martes, agosto 31, 2010

Comer tierra

Volvió a comer tierra. La primera vez lo hizo casi por curiosidad, segura de que el mal sabor sería el mejor remedio contra la tentación. Y en efecto no pudo soportar la tierra en la boca. Pero insistió, vencida por el ansia creciente, y poco a poco fue rescatando el apetito ancestral, el gusto de los minerales primarios, la satisfacción sin resquicios del alimento original.
GGM, Cien años de soledad.

La tierra siempre nos está esperando, lista para ser devorada en cualquier momento. Cuando lo demás nos haya fallado siempre podremos comernos de nuevo las uñas, fumar hasta la náusea, dejar frita la tarjeta de crédito comprando en las rebajas, hundirnos en el alcohol, pasar doce horas diarias delante de las tragaperras o revolcarnos entre pasteles Sacher de chocolate y mermelada de mora. Son variados los infiernos a los que uno puede descender, pero allí está siempre el placer infalible de la autodestrucción, mirándonos desde abajo, esperando a que caigamos de la puñetera cuerda floja y demos el primer paso para después seguir cayendo y cayendo.

Como los pulpos que encerrados en un acuario empiezan devorando un día la puntita de uno de sus tentáculos, seguros de que el dolor será el mejor remedio contra la tentación, pero después continúan y continúan con su autocanibalismo, ya sin disimulo, hasta que por fin mueren mutilados en una esquinita.

¿Ustedes han probado la tierra?

15 comentarios:

Jordi Busqué dijo...

Dicen que de pequeño me comia las manos de hambre.

El futuro bloguero dijo...

En alguna foto ajada de las que guardaba mi abuela en una caja de hojalata, estoy dandome un festín con la tierra del tiesto del ficus de su salón...

Pero por lo demás, sabe usted bien que he cambiado la tierra por cosas más apetitosas...

Otro tema triste es el gran número de personas que se ven avocadas a comer tortitas de barro en Africa para engañar el hambre.

Ay!

Oddiseis dijo...

Le noto el ánimo mas bien fúnebre Dr. Le mando un abrazo de esos que se dan en silencio. A mi siempre me saciaron mas que ninguna de las cosas que usted ha enumerado (y eso que siempre he sido de buen comer).

Xavi Piera dijo...

Con los batacazos que me doy, la estoy probando constantemente.
Un placer saludarlo.

Salut!!

treehugger dijo...

Yo me pido el martirio de pasteles Sacher y mermelada de mora...

macroinstantes dijo...

Donde esté un buen chuletón de ternera gallega...

frikosal dijo...

Gracias por sus comentarios y ánimo Xavi !
Debo reconocer un gran mérito a los lectores que aguantan mis entradas depresivas. La próxima prometo que ira con una foto chula y que no será negativa.

Dr. Jorge Garat. dijo...

Dr.
En un pasaje inolvidable del "Juego de abalorios", el Maestro de la comunidad que ha recibido a un antiguo compañero de estudios víctima de las peores desgracias, lo lleva una noche al balcón, le muestra el firmamento y de alguna manera le pregunta: "¿Qué eres?"

Con todo cariño para Ud. que: no ha caído en desgracia alguna y conoce de la extensión abrumadora del Universo.

Su amigo siempre.

Albert dijo...

el sacher ya está pedido???? joooooooooooooo...
Un "dos estrellas" Michelín que no nombraré, tiene recetas con tierra...
pero yo me apunto al chuletón gallego y el sacher de postre
Ánimo Dr.!!!

Joselu dijo...

No estoy muy convencido que sean mejores, más grandes o más sabios, los partidarios del pensamiento positivo que los que optan por la vía autodestructiva. Hay optimistas que me revuelven el estómago y hay autodestructivos que activan mis neuronas. Yo estoy entre medio. He optado por los placeres tranquilos, pero mi espíritu me reclama hacia otros horizones más peligrosos. Alguien dijo que yo en el fondo era un conservador con fachada de inconformista. Entiendo a Rebeca y su fascinación por la tierra enfrentada a Amaranta en su amor por Pietro Crespi. Pero me quedo con Amaranta que tejió su propia mortaja. Me producen estupefacción los personajes normales, razonables, ecuánimes, tolerantes... Pienso que lo más valioso que llevamos dentro se mide por un cierto exceso. Me gustan los excesos en algún sentido aunque sea comiendo tierra como Rebeca o arrancándose los cabellos o bebiendo alcohol o pinchándose caballo... Sin embargo he elegido a personas normales para convivir sabiendo que en el fondo... me atraen los inverosímiles personajes de Cien años de soledad, en especial Amaranta a la que me hubiera gustado encontrar en mi camino, aunque sólo hubiera sido para verle la venda negra que ocultaba la herida de su mano, y luego, quién sabe...

ercanito dijo...

Sus entradas depresivas me gustan. Son reflexivas y me hacen pensar, pero entiendo la vida desde una óptica más optimista si despegar del suelo.

Recupérese pronto. Piense que si hay salud lo tiene todo, más si no falta el pan ni el techo.

Un abrazo.

ercanito dijo...

Sus entradas depresivas me gustan. Son reflexivas y me hacen pensar, pero entiendo la vida desde una óptica más optimista aunque sin despegar del suelo.

Recupérese pronto. Piense que si hay salud en la familia entonces lo tiene todo, más si no falta el pan ni el techo.

Un abrazo.

frikosal dijo...

Muchas gracias Ercanito.
Joselu, estás que te sales, si no existieras habría que procurar inventarte.

Ramon Portillo dijo...

Alguna vez que otra, y no es peor que comer hormigas...que también las he comido en la realidad y en la metáfora...

Brezza dijo...

Pues debo admitir, hace unos meses en esas circunstancias difíciles, sentí, que ciertamente la vida me tenía comiendo tierra, y si no le pongo freno seguro habría terminado comiendo también excremento...
un fuerte abrazo Frikosal