La luz de la luciérnaga (I)
De los libros perdidos de Fabre:
En nuestros climas, pocos insectos rivalizan en fama popular con la luciérnaga, curioso bicho que para celebrar sus pequeñas alegrías de la vida, se enciende un faro al final del vientre. ¿Quién no lo conoce por lo menos de nombre? ¿Por las calientes tardes del verano, quién no la vió errar entre los herbajes, igual a una chispa caída de la luna llena? La antigüedad griega la denominaba Lampyre, significando portador de farol sobre la rabadilla. La ciencia oficial hace uso del mismo vocablo; llama al portador de farol Lampyris noctiluca.
Los tiempos están cambiando, y este insecto que Fabre describe como común, es más bien escaso. Yo creo que por lo menos el 90% de los menores de 18 años nacidos en esta península de asfalto no han visto jamás una luciérnaga encendida.
¿Por que este maravilloso coleóptero es tan escaso cuando parece ser que antes era abundante? No lo se, supongo que la destrucción masiva del medio ambiente tiene algo que ver, también el abuso de la iluminación artificial por la noche, que interfiere con su estrategia reproductiva. Su alimentación, principalmente a base de caracoles tampoco debe ayudar. En la foto de abajo (que ya está en otro post) una joven luciérnaga comiéndose un caracol atravesado por los rayos de luz del amanecer. A los señores aficionados a recolectar caracoles, les pediría que dejaran alguno para las luciérnagas.
A diferencia de los adultos, los individuos jóvenes pueden verse con cierta facilidad. Las hembras adultas son muy parecidas, pero emiten una luz fría y verdosa por los últimos segmentos del abdomen para atraer a los machos voladores (que nunca he visto). Parece ser que existen varias especies, pero la más frecuente y la que muestro en estas fotos es lampyris noctiluca, la de estas fotos.
Distinguir su luz verde al lado de un sendero en una noche de verano es toda una experiencia. Se puede ver claramente a cinco o diez metros de distancia y recuerda la luz de un LED verde, pero no emite absolutamente nada de calor.
Yo hace años que no veía ninguna encendida, y tenía unas ganas tremendas de poderla fotografiar. Este verano, por fin, he tenido la suerte de poder hacerlo. No me resultó fácil hacer las fotos, en la próxima entrada os lo cuento.
Comentarios
Asi que este verano se ha dedicado a aprender photoshop eh? que listillo. Haria falta un sensor 'hipersensible' para captar tan tenue luz.
Ja, ja, ja 'la luz de la luciernaga', que tio!. Nos ha vuelto bromista de las vacaciones. Je, je, muy bueno...
-th
Por cierto, Frikosal, ya que sigues hablando de Fabre, en una de mis viejas Investigación y Ciencia (septiembre de 1994) encontré una biografía suya bastante extensa.
Tomás.
Yo hasta había oido hablar de tarros de cristal llenos de luciérnagas !!!
Ahora sería imposible !
Que tal le han sentada las vacaciones al Sr. Frikosal ?
Ha descansado ?
Se ha relajado ?
Eso espero.
Un abrazo
Ya en Piedralaves y hasta el día 13, aprox.
Abrazo.
Mira en "insectos", tengo unas tomas con la luz encendida. Yo nunca vi muchas, pero últimamente ninguna en mi zona. Me han contado que los niños llenaban un bote de cristal para usarlo de linterna.