lunes, septiembre 29, 2008

Safo de Lesbos, las Pleyades y la rotación de la tierra

Encontré en un blog unos versos de Safo que me gustaron:

Se han puesto la luna y las Pléyades
ya es media noche
las horas avanzan
pero yo duermo sola.

(Aquí se recopilan varias traducciones para que cada cual elija su preferida, quien pudiera disfrutar del original)

Las Pléyades son un inconfundible cúmulo de jóvenes estrellas azules que brillan juntas en una esquina del cielo. Pero como la tierra gira, las Pléyades parecen desplazarse por el cielo y acaban poniéndose bajo el horizonte, como el sol. Casi podemos imaginar a Safo revolviéndose en la soledad de la cama mientras las estrellas se movían con lentitud exasperante, como la aguja corta de un reloj.

Ahora casi nadie es consciente de este movimiento aparente de los astros en el cielo, por que en las ciudades los referentes son los anuncios luminosos y las series de televisión. ¿Ustedes se imaginan si Safo hubiera dicho "Ya se acabó Hannah Montana en el Disney Chanel y sigo esperando a ver si vienes de una vez" ?

Pero ¿donde están las Pléyades? Si ustedes viven en el hemisferio norte sobre los 40 grados, por ejemplo en la Península Ibérica o Italia, ahora son visibles en el cielo, hacia el este, y yo les aconsejo que las busquen incluso si están en buena compañía. En la foto aparecen a media altura sobre la casa, son ese grupo de estrellas. Se ven a simple vista, y con unos prismáticos son preciosas. Prometo hacerles una foto en primer plano en cuanto pueda.

Si ustedes leen el blog, habrán visto otras veces ese mismo escenario, pero sin las Pléyades. Justamente, parte de su encanto es que no siempre son visibles.

Yo me pregunto si podría saberse en que época del año escribió Safo los versos. Ahora a principios de Otoño, por ejemplo, las Pléiades no llegan a ponerse, o más correctamente diríamos que se ponen cuando el sol ya ha salido. He mirado por encima, con stellarium, en que época del año se ponen a una hora razonable. Hay que tener en cuenta que media noche para una poetisa de la Grecia clásica no eran las 12h si no el punto medio entre la puesta del sol y su salida, y me ha parecido que debió ser en primavera. Pero para saberlo con certeza, creo habría que tener en cuenta la precesión de los equinocios, y además saber durante cuantas horas Safo podía esperar despierta.

Este cálculo me pareció que daría para un bonito trabajo interdisciplinar de astronomía y literatura griega. Buscando si alguien se había molestado en hacerlo, ha resultado ser que las Pléyades son un icono de la astrología gay: Our own gay constellation. Con la astrología hemos topado, me voy a dormir.

sábado, septiembre 27, 2008

Persiguiendo al doble arcoiris

Contra lo que se puede pensar, la fotografía de paisajes no es una actividad relajante. El paisaje es luz y la luz cambia. Aquí está el arcoiris completo, pero probablemente unos minutos antes se veía doble, ahora solamente se puede intuir la parte superior, que tiene los colores en orden inverso. Pocas veces se ve completo, y yo no lo he visto nunca completo y doble.

Al parecer, en esas montañas verdes hay un oso y unas extrañas ranas, entre otros prodigios. Los naturalistas suelen hablar de los animales en singular, y dicen por ejemplo: "aquí vive el lobo y allí el buitre". Yo diría que es como una personificación. Pero en este caso sería confuso por que queda un solo oso, mientras que por el momento las ranas son varias.

Como dejé esta entrada programada, en estos momentos yo debo estar de viaje. Si el avión se estrellase o sucediese cualquier otro percance, que sinceramente espero que no, les ruego tengan a bien leer este breve texto en mi entierro.

jueves, septiembre 25, 2008

La nueva fábrica de chocolate

Yo sigo con el vicio de leer la prensa en el bar mientras me tomo un cortado descafeinado por la mañana, a pesar de que Quim Monzó ha hablado varias veces en contra de esta práctica. Dos cositas de actualidad quisiera comentarles.

UNO


Aparece hoy jueves en La Contra de La Vanguardia un personaje misterioso de los servicios de información de Francia, que investiga "el crimen organizado y sus derivaciones financieras y económicas". ¿Es una especie de James Bond Francés?. Dice que habla a título personal, y yo me pregunto si los espías pueden hacer eso, pero acto seguido suelta una muy gorda: "Las subprime son el último entramado mafioso que han acabado pagando los contribuyentes de EE. UU.". Así resumiendo, viene a decir que el asunto de las subprime no es un caso de mala gestión en las altas finanzas, sino que parece ser cosa de ladrones finos y mafiosos, que "han entrado en el sistema financiero con complicidades políticas y lo han saqueado desde dentro". Curioso. Merece la pena pulsar el enlace anterior para leerlo, uno de los nombres que salen les va a sonar mucho.

Esta extraordinaria similitud entre los sofisticados mercados financieros y el choriceo corriente que practican los trileros en las calles ya me pareció a mi intuirla cuando el caso de "las empresas tecnológicas". ¿Recuerdan?.

DOS

Están últimamente muy festivas las centrales nucleares, parando cada dos por tres a causa de averías que me tienen con el corazón en un puño. No se si será cosa de la subcontratación y la reducción de costes, pero señores: deben ustedes tener en cuenta que con las cosas de comer no se juega. Si hubiera un accidente grave, más serio que la extraña fuga de partículas radioactivas de hace unos meses, este país entero se iría a la ruina por un período de tiempo indefinido.

Digo esto de la ruina por si a quienes rigen nuestros destinos los muertos no les preocupasen. ¿No nos dedicamos al turismo? ¿Quieren ir ustedes de vacaciones a Chernobil?. Cualquier día podría ocurrir algo parecido, estuvo cerca de pasar en Vandellós 1.

Además, como ya comenté otro día, no hay compañía de seguros que quiera asegurar una central nuclear. Por algo será. Si ahora que están haciendo campaña para construir centrales nuevas se permiten dejar la seguridad de las existentes de esta manera ¿qué confianza pueden merecer?.

TRES

Y al hilo de lo anterior, leí ayer por la noche en Vila Web que un concejal de Ascó del 79 al 83, que fue cuando alguien decidió montar la central nuclear, acaba de publicar sus memorias. Aquí tienen la reseña del libro, que por supuesto pienso comprar. Cuando pusieron en marcha la central se marchó del pueblo donde había vivido toda la vida. Dice la reseña: "Una de las cosas que más llaman la atención cuando se leen estas memorias de un concejal es la manera como la lógica de los acontecimientos se impone al protagonista. No por que él se muestre pasivo ante la realidad (...) Se hace una descripción muy fiel de lo que se puede experimentar cuando la Historia, con mayúsculas, te pasa por encima".

¿Donde van las próximas centrales? Lo digo por que eso es un factor a tener en cuenta. En Ascó al principio les dijeron que esos señores venían a construir una fábrica de chocolate, haciendo gala de la transparencia que después había de caracterizar al sector. Pero uno de los mandamases que fue a ver los terrenos debía tener su corazoncito por que mientras se tomaba un vermut en el bar del pueblo exclamó "Lástima de terrenos, con lo verdes que están". El cura, antinuclear, al oír esto le tiró de la lengua y así se acabó sabiendo todo. Dijo el mandamás: "Su emplazamiento es el ideal, el río, el clima y sobre todo la baja densidad de población".

miércoles, septiembre 24, 2008

Ecos de tiempos pasados

Me pidieron unas fotos para una agenda de naturaleza, se trata de ilustrar el paso del tiempo con una imagen por semana. La idea me gustó y mandé unas cuantas, al final han seleccionado cuatro. Esta es una de ellas, ya ha salido en el blog (disculpas a quienes la habían visto). Es de una tormenta nocturna de verano, con una parte del cielo estrellado y otra con rayos.

Al preparar y reprocesar las fotos para su publicación he recordado momentos pasados, instantes de modesta gloria íntima cuando incluso me atreví a desafiar a los elementos para hacer fotos. Viendo esta (buena o mala, ustedes dirán) me parece imposible que la haya hecho yo. Todo esto es ahora un recuerdo del pasado por que ya estoy metido de nuevo en la ciudad, malviviendo como las ratas y las cucarachas. El otoño es muy malo, créanme.

Noche con tormenta de verano, Nikon F3, Velvia, 2005.

lunes, septiembre 22, 2008

Desconstruyendo "La garota de ipanema"


La Garota de Ipanema, Daniel Rollim.

A mi no me gusta demasiado salir, pero un lunes por la noche, estando en Rio de Janeiro, fui a parar a un bar-restaurante musical casi vacío en el barrio de Lapa. Actuaba un chico joven, Daniel Rollim, y me pareció realmente extraordinario el sentimiento que ponía en las canciones. Tarde o temprano tenía que interpretar La garota de Ipanema y no se si será a causa de las caipirinhas que esa noche escuché y creí entender la canción, que en realidad es tan triste como alegre.

Vinícius de Moraes andaba por los 50 cuando, estado sentado en un café de la playa de Ipanema, pasó una chica estupenda camino del mar. ¿Quien, de entre los hombres que gustan de las mujeres, no la hubiera mirado detenidamente? Esa visión, no obstante, a Vinícius le resultó triste y eso es lo que yo quisiera comentar de la canción. Yo creo que en ese momento Vinícius hubiera querido volver a tener 20 años para tener alguna posibilidad de conquistar a la garota. En esos segundos, hasta que se perdió de vista, sintió el drama de la irreversibilidad del tiempo y de la vida, la imposibilidad de volver a vivirla y no ser un poeta, si no por ejemplo un surfista.

Este sentimiento, la saudade, que es netamente portugues, pudo cruzar el atlántico e instalarse en el paradisíaco Brasil. Es una tristeza indefinida que a algunos les acompaña incluso en los momentos más alegres, por que los saben efímeros. Pero otros (y otras), no conocen ese sentido trágico de la vida, que puede hacerte llorar de pena al ver la felicidad un niño jugando con su abuelo.

Dijo Vinícius: [La garota de Ipanema es] el paradigma del tipo carioca (de Rio); una mujer dorada, mezcla de flor y sirena, llena de luz y de gracia pero cuya visión es también triste, pues lleva consigo el camino del mar, el sentimento de lo que pasa, la belleza que no es nuestra — es un don de la vida en su lindo y melancólico fluir y refluir constante

Y de aquí el cambio de ritmo de la canción que tan bien sonaba esa noche, como se acelera y se frena hasta casi detenerse en ese verso

Ah, por que tudo é tão triste // Ah, por qué todo es tan triste

Si ese día Vinícius hubiera ido al médico del seguro, sin duda ese sentimiento triste hubiera sido aplacado con prozac y entonces tal vez Vinícius hubiera seguido mirando a la garota, sin ver nada más que una chica camino del mar. Todavía más, es posible que ni siquiera la hubiera mirado, incluso a lo mejor no hubiera sido poeta sino que al estar debidamente somatizado, hubiera podido ejercer como empleado de banca.

¿Y la garota? Yo me la imagino todavía andando cada día camino del mar, o tal vez jugando a volei en la playa, riendo con sus amigas como Nausícaa cuando encontró a Odiseo, perpetuamente joven como una náyade. ¿Tal vez estará esperando durante toda la eternidad a un príncipe capaz de seducirla? ¿Podría un poeta cincuentón y -supongamos- poco atractivo rendir a la superlativa garota solamente con sus versos? ¿No lo hizo Picasso con sus cuadros? ¿Y el caso de Truman Capote y Marylin?

En realidad, con la canción de Vinícius la garota se hizo famosa, se casó con un hombre adinerado, puso un restaurante, pleiteó con los herederos de Vinícious, salió en Playboy y hay quien dice que a sus 65 sigue siendo tan bella como siempre. Pero, volviendo al poeta que se toma un café junto a la playa, hay quienes viven y quienes meditan sobre lo que es vivir.

Esta es la historia:
Olha, que coisa mais linda // mira que cosa más linda
mais cheia de graça // más llena de gracia
e ela, menina, que vem e que passa // es esa muchacha, que viene y que pasa
num doce balanço, a caminho do mar // en un dulce balanceo, camino del mar

Moça do corpo dourado // chica de cuerpo dorado
do sol de Ipanema // del Sol de Ipanema
o seu balançado // su balanceo
e mais que um poema // es todo un poema
e a coisa mais linda // es la cosa más linda
que eu já vi passar // que yo vi pasar

(Y ahora viene la clave del asunto)

Ah, por que estou tão sozinho // Ah, por qué estoy tan solo
Ah, por que tudo é tão triste // Ah, por qué todo es tan triste

Ah, a beleza que existe // Ay, la belleza que existe
a beleza que não é só minha // la belleza que no es sólo mía
que também passa sozinha // que también pasa solita

Ah, se ela soubesse // ay si ella supiera
que quando ela passa // que cuando ella pasa
o mundo inteirinho // el mundo enterito
se enche de graça // se llena de gracia
e fica mais lindo // y es todo más lindo
por causa do amor // por causa del amor

La versión inglesa me parece pueril, en el punto culminante dice:

Ooh But he watches so sadly, How can he tell her he loves her,
Yes he would give his heart gladly

Para terminar. Yo nunca creí en las diosas y por eso pongo esta foto de cuatro chicas normales jugando divertidas al volei en Ipanema. Es más, ni siquiera la pongo, para eso está la imaginación de cada uno.

sábado, septiembre 20, 2008

Intolerables intervenciones estatales en los mecanismos de libre mercado

Estoy alarmado. Hay un peligroso radical de izquierdas que está interviniendo en la bolsa. Resulta que hubo unas empresas que compraron activos de muy dudosa solvencia, hipotecas de alto riesgo. Ahora la gente no puede pagarlas, y lo lógico en el sistema de libre mercado sería que las empresas que las compraron fueran a la ruina. De esta forma es como se eliminan los agentes financieros menos eficientes y el sistema se regenera. Como las cebras viejas, que son devoradas por los leones.

Pero resulta que Bush (así se llama el radical en cuestión), quiere subvertir el orden de la naturaleza y del capitalismo. Está comprando esos activos incobrables con el dinero de los contribuyentes, que sería tanto como hacer asilos para cebras ancianas.

Y no solamente eso, si no que ha prohibido especular a las honradas empresas especulativas (short-selling). Y la especulación no es mala, lo que hace es acercar el mercado a la situación de competencia perfecta.

El argumento con el que quiere justificar esos desmanes rojos es bien simple: si no intervenimos, el sistema entero se va a hundir. Pero esa es la lógica capitalista, si ahora se hunde todo es por que fueron unos atontados y no supieron ejercer los mecanismos de control a tiempo. Deben ir a la miseria (y nosotros detrás).

Ya me perdonarán ustedes la anterior ironía, tal vez un poco rabiosa, pero es que yo llevo años diciendo que la bolsa es un mecanismo indecente. Dije, concretamente, [El sistema (la bolsa)] hace que los pequeños egoísmos y mezquindades de cada uno se apliquen, mediante una especie de ley de la palanca, al mismo punto. Y que habría que impedir de alguna manera esa especulación, que perjudica a la mayoría.

¡Anatema! me respondían siempre los liberales. No se puede intervenir en los mecanismos de libre mercado. Esto nos llevaría a la absurda economía soviética. Y bien, a ver que dicen ahora que Bush ha hecho la mayor intervención (por volumen) de la historia.

Yo creo que algunos no dirán nada. El otro día un importante constructor, que probablemente se forró durante los años de la especulación urbanística salvaje, estaba pidiendo al gobierno que interviniera para resolver el problema actual. Es decir: su problema. Cuando hace solamente dos años se hubiera escandalizado si el gobierno hubiera construido vivienda barata.

¿Y no será que en realidad no son capitalistas convencidos? Además, puestos a intervenir, ¿no hubiera podido Bush ayudar a los parados a pagar sus hipotecas? ¿No hubiera costado más o menos lo mismo, si esa es la raíz de todo mal?

Dudas y más dudas... Ayúdenme con sus comentarios.

jueves, septiembre 18, 2008

Conocer a 4179 Toutatis

(Toutatis tal como yo lo fotografié. Pinchando la imagen debería poder verse su movimiento entre las estrellas fijas).

La noche estaba presidida por la luna llena. Mal asunto para la astronomía, pero después de tantos días de nubes, decidimos alejarnos de la ciudad buscando un cielo limpio.

Pudimos ver a Venus poniéndose justo detrás del sol, y eso pareció un buen presagio. Pero después de montar la Celestron CG-5 y enhebrar la estrella polar, el procedimiento de alineación fracasó miserablemente. Le pedí al telescopio que me mostrase Júpiter y apuntó a la raíz de un pino. Una vez realineado, al mandarle hacia la Luna se orientó a Cuenca capital sin nigún titubeo, con esa falsa seguridad que solamente puede proporcionar la ignorancia absoluta. ¡Así no hay manera!. Repetí el procedimiento cien veces, pedí ayuda a los compañeros, mucho más experimentados, pero todo parecía estar bien. A las 12 de la noche, descartadas todas las hipótesis, ya estaba por tirarlo barranco abajo, montura y contrapesos incluidos, cuando recordé que aquel chisme en el fondo es un ordenador: Hay que reiniciar, me dije.

Buceando en los menús encontré la opción "Restore factory settings". Pulsé la confirmación y la pantalla parpadeó unos segundos, como si estuviera evacuando el doloroso resultado de un largo estreñimiento.

Miel sobre hojuelas. Después de purgarlo, el chisme recuperó su buen sentido cósmico. Pese a su angustioso ruido "ñigu-ñigu-ñigu...", empezó a encontrar los astros debidos y pude alinearlo. Toutatis no figura en su base de datos, pero consultando Cartes du ciel pude obtener la ascensión recta y la declinación del asteroide. En el caso de objetos tenues y difíciles de reconocer, no es aconsejable ir directamente a por ellos, hay que usar el "precision goto", que busca una estrella brillante cercana a las coordenadas deseadas y nos pide que la centremos para después poder dirigirse al objetivo. Hecha esta maniobra, tomé ocho fotos de ocho segundos cada una, las promedié y consulté la base de datos astrométrica. Esa era la posición correcta ¿pero, estaba allí Toutatis?

Repitiendo este procedimiento al cabo de unos minutos, puse una imagen tras otra en el ordenador y efectivamente, pude observar el movimiento de lo que parecía una estrella, con una mezcla de alegría, miedo y alivio. Por que hay muchas piedras en el cielo, y fotografiar la que no buscamos sería algo así como una infidelidad estúpida.

Dediqué la noche siguiente a repasar los datos. Efectivamente señores, este es 4179 Toutatis, al que pude conocer de forma inesperada durante una noche de luna llena, estando a unos 29 millones de km. Fue grande mi felicidad, pero efímera como la alegría del solitario. ¿Será este el del fin del mundo? Más miedo me da Sarah Palin y su idea de declarar la guerra a los rusos, por no mencionar el efecto invernadero. Al fin y al cabo, los asteroides no son más que piedras.

Para los aficionados: Después vi que es mejor usar las minor planet ephemerides para encontrar asteroides. Cartes tenía un pequeño error, tuve suerte de que pese al error estuviera en el campo fotografiado. La hora indicada en la foto (15/9/2008, 0:41:46) es la hora oficial en el momento de la observación, debemos restar dos horas para obtener la hora UT que es la de las efemérides (14/9/2008, 22:41:46). A las 22:42:00 la posición de las efemérides es RA=19 57 05.7, DEC= -21 56 07 y la observada (calculada con maxim a partir de la astrometría) es RA=19 57 06, DEC= -21 56 07. Extrañamente, la coincidencia es casi total. La magnitud que yo medí es aproximadamente 13, debería ser 14.6. La resolución de las fotos originales (Luna QHY6) es de 1.79x1.72 "/pixel, 752x572 pixels. El telescopio es un Newton de 150mm. La ganancia de la cámara era de 96% y el offset de 105. La sensibilidad de la camarita QHY6 es impresionante.

La rana bermeja, el argumento ontológico y mi profesor de Filosofía

Esta es la rana bermeja, rana temporaria, que fotografié este verano. Solamente vive en una estrecha franja al norte de la península, y después, ya al otro lado de los Pirineos, se extiende hasta el cabo Norte.

Yo no sabía de su existencia y al verla en un meandro del río, tan roja y tan inesperada, me vino una vez más a la cabeza el argumento ontológico de San Anselmo. Me lo enseñó en COU el profesor de Filosofía, ya hace más de 20 años, pero en algún lugar muy profundo de mi mente debió quedarseme grabado por que periódicamente me viene a la memoria.

Para demostrar la existencia de Dios, Anselmo recurrió a algo equiparable a un catálogo de todas las cosas concebibles, como una hoja de Excel infinita donde en cada fila figuraría una cosa y en las columnas sus posibles atributos.

La rana bermeja, por ejemplo, tendría una cruz en la columna tiene la piel húmeda, otra en la de es un renacuajo en su infancia, en es de color rojo y así en muchas más... hasta llegar a la columna más importante: existe. Yo no lo sabía hasta que la vi, pero allí está la cruz, por que indudablemente existe. No tendría cruz en la columna puede volar, ni en es omnipresente, etc.

Ahora bien, pulsando la tecla "ordenar", podríamos establecer una jerarquía de entes, clasificándolos de más perfecto a menos. El primero de todos, la cosa más perfecta que se pueda concebir, Dios, tendría todas las cruces en los infinitos lugares adecuados: es omnipresente, es omnipotente, es bondadoso, es no causado... y así sucesivamente. Pero, puesto que es el más perfecto de todos, forzosamente (según Anselmo) también debería tener la cruz en existe. Luego Dios existe.

En ese punto, siento tener que confesaros que yo levanté la mano:

-¿Y por que las cosas que existen son más perfectas que las que no existen?
-En Filosofía esto siempre se ha considerado así. Pasemos al siguiente tema.

Me pusieron un 4 de Filosofía en la Selectividad. Yo no era un buen estudiante. Pero no guardo mal recuerdo del profesor. Tenía dos trabajos a tiempo parcial, uno de psicólogo en un centro penitenciario (según se decía) y el otro de profesor de Filosofía en los Escolapios. A causa de un defecto físico, los alumnos de los Escolapios le hacíamos la vida imposible. De modo que a medio curso dejó de dar clases para dedicarse a tiempo completo al otro empleo.

Muchos años después me lo encontré por la calle. Obviamente no se acordaba de mi. Aunque mi única maldad fue preguntar para dejarle en mal lugar, quise aliviar este peso en mi conciencia: le dije que habíamos sido unos monstruos y le pedí disculpas. Asintió y agradeció mis palabras con un gesto antes de continuar andando.

miércoles, septiembre 17, 2008

4179 Toutatis

Imagen del radar de Arecibo.

Llevo unos días viviendo sin vivir en mi, hablando solo por las esquinas y durmiéndome con el tenedor en la boca. Es cierto que estos síntomas me han acompañado toda la vida, pero su intensidad ha aumentado recientemente hasta dejarme sumido en una especie de éxtasis mental permanente. La razón es un enamoramiento, una fijación repentina por un extraordinario cuerpo celestial.

Empecemos por el principio. Los señores Alain Maury and Derral Mulholland se encontraban en 1989 realizando unas observaciones de las lunas de Júpiter cuando un objeto cruzó el campo visual de su telescopio y fue fotografiado. Contando con la ventaja de no creer en ovnis, estudiaron la fotografía y descubrieron que se trataba de un asteroide. Con esa socarronería levemente egocéntrica francesa, decidieron bautizarlo como Toutatis, que tal vez les suene por ser la divinidad invocada por Asterix y Obelix. Después de todo, Júpiter, el dios invocado por Cesar ya tiene su planeta (¿les suena eso de "¡Por Júpiter!" ?). Además, en el cómic se decía que los galos solamente temían que el cielo les cayera sobre la cabeza.. y eso justamente podría pasar con Toutatis.

El número 4179 hace referencia al número de asteroide, por órden de su descubrimieto. Toutatis mide unos 4 km y al analizarlo con un gran radar, ha resultado tener una extraña forma entre cacahuete y patata (ver fotografía anterior). Pero lo que a mi más me interesa de este cuerpo celeste no es su forma si no su trayectoria. Contra lo que se suele pensar, los planetas y los asteroides no se mueven por sus órbitas como trenes en las vías, si no que su movimiento es el resultado de la atracción que ejercen sobre ellos el resto de cuerpos del sistema solar. Por lo tanto, las órbitas no son inalterables, y en algunos casos notables como el de 4179 Toutatis, son incluso caóticas.

Toutatis parece ser el objeto conocido con la trayectoria más extraña, debido a su acercamiento a Júpiter, Marte.. y la Tierra. No es solamente que pase cerca de nosotros, es que su movimiento es casi tangente al nuestro. Se aproxima "lentamente", unas 40 veces más rápido que un avión comercial, como para darnos un beso, y después se aleja cruzando la órbita de Marte y el cinturón de asteroides hasta llegar casi a Júpiter, para después regresar más o menos cuatro años más tarde. Sería un buen besazo, si se considera que tiene el tamaño de una ciudad pequeña. Cada vez, Marte o el gran Júpiter le perturban levemente, acelerarándole, retrasándole o desviando su rumbo. Y finalmente, la Tierra podría atraerle fatalmente.. o tal vez acabará precipitándose sobre el sol o sobre Júpiter. Es muy difícil calcular lo que puede sucederle dentro de 16, 20, 24, 28.. años.

En el 2004 Toutatis estuvo a punto de chocar con nosotros, y el asunto salió en los periódicos. El próximo 9 de Noviembre, Toutatis regresa, pero esta vez va a pasar más lejos, a unas 20 veces la distancia de la Tierra a la Luna. Creo que ni tan solo va a poder verse a simple vista. Excluida la posibilidad de impacto, a nadie parece importarle demasiado la visita de este dios de los galos. Pero, ¿Es posible observar a Toutatis con un pequeño telescopio? ¿Que aspecto tiene? ¿No es mezquino interesarnos por él solamente cuando representa un peligro? ¿Son realmente peligrosos los asteroides o es todo propaganda para terminar militarizando el espacio como soñaba Reagan, con el pretexto de destruir al que se acerque más de la cuenta ? Algunas respuestas en la próxima entrega.

lunes, septiembre 15, 2008

El caso de la monja que fue veterinaria

Me cuentan unos amigos el caso de una chica que estudió veterinaria. Después de una trayectoria que yo desconozco, ahora está en Inglaterra en un convento budista, meditando tres semanas y trabajando la cuarta de administrativa.

La bautizaron con otro nombre que no puedo recordar, lleva la cabeza rapada y viste de color naranja, o tal vez morado. Dice encontrarse muy bien y con una gran paz interior, aconseja a los amigos ver la vida como si fueran espectadores en este extraño teatro donde todos actuamos. Me gustaría hablar con ella, pero no creo que sea posible.

Nosotros estamos en una terraza, yo ya me terminé el cortado descafeinado y los niños juegan al futbolín. Mientras oigo hablar de la monja que fue veterinaria estoy fotografiando despreocupadamente a unas nubes que se desvanecen en el cielo azul y me pregunto si ella habrá encontrado la felicidad. Aunque parezca menos que la salvación eterna, la felicidad es algo tangible, casi mensurable. Por lo tanto, es una promesa mucho más difícil.

martes, septiembre 09, 2008

Otras flores

La pequeña Adelfa estaba radiante después de una mañana en el campo.

-¡Mamá, mamá, mira que flores he traído para ti!

Mamá Hedera sonrió al verla tan feliz con su ramillete de falos recién cortados.

-Es precioso, querida mía ¿me lo das?

Adelfa asintió y se acercó contenta con el ramo en la mano. Pero su hermana Violeta, algo envidiosa, no pudo evitar intervenir.

-Mamá, esos falos se van a estropear en cinco minutos, se van a desangrar...

-¡No! Los plantaré en tierra buena y los regaré cada día, vivirán para siempre.

-Pero que tonta eres Adelfa, todo el mundo sabe que los falos una vez cortados ya no echan raíz...

Ah, los celos... que desgracia y que dificultad para los padres mantenerse siempre ecuánimes. Mamá Hedera trató de poner paz.

-Hijas mías, no discutáis. Adelfa, tu hermana tiene razón: los animales no son como nosotras las plantas, no pueden enraizar, probrecitos. Sus miembros se desangran y se estropean al cabo de unos pocos días. Pero siempre me acordaré del cariño con que me diste este ramito: en mi memoria estará siempre como recién cortado. Violeta, hija, ¿por que no cortas tu también un ramo para mi?

-¿Qué te parecería mamá, una base de vulvas para el ramo de Adelfa?

-Eso sería fantástico, Violeta, pero es difícil sin destrozar a todo el animal. ¿Qué tal media docena de grandes senos rodeando los falos?

A Violeta le entusiasmó la idea y ya estaba buscando el cuchillo para poder cortarlos cuando entró Geranio, el hermano mayor, un adolescente tímido que se pasaba el día encerrado en su tiesto.

-Mamá, ¿ya estáis otra vez amputando miembros de los animales? Eso me parece nauseabundo, cortarlos y dejarlos estropear en un vaso de agua. Sería como cortar flores y dejar los estambres y pistilos pudriéndose al aire...

-¡Geranio, por favor, no seas rarito! ¡No se como puedes decir esas cosas tan desagradables! Si continúas de esta manera, ¿tu crees que podrás polinizar a alguna chica?

-¡Alguna habrá que vea las cosas como yo!

Y se volvió a encerrar dando un portazo. Los falos ya empezaban a estar tumefactos cuando llegó Violeta, sonriendo con un gran seno recién cortado en cada mano.

lunes, septiembre 08, 2008

Buscando a Urano

Clickar para poder ver la animación de Urano moviéndose entre las estrellas.

De todos los cuerpos celestes que se pueden contemplar con un telescopio, creo que los que más me atraen son los planetas y los asteroides. Sin ánimo de despreciar a las nebulosas de colores rutilantes ni a las remotas galaxias, estos objetos que se mueven en torno al sol siempre me han resultado fascinantes. Tal vez es por que me resulta más fácil comprender su naturaleza, que consiste en vagar por el cosmos, en aparente libertad... pero en realidad sin poderse alejar de la tutela del sol. Justo como nosotros.

En fin, el caso es que lo primero que miro cada día que puedo montar el telescopio es el inconfundible Júpiter con sus satélites (y recomiendo a quienes no lo hayan visto nunca con sus propios ojos a través del ocular que se busquen -interesadamente- un amigo con telescopio, la sensación es enteramente diferente que la que se tiene al ver una foto). Ahora no se puede ver Saturno, el de los anillos, ni Marte, el de color rojo. De modo que dirigí mi atención a Urano.

Urano es un cuerpo discreto, que a pesar de que en teoría se puede ver a simple vista, no se distingue de una estrella ni siquiera con un pequeño telescopio como el mío. Por ejemplo, John Flamsteed lo catalogó erróneamente como una estrella en 1690. Entonces ¿como puede saberse que aquel cuerpo discreto que vemos en el ocular no brilla con luz propia, que no es una estrella remota si no un planeta, un compañero lejano de la Tierra? Esto mismo es lo que me preguntó mi hijo cuando el sábado aparecí en el comedor a la hora del desayuno, feliz pero con unas ojeras de oso, y anuncié que unas horas antes había podido encontrar al planeta Urano entre todas las estrellas.

-¿Y como sabes que es Urano?

Ayy esa graciosa inocencia de los niños que siempre preguntan lo que más rabia da...

Para saber a ciencia cierta que se trata de un planeta, el asunto está en el movimiento. Hay que repetir la observación varias veces, y como tanto la Tierra como Urano se mueven, las estrellas del fondo del firmamento deben quedar fijas mientras que el planeta se debe mover (y en griego planeta significa vagabundo, errante).

Esto es lo que hizo Herschel hace relativamente poco, en 1781 (y debo recordar que en España la Inquisición siguió condenando y ejecutando herejes hasta 1826). Que enorme mérito hacer esta observación sin una cámara fotográfica, más cuando él en absoluto esperaba que eso que parecía una estrella pudiera ser un planeta y moverse. La noticia del descubrimiento de un nuevo planeta causó conmoción. Platón y Aristóteles, según se dice, se revolvieron en sus tumbas aunque siguieron la noticia con interés. El espíritu de Galileo sonrió feliz desde los cielos, mientras el de Urbano VIII se dice que segregó tal cantidad de bilis que hubo que cambiar su sarcófago de marmol.

El caso es que ayer domingo salí a la azotea dispuesto a fotografiar el movimiento de Urano, que a pesar de que es lento, en teoría debe poder observarse en tan solo dos o tres horas. Omitiré por esta vez los detalles y las angustias, la técnica consiste en tomar una foto cada 30 o 60 minutos (según se pueda), después alinear las estrellas y poner una foto sobre otra en una secuencia de gif animado (que espero se pueda ver correctamente en sus pantallas y si no por favor háganmelo saber). Es un poco pobre esta foto, entre otras cosas por que el programa de alinear también toma en consideración la posición de Urano para los cálculos, cosa que no debería hacer. El cambio de brillo de Urano se debe a que la exposición de las fotos es diferente. Todo esto puede hacerse mucho mejor, y si alguien se anima le ruego que me enseñe el resultado.

Los dos puntitos que se mueven con Urano deben de ser sus satélites, Titania y Oberón, de tan solo 1500 km de diámetro, casi como esta península de asfalto. Y siendo tan pequeños, es notable que se vean desde la azotea de mi casa, si se tiene en cuenta que ayer estaban a 19.09 UA, que son casi 3000 millones de kilómetros. Una vez más debo concluir que no somos nada.

PS. Para los aficionados, la magnitud de Urano es de 5.3-5.9 y las de los satélites Titania y Oberón son 13.7 y 13.9. Estoy sorprendido de que la cámara pueda captarlos sin dificultades en exposiciones de 6 segundos, desde un cielo urbano y con un pequeño telescopio de 150mm.

viernes, septiembre 05, 2008

La nebulosa M27, la montura ecuatorial y otras angustias de principiante

Desde hace tiempo me atrae la astronomía y tarde o temprano estaba condenado a caer en las garras de esta afición. En julio compré unos prismáticos y un librito para principiantes, que me permitieron pasar algunos buenos ratos en vacaciones, y ahora en septiembre he comprado un telescopio. Es un modesto Newton de 6 pulgadas (Celestron) con una montura ecuatorial (CG-5) con motores. La montura, para entendernos entre fotógrafos (pero yo no soy fotógrafo), sería como la rótula de un trípode. Las ecuatoriales con GOTO, como la CG-5, permiten que el telescopio apunte al astro que nosotros le mandemos y después lo siguen. Es que como la tierra gira, el telescopio debe girar en sentido opuesto para que no se muevan las imágenes y podamos fotografiarlas. De lo contrario, las estrellas forman trazas como estas.

Cuando se han pasado unas noches mirando al cielo con un catalejo o unos prismáticos, se tiene el ansia de disponer de una montura en condiciones, que nos ayude a encontrar lo que queremos ver y no lo deje escapar una vez localizado. Pero esto que parece poco en realidad es mucho, por que el cielo es enormemente grande y para poder navegarlo hay que estar dispuesto a acarrear un chisme que pesa unos 25kg y necesita una batería de coche para funcionar (junto con la cámara CCD y el ordenador portátil). Además, hay que saber poner en estación la montura (situar su eje en posición paralela al eje de rotación de la tierra) y alinear el dispositivo (ajustar la posición de algunas estrellas brillantes para que él pueda encontrar el resto). Las primeras veces estas operaciones son angustiosas.

Pocas cosas hay menos intuitivas para el principiante que una montura ecuatorial. Tiene un agujerito con el que hay que enhebrar nada menos que la estrella polar, los dos ejes de rotación resultan muy extraños y el buscador debe alinearse con el tubo principal. No solo esto: a menos que uno se pueda gastar mucho dinero en un modelo realmente bueno, el equipo tiene un aspecto como "de la señorita Pepis" y los motores de la CG-5 al girar hacen un gnyogo-gnyogo-gnyogo-gnyogo que da toda la impresión de estar reñido con la precisión absoluta que nosotros quisiéramos.

Superadas estas angustias, que parecen a mi me parecieron insalvables, se alcanza un plácido nirvana cuando por fin se logra que al decirle que vaya a la Galaxia de Andromeda, Júpiter o la nebulosa M27 realmente aparezca el susodicho en el ocular. Todas esas maravillas son notables y parece que las hubiera puesto Dios en persona en el cielo para que las contemplemos (aunque yo soy ateo), pero quienes sientan la pulsión de la fotografía no se van a contentar con lo visual: necesitarán dejar constancia fotográfica de sus observaciones.

Después de algunos intentos infructuosos, finalmente ayer por la noche conseguí enfocar la cámara, engatusar a la deriva con exposiciones de seis segundos y corregir el offset. En medio de la mierda de contaminación luminosa que impera en mi ciudad dormitorio, desde la azotea donde hace 30 años las señoras de la comunidad de vecinos tendían la ropa, pude sorprendentemente captar la nebulosa M27. Según me dicen, es el cadáver de una estrella que explotó hace poco, solamente 4000 o 5000 años y que se encuentra relativamente cerca, a la enorme distancia de unos 1000 años luz. No somos nada.

Esta foto, que nadie se engañe, es un primer ejercicio de principiante. Encontrareis otras muchísimo mejores. No me desagrada ser principiante. Mis amigos la procesaron por mi, cosa que tiene su dificultad. De la cámara (Luna QHY6 de 0.4Mpixels, monocroma) salió algo más mustia.

miércoles, septiembre 03, 2008

Conocer al lagarto

Yo, que siempre me las había dado de autodidacta radical, para poder avanzar en el estudio y la compresión de los reptiles me he visto en la necesidad de buscar maestros herpetólogos que me guíen.

En cierta ocasión, el maestro levantó una piedra (desobedeciendo el tabú que a mi me inculcaron en la infancia). Allí debajo estaba este joven lagarto ocelado de unos 20 o 25 cm. Por miedo a lastimarlo, yo no me hubiera atrevido a tocarlo. Pero él pudo agarrarlo con sus manos expertas sin que sufriera ningún mal ni se viera en la necesidad de desprenderse de su cola, que es donde almacena las reservas de alimentos.

Y me dijo el maestro:

-Ponle el dedo para que te muerda.

-Pero he oído decir que su mandíbula es extraordinariamente fuerte y que una vez la ha cerrado, jamás vuelve a abrirla.

-Tonterías, pon el dedo.

Esto es lo que tienen los maestros, debemos obedecer sus órdenes por que de lo contrario su enseñanzas ya no son válidas. Así que alargué el dedo índice a la boca del animal. Vaciló unos segundos, como si estuviera sorprendido de mi estupidez, y después me mordió.

Que maravilla y que alivio saber por fin que el dolor de su mordisco es perfectamente soportable. Es cien veces peor el temor al mordisco desconocido que el dolor en si. Y también, que alegría verlo tan sano y vigoroso defendiéndose de mi.

Pero más tarde se sorprendió el maestro de que yo hablara con las lagartijas y los lagartos. Yo le dije, aunque no es cierto, que lo he consultado con doctores y que me han asegurado que mientras no me contesten no debo preocuparme. Según tengo entendido, esta es la respuesta que se da a quienes afirman hablar con Dios.

Atención: Me advirtió de que los ejemplares de ocelado adultos si que muerden fuerte y hacen sangrar. Lo de que ya no abren la boca al parecer no es cierto.

martes, septiembre 02, 2008

Ensaladilla rusa

Ahora mismo estoy (estaba cuando escribí) en el coche, regresando a casa después de una escapadita al monte. Los niños duermen y conduce N. mientras que yo, gracias a la magia del ordenador ultra-portátil, puedo estar escribiendo tranquilamente.

Hace un rato hemos parado a repostar y no he podido resistirme a la tentación de una tortilla de patatas. Quedaba solamente un trozo y parecía como si me mirara, un poco cruda y muy sensual desde detrás del mostrador sin refrigerar. Ya la tenía en la boca cuando me ha venido a la memoria el caso de aquel viajante de comercio al que ya hace unos 30 años le diagnosticaron un cáncer doloroso e irreversible (¿o tal vez fue una ruina económica insalvable, un embargo absoluto, un hecho terriblemente vergonzoso o quien sabe?). No se vio con fuerzas para afrontar el proceso y optó por el suicidio.

Como su seguro de vida solamente cubría accidente y enfermedad, para no dejar a la familia hipotecada y en la miseria, optó por la ensaladilla rusa. Expuesto al calor ilimitado del mes de agosto montó en su seiscientos y salió en busca de la mayonesa que había de matarle. En esos tiempos, anteriores a la invención del huevo pasteurizado, las tortillas de patata poco hechas y las ensaladillas eran prácticamente como la ruleta rusa.

Se despidió por última vez y salió de casa cargado con su secreto, infinitamente apesadumbrado, decidido a recorrer chiriguitos de playa, restaurantes de camioneros y bares repletos de moscas, pidiendo en todas partes lo mismo:

-¿Me pondría una tapita de ensaladilla rusa y un trozo de tortilla de patatas?

-¿Y para beber?

Siempre esa maldita pregunta, ¡como si él fuera de bares por gusto!

-Bueno... pues póngame una caña.

Mientras esperaba, solía ojear la prensa buscando casos de intoxicaciones. Y deglutía con prisas, ansiando los primeros síntomas mortales de la salmonelosis. Pagaba, pedía el ticket (por si la familia pudiera presentar una demanda) y salía disparado al próximo establecimiento. La primera tarde le asaltó un fuerte dolor abdominal, que él recibió con alegría y miedo pensando en su fin inminente. Pero desgraciadamente no fue más que el inevitable empacho. Dormía de cualquier modo, tirado en el asiento trasero hasta que abrían las primeras tascas, con las certeras ensaladillas del día anterior todavía en los mostradores.

A finales de agosto, ya casi desesperado, en un antro miserable con el suelo pegajoso y los tenedores sucios, encontró la feliz ensaladilla que había de matarle. Amarillenta, densa y ácida, se la comió con avidez hasta dejar el plato limpio. A las diez horas llegaron las primeras fiebres, acompañadas de una descomposición incontrolable que él aguantó estoicamente en el coche por temor a que un antibiótico administrado a tiempo pudiera salvarle. Fue muy llorado.

Mierda, ya me está repitiendo la maldita tortilla.