miércoles, septiembre 15, 2010

Muerte de una crisopa


La crisopa, criatura de ojos mucho más bellos que lo que llamamos oro, a la que Dámaso Alonso dedicó tan hermosas palabras, debió de entrar por la ventana en busca de calor para pasar la noche, con la mala suerte de que fue a posarse en un plato sucio de la cena. Al día siguiente me la encontré muerta, todavía bellísima, con sus largas alas de maravillosa tracería pegadas al plato entre asquerosos restos grasientos.

Si mal no recuerdo, Schopenhauer utiliza un episodio similar para componer una demostración sentimental de que Dios no puede existir, puesto que deja sus creaciones más perfectas al azar de un mundo despiadado y sobretodo, absurdo.

¿Qué será más absurdo, la muerte o la vida?

10 comentarios:

Jordi Busqué dijo...

Estoy con Shopenhauer. La forma en que funciona la cadena alimentaria y la selección natural, son una prueba irrefutable de la existencia de un dios bueno y simultáneamente todopoderoso.

Por cierto, ¿se mortificó Vd. por haber dejado el plato sin lavar?

¿Moriría la crisopa en un éxtasis de colesterol?

Miazuldemar dijo...

Cuánto que pensar me da su blog. Me gusta.

macroinstantes dijo...

Morir pegado a un plato grasiento es sin duda una muerte absurda...

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
FRIKOSAL



ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Joselu dijo...

El detritus y la muerte aciaga de la crisálida es una buena combinación filosófica para el que sabe encontrar conexiones entre vida y pensamiento, una deliciosa combinación que debe hacerse con ligereza y, a la vez,con profundidad. Y lo haces bien.

siqui dijo...

Soy el único patán insensible que sólo ve un bicho muerto?

Noemi dijo...

Quizá andaba buscando un sitio para morir y lo encontró en tu plato...

Ayer una polilla se suicidó en mi vela.

Buff, ya he pensando demasiado. Cualquier otra cosa que escriba acabará siendo una pedantería que me avergonzará al levantarme de la cama y recordarla, así que me voy a ahorrar esa sensación. Que bastante tengo con soportarla los lunes por la mañana :P

Me ha encantado tu post.

nomesploraria dijo...

¿De qué era la sopa?

igniszz dijo...

No coma usted tanta porquería de conserva enlatada. Vaya usted a saber las toxinas que rezuman esos despojos alimentícios.

JOAKO dijo...

De vez en cuando una imagen nos catapulta a la metafísica, está claro tras la lectura de los comentarios que no a todos las mismas imagenes y algunos no se catapultan nunca, en mi caso son las libelulas las que me fascinan y me hacen pensar en la "insoportable levedad del ser".