lunes, abril 30, 2012

Ramon Naves, Astrónomo

Ramon Naves en el panel de control del observatorio Montcabrer, junto a los datos de fotometría de la estrella de WASP-33.

Hacía tiempo que tenía ganas de conocer personalmente a Ramon Naves, un astrónomo amateur extraordinariamente cualificado. De hecho hace años que voy siguiendo lo que hace, a través de la red. Desde que vi por primera vez su trabajo, me fascinó por la técnica de sus observaciones, la calidad didáctica de sus artículos y las molestias que se tomaba en explicar cosas básicas de astrometría y fotometría a un principiante absoluto como yo (aclaro que no he dejado de serlo, pero algún día espero avanzar).

Su observatorio doméstico está cerca de Barcelona y se llama Montcabrer. Llegué allí sobre las 9:30, y cuando me di cuenta, charlando con Ramon y con Montse Campás, ya era más de la 1. En una especie de túnel del tiempo, a pesar de la enorme contaminación luminosa y de que el cielo estaba nublado, estuve contemplando fascinado las imágenes de asteroides y galaxias que salían de la cámara. ¿De la cámara? Si, hoy en día, la mayor parte de las observaciones astronómicas no se hacen visualmente, si no con cámaras.

La primera clave de la astrofotografía es instalar un sistema que permita hacer exposiciones arbitrariamente largas. Hace falta una montura perfectamente puesta en estación y un sistema de guiado que corrija los errores mecánicos de la montura, manteniendo las estrellas absolutamente inmóviles en el encuadre. Una vez se dispone de esto, y con un telescopio grande, se pueden capturar objetos increíblemente tenues o detectar planetas orbitando otras estrellas (algo que parecía ciencia ficción hace solo unos años).
Los telescopios (de 12" el principal), con las dos cámaras.

Esta capacidad de observación, junto con mucho trabajo, le permitió descubrir dos nuevos asteroides, todavía sin nombre (los dos puntos en movimiento en la parte inferior de esta imagen). A mi me fascinan los asteroides, ya lo sabrán si siguen este cuadernillo, pero todavía más importante que este descubrimiento es la presencia de un exoplaneta en una estrella variable.

Las estrellas variables tienen algo así como una respiración, un cambio en su brillo que se debe a convulsiones internas. Pues bien, en una de ellas hay un planeta llamado WASP-33 que parece girar al ritmo que le marca la respiración de la estrella. Aquí podreis encontrar el artículo donde se explica esto, en una revista científica, Astronomy&Astrophysics. Dice: "Here we use observations taken at the amateur-run Montcabrer Observatory...".

Ya en la puerta del coche, a punto de marcharme, Ramon me explica las dificultades que tuvo para aprender todo lo que sabe, paso a paso. Y entonces se prometió a si mismo que nunca escatimaría esfuerzos en escribir artículos de divulgación. Creo que en su retrato logré capturar por lo menos un trocito de su alma inteligente y generosa.

sábado, abril 28, 2012

Montando la tienda

Llorenç Huguet me fotografió con su Leica M9 mientras montaba la tienda. Fue una noche interesante, a pesar del mal tiempo.

jueves, abril 26, 2012

E.W. Barnard y las nebulosas oscuras

E.W.Barnad "Dark Markings near Theta Ophiuchi", plate 20.

Quisiera pedirles un momento de atención para E.W. Barnard y sus extraordinarias fotografías de las nebulosas oscuras. Barnard nació pobre de solemnidad en 1857 y empezó trabajando de aprendiz de fotógrafo a los nueve años. Llegó a ser un reputado astrónomo y fue el primero en estudiar de forma sistemática, mediante fotografías, las nebulosas oscuras.

En la Vía Láctea, además de estrellas, hay grandes nubes de polvo que no dejan pasar la luz de las estrellas que vistas desde nuestro planeta parecen estar detrás. A simple vista, para un buen observador y en un cielo limpio, algunas de estas nebulosas son visibles. O mejor dicho, es visible la ausencia (la extraordinaria ausencia) de estrellas en las nebulosas oscuras. No obstante, su forma es complicada y es difícil delimitar sus fronteras.

Entre 1889 y 1895, Barnard realizó unas 50 fotografías de diferentes zonas de nuestra galaxia. Con unas películas terriblemente lentas y toda clase de dificultades técnicas, al ver las fotos casi puedo imaginarle sufriendo gozosamente junto a su telescopio. En 1907 decidió publicarlas, pero la obra no estuvo lista para la imprenta hasta 1913. El libro se tituló "A Photographic Atlas of Selected Regions of the Milky Way". La edición fue de solamente 700 ejemplares, y Barnard supervisó personalmente la calidad de cada una de las copias.
E.W.Barnad "Dark Markings near Theta Ophiuchi", plate 20 (anotada).


En el mundo de la Astronomía no son infrecuentes los autodidactas ilustres, como Clyde Tombaugh o los célebres hermanos Herschel (William y Carline). Pero la obra de Barnard, por su enorme calidad visual, está en mi opinión en otro plano además del puramente científico. A veces algún científico es acusado de frívolo a causa de su amor por las imágenes simplemente bellas.

Naturalmente, si alguno de ustedes quisiera darme una gran alegría, podría regalarme uno de los 700 ejemplares originales del libro de Barnard, pero también me conformaría con una reimpresión reciente del libro que podrán encontrar en Amazon. A falta de esto, las 51 láminas de Barnard se pueden consultar aquí. Otro día les contaré más cosas de las nebulosas de Barnard.

martes, abril 24, 2012

¿ Como habré llegado hasta aquí ?

Yo que siempre voy solo, esta noche tengo unos sorprendentes compañeros de viaje. Creo podríamos llegar a ser amigos. Pero ahora se han marchado, y aunque regresarán, estoy de nuevo solo frente a la montaña nevada, esperando a ver si la luna cenicienta, la mejor de todas la lunas, quisiera salir de entre las nubes. A pesar del frío, ya no recordaba esta extraña alegría de ver anochecer en el monte, y sentir la enorme fuerza de la naturaleza. Cierro los ojos y veo de nuevo al rebeco que ha cruzado la pista de un salto, justo delante del coche. Corría casi tanto como las nubes que ahora pasan junto a la cima. Venus todavía asoma de vez en cuando, pero cada vez menos. Hay una nube enorme, de color gris profundo, que se mueve majestuosamente, mucho más alta que el resto. Solamente puede presagiar nieve. Esta noche será oscura. La nieve, iluminada por ciudades lejanas, ya es roja como el infierno. Una vez más debo preguntarme como habré llegado hasta aquí.

Pero todo esto no tiene ninguna importancia.

lunes, abril 16, 2012

El cielo del sur, desde La Palma

Mirando al sur, desde la Caldera de Taburiente.

Tenía toda la razón Mafalda (si mal no recuerdo) cuando desde Argentina decía que era una injusticia que pusiéramos el globo terráqueo con el Sur siempre hacia abajo.

Pero el cielo ha sido generoso con los habitantes del hemisferio Sur. El centro de la Vía Láctea, la zona entre Sagitario y Escorpión, que es la más bonita del Universo visible desde la Tierra, está al sur del ecuador celeste. Mafalda podía verlo muy alto en la bóveda celeste (como en la primera foto de esta entrada), mientras que los habitantes del norte tenemos que conformarnos con verlo muy bajo, a ras de horizonte... casi a hurtadillas.

De modo que otra razón para irse a hacer turismo astronómico a La Palma (además de las principales que son la ausencia de contaminación luminosa y la claridad del cielo) es que está bastante más al sur que la Península y que el resto de Europa. Sin llegar a estar en el hemisferio Sur, los 28 grados Norte de La Palma suponen una diferencia considerable frente a los 42 grados Norte del Pirineo. Estos 14 grados permiten que el centro de la Vía Láctea se vea más alto -y por tanto, mejor- en La Palma. Y que algunas estrellas que no son visibles desde la Península si que lleguen a serlo desde el Roque de los Muchachos. 

Yo era más o menos consciente de esto y estando en la Caldera de Taburiente, a la espera de que la Vía Láctea terminase de amanecer para poder hacer la foto que yo quería, di un vistazo hacia el Sur a ver que podía verse.

No puedo presumir de ser un gran conocedor del cielo pero si que me pareció que había algo inusual, dos estrellas juntas y brillantes junto al horizonte. Me decía un amigo, que no es aficionado a la Astronomía pero que es observador y tiene un gran sentido de lo que son las cosas, que en el hemisferio sur al mirar al cielo lo vemos diferente. Incluso desde las ciudades puede verse claramente la Cruz del Sur, que inmediatamente llama la atención aunque no sepamos que es. Los primeros navegantes europeos en llegar al sur de América debieron mirar cada noche con asombro y temor al cielo desconocido que abría ante sus ojos, como comentaba aquí.

Desde cerca de Valparaíso, Chile, se puede ver toda la Cruz del Sur, y más abajo, a los lados del árbol seco, las Nebulosas de Magallanes. 

Yo tuve que sacar el programa de planetario que llevo en el teléfono para confirmar que en efecto aquellas dos estrellas eran parte de la mítica Cruz del Sur. Rápidamente monté el trípode y saqué esta foto (hecha el 24 de Marzo a las 3:43 hora de las Canarias). Ya en casa, mirando la foto, he encontrado también la no menos mítica Alpha-Centauri, que en realidad es una estrella triple. Una de las tres estrellas que aquí aparecen como un solo punto amarillento es la más próxima a la Tierra, Próxima Centauri, a unos 4 años luz. Allí viajaban, invariablemente, los cosmonautas en las novelas rusas de ciencia ficción que yo leía cuando era un niño.

Pero a todo esto ¿como es que las 90.000 personas que viven en La Palma, sin contar con la considerable infraestructura turística que hay en la isla no generan más contaminación luminosa? Observen que se ven las luces de lo que deben ser Los Llanos de Aridane, pero que estas luces no suben hacia el cielo como si lo hacen en todas las ciudades de la Península. ¿A que se debe este portento? ¿Es que acaso los pobres habitantes de La Palma deben vivir en la oscuridad para que los sabios puedan jugar con sus telescopios? Nada de eso, la respuesta es sorprendentemente sencilla, y les hablaré de ella en otra entrada.

Por cierto: los nombres de las estrellas y los objetos celestes son una curiosa mezcla de griego, árabe, latín e inglés (que han sido, sucesivamente, las lenguas de la ciencia a lo largo de la historia). En estos mapas los he mezclado todos y los más observadores notarán por lo menos una incoherencia, que dejo como ejercicio.

Sean felices, a pesar de todo.

jueves, abril 12, 2012

Probando los sensores de la Nikon D4 y la D800 a ISO elevado (II)

Introducción sentimental y fotografía del 2010 que ustedes pueden saltarse. Continúa de aquí. Llegando a Casanova Foto con mi vieja D700 para probarla junto con la D3x, la D800 y la D4, pensé en la cantidad de recuerdos agradables que yo asocio a esta cámara. Me la llevé a fotografiar estrellas a Rapa Nui y al desierto de Atacama, a ver nacer Orión reflejado en un lago del Pirineo y a una cueva dentro del mar en Menorca. A captar la luz zodiacal sobre el Atlántico en  La Palma y sobre el Pacífico junto a Valparaíso, en Chile... Y a muchos más lugares. En fin, ahora que empiezo a pensar en jubilarla, me pareció justo empezar esta entrada con un pequeño homenaje a la que ha sido mi mejor y más productiva cámara (¡hasta la fecha!).
Descubriendo la Vía Láctea, con la D700, en Menorca.

La prueba. Para probar los sensores de las cuatro cámaras en las mismas condiciones hice una serie de disparos a ISO800, 1600, 3200.. y así sucesivamente hasta llegar al máximo de cada una de las cámaras. Partiendo de un valor de tiempo de exposición adecuado para ISO800, fui dividiendo por dos, siempre a F8, en modo M y sin utilizar en ningún momento las indicaciones del fotómetro. Tiré en RAW, con un trípode y empleando el zoom profesional Nikon 24-70 F2.8. A 25600 el tiempo de exposición fue de 1/500 (!). Una vez más, agradecer la colaboración de Casanova Foto y todo su personal para esta prueba, realizada en la misma tienda.

Un comentario sobre los mandos de la D700 y D800. En las Nikon de tres dígitos (D700, D800...) la sensibilidad se ajusta en un mando que hay a la izquierda en la parte superior de la cámara. Este mando está peligrosamente cerca del control que se utiliza para el balance de blancos y -horror- del botón que hay que pulsar para grabar en RAW y/o en JPG. De modo que es si se utiliza la cámara de noche y con guantes es muy fácil cambiar inadvertidamente esta configuración y arruinar toda una sesión de trabajo. Este control del formato de archivo debería poder desconectarse en algún menú, si es que no se va a usar, forzando a la cámara a tirar siempre en RAW o en JPG. Los modelos de un solo dígito tienen el control en una posición mucho más adecuada. Es un pequeño detalle, pero en una cámara profesional todo cuenta.

En relación a la medida del ruido. El término ruido se refiere a los errores de adquisición y conversión de una señal analógica (luz en este caso) a digital (los valores en cada pixel). Los procesadores de las cámaras filtran los valores que el sensor y el sistema de conversión a digital les proporcionan, reduciendo para cada sensibilidad el detalle a fin de obtener menos ruido. Los resultados grabados incluso en los RAW pueden/suelen tener este filtrado incorporado. Esto es una buena idea para fotografías en condiciones normales, pero no para medir el comportamiento del sensor: cuanto más enérgico sea el filtrado, menor será el ruido .... pero tendremos menos detalle: las fotos parecerán "lavadas". Medir simplemente el ruido no tiene mucho sentido puesto que podría reducirse casi ilimitadamente sin más que filtrarlo, a costa de degradar mucho la calidad de la imagen. De modo que el mejor test para los sensores de las cámaras probablemente sea el DxOMark, que no mide el ruido si no la relación señal / ruido (SNR, signal-noise ratio). El resultado, para cada cámara, es un valor de ISO que en todas ellas sería equivalente en cuanto a la calidad de imagen. Los resultados son:
D700: 2303
D800: 2853
D3: 2290
D3S: 3250 (!)
D3X: 1992
D4: 2965

Para las tres cámaras de 12 Mpixels (D700, D3, D3S), estos valores confirman lo que yo he observado: la D700 es ligeramente mejor que la D3 y la D3S es apreciablemente mejor que las otras dos. La cosa se complica cuando comparamos cámaras de resoluciones tan diferentes. No es fácil interpretar los resultados y para analizarlos he invitado a Roger Eritja a participar en esta entrada. Roger es un gran profesional con mucha experiencia en la valoración de la calidad de imagen y desde luego su opinión es muy valiosa para mi. De modo que a partir de este punto, firmamos los dos.

Los resultados
Nos centraremos en las imágenes a ISO 6400 donde las diferencias son más claras. A 3200 son menos evidentes y los valores superiores a 6400 probablemente tengan menos interés excepto para aplicaciones especiales. Hemos revelado los archivos con Lightroom 4, con todos los parámetros de nitidez y reducción de ruido a cero. Tomando como referencia los archivos de la D700, si ampliamos todas las imágenes al 100%, veremos que la más limpia es la de la D4, seguida por la D700, la D800 y la D3X.

Recortes de esta escena al 100%, ISO 6400.

Ahora bien, debemos preguntarnos si es justa esta comparación. ¿Vamos realmente a ver las fotografías al 100%? ¿No sería más lógico juzgar la calidad de imagen de fotografías impresas al mismo tamaño? Esto es equivalente a reducir todas las imágenes a los 12 Mpixels de la D700. Si hacemos esto, todos los objetos de la estantería se ven del mismo tamaño:

Recortes de un tamaño equivalente a 12Mpixels, ampliados al 200%.

Aquí las cosas son diferentes. Los mejores resultados son los de la D4, seguidos por la D800, la D700 y D3x. Al reducir el tamaño de imagen, empleamos interpolaciones bicúbicas, en las que el resultado de cada pixel es función del de diversos pixels procedentes de la imagen original. En cierto modo, esto equivale a un promediado, lo que reduce efectivamente el ruido de la imagen final. Y en general, la calidad de la imagen tiende a mejorar al reducir su tamaño.

Ahora bien, llegados a este punto, si nos interesa la D800 debemos preguntarnos si realmente necesitamos tener archivos de 36Mpixels para terminar pasándolos a una resolución inferior. Se puede objetar que solamente deberemos reducir la resolución para sensibilidades muy elevadas, y es cierto, pero también lo es que para la mayor parte de aplicaciones, simplemente no necesitaremos tanta resolución. Ni podremos aprovecharla con la mayor parte de los objetivos.

Otras consideraciones. En situaciones reales, cuando disparamos a sensibilidades tan elevadas se presentan problemas que no había en esta situación casi de laboratorio. Por ejemplo, la D700 tiene un severo problema de blooming. Cuando hay elemento muy brillante en una fotografía, como una farola o una estrella muy brillante, a veces genera una especie de banda horizontal de ruido especialmente desagradable. En función de la temperatura del color de la luz y del contraste, esto puede presentarse ya a ISO1600. La D3S no tiene este problema, y sería interesante saber si lo tienen la D4 y/o la D800.

Algunas conclusiones. Si solamente nos fijamos en el comportamiento a ISO elevado, ¿merece la pena comprar una D4 o una D800?. Las diferencias son relativamente pequeñas, por lo que si tenemos una D700, una D3 o una D3S, la respuesta probablemente sea "no". Si la D800 tuviera el sensor de la D4, esto podría decantar la decisión.

Ahora bien, si queremos dar el salto a una cámara Full-Frame, entonces probablemente la respuesta sea "si". Una opción interesante para fotografías de fauna, deportes o macro (donde las focales más largas y la mayor profundidad de campo juegan a favor de los sensores algo más pequeños) sería emplear la D800 en formato DX, con una resolución de 15Mpixels. Pero ¿merece la pena hacerlo?

Hay que tener en cuenta que con una cámara Full-Frame hay que considerar la compra de ópticas caras y pesadas. Los viejos objetivos Nikon no permiten (en general) aprovechar la calidad de los sensores Full Frame (se presentan problemas de viñeteo, pérdida de nitidez en las esquinas, aberración de coma...). Después de todo, no fueron pensados para resoluciones tan elevadas. Y por otra parte, los archivos de la D800 probablemente nos obliguen a actualizar el ordenador. Los discos duros son baratos, pero abrir y manipular los RAW de la D800 con agilidad no es ninguna broma.

Finalmente, antes de comprar cualquier equipo fotográfico, debemos preguntarnos exactamente para que lo vamos a emplear. Un stradivarius, por si solo, no nos convertirá en violinistas. Pero puede ser una motivación adicional para revisar una vez más algunas viejas partituras y volver a interpretarlas.

Los archivos originales. Seguro que muchos de vosotros estaréis pensando que os gustaría ver las fotos a 3200, revelarlas de otra manera o probar algún programa de reducción de ruído. Por gentileza de Roger Eritja, os ofrecemos los archivos RAW originales. Si después de analizarlos llegais a alguna conclusión interesante, o queréis proponernos alguna forma interesante de revelarlos, dejadnos un link en los comentarios.

Pulsad con el botón derecho en cada enlace para grabar los archivos en formato RAW: D3X-100, D3X-3200, D3X-6400, D700-3200, D700-6400, D4-3200, D4-6400, D800-3200, D800-6400.

Por favor, si quereis compartir estos archivos, no pongais directamente un link a los archivos si no a esta entrada. De este modo, evitaremos descargas innecesarias. Tened presente que el ancho de banda para transferir estos enormes archivos NO es gratis.

Manel Soria - Roger Eritja, Abril del 2012.

martes, abril 10, 2012

Probando los sensores de la Nikon D4 y la D800 a ISO elevado

Fotografía de referencia, realizada en Casanova Foto con una Nikon D3x a ISO 100 con el Nikon 24-70mm a 50mm y F8. Revelada en Lightroom con la nitidez al mínimo y todos los demás parámetros en sus valores por defecto.

Introducción. Nikon tiene dos gamas de reflex profesionales: las de un solo dígito (D3, D4 ...) y las de tres dígitos (D700, D800..). Las primeras son las sucesoras digitales de las míticas Nikon F, F2 ..., que actualmente son apreciados objetos de colección (como esta F, utilizada desde un helicóptero en la guerra de Vietnam). Las reflex Nikon de un solo dígito son casi indestructibles e incorporan toda la tecnología plenamente fiable que Nikon es capaz de ofrecer en el momento de su lanzamiento. Las de tres dígitos son más pequeñas, más ligeras, más baratas y llevan un pequeño flash incorporado. Son suficientemente robustas para casi cualquier uso razonable que uno quiera darles. Ya lo adelanto aquí: yo prefiero las de tres.

La D3 (presentada en Agosto del 2007) fue la primera cámara Nikon en tener un sensor "Full Frame", del mismo tamaño que un negativo de 35mm. La D700 (Julio del 2008) lleva el mismo sensor que la D3, con unas prestaciones a ISO elevado incluso algo mejores que la D3.

¿Por qué es tan importante el tamaño del sensor?. Por varias razones, pero respecto a la sensibilidad, cada uno de los pixels de la cámara ocupa un cierto espacio en el sensor. Cuanto mayor sea su superficie, mayor cantidad de luz captará. De modo que la sensibilidad de la cámara mejora con el tamaño del sensor... y empeora con el número de pixels, que serán más pequeños al tener que repartirse la superficie existente. Hay un tercer parámetro, que es la tecnología. Hasta el momento, la tecnología de los sensores ha ido mejorando, de forma que a igual superficie por pixel, la sensibilidad de la cámara ha ido aumentando... pero tarde o temprano se alcanzará un límite físico difícil de superar, igual que sucedió con la frecuencia de los microprocesadores.

La D3 fue una cámara revolucionaria, entre otras cosas por su espectacular sensibilidad. La D700, con el mismo sensor y apreciablemente más barata y ligera, amenazaba con comerse buena parte de sus ventas. Esta situación probablemente motivó a Nikon a lanzar la D3S, con un sensor que es una versión mejorada del de la D3-D700. Esta cámara es absolutamente maravillosa para fotografiar en condiciones de poca luz. Tuve ocasión de probarla con Roger Eritja junto con el Nikkor 24mm 1.4 y quedé encantado. Parecía lógico que Nikon lanzase una D700s, con el sensor de la D3s y que yo hubiera comprado.
Recorte de la anterior fotografía (D3X, ISO100). Tengan presente que blogspot comprime las imagenes.

Pero no fue así. Cubierto el flanco de la sensibilidad, Nikon atacó por el de la resolución, donde Canon llevaba mucha ventaja, y presentó la D3x, de 24.5 Mpixels (frente a los 12 de la D3, D700 y D3s) en diciembre del 2008.

Después de una larga espera, ahora Nikon ha lanzado la D800 y la D4. La D4 (16 Mpixels), es claramente la sucesora de la D3, mientras que la D800 (36 Mpixels)... no se si es exactamente la sucesora de la D700. Sería algo así como la sucesora de la D3x pero en un cuerpo de D700.

La prueba. Ahora que las primeras unidades de D4 y D800 empiezan a estar disponibles, por gentileza de Casanova Foto, pude probar sus sensores y compararlos con las de mi D700 y la D3x. Fotografié la misma escena con los mismos parámetros, con 4 de las 5 cámaras Full-Frame que ha fabricado Nikon. Empleé diferentes valores de ISO, partiendo de ISO 800 (excepto la foto de referencia que abre la entrada, a ISO 100 con la D3x).

Aclaro que los resultados que publicaré en la próxima entrada se refieren exclusivamente a los sensores, y no a las cámaras. No probé ni el sistema AF, ni la disposición de los controles,  ni el video, ni la pantalla, ni ningún otro de los muchos aspectos importantes de una cámara profesional. Todo esto queda para otra ocasión.

Por el tipo de fotografías que yo hago (como esta), a mi me interesa particularmente la sensibilidad. Debo decir que los 12 Mpixels de la D700, incluso tirando a ISO3200, bastan para imprimir copias de gran calidad a tamaño A2 (594x420 mm). Yo no creo que sea necesaria mucha más resolución que estos 12 Mpixels... si bien es cierto que ya decía lo mismo en tiempos de los 6 Mpixels de la D70.

Las preguntas. Debo aclarar también que además de Nikon hay otras marcas y que yo personalmente no tengo especial fidelidad a ninguna de ellas en concreto. La última cámara que compré era Canon. Bueno, en realidad era Apple si aceptamos el iPhone 4s como cámara (pero de esto les hablaré otro día).

La principal razón para seguir comprando cámaras Nikon (o Canon, o Olympus...) es la enorme inversión en óptica que quien más quien menos todos los que hayan leído hasta aquí ya habrán realizado. Como saben, las ópticas Canon no funcionan en cuerpos Nikon, ni a la inversa. Bien, a la inversa si: un objetivo Nikon puede adaptarse a un cuerpo Canon, a costa de perder el AF, que en realidad no tan importante para fotografía nocturna.

De modo que ¿a los usuarios de una D700 les merece la pena comprar la D800 o la D4 si es para trabajar a ISO muy elevado? ¿Y a los de otros cuerpos Nikon con sensores más pequeños? En la próxima entrada espero poder darles algunas respuestas.

Aquí está la segunda parte.

miércoles, abril 04, 2012

Amanece la Vía Láctea sobre la Caldera de Taburiente

Ahora, poco antes del amanecer, ya se puede ver el centro de la Vía Láctea en todo su esplendor. O se podría ver si la contaminación luminosa fuera en todas partes tan sumamente baja como en La Palma.

Para este tipo de fotografías es importante utilizar cámaras de muy alta sensibilidad. He estado probando los nuevos modelos Nikon (D800, D4) y estoy a punto de terminar una comparativa de casi todas las cámaras Nikon Full-Frame a ISO elevado. Estén atentos si este tema les interesa.