jueves, mayo 21, 2009

El sueño californiano


Yo solamente había estado una vez en Estados Unidos. Fue hace unos 10 años, en tiempos de Clinton. Desde entonces había preferido no regresar. Pero ahora he tenido la ocasión de ir a California por asuntos de trabajo y he decidido no desaprovecharla.

A modo de preparación anímica para los controles de seguridad me lleve "El castillo" de Kafka. Haber releído las angustias del agrimensor me fue muy útil en Atlanta: después de haber pasado todos los controles preceptivos, cuando solo faltaban treinta minutos para que saliera mi avión, me tocó un random control adicional. Insistieron en preguntarme una y otra vez donde había preparado las maletas, cuando había puesto en marcha el ordenador por ultima vez, si mi cámara de fotos había sido reparada, y un largo etcétera. Por suerte, ni el trípode ni la pomada de los hemorroides les parecieron sospechosas y finalmente pude llegar a San Francisco.

En América todo es a lo grande. Al llegar, el hombre de la empresa de alquiler de coches nos convenció de que el vehículo que habíamos reservado era demasiado pequeño para cinco personas y sus maletas. Cosas de la crisis, por un poquito más ($25 al día) había disponible una especie de furgoneta, de esas que parecen un todo terreno pero no lo son (y que yo tanto había criticado siempre). Regateando al final la cosa salió por $20. ¿Por esa cantidad, quien se priva del rugido de un motor V8 y de la emoción del cambio secuencial de seis marchas?

Y así, a las 12 de la noche, después de 24 horas de viaje, con un jet-lag impresionante y conduciendo por primera vez en mi vida un coche automático, cruzamos el Silicon Valey. Cumpliamos escrupulosamente con los limites de velocidad, pero en la radio sonaba California dreaming y estábamos dispuestos a dedicar un día al turismo antes de empezar nuestro trabajo.

20 comentarios:

Le Mosquito dijo...

qué reuerdos tan bonitos nos has traído. No sé si quedarme con las barras o con las estrellas...
Mejor me decido por la pomada, que me han dicho que es de bandera.

El futuro bloguero dijo...

Pues la crónica empieza estupendamente, una vez superado el control, a disfrutar de las Highways...

igniszz dijo...

Qué envidia nos da Ud. Recuerde que la velocidad se cuenta en millas por hora.
Por allí (1000 km más o menos) vive el señor Aguirre. Si lo ve, salúdele de mi parte.

zbelnu dijo...

Tal vez fotografiarás algún bicho? Yo estaba dudando si aceptar una invitación perenne para ir. La receta de releer El castillo y pasar así me parece buena. Tal vez me decida yo también, pero a NY

ANZAGA dijo...

La entrada parece el incio de algo mayor, me explico, creo que pide otras entradas donde se nos detalle un poquito más de ese viaje tan prometedor. Saludos.

Joselu dijo...

Es uno de mis sueños visitar San Francisco. Creo que lo he visto tantas veces en el cine que si estuviera allí, ya me resultaría extraordinariamente familiar. ¡Qué bien tu visita! ¡Ya me gustaría estar por allí!

Amig@mi@ dijo...

Al fin se desveló el misterio...
Continuará...
Un abrazo

treehugger dijo...

Si, las 8 horas de diferencia que nos llevamos con la costa del pacifico son duras para el jet-lag.

Ha visto usted la pelicula Siko de Michael Moore? ya contrato usted un buen seguro medico para su viaje?

Espero ansioso mas noticias.

la jardinera dijo...

Hicisteis de cojón:
Primero el placer y luego el deber.

¿No era así lo que sanaba?

Besos,

Mad Hatter dijo...

California, la tierra del surf y de los árboles más viejos del mundo: el Pinus aristata ssp longaeva, con el llamado Pino de Matusalén, un ejemplar que supera los 2.800 años de edad, en las White Mountains. Por no hablar de los más altos del mundo: las Sequoias (Sequoiadendron giganteum).
Así como algunos de los seres vivos más productivos y cultivados del mundo, como son el Pino insigne (Pinus radiata) y la Trucha arcoiris (Oncorhynchus mykiss), ambos procedentes de los alrededores de la Bahía de Monterrey.
Y también tienen al Gobernador más cachas y g... del mundo.
Un abrazo de oso grizzly del escudo de la bandera de California.

Mamen dijo...

Pues me he quedado con ganas de más, esperamos próximas crónicas ;-)

Le Mosquito dijo...

¿Y qué me decís de las nueces de California?
:)

Mamen dijo...

¡Y de las pasas! ;-)

Le Mosquito dijo...

¿Y de los Dreams...?

el objeto a dijo...

Viví en San Francisco un año y lo considero uno de mis lugares del mundo favoritos. Yo llegué a EEUU llenita de prejuicios y sin embargo en seguida se esfumaron,

fue y sigue siendo (puesto que los lugares lo habitan a uno) un activador de la libertad, la naturaleza y de apertura de mente y espíritu

QUE LO DISFRUTES MUCHO Y NOS SIGAS CONTADO!!

el objeto a dijo...

Porfa, Frikosal, haga alguna foto de los paisajes, naturaleza, costas, lo que sea, me encantaría y se lo agradecería eternamente!!

Lom dijo...

Deberían haber alquilado un autobús, de aquellos de tres ejes o más, para meter a todos los que seguimos el viaje desde aquí.

Buen viaje!

Gise =) dijo...

Esta entrada tipo prsentación de San Francisco me deja con ganas de más...espero que lo pases muy bien que recorras la ciudad más guapa de EEUU y por la pomada no te han dicho nada porque estan acostumbrados a verla en las maletas, jejejeje!!!!
Has muchas fotos a tooooooodoooo!!!
Besitos!!

gyorch dijo...

Je, je..., nos tienes en ascuas a todos! Esto se llama dejarnos con la miel en la punta de la lengua (o algo así).
Suerte que no se llevó todos los trastos, o habria perdido el avión.

Dr. Jorge Garat. dijo...

Adelante amigo agrimensor, que hay mucho que medir en ese país...
Un abrazo.