domingo, septiembre 16, 2012

Pienso, luego existimos

En el mundo medieval, quien más quien menos se creía un ser especial, absolutamente diferente del resto de los animales, creado con un propósito determinado por un Dios bondadoso. Parecía evidente, o por lo menos ahora a mi me lo parece, que somos animales. Si nos comparamos con un mamífero ¿no son casi idénticas nuestras funciones corporales básicas, nuestra forma de venir al mundo, el destino de nuestro cadáver? Ciertamente, tenemos algunas capacidades más que por ejemplo un perro o un asno, pero nuestro olfato es peor y tenemos menos fuerza. En fin, ya lo he comentado otras veces, a mi no me desagrada ser un animal.

Superada -es un decir- esta noticia, y habiendo asumido que no hemos sido creados con un propósito predeterminado, ahora nos espera algo todavía más duro. Resulta que se esta viendo que en realidad el "yo" no existe. Es decir, nuestro cerebro realmente se compone de un cierto número de subsistemas. ¿Recuerdan los viejos PCs que necesitaban un montón de tarjetas para funcionar? Había una de audio, una de vídeo, un coprocesador matemático... pero una de ellas era la placa madre, donde estaba el ente central que lo coordinaba todo y que hacía que el ordenador fuera una singularidad. Parece ser que nuestra mente es algo por el estilo, con la diferencia de que no hay un "yo" central. Es una ilusión, convincente, pero una ilusión.

Saber que el "yo" es algo ilusorio -si es que realmente lo es- probablemente no tenga ninguna consecuencia práctica, pero se hace duro de encajar.  El "Pienso, luego existo", que parecía una evidencia absolutamente sólida en boca de Descartes tal vez debería enunciarse como "Pienso, luego existimos". 

Hay diferentes evidencias que apuntan en esta dirección, pero debo confesarles que todavía no he terminado de leer The Self Illusion, donde se resume el estado de la cuestión y se cita a Hume y a Buda como precursores de esta teoría de la no-existencia del yo. En las primeras páginas se habla del magnate Howard Hughes, de sus trastornos y de como se comportaba de muchas formas diferentes, y esto me hace pensar en la intuición que a veces tenemos de que una misma persona parece representar diferentes personajes. Incluso el fascinante Rey Julien XIII, de una egolatría ilimitada y que maltrata sistemáticamente a sus súbditos, a veces resulta ser buena persona. Y con toda seguridad, tiene una excelente opinión de si mismo.

Espero tener tiempo y poder leer The Self Illusion  como Dios manda, sin saltar directamente a las conclusiones. Pero, si lo hubiera hecho, entonces ya no me interesaría y probablemente esa parte de mi mente que me hace correr de un lado a otro como perro tras salsicha ya me hubiera impedido escribir esta entrada. Esto es justamente lo que me ha pasado con Six impossible things before brekfast.

Para terminar, quisiera decir que a mi me parece Freud intuyó algo por el estilo cuando habló del Ello del Yo y del Superyó ¿no les parece?. Y en fin, quedo a la espera, a ver si alguno ustedes sabe algo más sobre este tema.


8 comentarios:

Eva Huarte dijo...

Ya lo dice el poeta Jesús Lizano, "Somos mamíferos"

http://www.youtube.com/watch?v=_Dm39RDg6G4

Y no es que sea ninguna experta ni pueda sacar de dudas a nadie, ni a mí misma, pero el "yo" nació del monoteísmo, y está estudiado desde hace siglos, pero ha seguido.
Así que en esta era de cambio y de robots vamos a dejar de pensar tanto, para volver a "sentir", volveremos a la emoción, eso que siempre se ha atribuido a las mujeres como síntoma de inteligencia inferior, eso que intentan inyectar a los robots para que tengan voluntad propia. ¿Acaso es lo que estamos haciendo tantas horas delante del ordenador? Si así fuera, se enamorarían, y volveríamos a empezar... Siento, luego existo.

unsui dijo...

¿y si todo fuera un sueño?
Es interesante escuchar las opiniones de Jeff Foster o Tony Parsons, por ejemplo sobre el particular
http://www.advaitainfo.com/maestros/jeff-foster.html

http://blogvict.blogspot.com.es/2008/12/experiencia-del-despertar-tony-parsons.html

Saludos
j

d:D´ dijo...

Hace años lo resumí, al reconocerme en animal, en: "Pienso, luego como"
Nada hay más allá, ni demiurgo que maneje. Ni ente(lequia) que la contemple, ni proceda según nos engañen debe ser. Nada es como dicen que debe ser, pues nadie ha venido jamás del más allá a decirlo.
Non credere absoluto, sólo como.
Cualquier asunto entre legos y eruditos que trate de eso es siempre razonable y con el mismo argumento de peso los de uno como los del otro pues si de la premisa se trata y es falsa, cualquier razonamiento siempre es verdadero(ejemplo: Argumento ontológico de Anselmo...Pura irrealidad. Mentira sobrestimada que se contradice ene l fondo no en la forma)...
Eso.
dl·F

unsui dijo...

Una forma más poética de decirlo


VIDA




Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

Jesús-A dijo...

Hoy no se me ocurre ninguna de las cosas tan inteligentes que nunca le escribo.
Pero dese un respiro.
Se nos cae el mundo a trozos y ud. encima se autodespelleja intelectualmente en 0's y 1's

Siempre un placer
o casi siempre ;)
Un fuerte abrazo Manel.

Kikiricabra dijo...

Fascinante asunto el de la conciencia de uno mismo. Yo tengo mis vueltas dadas al asunto, con sus correspondientes lecturas. Por no enrollarme, me quedo con la concepción de la autoconciencia como un hecho evolutivo más. Una ilusión de lo que somos que nos ayuda en multitud de cuestiones. Para comprobar que es una ilusión sólo hay que ir a un quirófano y con anestesia local comprobar la cantidad de asuntos que ocurren bajo nuestra piel al margen de nuestro pensamiento. Hace unas semanas me quitaron una peca y me quedé perplejo al ver allí escondidos los adipocitos engordados al amparo del consumismo occidental. O estudiar fisiología y comprobar con cada dato el milagro que supone seguir aquí, siendo completamente ajenos a ellos en el ajetreo diario.

Estoy medio seguro que lo que consideramos "yo" es una aproximación más bien mala a lo que ciertamente somos.

Un saludo, buen curso.
Por cierto, Andrómeda parece buena persona y tiene un nombre muy bonito (como la tortuga Casiopea de M. Ende), pero un perro hubiera sido un fiel compañero en la búsqueda de estrellas por los montes de dios.

MartinAngelair dijo...

Creo que todos seguimos nuestros propios dictados, y los míos, son a menudo más 'fantasiosos' que reales,... :)



Con esto quiero decir que tu entrada, muy interesante, me ha hecho 'pensar' en una oración intermedia entre Descartes y lo que comentas,...formando casi un silogismo muy particular:


...Existo, luego existimos...



(...y es que muchas personas, aunque no estén, seguirán existiendo mientras yo exista)





Un beso.
B.N.C.M.

Osselin dijo...

Me percibo luego existo sería lo más cibernéticamente perfecto.