domingo, mayo 31, 2009

Desplegar las alas

Cuando ya está en posición vertical, la libélula empieza a extender las cuatro alas, que hasta entonces habían sido tejidos arrugados cargados a la espalda de la larva dentro de cuatro mochilas, como velas plegadas.

En esta foto, la Anax imperator esta bombeando hemolinfa por las numerosas venas de las alas. Cuando las alas ya estén desplegadas y endurecidas, estas celdas contribuirán a darles consistencia. Cada especie tiene una estructura de venas propia, perfectamente configurada para su estilo de vida. Por ejemplo, en el extremo de las alas estará el pterostigma, que es como un contrapeso, de forma, color y dimensiones determinadas para cada especie.

Esta imagen es una secuencia animada. Pinchen aquí para poder verla en movimiento.

Con las alas ya extendidas la libélula debe esperar largas horas hasta que finalmente los tejidos se endurezcan y pueda abrirlas. Este proceso dura toda la noche y es justo al amanecer, cuando los pájaros insectívoros todavía no están al acecho cuando la Anax imperator debe realizar su primer vuelo, que es torpe, y esconderse en algún lugar del bosque.

Pronto empieza a dominar el aire como casi ningún otro animal y puede cazar mariposas sin ninguna dificultad. Entonces empieza su vida de teneral: alejada de la charca terminará de hacerse adulta y solamente cuando esté en condiciones de ser fecundada, si es hembra, o de competir a muerte por el dominio de la charca, si es macho, se atreverá a regresar.

Solamente una de todas estas libélulas llegará a ser el macho dominante, el auténtico y voraz emperador de su charca natal, la que fecunde una tras otra a las hembras que acudan... hasta que pierda un combate aéreo. El resto tratarán de alcanzar otras charcas, volando a kilómetros de distancia si es necesario. Creo que en esos ridículos estanques clorados de los campos de golf no pueden vivir.

Continúa aquí.

10 comentarios:

gyorch dijo...

No tinc paraules.

gyorch dijo...

Bueno, sí. Absolutamente brutal. Increible la animación de cuando incha las alas. Me quito el somrero.
A parte de esto, veo que estás hecho todo un experto. Tiene mucho mérito, no debe sere nada fácil hacer todo esto.

Dr. Jorge Garat. dijo...

¡Que maravilla!

Como haces para estar ahí... en el momento justo.
Ya me contarás.
¿Duermes con las libélulas?

treehugger dijo...

Acollonant! Excel·lsi! i brillant! Quina passada! Flipo i reflipo! Aplaudeixo i pico de peus.

Esta entrega sobre las libelulas tiene que darle a usted muchos rèditos futuros.

macroinstantes dijo...

plas plas plas... el stop motion del despliegue de alas me parece más propio de un documental de la 2 que de un blog... mi más sincera admiración...

...antidoto esencial dijo...

Fantàstic (que més es pot dir...)

El futuro bloguero dijo...

Realmente prodigioso el momento que captaste y muy generoso que lo compartas así con nosotros.

Acojonante, tú.

la desanchá dijo...

A mí me deja usted boquiabierta.

frikosal dijo...

Se agradece.
Jorge, algún día si que me quedaré a dormir para poder fotografiar el instante en que abren las alas por primera vez.

Mamen dijo...

Clap Clap Clap. Yo también me quedo sin palabras.

Para que ahora llegue un listo y la pegue un pisotón...si es que...;-)