martes, febrero 28, 2012

La noche de los cuatro planetas (II)

Como comentaba en la anterior entrada, estos días se ha hablado mucho de la conjunción de planetas. Incluso me parece que la han mencionado brevemente por la tele, restando unos preciosos segundos a la constante desinformación sobre la liga de fútbol.

Además de la Luna, Venus y Júpiter, también se ha podido ver a simple vista (aunque fugazmente) a Mercurio, el mensajero de los dioses. En las fotos, al lado de cada cuerpo he anotado su magnitud, una medida de su brillo. Cuanto menor es la magnitud, mayor es el brillo de un objeto. La luna era la más bonita de todas las lunas, la cenicienta. Júpiter (-2) es excepcionalmente brillante, y se mueve majestuosamente entre las estrellas con un resplandor casi constante, como corresponde a la divinidad más poderosa del Olimpo. Pero estos días Venus, más irregular, le sobrepasa ampliamente con su increíble magnitud de -4.
Poco después de la puesta de sol: Mercurio, Venus, Júpiter y la luna cenicienta.

Pero todavía hay más, hay algo que no se si habrán dicho por la tele: ahora mismo, la eclíptica es aproximadamente perpendicular al horizonte dos horas después de la puesta de sol, y esto hace que sea un buen momento para poder ver la luz zodiacal. Es ese resplandor blanco que se ve en la segunda foto y en la que subí ayer. Solamente es visible en cielos excepcionalmente libres de contaminación luminosa. 
Dos horas después de la puesta de sol, la luz zodiacal y tres planetas que casi parecen dibujar la eclíptica. Urano (5.9) no era visible a simple vista.

Pero vamos por partes. ¿Qué es la eclíptica? Es el plano que contiene al sol y a la órbita de la tierra. Nosotros estamos dentro de ese plano, de modo que lo vemos como una línea imaginaria en el cielo (dibujada en rojo en la foto) por la que parece moverse el sol. Los demás planetas y la luna pasan muy cerca de esta línea, puesto que sus órbitas están casi en el mismo plano. Cuando un conjunto de objetos orbita alrededor de un cuerpo, a largo plazo tienden a concentrarse todos en el mismo plano. Esto es una consecuencia de las leyes de Newton y es lo que sucede, por ejemplo, con las partículas que forman los anillos de Saturno.  Pero, como pueden ver en la foto, los planetas no están exactamente sobre la eclíptica.

Además de los planetas y asteroides, en el sistema solar hay pequeños fragmentos de polvo, restos de las colisiones de asteroides y colas de cometas, que se acumulan cerca de la eclíptica. Son muy pequeños, pero el sol los hace brillar. La luz zodiacal es este reflejo, que solamente puede verse bien cuando está aproximadamente perpendicular al horizonte. Se llama "luz zodiacal" y no "luz eclíptica" por que la palabra zodíaco ("rueda de los animales") es la antigua palabra que designa la zona del cielo por donde parece moverse el sol.

Todo esto, si ustedes quieren, es ciencia. Lo que hay que hacer, además, es notar la sensación de maravilla cuando el último de resplandor del sol se va apagando, el cielo empieza a oscurecerse y allí está en efecto Mercurio. Y algo más tarde, sin dejar de vigilar la exigua cena que se está calentando en el hornillo, se ve como va tomando forma el resplandor blanquecino de la luz zodiacal. Algo tiene el aire de la noche y la visión de las estrellas que nos transporta. Dijo Walt Whitman:

WHEN I heard the learn’d astronomer;
When the proofs, the figures, were ranged in columns before me;
When I was shown the charts and the diagrams, to add, divide, and measure them;
When I, sitting, heard the astronomer, where he lectured with much applause in the lecture-room,
How soon, unaccountable, I became tired and sick;
Till rising and gliding out, I wander’d off by myself,
In the mystical moist night-air, and from time to time,
Look’d up in perfect silence at the stars.


La traducción de Borges es:

Cuando oí al docto astrónomo,
Cuando me presentaron en columnas las pruebas, los guarismos,
Cuando me señalaron los mapas y los diagramas, para medir, para dividir y sumar,
Cuando desde mi asiento oí al docto astrónomo que disertaba con mucho aplauso en la cátedra,
Qué pronto me sentí inexplicablemente aturdido y hastiado,
Hasta que escurriéndome afuera me alejé solo
En el húmedo místico aire de la noche, y de tiempo en tiempo,
Miré en silencio perfecto las estrellas.

Ya a punto de dar por concluida la observación vi al este una luz roja. Era Marte, el quinto planeta de la noche de los cuatro planetas.

13 comentarios:

locoencontrao dijo...

Con Frikosal siempre se aprende algo.

Leti dijo...

magnífico! una gozada.
mucho más informativo que lo que dicen por la tele.

Xavier Perarnau dijo...

El misterio que nos reservaba ayer el Dr. Friikosal se ha resuelto sin demasiada sorpresa para quienes le sabemos algo de su espiritu. Y es que cuando empiezaz cientifico acaba poeta, y asi se manifiesta, no sin cierta discrección, el contemplativo filosofo, el heremita posible.
Y nosotros aguardamos sus destellos, como él las noches reveladoras

Xavier Perarnau dijo...

El misterio que nos reservaba ayer el Dr. Friikosal se ha resuelto sin demasiada sorpresa para quienes le sabemos algo de su espiritu. Y es que cuando empiezaz cientifico acaba poeta, y asi se manifiesta, no sin cierta discrección, el contemplativo filosofo, el heremita posible.
Y nosotros aguardamos sus destellos, como él las noches reveladoras

unsui dijo...

Unas magníficas fotos de un cielo excepcional.
Cuánta belleza nos rodea si sabemos mirar. Mirar más que medir.
Un cordial saludo
j

Joselu dijo...

¡Qué hermosa conjunción entre didáctica, astronomía y literatura! Preciosas noches en vela y en soledad observando el cielo que nos llegan a nosotros sentados cómodamente en nuestro encierro matinal.

Erelea dijo...

Hace 15 días que tengo mi primer "teléfono listo".
He descargado "Google sky map" y me he quedado pasmado. Si tenéis ocasión de probarlo merece la pena (o decidselo a alguien con un movil android,ya que es una aplicación gratuita, y que os deje curiosear).
Ya comentareis.

Un saludo

Osselin dijo...

No sabes hacer ls cosas mal.
Y tu curiosidad es infinita cuando eliges un tema ,tu capacidad brillante como tus cielos infinitos.

Se nota que eres investigador profesional.

Las personas más queridas en mi entorno son personas así. Y yo las envidio...secretamente.

Amig@mi@ dijo...

Ya quisieran en los telediarios poder explicarlo como lo ha explicado aquí Frikosal. Lo que nos perdemos los que no sabemos...

Genial.
Abrazos

MartinAngelair dijo...

Muchísimas gracias Manel.



Besos.
B.N.C.M.

Ramon Portillo dijo...

Muchas gracias por la explicación, me ha encantado...

Cata Loshuertos dijo...

Gracias por las explicaciones, textos y fotografías excelentes.
Creo que esta noche voy a salir a hacer nocturna, casi que sí!!!
Saludos

Enric C. Pedrón dijo...

He descubierto bastante tarde esta estupenda fotografía, pero no puedo reprimir las ganas de comentarla porque,además de los planetas que comentas, también aparecen la nebulosa de Orión, las Pléyades y la galaxia de Andrómeda. Enhorabuena por tu trabajo.