sábado, septiembre 11, 2010

La contaminación luminosa

Esta es una ciudad turística en el Pirineo, la Babilonia del Pirineo Aragonés. Yo la conozco desde hace unos diez años. En este período, aunque su población apenas habrá aumentado, la ciudad ha triplicado (por lo menos) la luz que emite.

Algunos callejones en el centro son oscuros pero en las nuevas urbanizaciones la luz se derrocha. Es un doble derroche, puesto que el alumbrado es excesivo (y probablemente mal diseñado), y además ilumina calles que normalmente están vacías, destinadas a esquiadores que apenas pasarán allí una semana al año. Triple derroche en realidad: muchos de los apartamentos ni siquiera se han vendido, y la profusión de carteles "EN VENTA" le da un aire fantasmagórico a esta pequeña Babilonia. Pero las luces siguen encendidas.

Yo se que algunos pensarán que en este momento en que muchas cosas andan mal y otras peor, este problema es relativamente poco importante, y seguramente tengan razón, pero a mi particularmente me molestan mucho estos excesos luminosos. Me molestan por que son un síntoma de cosas peores, como la ignorancia y la codicia de los que realmente mandan, y obviamente me molestan en si mismos ya que me impiden ver las estrellas. Hace tiempo que voy recopilando fotografías para denunciarlos. De vez en cuando voy subiendo alguna y estoy maquinando alguna forma de darles más difusión de la que puedan tener aquí. Ya les informaré.

19 comentarios:

Aureliano Buendia dijo...

Aunque derrochemos cada vez más, somos cada vez más pobres.
Confundimos desarrollo con necedad, y muy poca gente se percata que esto no es desarrollo si no involución. Cuente Dr. Frikosal con mi ayuda para difundir su mensaje en contra del absurdo y suicida derroche energético.

Un saludo

macroinstantes dijo...

Completamente de acuerdo. Algunas cosas pueden parecer poco importantes, pero son detalles visibles de problemas mucho más graves y de profundo calado... en este caso ese derroche lumínico, que no ocurre solo allí, habla del verdadero problema, la mentalidad que hay detrás...

Oddiseis dijo...

Lo mas curioso, patético y ridículo son los argumentos que esgrimen los ayuntamientos involucrados para justificarse. Desde el desarrollo económico, pasando por una supuesta estética orientada al turismo, hasta la seguridad ciudadana. Todos estos argumentos han quedado descartados hace tiempo por numerosos estudios socio-económicos y estadísticos, como es posible constatar en la página web de la Asociació Cel Fosc, decana en la lucha contra la contaminación lumínica en España. A lo que se han unido numerosos estudios que alertan sobre los efectos perjudiciales sobre la salud y el medio ambiente.

En medio de la presente y profunda crisis, no solo no es insignificante el tema de la CL sino que de hecho es muy pertinente, ¿o acaso el derroche en la factura de la luz municipal no cae sobre las maltrechas espaldas de sus ciudadanos?, ¿acaso los ayuntamientos pueden seguir permitiéndose estos dispendios con la enorme deuda que arrastran?. Cierto es que afrontar la inversión que supondría el cambio de las luminarias comunes por otras mas respetuosas y mejor diseñadas quizás esté fuera del alcance de la mayoría de ayuntamientos en este momento pero esa no es la única solución al problema. También podrían optar inicialmente por reducir el número de farolas encendidas y/o reducir la potencia, recortar su horario de funcionamiento, apantallarlas con apliques provisionales, etc ... medidas todas ellas económicamente viables y que se amortizarían de inmediato. Que no las acometan es simple y llanamente una vergüenza.

Dr. Frikosal, ya lo sabe pero se lo reitero; cuente conmigo que algo podré aportar.

Y felicidades por la foto. Conjugar denuncia con belleza, un giro inesperado.

Jordi Busqué dijo...

Cuente Vd. con mis fotos, yo también estoy recopilando imagenes de aberraciones similares.

Joselu dijo...

Creo que las calles de mi infancia tenían una iluminación mucho más tenue y recuerdo que cuando llegaba Navidad era una alegría ver las luces navideñas que iluminaban produciendo alegría. Supongo que esta es la razón. Se identifica luminosidad intensa con bienestar, con confort, con posibilidad de consumo, y la falta de luz se relaciona con la pobreza y la escasez. Nuestros antepasados vivían en las tinieblas. Sólo hasta que se inventó la luz eléctrica pudieron iluminarse las ciudades. La luz en los centros comerciales nos comunica optimismo, dinamismo, ganas de comprar. Disminuir nuestra tasa de luz (no sé si se puede hablar en este sentido) es equivalente a limitar nuestro consumo de agua. Se asocia un grifo abierto a la generosidad y el placer. Se teme la oscuridad,la penumbra, la sombra, la iluminación deficiente. Es difícil, pero necesario, concienciar en este sentido por lo que he dicho. Si hubiera una crisis realmente que pulverizara el sistema notaríamos inmediatamente el impacto sobre el nivel lumínico. Por eso no se desea reducir: porque expresa un determinado nivel de vida que no se quiere abandonar.

Joselu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mundorero dijo...

Completamente de acuerdo. Otro de los derroches que más me llaman la atención y menos comparto es la iluminación de edificios como catedrales, ayuntamientos, zonas históricas, murallas y un largo etc. Quedan muy bonitos y salen preciosos en las fotos al atardecer, pero nada de eso justifica semejante gasto energético. Yo también apoyo la optimización en el uso de la luz artificial.
La foto preciosa, como siempre.

Xavi Piera dijo...

Me too. Como Jordi también tengo algunas parecidas. Cuente también ud. con las mías.
Odio que sean las 4 de la mañana y te salgan los horizontes enrojecidos....como fastidia!!!

salut!!

Joan dijo...

A mi me da que los alcaldes y otros gestores son una raza de alienígenas extraviados que poco a poco van conquistando posiciones de poder en las que pueden gestionar la colocación de señales de cierta potencia para que puedan localizarlos sus compadres. Igual peco de ingenuo pero tal vez llegará un día que nos los rescaten hacia su planeta. Entonces por fin podríamos tener unas cuantas cosas mas ordenadas por aquí.

igniszz dijo...

No se engañen amigos míos, o es que no conocen la calaña de nuestros dirigentes?
Rectificar implica reconocer equivocaciones y ese gen no existe en el ADN de todo gobernante que se precie, ya que dinamita su reelección.
En el pueblo de mi tierna infancia, los alcaldes se iban sucediendo por turnos, y por turnos se iban asfaltando e iluminando calles, SUS CALLES!, así que, sirva de anecdótico ejemplo.

MartinAngelair dijo...

Ya me veo comprando velas,...

...para poder buscar sin tropezarme con alguna silla o puerta, a ver dónde dejé la cámara.




Es broma,...no te enfades.





(...Conmigo también puedes contar...)






Besos y buen Domingo.

RAFA PÉREZ dijo...

Yo edito con las luces apagadas, ¿sirve?
Cuente conmigo para las labores de difusión.

Sussss dijo...

Se pueden hacer preguntas bobas???

Cuando se dice contaminación lumínica o contaminación luminosa?

treehugger dijo...

Desde luego con fotos tan bonitas algun promotor deseara poner mas luces de las que hay.

ercanito dijo...

Se ha demostrado que los excesos de luz artificial durante la noche son perjudican seriamente la fotosíntesis de las plantas y provoca variaciones de comportamiendo en animales de vida crepuscular y nocturna.

En Doñana, los científicos llevan años protestanto por la incidencia de la luz de Sevilla sobre las zonas más protegidas y de momento han conseguido que se apruebe una Ley contra la contaminación lumínica (ver enlace).

Distinta cosa es que se haga cumplir, porque a pesar del endeudamiento de los Ayuntamientos se siguen alumbrándo zonas yermas en todos los municipios sin que nadie proteste.

Buena iniciativa la suya. Estaré pendiente.

http://www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web-parlamento/actividadparlamentaria/todaslasiniciativas/portipo.do?numexp=7-06/PL-000014

frikosal dijo...

Gracias por sus comentarios. Un par de cosas quería decir:

Joselu: "Por eso no se desea reducir: porque expresa un determinado nivel de vida que no se quiere abandonar."

Si, sin duda esa es una de las claves. Ahora lo que hay que hacer es que la gente se de cuenta de que en realidad el verdadero lujo es la oscuridad, el espacio natural vacío sin urbanizaciones ni campos de golf, las montañas sin pistas de ski, etc.

Oddiseis,
A ver que podemos hacer. Conocía "Cel Fosc", yo lo que propongo es hacer un catálogo de fotos y buscarles un alojamiento. Le cuento en cuando lo tenga cerrado y desde luego su ayuda será agradecida.

Joan,
Los alcaldes-alienígenas son una excelente hipótesis de trabajo !!! Siempre parece que las mejores ideas se les ocurren a otros !!

Susss,
Hasta donde yo se, son sinónimos. Pero no lo se todo :)

ercanito dijo...

Discupulpen la insistencia. Para ir al grano, del enlace anterior léase a partir del Capítulo II.

frikosal dijo...

Ercanito,
Efectivamente, leyes hay muchas y muy hermosas pero en este caso los que las hicieron dudo mucho que tengan intención de aplicarlas. Es más, dudo que las hayan entendido. Hace falta un cambio cultural, creo yo, para que la gente y los políticos en particular sepan ver la importancia de ciertas cosas.

ercanito dijo...

Para el colmo los que tienen que tener más sentido común son los que menos lo demuestran. Yo pienso que la contaminación luminosa es un problema menor, no porque no tenga importancia, sino porque hay un catálogo enorme de otros con mayor incidencia en la sociedad, e incluso en la propia naturaleza, pero cada cual que luche por su causa, y yo apoyo la suya.

Vivo dentro de un paraje natural protegido por Ley y desde mi ventana veo a diario como 4 nucleos de población vierten las aguas residuales en la marisma, a pesar de haberse gastado la Administración competente varios millones de euros "europeos" en medios para depurarlas. De contaminación lumínica o luminosa (que no sé cuál es la diferencia) también tengo unos pocos a menos de quinientos metros de radio.

Cultura y educación es la clave de todo éxito en un país. España es un país muy culto en fútbol, alcohol, putas y casinos, y la educación se usa para enmascarar la vanidad y como arma política arrojadiza por su contundencia.

Tú lo has dicho, Cultura, pero la de la letra mayúscula.