¡Qué hermosa foto! Yo también fui peregrino cruzando la playa de Laredo en dirección a Santoña con mis pies descalzos. No sé por qué calificas a los de la foto de peregrinos. Conozco un poco el ambiente y ninguno tiene ni la apariencia ni la actitud de serlo. Más parece gente que pasea por la playa un domingo.
¿Peregrinos de la vida?
He hecho el Camino varias veces. La primera en 1993. Yo no me consideraba peregrino. Era una palabra que me era ajena, hasta que vi que la gente cuando me veía, se dirigía a mí llamándome "peregrino". Un día una señora desde una ventana gritó "peregrino", y me di cuenta de que era yo al que llamaba. Al final, acepté que no era un viajero simplemente, ni un excursionista o senderista. Era un peregrino. La palabra se adhirió a mi ser como una piel de la que todavía no me he desprendido. Saludos.
peregrinando es la ida a un lugar pero la vuelta como se llamaría. Destroceando, no se adonde va esta gente pero en las playas de Valencia van igual y no es precisamente a peregrinar.
no ha sido mi intención,pero últimamente el blogger, yo y las conexiones no somos muy amigos... Y las pregrinaciones en autocares no son válidas, ud ya me entiende...vaya mierda de éxtasis...
¿Quien dijo la frase: "Si lo que ves no es extraño; la visión es falsa"? No lo recuerdo ahora. Pero la palabra peregrino en su primera acepción (el que anda por tierras extrañas) me parece muy linda. Por eso prefiero los pies en remojo o los turistas despistados. Los peregrinos acostumbran a caminar por parajes más solitarios. Pero tan solo es una opinión, una preferencia etimológica.
Pues a mi me parece la entrada a Pamukkale, donde la gente camina con sigilo porque el suelo es cortante como un cuchillo. No es una playa porque está en alto, ¿de que Santo Lugar estamos hablando, bribón? Y si es Pamukkale, caminar por un sitio así me pareció lo más parecido a una profanación.
Comentarios
¿Peregrinos de la vida?
He hecho el Camino varias veces. La primera en 1993. Yo no me consideraba peregrino. Era una palabra que me era ajena, hasta que vi que la gente cuando me veía, se dirigía a mí llamándome "peregrino". Un día una señora desde una ventana gritó "peregrino", y me di cuenta de que era yo al que llamaba. Al final, acepté que no era un viajero simplemente, ni un excursionista o senderista. Era un peregrino. La palabra se adhirió a mi ser como una piel de la que todavía no me he desprendido. Saludos.
Seguramente porque estában buscando algo que ya no existe pero para ellos era importante.
Y las pregrinaciones en autocares no son válidas, ud ya me entiende...vaya mierda de éxtasis...
...y los que son,...siempre, aunque acompañados, se hacen en solitario.
(no es por ser frívola, sino realista, y en relación a la respuesta que le das a Xavi, probablemente, en este caso,...
...yo llevaría el culo mojado)
:)
Un beso.
B.T.C.M.
Pero ese lugar ya no existe, la va a verlo pero ya está destruido, en eso consiste la peregrinación.