Quise hacer algo diferente, fotografiarla en su entorno. Allí había una planta con unas hojas que parecían perfectas para una foto con el angular, dejando la charca al fondo. Estaba el problema del acercamiento. Para este tipo de fotografía hay que acercarse hasta casi tocar al animal con el objetivo. Pero no era eso lo peor: la libélula negra tenía que pararse en el lugar elegido. Había otras plantas, pero la foto no quedaba tan bien encuadrada.
Cuando yo llegué, la libélula se retiró prudentemente al otro lado de la charca. La primera hora fue para que se acostumbrase a mi presencia. En realidad las libélulas no nos temen como depredadores, puesto que no hay ningún mamífero grande como una persona que coma libélulas. Piensan que somos algo así como un caballo que ha ido a beber y les da miedo que en nuestra gran torpeza podamos lastimarlas. Una hora después de haber estado haciendo tan solo movimientos extremadamente lentos, la espalda empezó a arderme y me di cuenta de que había sido un gravísimo error quitarme la camiseta. Pero la libélula empezó a confiarse y a pararse en una rama cerca de mi.. no en la elegida.
Traté de pensar la foto de otra manera para que la libélula quedase bien en la otra rama. No había forma, me hubiera obligado a hacer un contrapicado, no se hubiera visto el agua bien y la foto no hubiera tenido gracia. Otra hora estuve esperando para que se posara en la hoja adecuada.. fue en vano. Se me terminó el tiempo y tuve que marcharme, sin la foto.
Yo se que ahora mismo alguien estará pensando que soy un idiota que no sabe usar photoshop, que fácilmente hubiera podido cortar y pegar la Calopteryx hemorroidalis en el mejor lugar. Bien, es un punto de vista. Pero para mi, la fotografía no es eso. La fotografía, a diferencia de la pintura, es el registro electrónico de la imagen que en un determinado momento se formó sobre el sensor. Alterar esa imagen es, tal como yo lo veo, algo así como una profanación. Si la libélula no se paró en la hoja buena, yo no pude fotografiarla. En otra ocasión, sin embargo, un cuervo pasó justo por el lugar indicado.Si ustedes terminan la marathon de Nueva York, les darán una camiseta conmemorativa. Bien, también hay una forma más fácil: pueden hacerla con photoshop, incluso poner su nombre, y llevarla a imprimir. ¿Era ese el objetivo? En realidad, no lo era.
Si ustedes cortan copian pegan y clonan, no hace falta que se ofendan, ni que me contesten si quiera: les estoy hablando de lo que PARA MI es la fotografía. Tampoco se ofendan si se ganan la vida fotografiando libélulas (no hay nadie en el mundo que pueda vivir de eso) y tienen que copiar y pegar fotos para poder dar de comer a sus hijos.
















