miércoles, septiembre 08, 2010

El recién nacido Orión

Es una sensación difícil de explicar: es sentir que todo tiene un sentido, es asombro, es paz, bienestar ... un pequeño éxtasis que dura solamente unos segundos. Esto es lo que busco, creo, fotografiando la naturaleza. Entonces, cuando me siento totalmente integrado en el mundo, expectante y maravillado trato de capturar esa emoción para dejarla grabada.

Raras veces me funciona estando acompañado. Necesito ir solo y dejar la mente en blanco para poder meter todas las cuestiones fotográficas (como la composición, la exposición, la profundidad de campo, etc) en un plano inferior de conciencia. Igual que cuando uno escribe o conduce no necesita pensar en los movimientos de cada dedo o en la marcha que hay que poner, fotografiando debo notar que ya no pienso en los diafragmas ni en las sensibilidades. Y entonces intento resumir el paisaje, inabarcable, en una sola imagen. No siempre sale, muchas veces al mirar la pantalla de la cámara me doy cuenta de que la sensación visual que me había emocionado no ha podido ser registrada, y aunque días después la foto parezca resultona, yo se que la realidad fue muy superior ... pero que no supe captarla.

Aquí está el recién nacido Orión, en persona y reflejado en un ibón (un lago glaciar del Pirineo Aragonés, ¿no es preciosa la palabra ibón?). A fuerza de mirar las estrellas uno termina por quererlas. Orión es el que adorna las noches de invierno, y el que siempre nos consolará del frío y de la falta de luz, puesto que es visible incluso desde las grandes ciudades y quienes aprendan a conocerlo siempre podrán alegrarse cuando levanten la cabeza y miren al sur en diciembre. Pero en verano se ve poco antes del amanecer, y siempre se las arregla para sorprenderme con su presencia inesperada, que presagia el inminente fin de las vacaciones, del buen tiempo y de la vida al aire libre.

25 comentarios:

Jordi Busqué dijo...

A mi me pasa algo parecido, la soledad me facilita mucho el ser consciente del lugar y el momento. Desearía ser capaz de vivir en la intemperie, sin necesidad de tienda ni saco de dormir. A veces envidio algunos aspectos del resto de animales.

La foto me gusta mucho.

nomesploraria dijo...

Esta es una de las buenas de verdad. Me parece una pasada. Cómo se ve Orión y el Ibón y el paisaje!!!!
Maestro!

nomesploraria dijo...

Y las estrellas reflejadas en el lago!!!!!!!

JC dijo...

Magistral.

Hoy no hace falta decir más.

treehugger dijo...

Que pasada de foto!. Las montañas enrojecidas al fondo. Esas algas flotando vistas a traves del rojo del cielo. Orión por duplicado, se reconoce mejor en el lago que en el cielo.

Pero, puestos a criticar, yo con photoshop mediante le añadia un poco de margen a la ultima estrella de Orion reflejada en el lago, lo justo para que el encuadre deje de molestar.

Aureliano Buendia dijo...

Nunca vi estrellas en el agua!!
Una foto para quitarse el sombrero y pensar en el sentido de todo este invento. (Si es que lo tiene)
Felicidades Doctor.

Oddiseis dijo...

Dr., se ha superado a usted mismo. Por su foto, que es de una belleza exquisita, y por la narración de ese momento mágico de la creación. Salvadas las correspondientes y muy grandes distancias, me he visto reflejado en usted.

Me ha conmovido ...

Anónimo dijo...

Emociona la lectura, conmueve la imagen y el espíritu que bebe de la fuente que le emana.
Gracias, entrañable frikosal.
Ana

igniszz dijo...

Una foto magnífica, una experiencia estupenda. Qué ganas entran de imitarle a usted.

David Álvarez dijo...

Una foto espectacular, espero que al verla no haya quedado defraudado. El reflejo de Orión el el ibón es impresionante, de lo mejor que he visto en mucho tiempo.

Erelea dijo...

Preciosa foto.

felquera dijo...

Te entiendo, y eso que estoy más acostumbrado que tú a estos paisajes, y me consta que es a tu pesar verlos tan poco tiempo. Yo también he podido disfrutar este verano de irme un par de días al monte yo solo, a estar conmigo mismo y en la naturaleza, y aunque también coseguí reflejos de estrellas en el agua, no con tu maestría. Salut, y a pesar de que a mí también me gusta ir solo, algún día habrá que volver a repetir lo del año pasado, ¿no?.
Salut.

RAFA PÉREZ dijo...

Yo lo he vivido.
Y tiene razón, la palabra ibón es preciosa. También su plural.

Luna dijo...

¡Qué maravilla! Es una imagen que siempre he imaginado, pero resulta que tu realidad ha superado mi ficción ;) ¡Preciosa!

Bel_ga_rion dijo...

Pedazo de foto. A mi siempre me pasa eso, de que la realidad supera la foto, pero mis conocimientos de fotografía son mas bien escasos... así que es normal.

Jordi dijo...

Me identifico con tus sentimientos.
La foto, para enmarcar!

Anónimo dijo...

Top site, I hadn't come across frikosal.blogspot.com before during my searches!
Keep up the good work!

T6 dijo...

Cada setiembre, desde que aprendí a ver a Orión, me entra una sensación de felicidad el primer día que la veo y me encanta ver que no soy el único.

También me pasa algo pareceido en solitario, es cuando estás pendiente únicamente de lo que estás fotografiando y mueves los diales de la cámara igual que el cambio de marchas del coche, automáticamente sin tener que pensar nada, sin distracciones, completamente abstraído y confortable en la escena.

Con todo esto venía a decirte que me he quedado sin palabras con tu foto, simplemente maravillosa.

MartinAngelair dijo...

Sí que es bonita.




B.
B.D.C.M.

Belnu dijo...

Así que era Orión...

Belnu dijo...

Así que era Orión...

la desanchá dijo...

Usted está bendito.

mundorero dijo...

Preciosa fotografía. Siempre veo a Orión en las frías noches de invierno. Yo también tengo la sensación de no ser capaz de captar con la cámara lo que estoy viviendo, y es que la realidad es mucho más inabarcable.

B.e.l.i.v.o dijo...

Bonita toma!Aunque muchas veces no lo cumpla..estoy totalmente de acuerdo con tus palabras,uno hace mejores fotos cuando esta sólo,se centra más en lo que le rodea :)

bufi dijo...

Aquesta foto es molt bona. Pero molt.