martes, febrero 02, 2010

WHEN I heard the learned astronomer

Nunca fue tan fácil la falsa erudición como en esta época en la que los adelantos tecnológicos permiten buscar cuatro palabras en un texto enorme, o en el google, y hacer con ellas una cita. Digo esto para que quede claro que yo no se casi nada de Walt Whitman. Yo soy un ignorante, solo que a mi me gusta la ignorancia porque que me permite disfrutar aprendiendo cosas nuevas.

Justamente, a causa de mi ignorancia, cuando entiendo o creo entender una poesía, siento una gran alegría.

Esta noche estaba ya en la cama haciendo mi sagrado ritual de los diez minutos de lectura, cuando repasando el "Discusión" de Borges he encontrado este poema (debo reconocer que otras veces había omitido enteramente el capítulo dedicado a Whitman):

WHEN I heard the learn’d astronomer;
When the proofs, the figures, were ranged in columns before me;
When I was shown the charts and the diagrams, to add, divide, and measure them;
When I, sitting, heard the astronomer, where he lectured with much applause in the lecture-room,
How soon, unaccountable, I became tired and sick;
Till rising and gliding out, I wander’d off by myself,
In the mystical moist night-air, and from time to time,
Look’d up in perfect silence at the stars.
Walt Whitman

La traducción de Borges es:

Cuando oí al docto astrónomo,
Cuando me presentaron en columnas las pruebas, los guarismos,
Cuando me señalaron los mapas y los diagramas, para medir, para dividir y sumar,
Cuando desde mi asiento oí al docto astrónomo que disertaba con mucho aplauso en la cátedra,
Qué pronto me sentí inexplicablemente aturdido y hastiado,
Hasta que escurriéndome afuera me alejé solo
En el húmedo místico aire de la noche, y de tiempo en tiempo,
Miré en silencio perfecto las estrellas.

Y me he levantado para escribirlo en el cuadernillo (impresionante por cierto esta traducción, ¿Qué les parece a los entendidos?).

Los cielos -y la vida- hay que vivirlos. Una noche en la que casualmente mi hijo me enseñó el delfín debe valer más que diez años de lecturas. Solamente quisiera comentarle a Whitman que el docto astrónomo probablemente también sintió las estrellas antes de estudiar astronomía.

19 comentarios:

Bufaforat dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bufaforat dijo...

A los entendidos no se, pero a mi me ha gustado mucho.

nomesploraria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hermano Joaquín dijo...

Yo como entendido he de decir que me parece bien. Incluso diría que muy bien.

Miazuldemar dijo...

A mí me da igual que la traducción sea perfecta o no (que creo que casi lo es) lo que me gusta es el mensaje que transmite él y el que transmite usted.

Qualunque dijo...

comparto esa idea de "ignorancia" suya y también me gusta.
De la traducción del poema poco puedo opinar pero gracias por compartirlo.

Ars Natura dijo...

NO puedo opinar de la tradución porque no me considero entendido. Pero me quedo con esta frase suya:"...me gusta la ignorancia porque que me permite disfrutar aprendiendo cosas nuevas." Muy buena frase.

...antidoto esencial dijo...

"..me gusta la ignorancia".

Yo diría "me gusta MI ignorancia". La ignorancia, per se, no creo que le guste a nadie.
;)

(jo sempre per aquí -avui tocant els nassos- encara que darrerament no parli gaire)

RAFA PÉREZ dijo...

El me gusta la ignorancia... ¿es una versión revisada del sólo sé que no sé nada?

Joselu dijo...

¿Conoces el poema Noche serena de Fray Luis de León? El poeta se queda extasiado mirando el firmamento. Te lo dejo por si no lo conoces.

Cuando contemplo el cielo
de innumerables luces adornado,
y miro hacia el suelo
de noche rodeado,
en sueño y en olvido sepultado,

el amor y la pena
despiertan en mi pecho un ansia ardiente;
despiden larga vena
los ojos hechos fuente;
Loarte y digo al fin con voz doliente:

«Morada de grandeza,
templo de claridad y hermosura,
el alma, que a tu alteza
nació, ¿qué desventura
la tiene en esta cárcel baja, escura?

¿Qué mortal desatino
de la verdad aleja así el sentido,
que, de tu bien divino
olvidado, perdido
sigue la vana sombra, el bien fingido?

El hombre está entregado
al sueño, de su suerte no cuidando;
y, con paso callado,
el cielo, vueltas dando,
las horas del vivir le va hurtando.

¡Oh, despertad, mortales!
Mirad con atención en vuestro daño.
Las almas inmortales,
hechas a bien tamaño,
¿podrán vivir de sombra y de engaño?

¡Ay, levantad los ojos
aquesta celestial eterna esfera!
burlaréis los antojos
de aquesa lisonjera
vida, con cuanto teme y cuanto espera.

¿Es más que un breve punto
el bajo y torpe suelo, comparado
con ese gran trasunto,
do vive mejorado
lo que es, lo que será, lo que ha pasado?

Quien mira el gran concierto
de aquestos resplandores eternales,
su movimiento cierto
sus pasos desiguales
y en proporción concorde tan iguales;

la luna cómo mueve
la plateada rueda, y va en pos della
la luz do el saber llueve,
y la graciosa estrella
de amor la sigue reluciente y bella;

y cómo otro camino
prosigue el sanguinoso Marte airado,
y el Júpiter benino,
de bienes mil cercado,
serena el cielo con su rayo amado;

- rodéase en la cumbre
Saturno, padre de los siglos de oro;
tras él la muchedumbre
del reluciente coro
su luz va repartiendo y su tesoro -:

¿Quién es el que esto mira
y precia la bajeza de la tierra,
y no gime y suspira
y rompe lo que encierra
el alma y destos bienes la destierra?

Aquí vive el contento,
aquí reina la paz; aquí, asentado
en rico y alto asiento,
está el Amor sagrado,
de glorias y deleites rodeado.

Inmensa hermosura
aquí se muestra toda, y resplandece
clarísima luz pura,
que jamás anochece;
eterna primavera aquí florece.

¡Oh campos verdaderos!
¡Oh prados con verdad frescos y amenos!
¡Riquísimos mineros!
¡Oh deleitosos senos!
¡Repuestos valles, de mil bienes llenos!»

Creo que es la misma sensación que tenía Walt Whitman.

Belnu dijo...

Efectivamente, sólo que a algunos astrónomos no se les nota y a otros sí. Yo leí que Joan Oró, hijo de panaderos, contaba en una entrevista que al levantarse de madrugada para hornear y ayudar en la panadería, en Lleida, miraba las estrellas y pensaba que quería comprender cómo funcionaba el universo

Inuit dijo...

Sensible Agrimensor de la ciudad dormitorio, de la charca,de la inmensidad de la noche y de la física...
Casi que sí, a todo; al vivir, al sentir, al intuir y al silencio que habla.
Inuits

frikosal dijo...

Estoy tan liado que yo mismo no puedo participar en las conversaciones que he iniciado !

Pero poco a poco. Empiezo por Fray Luís de León. Yo diría que:

-Este modesto (o grande) éxtasis místico al contemplar el universo no es excepcional. El lunes pasado yo mismo lo experimenté al ver un cielo magnífico, con un fenómeno que a mi me parece absolutamente fascinante; ya les contaré. La diferencia es que estos grandes poetas han sabido expresarlo, yo simplemente grité de alegría a la luz de las estrellas (en un lugar absolutamente solitario, sin nadie en kilómetros a la redonda). El vivir en una ciudad sin cielo supongo que lo facilita. Una de mis ilusiones es organizar un día una salida con más gente.

-Es interesante esta identificación entre la esfera de las estrellas y el cielo cristiano.

-Al margen de la concepción absolutamente diferente de Fray Luís y de sus referencias religiosas, creo que había reflexionado más extensamente sobre el tema y conocía mejor el cielo que Whitman (si debemos juzgar solamente por los dos poemas). Pero esto no es obstáculo para las emociones, como dice Whitman.

-Una pregunta a los entendidos. En esta estrofa:

¡Ay, levantad los ojos
aquesta celestial eterna esfera!
burlaréis los antojos
de aquesa lisonjera
vida, con cuanto teme y cuanto espera.

El ritmo en los dos últimos versos, no lo entiendo. Esa coma detrás de vida, o sin la coma. Yo pensaba que hay una pausa detrás de cada verso y que eso es el ritmo, pero ¿puede ponerse "vida" en otro verso? Como debe recitarse ?

Myrtus dijo...

Me encanta "Sólo se que no se nada", me identifica a la perfección, ya que ni se de traducciones sajonas ni rimas poéticas, pero siempre aprendo de aquello que no se y por fin algo se.

Salut, Myrtus

Joselu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joselu dijo...

Tienes razón en que al finalizar el verso debe realizarse una pausa. Se llama pausa versal y en principio es obligada. También en el interior de un verso puede haber una pausa que se llama interna. Si existe, el verso se llama verso pausado. La pausa interna permite la silalefa (cuando unimos la última vocal de una palabra con la primera vocal de otra en una sola sílaba).
Sin embargo y contradiciendo lo primero que hemos dicho sobre la pausa versal, a veces se produce un desajuste entre dicha pausa y la sintaxis y entonces resulta violenta. A este fenómeno se llama encabalgamiento. Es el que se produce en los versos que recoges:

¡Ay!, levantad los ojos
a aquesta celestial eterna esfera;
burlaréis los antojos
de aquesa lisonjera
vida, con cuanto teme y cuanto espera.

En tal caso no debe hacerse la pausa versal y debe respetarse la unidad del sirrema (agrupación de palabras que no permiten una pausa en su interior). Es el caso de la unidad entre vida/lisonjera (sustantivo+adjetivo).

Este desajuste entre el metro y la sintaxis produce un efecto anormal en la estructura estrófica; y esta anormalidad es precisamente la característica constante que preside el fenómeno del encabalgamiento. Esta anormalidad utilizada con destreza posee un alto nivel expresivo.

El verso primero se llama verso encabalgante y verso encabalgado el segundo donde acaba.

En el caso que planteas (la escansión entre el adjetivo y el sustantivo (lisonjera/vida) se llama encabalgamiento sirremático y además es abrupto pues la fluidez del verso encabalgante se detiene antes de la quinta sílaba del encabalgado, esto es, se hace pausa antes de esa sílaba. Es la pausa que señalas después de vida.

En conclusión, no se hace pausa al final del verso por el encabalgamiento y se hace tras la coma que va después de vida.

Espero que te haya podido aclarar este desajuste versal. Recibe un cordial saludo.

Jordi Busque dijo...

Yo creo que uno no quita al otro. Quanto mas se aprende mas se maravilla uno y mas se quiere aprender. Dawkins hizo un libro estupendo en contra de los que dicen que el conocimiento cientifico rompe la poesia. El libro se llama "Destejiendo el arcoiris" / "Unweaving the Rainbow"

MartinAngelair dijo...

...

Esta noche, pregunta algo que sea
contestado en el mundo sin palabras.
Interroga con toda tu sangre
algo en que toda la vida del mundo
esté preguntando,
algo así como ¿quién llora?
¿hace falta algo?
Y verás como todo hace falta
y sabrás cuántas estrellas tiene el cielo
cuando sepas que el cielo tiene una sola estrella
para cada momento,
porque con una que se pierda
dará un paso de sombra la luz del Universo.

...

Andrés Eloy Blanco



Este Poema de esta alma, ya fue regalado o compartido en el pasado y en el espacio de otra alma, que aseguraba:

...

En el espacio negro y desnudo de horizontes
basta sólo una estrella para crear el cielo.

...

Arturo.




Sí que es bonita esta entrada.




(...No tiene fin,...como principio...)





Muchos besos y B.N.

Anónimo dijo...

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