viernes, julio 22, 2011

Nuevas formas de andar a la luz de la luna

Ya me habrán oído quejarme de que la luna brilla demasiado y de que suele estropear la visión y la fotografía de las estrellas. Si tengo ocasión le comentaré a Dios que hubiera sido mejor hacerla incluso más grande pero menos brillante. Quedaría mucho mejor en las fotos, por ejemplo junto a la Vía Láctea.

Las noches de luna llena, por lo general, es mejor olvidarse de la astronomía y dedicarse a pasear. La luz de la luna llena es suficiente para iluminar el monte hasta el punto de que no haga falta ninguna clase de linterna, y esto es algo que todo el mundo debería probar por lo menos una vez en su vida (y darse cuenta de que en la ciudad no se nota si hay o no hay luna, de lo absurdamente potentes que son las luces eléctricas).

Ahora bien, en los bosques espesos, que incluso de día ya son sombríos, la luz de la luna es totalmente insuficiente y entonces hay que recurrir a una linterna. Esto nos permite continuar andando con seguridad... pero nuestros ojos se acostumbran a la luz fácil de la linterna y al volver a salir a campo abierto, deja de asombrarnos el brillo de la luna y la intensidad de su sombra.

Este tema me preocupaba pero el otro día pude encontrar la solución: hay que utilizar un frontal de luz roja de astronomía. Esta luz roja no produce deslumbramiento por que la "ven" otras células de nuestra retina, pero es suficiente como para andar con cuidado por dentro del bosque... entonces se puede apreciar el brillo de la luna en las hojas de los árboles. La encina, el acebo y muchas otras plantas son brillantes y a la luz blanca de la luna que se filtra en los claros de los bosques son algo que merece ser visto.

Si lo prueban, ya me dirán. No hace falta comprar una luz especial, pueden probarlo con una linterna y un trozo de celofán rojo. Todavía me queda otro truco por contarles, pero es incluso peligroso por la intensidad de las sensaciones que produce.

11 comentarios:

Oddiseis dijo...

Sigo "religiosamente" sus ejercicios espirituales y no dejo de sorprenderme de lo tremendamente equivocados que están todos aquellos creyentes que piensan que el ser ateo (o agnóstico) es una especie de tara mental que impide ver el lado mágico o espiritual del mundo y conectar íntimamente con él.

Si me permite una humilde aportación, ¿probó a bucear en el mar a la luz de la luna llena? Le puedo asegurar que es una de las sensaciones mas poderosas e impactantes que he tenido en toda mi vida y una de las que mas me han conectado con mi yo interno.

Un gran saludo.

Liuva dijo...

Señor Frikosal, le pongo al final un enlace de un blog que escribe “Jose.gs”, que me parece muy bueno. Es un gran blog, a mí me impresionó una entrada que hizo hace tiempo sobre el Everet y los alpinistas muertos que iban quedando por el camino.

En este caso se trata de las centrales nucleares que, creo, a usted es un tema que le apasiona.

Manual para sobrevivir a la explosión de una central nuclear.
¿Cómo hay que actuar cuando estalla una central nuclear cercana? ¿Por qué hay qué almacenar agua? ¿Cómo se improvisa un refugio? ¿Para qué sirven las pastillas de yodo? ¿Cómo realizar una evacuación ante la amenaza de una nube de polvo radiactivo?

http://jose.gs/manual-para-sobrevivir-a-la-explosion-de-una-central-nuclear/

Liuva dijo...

Respecto al tema de hoy, se me ocurre ponerle una frase que Samuel Beckett escribió en su libro Molly:

“¡Qué difícil hablar comedidamente de la luna! ¡Es tan puta! Debe ser su culo lo que nos está exhibiendo todo el rato.”

Miazuldemar dijo...

El sábado pasado lo comprobé. Y aún con luna llena pude apreciar algunas constelaciones. Increíble la luz que dá, apenas usamos linterna, nada más que cuando nos adentrábamos en zona boscosa y los árboles tapaban la luz de la luna.

Es una experiencia recomendable.

MartinAngelair dijo...

...

Si tengo ocasión le comentaré a Dios que hubiera sido mejor hacerla incluso más grande pero menos brillante. Quedaría mucho mejor en las fotos, por ejemplo junto a la Vía Láctea.



... Sé que tu primera, ni siquiera última intención, es hacerme sonreir,...pero lo consigues casi siempre,... :)




Conozco la sensación de 'andar' (y nunca mejor dicho), tan sólo a la luz de la Luna,...

...incluso en bosques a orillas del mar.




Es un 'ejercicio' muy recomendable y apetitoso para los que somos muy patosos y padecemos de vértigo supino como yo.




...Y me gustará probar con una linterna cubierta de celofán rojo.





Muchos besos.
B.T.C.M.

Albert dijo...

Salimos del refugio a las 3 de la madrugada, las trazas de los alpinistas que nos precedían se veían perfectamente sobre la nieve, formando una linea oscura que ascendía hacia la cima del Montblanc. En el fondo del valle, 3.000 metros por debajo, las luces de la civilización eran poco mas que luciérnagas artificiales. No recuerdo si la luna estaba totalmente llena, pero no encendimos los frontales para no estropear esas horas de luces mágicas, que poco a poco fueron diluyéndose con las del amanecer.....
Habrá que probar lo que propone Oddiseis, pero me parece que es una experiencia similar a la que he contado...
Un abrazo DR.

nomesploraria dijo...

Llevo seis años realizando un estudio ufológico sobre unas luces rojas que a veces distingo a lo lejos moviéndose por el bosque. ¡Al final va a resultar que son un Agrimensor Ambulante!

Josep Fábrega Agea dijo...

Oddiseis,

Bucear a la luz de la luna es una actividad englobada en lo que los americanos llaman "rebirthing" o sea la recreación mágica del entorno placentario. Así que, es cierto, no puedo haber un viaje más apropiado al "yo interior" que el rebirthing, una de las técnicas de meditación más`poderosas y menos conocidas que existen.

Gracias Frikosal por hacernos reflexionar.

Jordi Busqué dijo...

Yo soy un gran aficionado a caminar a la luz de la celístia. En tierras menonitas me harté de hacerlo y desde entonces no dejo escapar ni una posibilidad.

La semana pasada navegué a la luz de la Vía Láctea, inolvidable y (casi)infotografiable. Tengo una especie de foto que aunque de pésima calidad técnica creo que me gusta. Igual la enseño un día.

Chus dijo...

Tuve la suerte de encontrarme en el Valle de Batuecas durante la Luna Llena de Marzo..., ¡espectacular!

Sobre la luz roja, ¿puede valer la luz led de la bici?
La probaré mi próximo día en el Valle.

frikosal dijo...

No, la luz verde no evita el deslumbramiento (lo digo por logica sin haberlo consultado pero estoy casi seguro). Que vaya bien!