hormigón y el enterrador en realidad es un albañil que sella la tumba con una paleta, haciendo un sonido especialmente desagradable cuando roza los bordes del hormigón para rebañar los últimos restos de cemento (en medio del silencio cobarde de los asistentes que por respeto no se atreven a gritar ¡Queremos entierros dignos para la clase obrera! ). Y se dice que puesto que la gente se resiste a pudrirse estando encerrados en esa caja hermética, o tal vez por efecto de los muchos conservantes del pan Bimbo o quien sabe la verdadera razón, el caso es que para acelerar el proceso se dice que es necesario meter discretamente unos gusanos rojos dentro del ataud. Me han asegurado que son largos y gruesos como un dedo, voraces como concejales de urbanismo y que se deleitan comiendo carne muerta.. se atracan a comer, crecen, copulan y se reproducen hasta que a la sexta generación ya son decenas de miles. Y entonces finalmente dejan los huesos mondos, sin tendones ni vísceras (ni el cerebro respetan, lo devoran por los ojos vacíos). Cuando la caja ya es un hervidero de gusanos rojos que se returecen en busca de comida, entonces empiezan a devorarse unos a otros hasta que no queda nada de nada de aquellos que tanto quisimos. Pero la incineración tampoco es la solución. ]

26 comentarios:

Le Mosquito dijo...

"...a ver si puedo preparar una animación..."

¡¿En un cementerio?!

Hágalo, sus habitantes saltarían de alegría.

Impagable. Gracias.

frikosal dijo...

No sr Mosquito, que me refiero a una imagen animada.

la desanchá dijo...

Hombre, por dios, puestos a despertar difuntos podían ustedes haber despertado a algún caballero cruzado, al señor conde, algún fraile de la inquisición o un salteador de caminos, qué sé yo. Van ustedes y despiertan a un muerto reciente, un jovenzuelo deportista, no hay más que ver su cuerpo alto y atlético y su vestimenta. A lo mejor sólo quería preguntarles cómo había quedado la selección española.

Eso que ha contado usted de los gusanos es una marranería. Se me han quitado las ganas de morirme.

frikosal dijo...

Lo de los gusanos es una verdadera porquería, sobretodo por que son rojos y grandes (o por lo menos así me lo han contado, podría ser una leyenda urbana). Yo pensaba que la incineración era mucho más elegante pero me contaron unas cosas realmente macabras, lo dejo para otro día.

felquera dijo...

No se crea usted que a los pueblos también ha llegado la moda de los nichos, aunque se podrían vender -una vez pase la crisis y volvamos a hinchar la burbuja- como coquetos apartamentos con buenas vistas a la montaña.
Buenísimas las fotos, aunque ese ectoplasma debe de ser una mancha en el sensor, hágaselo mirar.
Más miedo me dan a mí las masas enfurecidas con escopetas o rifles que con palos, que primero disparan y después preguntan, si conoceré yo a los de pueblo. Esas animaciones, y otras anteriores, debería usted colgarlas en youtube y facilitar los enlaces. Un cordial saludo.

frikosal dijo...

Desde luego peor si van con escopeta, pero no llame usted al mal tiempo. Aquí en la ciudad-dormitorio esas cosas no se estilan y cada uno vive en su casa con la cabeza metida en su propio water y votando a los mismos (es que vengo caliente..)
A ver si me animo.. pero es que es una pesadez terrible procesarlas.

treehugger dijo...

Podia haverse ahorrado usted lo de los gusanos. Pero en fin, a mi me ha hecho pensar que somos nosotros los gusanos rojos y que nuestro planeta es el muerto. Esta claro que cuando acabemos con todo nos comeremos los unos a los otros.

frikosal dijo...

Apreciadísimo amigo Th,
Lo de los gusanos es que hace años que quería decirlo y no me dirá usted que el cementerio de la ciudad-dormitorio no es deprimente.

treehugger dijo...

Solo si se compara con el cementerio con que usted nos deleita.

Para encontrar bonito al cementerio de 'ciudad dormitorio' siempre se puede encontrar uno de mas feo. Lea aqui en su propio blog.

No me dira que el nuevo tanatorio no es bonito...

...antidoto esencial dijo...

Hombre, puestos a escoger, yo prefiero que me quemen, aunque si Ud. sabe "cosas macabras" sobre la incineración, me temo que será peor que la merendola gusanil.
El espectro deportista me suena. Ya se lo he comentado a Jordi Busqué en su blog.
;)

...antidoto esencial dijo...

Se me olvidaba:

súper fotos, súper texto, as usual.

Inuit dijo...

Fíjate Frikosal que yo pagaría por poder presenciar todas esas aventuras. A los cementerios no, que del susto me daría un infarto y una está cerca de la jubilación
Pregunta: ¿Es muy cara la entrada?
Las fotos delicatessen.
inuits sin lápidas ;))

El futuro bloguero dijo...

"Tengo muchas ganas de morirme, para echar un ratito tumbao", dice siempre un amigo que no tiene un minuto de descanso nunca...

Ese cementerio con aparición espectral incluida, parece un lugar magnífico.

Impresionante todo, en la línea habitual. Qué bueno.

Amig@mi@ dijo...

Ya comenté otra vez que a mí me atraen, es un sitio en el que nadie te interrumpirá cuando hablas, "normalmente " deshabitado y con un encanto fuera de lo normal.
Soy así de rara.
Este post me encantó aún más si cabe.
abrazos

Le Mosquito dijo...

Disculpe, tomé sus palabras como el preludio a la resurrección de la carne.

Una pregunta... Esos gusanos rojos y grandes... ¿No serán calvos, tal vez?

Gracias.

Jordi Busqué dijo...

Je, je, ha sido un experimento muy interesante. Las fotos le han quedado estupendas.
Solo decir que creo que se ha pasado de macabro en la nota final sobre gusanos! Cree Vd. que nos dejarían hacer fotos? :P

frikosal dijo...

Mosquito, los gusanos son calvos de cintura para arriba.

Jordi, no podremos hacer fotos de los gusanos porque se nos estarán comiendo.

Inuit, voy a organizar unos frikotours para que puedan deleitarse contemplando ruinas, estrellas y algún hectoplasma. Pero cobraré mucho porque ya dijo Sigmund Froid que en el fondo lo que no se paga es que no se valora y tal como tengo la autoestima necesito dinero.

rasselas dijo...

No me canso de ver las aventuras y propuestas fotográficas que nos enseñas!

Una cosa...
¿Podrías poner el equipo y carácterísticas de la foto?...
Cámara, velocidad...
:-)

Myrtus dijo...

Jurlssssssss! Mi racionalidad siempre se vuelve irracional al hablar de espíritus.

Qué miedoooooooooo! ;)

Salut, Myrtus

Joselu dijo...

¡Qué bien os lo pasáis! ¡Yo también quiero un compañero de aventuras-juergas nocturnas! El texto tiene jugo y todos los elementos para hacerlo interesante como nosotros lo somos para esos gusanos rojos que producen espanto.

Lom dijo...

Pues yo diría que és el fantasma de la selección que le reclama a usted por la falta de atención al deporte de galáticos.

Unas fotos impresionantes.
La aventura queda para siempre.

JuanB dijo...

Viva el reciclado!!!

Para relatos de cementerios, a mi me gusta "Las ratas del cementerio" de Lovecraft.

nomesploraria dijo...

DIOS MIO DIOS MIO DIOS MIO NO SABÍA QUE SE DEDICARAN A TALES MENESTERES

Hermano Joaquín dijo...

Es un ectoplasma verídico muy corrientes en camposantos y cementerios

Andres dijo...

Hola! Nunca comento tus entradas, aunque soy un lector asiduo de tu blog. Me encantan tus fotografías y cómo escribes, y ahora al comentar en que pensabas hacer una foto animada sobre astronomía, me ha hecho recordar un video que ví sobre fotografías animadas de estrellas y puestas de sol, con razón de ser éste el anño internacional de la astronomía. Quizás conozcas el video, pero te paso el link para que lo veas y seguramente disfrutes tanto como yo.
http://vimeo.com/1250929?pg=embed&sec=1250929
Un saludo y gracias.

Jordi Busqué dijo...

Un video muy gracioso sobre la homeopatía:

http://www.youtube.com/watch?v=ulrHZFnOnnY