No creas que yo lo comprendo del todo. Es simplemente que me gusta tanto que no haya nadie que pienso que mi presencia también afea considerablemente el paisaje y me gustaría no estar. Esto naturalmente es imposible, sería como los ángeles depresivos de esa película del cielo sobre Berlín.
Te entiendo, por donde me suelo mover cuando saco un rato no me encuentro a casi nadie, normalmente a nadie. Y como de mí mismo solo me veo los pies (cómo no, calzando un 46), pues tampoco me molesto excesivamente :-) Pero si no estuvieras, te lo perderías, y, lo que es peor, tampoco nos lo enseñarías. Preciosa la foto de la entrada anterior :-) Salut.
Hace unos años solo era feliz bajo las cúpulas de las catedrales al atardecer y en las cimas de las montañas al amanecer. Ahora también lo soy bajo el techo de mi casa si mi esposa y mi hijo están a mi lado y a salvo los 3, pero la soledad absoluta, coger unos prismáticos y que no haya nadie en absoluto en todo lo que te da la vista, de vez en cuando, sigue siendo gloria pura. Y mal que les pese a muchos, aún es posible en bastantes sitios de esta piel de toro. Aprovechémoslo y hagamos proselitismo.
Estas dos fotos son de una belleza extraordinaria. De lo que dices de “no quisiera estar” entiendo un respeto a un lugar que tal como le ves no le falta nada. Ahora, el agua tan transparente requiere casi a gritos que te metas en el, aún estropeando esta sensación de claridad y limpieza. Donde yo “no quisiera estar”, es en un paisaje bonito recién nevado. Pienso, que beber la naturaleza así, es sentir espiritualidad sin más.
No te creas que es tan raro, a mi a me pasa lo mismo muchas veces. Por ejemplo si voy a una playa sin nadie al atardecer no me gusta que queden mis huellas en la arena si quiero hacer una foto, me parece que ya no es lo mismo
Me ha hecho reir lo del principio de indeterminación.
Es esto que comentas, Erna. Pero me bañé, claro. Hacía un calor increible.
Josep, ojo a la melancolía.
Felquera, es una gran suerte no ver gente. Lo que hace que una persona sea persona es justamente, creo yo, la ausencia de otras personas. Si no, eres como arena en la playa, y no un granito.
Feixa, efectivamente, todavía es posible.. cuesta, pero se puede.
Buenas noches.. mañana, otra foto, una un poco especial para mi.
Exactamente, David. Que haya huellas, de pájaros a lo mejor, pero no de personas. O tal vez unas, puede tener un sentido. Pero no todo absolutamente pisado. Igual es que somos raros todos :)
Este verano hice algunas bellísimas de algo parecido en que se captaba la maravilla de la luz (esencia y núcleo de la fotografía) pero desgraciadamente no llevaba cámara fotográfica y las hice con la de vídeo cuya calidad es ínfima. Me equivoqué y quise hacer vídeos en lugar de fotografías. Son dos lenguajes distintos, abismalmente distintos, y apasionantes ambos.
Comentarios
Preciosas fotografías, tierra adentro, mar afuera.
Saludos.
Por donde yo ando suele haber poco movimiento. Por mi parte me conformo con no estorbar.
Ando yo muy meláncolico y filosófico últimamente. Esa foto me pega.
La segunda también porque si uno filosofa realmente acaba dándole el máximo valor a la belleza que nos envuelve.
Pero si no estuvieras, te lo perderías, y, lo que es peor, tampoco nos lo enseñarías.
Preciosa la foto de la entrada anterior :-)
Salut.
Ahora también lo soy bajo el techo de mi casa si mi esposa y mi hijo están a mi lado y a salvo los 3, pero la soledad absoluta, coger unos prismáticos y que no haya nadie en absoluto en todo lo que te da la vista, de vez en cuando, sigue siendo gloria pura. Y mal que les pese a muchos, aún es posible en bastantes sitios de esta piel de toro. Aprovechémoslo y hagamos proselitismo.
De lo que dices de “no quisiera estar” entiendo un respeto a un lugar que tal como le ves no le falta nada.
Ahora, el agua tan transparente requiere casi a gritos que te metas en el, aún estropeando esta sensación de claridad y limpieza.
Donde yo “no quisiera estar”, es en un paisaje bonito recién nevado.
Pienso, que beber la naturaleza así, es sentir espiritualidad sin más.
Me ha hecho reir lo del principio de indeterminación.
Es esto que comentas, Erna. Pero me bañé, claro. Hacía un calor increible.
Josep, ojo a la melancolía.
Felquera, es una gran suerte no ver gente. Lo que hace que una persona sea persona es justamente, creo yo, la ausencia de otras personas. Si no, eres como arena en la playa, y no un granito.
Feixa, efectivamente, todavía es posible.. cuesta, pero se puede.
Buenas noches.. mañana, otra foto, una un poco especial para mi.
Eres un friki (genial para mi gusto).
Buenas fotos, Dr.