Bolsas de plástico que vuelan (y la libertad)

Hoy hace viento. Entre el cristal del despacho y la reja metálica hay atrapada una fea bolsa de plástico de color rosado que vuela y vuela sin poder liberarse. El otro día alguien me dijo que podría filmarla, como el impagable personaje de American Beauty (el que parecía loco pero resultó ser el más cuerdo de todos). Si, podría, pero no es lo mismo, por que las bolsas que él filmaba danzaban en aparente libertad. Y mi bolsa, la que ahora mismo estoy viendo, está confinada en un espacio pequeño de paredes tangibles.

Mirando esta bolsa prisionera los ojos se me han ido a la calle, donde otra bolsa blanca volaba libre hasta llegar casi al segundo piso. Y esta visión me ha transportado por un momento al sombrío patio del castillo de curas que fue mi colegio. Siendo un niño, los días de viento yo jugaba a sacar bolsas de plástico de la papelera (a escondidas) y hacerlas volar como si fueran cometas. Que ilusión verlas entre los remolinos, elevarse y pasar minutos enteros sin tocar el suelo. Y después lanzarlas de nuevo, hinchándolas como si fueran velas, esperando que alguno de aquellos bailes las llevara arriba, muy alto, y pudieran pasar por encima de la muralla del castillo, cruzar toda la ciudad y caer en el patio de mi casa.

Unos años más tarde dejé de utilizar las bolsas como si fueran palomas mensajeras. Y aprendí el arriesgadísimo arte de escaparme del castillo en persona, por la puerta de atrás, a la hora del recreo, cuando los niños jugaban a fútbol. Y andar por la calle en libertad, solamente unos minutos, temiendo que mi bata de rayas me delatara como fugitivo del castillo. No olvidaré esos momentos de éxtasis, la embriaguez que experimentaba al salir corriendo por la puerta metálica entreabierta aprovechando un descuido de los profesores.

Si me hubieran pillado, el castigo hubiera sido terrible. Pero nunca me descubrieron. No debían ser especialmente meticulosos, tal vez por que en el fondo ellos también eran prisioneros de ese lugar.

Comentarios

la rata bastarda ha dicho que…
...Yo tambien me escapé del colegio cuando era pequeña,con otras 2 compañeras,creo que no llegábamos a los 8 años....la cosa fue bien hasta que ,a la hora de volver,no me digas por qué,al colarnos por la verja del patio,mi cabeza quedó atrapada,y ni para delante ni para atrás...con lo cual,avisaron a la directora,al de mantenimiento,y forzaron la verja para que saliese de mi prisión...creo que fue mayor el bochorno que pasé,con todo el mundo mirando,que realmente los cachetes que mi madre me dio despues al enterarse...
Biquiños.
frikosal ha dicho que…
jeje, que bueno.
(conste que yo desaconsejo vivamente este tipo de comportamientos)
A mi me lo ponían más fácil, en realidad no vigilaban mucho y la puerta estaba abierta. No era esto lo peor de aquel horrible lugar.
Carmen ha dicho que…
Ahora entiendo más ese amor que tienes por los insectos, por las alas que dejan volar... besos sin rejas.
Mad Hatter ha dicho que…
El sueño de volar y de la plena libertad es innato y consustancial al ser humano.
Aunque también los hay que tienen la manía y el mal gusto de enjaular la libertad y la belleza, creyendo, quizás, que así la poseen. Necios ilusos y crueles.
Anónimo ha dicho que…
No, ...mi bata de rallas... no... mi bata de rayas.

(perdón pero es que duele)
frikosal ha dicho que…
Carmen,
Gracias ! Y por el quebranta, también.

Mad,
En ese caso era normal que nos encerraran, era un colegio de curas. Pero yo odiaba ese lugar.

Anónimo,
Arreglado y perdonado, siento los dolores. La ortografía nunca fue mi fuerte. Mírate esto, a mi me pareció acertado.
gyorch ha dicho que…
Qué será que cuando somos niños apreciamos tanto la libertad? Será por aquello de que se aprecia lo que no se tiene? o será pq entonces sabíamos lo que haríamos con ella? De adultos podemos hacer lo que nos da la gana (o casi) y que hacemos? Seguro que no las cosas que soñábamos entonces... La mayoría viviendo en una especie de ilusión de libertad que además es condicional. Casi todo el mundo lleva vidas parecidas y tanta coincidencia es sospechosa...

PS: Yo tb me escapaba del cole con un truco que podía abrir la reja, tb me servía para entrar cuando llegaba tarde, es decir casi siempre. Ahora que lo pienso, que tonto era de entrar...
odette farrell ha dicho que…
Pero también nos encanta desafiar lo prohibido...
en mi colegio a la hora del recreo lo único prohibido era meterse al auditorio...entonces no sé cómo una amiga y yo encontramos una manera de introducirnos ahí sin ser vistas, y a partir de entonces muchos recreos en lugar de estar afuera en los patios jugando, estábamos escondidas entre las butacas del auditorio a oscuras y sin movernos, pero la dicha de estar infringiendo lo que estaba prohibido nos causaba un placer tal que preferiamos estar ahí que afuera...
elfriki ha dicho que…
Me ha encantado tu historia. Yo también fui a un colegio de curas. Por eso soy ateo, y rojo. Creo que las sensaciones de libertad de la infancia son irrepetibles, al menos para mi lo han sido.

un saludo
nomesploraria ha dicho que…
La tierra tiene un antes y un después de la aparición del plástico. El calendario debería cambiar.
Deberíamos contar los años a partir de su invención.
Dr. Jorge Garat. ha dicho que…
Ahh Manel, te aseguro que si yo pudiera escribir la mitad de bien que tú, no me la pasaría todo el día haciendo fotos de dientes y publicándolas...
No sé si existen las envidias sanas, pero si así fuera ya estoy anotado en el primer lugar de los envidiosos.
Un abrazo desde Chile.
igniszz ha dicho que…
Te veo melancólico y con ganas de volver a tus prados y tus bosques, a hacer un paréntesis en tu encierro.

Es esta sociedad que nos roba tiempo y libertad a cambio de comodidad y seguridad.

Saludos.
frikosal ha dicho que…
elfriki,
Rojos y ateos ! Donde vamos a ir a parar?

nmp,
quedarán todos los plásticos en un finisimo estrato geologico, extendido por todo el globo, que dará mucho trabajo a los geologos de futuras civilizaciones. escarabajos?

Dr,
No me digas esas cosas que me pongo rojo!!

Ignis,
Si, esa debia ser la sensacion cuando lo escribi, pero hace unos dias de eso. El viaje me ha dado alas :)
zbelnu ha dicho que…
Ajá, todos nos escapábamos. O nos adentrábamos por un túnel que según decían se había utilizado para huir, o nos semidespeñábamos por un barranco para entrar en una de las casas Castañer, abandonada y con un calendario polvoriento de 1939 colgado en la cocina, o hacíamos simplemente novillos, y así me expulsaron.
3a ha dicho que…
Preciosa historia salpicada de auténticas fotografías en color y blanco y negro. Me gusta como escribes las imagenes y los sentimientos.
Mi cole era peor que de monjas, (iba a escribir el nombre de la secta pero no quiero verlo ni en pintura) Empecé a escaparme tarde pero mucho y también acabaron expulsándome, ojalá lo hubieran hecho antes.

Preciosa la foto de la perdiz, me encanta la luminosidad del fondo, es casi irreal.

Te envié el mail.
Anónimo ha dicho que…
Alo
LA libertad!!! dificil en el mundo que vivimos....
cuando era pequeña y queria ser libre mi gran ilusión era ir a vivir en la montaña lejos de la civilización y por ello aprendí de todo... trabajar el huerto, coser y tejer para hacerme ropa, primeros auxilios y curas simples, etc.. todo por ser libre y autosuficiente! pero mi padre siempre me decía...
la libertad de uno termina cuando empieza la libertad del otro!! y tambien decía... "aunque no lo queramos siempre requerimos el apoyo o ayuda de otra persona" por consiguiente la libertad es dificil o solo la percibes en pequeños instantes que después se esfuman!

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