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viernes, mayo 16, 2008

Cazar una estrella (fugaz)

¿Se puede cazar una estrella fugaz? Si ampliáis la foto, veréis una línea sutil en el cielo, algo inclinada, larga (atención no la confundáis con la luz de un avión, casi vertical, que es corta y gruesa).

Ese trazo lánguido es mi pequeña estrella fugaz.

Esta captura me sugiere mil cosas para contar, el abismal vacío del espacio y la brutal entrada de esa partícula en nuestro planeta, el vértigo de la mecánica celeste con sus atracciones entre cuerpos y sus ecuaciones diferenciales, la técnica fotográfica empleada..

Prefiero dejar aquí el recuerdo del silencio absoluto de una noche de invierno en soledad, la impresión del cielo plagado de estrellas, el recuerdo del frío intenso en las manos y en la cara.

Y de pronto la mirada que descubre con alegría un rayo en la noche, tan breve que para cuando el pensamiento alcanza a alegrarse ya se ha desvanecido.

sábado, abril 26, 2008

El extraño caso de la garza real

Fue el sábado por la mañana y la vio ella, estaba justo al lado de la carretera a dos o tres metros. ¿Uh? ¿Una garza real en mitad de una zona montañosa sin agua? Paré y puse marcha atrás: efectivamente, era una garza real (ella tiene cada vez más ojo, unas horas después vio una culebra de agua que a mi me había pasado inadvertida).

Una garza real es un pájaro de los más grandes, pero con el 105 macro, que es el de los bichos, hay que acercarse bastante para poder fotografiarla. Aunque estaba claro que no se iba a marchar, por que si estaba alli, tan lejos de un cauce de agua con peces, tenía que ser que algo raro le ocurría.

Efectivamente, la garza al verme se alejó asustada, pero andando despacio, como para no perder las formas. Normalmente, hubiera salido volando. Hice una toma desde la carretera y mientras tanto ella se escondió en una especie de pequeña cueva. A mi me pareció triste. Me acerqué y saqué un primer plano. Se la ve un poco fastidiada y parece que esté sufriendo, pero cuidado: este animal es capaz de tragarse entero a un conejo jóven o a una carpa de dos kilos. O de sacarte un ojo de un picotazo.

A unos 10km, a vuelo de pájaro, hay un río donde solía haber garzas reales el invierno del 2006-2007. Este año no he visto, probablemente por culpa de la sequía. ¿Estaba perdida y debilitada por el hambre? ¿enferma? ¿gripe aviar?

Este último pensamiento, por muy improbable que parezca, me hizo llamar a un amigo que lo puso en conocimiento del personal del parque. Se supone que la han ido a buscar, nosotros regresamos por otra carretera. Pero al hacerlo, han privado de alimento a los pocos depredadores que quedan en ese parque natural, que cada vez tiene que soportar más presión humana.

Nos gusta jugar a ser dioses justicieros y normalmente la cagamos. La naturaleza tiene sus leyes, que todo lo hacen sin pretender hacer nada.

lunes, abril 21, 2008

Los Monegros, a pequeña escala

Los días 12 y 13 de Abril, un grupo de aficionados a la fotografía de insectos estuvimos en los Monegros con la intención de participar en un muestreo fotográfico ("testing") de la fauna de la zona, organizado por Insectarium Virtual.

Allí reunió gente de gran nivel (OBVIAMENTE no hablo por mi), tanto por lo que respecta a la fotografía como a la entomología. No diré nombres por miedo a olvidar a alguien (y por que no creo que deba hacerlo sin su previo consentimiento) pero por lo menos dos de los presentes contaban con el rarísimo privilegio de ser autores de libros de fotografía de insectos editados en España, más un tercero que ha colaborado nada menos que en el Dijkstra-Lewington. Los más interesados en la parte entomológica son capaces de clasificar de un vistazo a miles de especies de insectos. Unos y otros, son auténticos sabios que me hicieron sonrojar de ignorancia contínuamente en los dos días. (Aquí hay una foto de grupo).

Tal vez alguien se sorprenda de que un evento de este estilo tenga lugar en la árida comarca de los Monegros, que está inevitablemente asociada con la palabra desierto, pero en realidad se trata de una de las zonas más interesantes de la península por lo que respecta a la población de invertebrados. En los Monegros hay unas 120 especies de animales únicas en el mundo. Este hecho singularísimo, que se debe a la muy peculiar historia geologica de la zona (de la que prefiero no hablar por que para mi la geología es la ciencia más oscura que hay), fue suficiente como para los inscritos al testing llenáramos un hotel entero en Sariñena y recorrieramos los Monegros con entusiasmo juvenil.

Durante toda la jornada, incluida la cena, estuvo muy presente el macro proyecto Gran Scala, que pretende transformar una parte de la comarca en un complejo dedicado a los casinos, los parques temáticos y los campos de golf. Cada vez parece más claro que Gran Scala no se va a llevar a cabo, pero no por que sea un disparate medioambiental (que lo es), ni por que el clima del lugar hace muy dificiles las actividades al aire libre durante buena parte del año (que también), ni tan solo para proteger mejor a las 120 especies únicas en el mundo. No se hará por que todo el asunto parece que es simplemente una estafa. Me temo que este rififi inmobiliario, que afortunadamente ha sido detectado a tiempo, va a dejar en los habitantes de la comarca la sensación de que una vez más han sido engañados. Cosa que siento mucho, y lo único que puedo decir es que el año próximo probablemente volvamos a visitarles en grupo, para fotografiar de nuevo sus insectos. Esto es una contribución muy modesta, lo se, pero es tangible, honesta y respetuosa.

Cuestiones geopolíticas a parte, yo disfruté mucho recorriendo lugares fascinantes y muy diversos. En las zonas de montaña, el paisaje tiene un epicentro: la montaña, el río, el valle. Pero en estos lugares con horizontes despejados, como los Monegros, el Delta del Ebro o el Sahara, parece que el paisaje se nos esconde. ¿Donde están los Monegros? ¿Son esa enorme sabina solitaria en un campo? ¿Ese barranco con un caudal exíguo? ¿Esa laguna salada? ¿Las espectaculares formas creadas por la erosión?

Creo que todo un poco a la vez, no hay un único punto de máximo interés y es por ello que a mi me gustaría preservar todo ese paisaje -y su espectacular fauna- para que puedan disfrutarlo mis hijos cuando tengan edad de entenderlo. Abandonando la idea de un único centro, subo de momento unos micropaisajes para hablar un poco de la fauna en otras entradas.

jueves, marzo 27, 2008

El lagarto en si. La técnica del camaleón.

¿Donde estoy? (pinchad para ampliarlas)

Puede parecer una tontería, y probablemente lo es, pero el caso es que ya llevaba años obsesionado con el lagarto ocelado. ¿Alguien recuerda la película de Almodovar donde aparece este animal como un símbolo del paraíso rural perdido? No es esa mi situación, en mi ciudad-dormitorio obviamente no hay, y en los alrededores es escasísimo. Pero, como ya conté, los reptiles me gustan mucho.

Desde el año 2000 frecuento bastante el pre-pirineo Aragonés, y allí si que hay alguno. Yo he podido ver varios, pero siempre de pasada. Una cosa es ver un reptil y otra muy diferente fotografiarlo. He preguntado por el lagarto ocelado a casi todos los habitantes de la comarca, especialmente a pastores y cazadores. La respuesta casi siempre es la misma: antes si que se veían muchos pero ahora, desde hace unos años, ni uno. De modo que el verano pasado lo dí por imposible, y centré todos mis esfuerzos en buscar culebras de agua, de escalera y víboras.

Una tarde de agosto fresquita, a la hora del último sol, me pareció un buen momento para que una serpiente se parara a calentarse encima de una piedra. Estaban los niños jugando cuando oi un ruido de reptil a unos metros y pensé que por fin podría fotografiar la víbora. Puse el 180 macro y esperé inmóvil. Y oh, maravilla, allí, estaba el increíble lagarto ocelado por el que tanto había suspirado. Y además, era evidente que ese era su refugio. Un claro en el bosque, algunas piedras grandes para esconderse, algo de vegetación. Ideal, según los libros, para el ocelado.

El lagarto en si.

Imposible lograr que los niños mantuvieran el debido silencio y la inmovilidad absoluta que requería la situación. En vano les dije que trataran de verlo, tal vez hubiera sido el primero y el último de su vida. Y ¿como van a entender ellos que llevo años esperando este momento? Pude hacer una foto testimonial pero el bicho se me escondió. A la mañana siguiente, al amanecer, allí estaba yo cámara en mano, vestido con colores discretos, con el 105 macro en la mano, y dispuesto a lo que fuera.

Y el lagarto salió. Estos bichos al ser de sangre fría en lo primero que piensan es en calentarse más que en comer. Según me habían dicho, y yo he comprobado con las lagartijas, el asunto está en quedarse completamente quieto. Tengo entendido que los lagartos tienen buena vista, pero solamente se fijan en las cosas en movimiento. Ahora bien, a la que yo trataba de acercarme, por lento que fuera, se volvía a esconder. Traté de quedarme quieto al lado de su agujero, pero solamente salía si yo estaba lejos.

Así estuvimos mucho rato, y ya pensaba que no lo lograría cuando se me apareció en la memoria el programa "La olimpiada zoológica" del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente, donde se ve como anda el camaleón (he aprendido tantas cosas de esa serie!). Es vacilante, da un paso adelante y medio atrás, bailando lentamente como si fuera una rama movida por el viento. De esta forma, los animales que sobretodo vemos las cosas que se mueven de forma rápida y en una dirección definida, lo pasamos por alto.

Así que probé a acercarme con la técnica del camaleón, moviendo el cuerpo adelante y atrás, adelantando una pierna y retirándola parcialmente, siempre mirando a través del visor de la cámara (que es una manera de esconderse). Y me funcionó. Tardé mucho en avanzar unos ocho o diez metros, pero el lagarto me ignoró completamente, como si yo fuera invisible. Y seguramente lo era, no para sus ojos si no para su sistema nervioso. Pude fotgrafiarle razonablemente bien, pero no como yo hubiera querido, todo me parece poco para el lagarto: yo lo hubiera querido sacar en primerísimo plano, como si fuera una vedette, con el fondo impoluto y una nitidez absoluta en todas las escamas. Lo mejor fue poder seguirle y poder observar su rutina diaria de caza, las preciosas escamas azuladas, que sorprendentemente le camuflan muy bien, y su cabeza como de tortuga querida. Estuve mucho rato espiándole. Tiene, me parece a mi, una elegancia enorme. Y también una notable inteligencia y un conocimiento muy preciso de su oficio de lagarto. Pero yo diría que su mente es de tipo mineral, completamente rígida. Y creo que debe ser bastante predecible.

La cabeza de tortuga-gato del lagarto, y los ocelos azules. Una señora al ver esta foto me dijo "que precioso bolso", no se lo tuve en cuenta.

Entonces fue cuando la cagué. Tan buen resultado me dió la técnica del camaleón que pensé "Este lagarto está atontado, no es posible que con estos movimientos no me vea". Pecado enorme de soberbia. Entonces me acerqué de forma normal, despacio pero con una dirección bien definida. Y el bicho me vio, se escondió en algún lugar. Esperé mucho rato pero ya no salió más. Por la tarde volví, y a la mañana siguiente y al otro día, a diferentes horas, así hasta el fin de las vacaciones. Ya no le volví a ver más. Solamente me dio una oportunidad, espero que esté escondido debajo de una de esas piedras y poder verle de nuevo este verano.

Aquí vive el lagarto.

sábado, marzo 15, 2008

La primera mariposa de la temporada



No es una buena foto (el fondo está muy confuso, lo que hace que el personaje no destaque) pero es la primera mariposa que fotografío esta temporada y me gustaría celebrarlo.

Si no me equivoco, es un macho de callophrys rubi, de hace un par de días. Como tantas veces, al mediodía me comí un bocadillo mientras conducía hacia las afueras de la ciudad-dormitorio. Aunque no haya llovido, ya hay que ir controlando el avance de la primavera. Fue una gran alegría volver a verlas de nuevo enfrascadas en sus luchas nupciales.

Como por la tarde tenía una reunión, para no manchar la camisa la dejé en el coche. En camiseta, todavía se agradece el calor del sol. A las horas centrales del día las mariposas están muy activas y tiene su intríngulis fotografiarlas. Tuve que perseguirla casi media hora, apurando los minutos de tiempo libre. Al fin, se posó cerca del suelo para descansar un poco y pude acercarme reptando con los codos hasta llegar a unos pocos centímetros. Debo decir que el suelo sigue siendo tan duro y rasposo como el año pasado, pero merece la pena magullarse un poco por poder verla tan bonita en el visor, capturarla en la cámara y sentir por un momento el placer de los cazadores.

Después, vestirme y salir zumbando de regreso hacia la vida normal.

martes, febrero 19, 2008

Boix grèvol, acebo, ilex aquifolium

Boix grèvol, acebo, Ilex aquifolium. Seguro que todo el mundo lo conoce. Antes se usaba de adorno de Navidad, por sus vistosas frutas rojas de invierno. Por lo menos en mi pueblo ahora ya no se hace: por que está protegido, por que queda poquísimo y sobretodo, por que no está de moda.

En cualquier caso, siempre es una alegría encontratse con uno de estos arbustos, que en algunos lugares llegan a ser árboles. El otro día, después de fotografiar las vidrieras, vi un ejemplar joven (de menos de un metro de altura) y me propuse regresar con más tiempo.

Pero al regresar, me di cuenta de que estando dentro del bosque no había forma de que fotografiarlo para que destacar. Entonces me decidí por este infante de acebo, realmente pequeño, fijaros en el tamaño de la hoja seca de pino (las fotos se pueden ampliar). Por lo que me pareció, se puede reproducir lanzando tallos que después sacan raiz, como las fresas.


No pude evitar un cierto optimismo al verlo. Espero regresar aquí en diciembre para fotografiar el fruto rojo. También quise fotografiar la hoja más reciente del joven acebo, apejas un proyecto de hoja.

En estas tomas, que pueden (¿y deben?) hacerse con mucha tranquilidad, intento dejar la imágen de forma que tal cual salga de la cámara quede terminada, sin necesidad de ningún proceso posterior. Ajustando los modos de imágen de la cámara, se puede conseguir el contraste, la nitidez y la saturación deseadas. Si hay tiempo, con uno o más flashes y la luz ambiente se puede modelar la luz como se quiera.

Completamente solo en lo más profundo del bosque, estuve tumbado en el suelo frente al trípode casi una deliciosa hora. En ese momento, embriagado por el olor de la vegetación, el photoshop y los procesos por capas me parecieron un pequeño purgatorio. Al levantarme, asusté a un mirlo.

lunes, febrero 11, 2008

Otros mundos

Nebulosa Rosetta - reproducida con permiso.

Ya hacía tiempo que tenía ganas de acompañar a mis amigos a una de sus sesiones de astrofotografía. Aquel día el tiempo fue muy malo, pero en las fotos del satélite se veía un claro en el frente de nubes que se dirigía justamente hacia nosotros. De modo que decidimos probar suerte.

Para poder ver algo en el cielo hay que alejarse de la luz de las ciudades. En nuestro caso, hay que conducir más de 100km entre ida y vuelta, abonar los correspondientes peajes y tener un entusiasmo a prueba de bomba. El entusiasmo es esencial: esa tarde el cielo no parecía despejarse por ningún sitio. Al llegar, además de las nubes, había una niebla muy espesa, que predisponía más a la ufología que a la astronomía.

Pero a pesar del mal tiempo, allí estaban todos los aficionados, hablando de telescopios, galaxias y un montón de cosas más que yo no entendía (por que de astronomía yo no se nada, quiero dejarlo claro: yo solamente he fotografiado planetas en la cocina). Hacia las once de la noche, en vista de que no despejaba, decidimos regresar. Me comentaron que lo malo hubiera sido no ir, siendo una noche sin luna, y después que el cielo se aclarara.

Al cabo de unos días repetimos la excursión. El cielo estaba sereno, pero al llegar pude ver lo que la niebla me ocultó el día anterior: la contaminación lumínica era horrible. Yo pensaba que estando relativamente lejos de la capital el cielo sería bastante más oscuro. Donde yo suelo hacer mis fotos nocturnas el cielo es mucho mejor, pero está lejísimos y no puedo ir más que de vez en cuando. Una verdadera lástima. Un cielo en condiciones es un tesoro para los ojos, del que cada vez menos gente puede disfrutar.

Las fotos que hacen son espectáculares. Ultimamente, suelen fotografiar nebulosas y galáxias. Las nebulosas (la primera foto) son grandes nubes de gas con estrellas en su interior. Se representan con colores arbitarios que indican la composición del gas en cada punto. Las galaxias son enormes conjuntos de estrellas que orbitan parsimoniosamente a una distancia inconcebible. Cada una de estas estrellas emite su luz, fotones y más fotones que se dispersan en todas direcciones. Al cabo de millones de años, una parte infinitesimal de ellos llega a nuestro planeta y entre esos, unos pocos son capturados por la cámara y conservados en forma de imagen. Podría ser que cuando llegan, la estrella de la que partieron ya haya dejado de existir. Y lo que es peor, podría ser que después de su largo viaje, esos fotones quedaran totalmente diluidos por las luces de la ciudad.

Galaxia Andrómeda - reproducida con permiso.

Ya lo decía Paul Simon,

These are the days of miracle and wonder
The way we look to a distant constellation
That's dying in a corner of the sky


(Aunque la palabra constelación aquí no debe interpretarse en forma literal). Recomiendo mirar esta impresionante foto de una galáxia devorando a otra.

Ya de regreso a casa, la radio del coche informó extensamente de la liga de fútbol. Resulta que los asientos de un famoso estadio miden 48cm en lugar de los 50 reglamentarios. El asunto es serio y ha terminado en el juzgado. Esto les ocupó todo el viaje de regreso. Del resto del universo no comentaron nada.

El equipo necesario es sofisticado. Os explico lo que entendí: Los objetos de interés son ténues y no pueden captarse si no es con una exposición larga, pero como la tierra gira, el telescópio debe moverse en sentido inverso para enfocar al mismo punto del espacio (en la foto se ve un poco este movimiento). El telescópio era un Newton, sobre una montura con motor de seguimiento. La cámara es una CCD especial para astronomía (que solamente funciona conectada al PC). Lleva un sistema de refrigeración que mantiene el sensor a 20 grados bajo cero, para reducir el ruido. Encima del telescópio se monta otro más pequeño, con una segunda cámara que sirve para guiar al principal. Se enfoca a una estrella, que debería estar fija. Un programa analiza las imágenes de la cámara auxiliar, detecta los cambios de posición en la estrella guía y corrige los errores en la rotación del telescopio principal. Cada exposición dura horas. Se toman varias imágenes con diferentes filtros que después se superponen. El equipo se controla con dos ordenadores desde dentro del coche. La luz roja a la derecha es una batería que alimenta al conjunto.

sábado, febrero 09, 2008

Las vidrieras y la fruta prohibida

Hoja de arbutus unedo mordisqueada y algo putrefacta.

Ahora recuerdo que de pequeñito, estando en misa, yo siempre miraba las vidrieras. Un día al llegar el momento de la transubstanciación oi la palabra pan y pregunté a todo pulmón si nos darían pan con mantequilla y mermelada. Tenía unos tres años y esto me lo han contado, yo solamente recuerdo que lo recuerdo. Pero el verde de las vidrieras y el rojo trans-lúcido del sol detrás de la fruta prohibida si que me han quedado grabados. Y me siguen gustando las vidrieras, el verde del sol que atraviesa las hojas y la mermelada prohibida de fresa.

Por ahora, eso es todo.

viernes, febrero 08, 2008

Libélula azul, libélula roja



El principal objetivo en la vida de una libélula es la reproducción. Los machos se desviven por encontrar una hembra y poder fecundarla. Defienden su territorio como los gallos, y si otro macho entra, tratan de expulsarle. Los combates aéreos son espectaculares.

Son tan agresivas que llegan a atacar a machos de otras especies, tomándoles por rivales. Esto es absurdo, por que cada uno de ellos está esperando a una hembra de su propia especie. Pronto se dan cuenta de su error y regresan a sus posiciones.

Pero para mi, que solamente quiero fotografiarlas, estas peleas son molestas. Yo tengo que acercarme a pocos centímetros de la libélula para hacer la foto. Con paciencia puedo llegar a ganarme su confianza. La libélula (creo) interpreta que soy un animal grandote y pacífico que bebe tranquilamente en el río.

Pero, a veces, cuando ya estoy muy cerca, el macho sale volando. ¿Qué habré hecho mal? A veces nada, es simplemente que ha pasado un macho de otra especie y mi modelo ha salido tontamente a expulsarlo.

En una de estas ocasiones, al fotografiar al macho azul pasó fugazmente un macho rojo por delante de la cámara.

martes, febrero 05, 2008

El ritual del almendro

Cada año procuro dedicar un rato a fotografiar almendros en flor. Es algo bastante parecido a una ceremonia personal de adoración a la naturaleza. Me conmueve el esfuerzo que estos árboles dedican a las flores (es decir, a la reproducción), estando como están sin ninguna hoja que les proporcione sustento. Por no hablar de su optimismo y su precocidad, que suele ocasionarles disgustos si hiela.

Hoy ha sido el día del ritual del almendro. Pensaba montar el trípode y con toda la parsimonia del mundo hacer una foto de las flores de almendro sobre un cielo azul inmaculado. Pero el caso es que me he encontrado con un montón de insectos libando de los almendros. Abejas, abejorros, un atareado macroglossum stellatorum (que me ha sorprendido mucho ver en febrero) y otro bicho que no se que es. Es cierto, el almendro proporciona alimento a los insectos de forma interesada. Pero que magnífica es la escena del viejo árbol dando de comer a centenares de criaturas.

No he podido resistirme y he ido a por los insectos. La fotografía de insectos, si se hace a las horas de máxima actividad, es una actividad frenética. Los abejorros y las abejas no suelen asustarse, pero van a lo suyo y es difícil sacarles en un encuadre favorecedor. El macroglossum es un bicho especialmente rápido y hoy se me ha escapado sin más que unas fotos testimoniales, que subiré a insectarium virtual para ver si esta época del año es realmente inusual para ellos.

Después de estar un rato persiguiendo insectos me he quedado sin tiempo para las flores. Pero no era solamente el tiempo. A mi me hace falta una especie de concentración serena para poder fotografiar los almendros. De modo que estas fotos que subo, excepto la del abejorro, son de otros años.

El caso es que este viejo árbol del abejorro ha quedado peligrosamente cerca de una nueva autopista. Me temo que pronto, en cuanto pase esta espantada inmobiliaria, van a recalificar los terrenos y lo van a cortar. Cuatro o cinco años de vida le doy, a todo estirar.

domingo, febrero 03, 2008

Smilax aspera y la luz de invierno

En invierno el sol entra en el bosque con un ángulo bajo. Al atravesar la vegetación forma interesantes combinaciones de luces, sombras y transparencias. Visualmente, estas escenas son muy vistosas, pero resulta complicado plasmar estos contrastes tan grandes.


Encuentro especialmente bonita la smilax aspera, arítjol o zarzaparrilla. Es una trepadora con espinas que supuestamente purifica la sangre. En verano hace unos frutos rojos que parecen apetitosos pero que yo nunca me he atrevido a probar. Al parecer, fue usada como remedio contra los venenos y contra la sífilis.

A mi, la fotografía de plantas me parece muy difícil. Es cierto que los insectos se escapan, pero por lo demás son más fáciles que las plantas. Tienen ojos, patas, cabeza, cosas que podemos interpretar fácilmente y aceptar como correctas incluso si una parte no está en foco. Pero ¿cuales son los centros de atención de una planta? ¿donde se dirige en primer lugar la mirada del observador? No se la respuesta.

Esta foto la hice con un 105mm macro. Usé un flash para iluminar el fondo y otro para la parte inferior de la hoja. He combinado dos TIF generados a partir del mismo raw. Uno de ellos, para la hoja, tiene la exposición original. El otro, para la ramita que la planta lanza arriba hacia la izquierda, está subexpuesto dos puntos. Están mezclados usando un degradado neutro inclinado.

Me disgusta la espina de la derecha, que se confunde con la hoja. Por lo general, para fotografía de botánica procuro no cortar ni estopear nada, parece que no tiene mucho sentido romper una planta y después fotografiarla. Pero a veces no hay más remedio.

viernes, febrero 01, 2008

Guillermo Tell y la fotografía de mariposas

Pontia daplidice, 60 F16

Algunas acciones reflejan inevitablemente el estado de ánimo e incluso la personalidad del autor. Por ejemplo, escribir con rotulador grueso sobre un gran papel en blanco. Manchar el papel es un acto irreversible que puede hacernos dudar. Si dibujamos las letras muy lentamente, con trazos cortos, tal vez podremos conseguir un aspecto aparentemente bueno, pero una mirada un poco más detenida enseguida revelará nuestra inseguridad. Si optamos por trazos largos, sueltos y decididos, conseguiremos proyectar esta seguridad en el papel, a riesgo de cagarla. No es nada fácil tener un buen trazo. Se mejora con la práctica pero, por más que hayamos ensayado, si solamente tenemos un papel (y supongamos que se trata de un papel realmente valioso), el momento de la escritura será peliagudo.

Lanzar una flecha a una manzana puede hacerlo cualquiera (no digo acertar), pero si la manzana está sobre la cabeza de tu hijo, la cosa se complica. Para nadar no hay que temer al agua y el domador no debe temer a los leones.

Tal vez alguien se sorprenda si digo que la fotografía de insectos (o lagartijas) es una de estas acciones que reflejan nuestra personalidad y nuestro estado de ánimo. Especialmente si se hace en las horas en que están activos. Hay que acercase muchísimo a los bichos, hay que hacerlo calmadamente para no asustarles, hay que decidir el encuadre, balancear la luz de los flashes y la del ambiente. Y después, hay que situarse paralelamente al plano de interés, enfocar con precisión, sostener la cámara con la firmeza de un fakir y apretar el botón. Naturalmente, pueden hacerse muchas fotos, si es que los bichos no se marchan: solamente suelen darnos unos segundos. Es aquí donde interviene el factor personal.

Una de las opciones que tenemos es cerrar mucho el diafragma. Esto nos complica la iluminación, pero a cambio nos da más probabilidades de que todo el bicho salga bien enfocado, aunque si abusamos la difracción va a perjudicar la nitidez de la imagen.

En la primera toma que presento, realizada de noche, opté por cerrar el diafragma. Esto normalmente hubiera dejado el fondo confuso, pero en este caso tuve la suerte de que las dos hojas posteriores hicieran una especie de marco.

Esta toma es el extremo opuesto. Tiré con el diafragma totalmente abierto (F3.5 del sigma 180), reduciendo el foco a los ojos. La imagen no pretende ser descriptiva, asume el desenfoque de una parte del sujeto y lo utiliza para fijar la atención en el punto de interés. Pero si el foco no es absolutamente perfecto (o la óptica no es de calidad excelsa), la foto debe descartarse.

Colias crocea, 180mm F3.5

En momentos de serenidad, es posible abrir, arriesgarse y asumir el riesgo al fracaso. El fracaso será escrutar la foto y ver que no nos parece buena. Siendo tan sumamente difícil lograr la nitidez absoluta, asumir la falta de nitidez de una parte del sujeto también implica un alto grado de confianza en uno mismo. Y es alejarse de un perfeccionismo academicista (que es uno de los monstruos que se están comiendo la fotografía) y mantener la seguridad en el propio criterio. Para más ejemplos sobre este punto, visitar la web del amigo Nomesploraría.

También podemos asumir mayores riesgos si en realidad el sujeto fotografiado no nos importa especialmente. En este caso, podremos arriesgarnos a sacrificarlo (simbólicamente). Esto nos lleva de nuevo al caso de Guillermo Tell y su hijo.

viernes, enero 18, 2008

Una con lengua

Una (lagartija) con lengua para el amigo JA, que hace tiempo me la pidió. También me pidió a la garza real pescando pero de momento no va a poder ser.

Yo tenía el foco en los ojos cuando le dio por limpiarse, y la pude sacar con lengua.

Este mediodía he podido salir un momento al campo para ver como está el asunto. Terrible la sequía. El pequeño río de las ninfas, donde me bañé en verano, ahora lleva mucha menos agua. En algunos lugares está completamente seco. Si esto sigue así, va a ser una muy mala temporada. Esperemos que llueva.

He tirado algunas fotos. La macrofotografía es un asunto complicado. Cargado con todos los caros y pesados artilugios uno se siente realmente torpe. Como cada temporada, los primeros días las fotos simplemente no me salen. Por lo menos a mi, yo tengo que adquirir otra vez una cierta habilidad para compensar la luz de los flashes con la del ambiente, enfocar, componer las imágenes, sostener la cámara sin que se mueva...

lunes, enero 14, 2008

Pensando en positivo, una tarántula

Regresando de pasar el fin de semana en un pequeño paraíso donde la palabra silencio recupera su verdadero significado, me encuentro con varias cosas muy feas, como que España es, después de EE UU y Argentina, el principal productor de transgénicos. Al parecer, el ente sintético llamado MON-810 (al que algunos llaman maiz) genera unas toxinas que afectan a ciertos insectos. España es el primer productor Europeo de dicho ente, con 75.148 hectáreas, que se utiliza para dar de comer al ganado que nos gusta a los carnívoros. Esto es por que si se utilizan entes sintéticos para preparar comida, hay que ponerlo en la etiqueta.

Pero en fin, siendo positivo, al llegar me he encontrado el blog lleno de fabulosos comentarios que agradezco mucho. Y el amigo macroinstantes publica su historia de una tarántula tímida. Esto me recuerda a una foto que pude hacer en Julio del 2006.



Esta es una araña muy especial. Es la famosa "Araña lobo", Lycosa tarentula, o simplemente, tarántula. Viven en el sur de Italia, Croacia y España. Es una criatura mítica, origen de la famosa danza Italiana "tarantella". Segun la leyenda, después de ser picado por una tarántula, hay que bailar frenéticamente para evitar que el veneno cause su supuesto efecto mortal.

En la foto se ve a la hembra dentro de su nido, cuidadosamente excavado. No construye telas si no que sale de caza, de ahi su nombre común "araña lobo". Gracias a sus ocho ojos dispuestos en tres filas (aquí solamente se ven las dos inferiores) tiene una buena visión que utiliza para capturar a sus presas. Después de salir del huevo, las crías trepan al abdomen de la madre, que las lleva a todas partes. Tardan dos años en llegar a adultas (y suelen devorar a la madre, en cuanto les falta alimento).

Es relativamente grande, de hasta unos tres centímetros, pero no impresiona por su tamaño sino por su mirada. Los dos ojos principales resplandecen en la oscuridad como los de un gato. Yo la encontré dentro del nido y estuve esperando un buen rato para poder hacer la foto. Ciertamente no creo que se pueda hablar de inteligencia en un artrópodo, pero en el fulgor de sus ojos azules me pareció percibir algo bastante parecido. Aunque no sepáis bailar, su veneno no es en absoluto mortal pero si muy doloroso, según dicen los que han sido picados. Parece ser que causa edema y necrosis local.

(Esta foto está publicada a doble página en la "Guía de la Jacetania" de la editorial Prames, debe ser mi foto más reproducida)

martes, enero 01, 2008

Conversaciones de invierno conmigo mismo



La mañana del día uno de enero siempre parece que las cosas son un poco más soportables, aunque solamente sea por que las calles y las carretereas están vacías. Hoy he salido para ir a ver un rio que queda a unos 30km de casa. Estaba casi seco, con menos agua que en agosto, y casi completamente helado.

Hablando yo solo, como quien habla con un viejo amigo, hemos decidido sacar unas fotos del hielo para recordar a las libélulas que ahora deben estar, hemos imaginado, en forma de huevo. Me había llevado la cámara, algunos objetivos y un trípode, pero las tarjetas de memoria se han quedado en casa.

Si, estar solo es como estar con un viejo amigo, uno de esos que a veces te dio una alegría, pero tantas otras te ha defraudado. Como le sigues viendo casi a diario, tampoco puedes mandarle a paseo ni a la mierda, que es lo que se merecería. ¿Tal vez es que esperé demasiado de él?

Y, sin cámara, hemos andado un poco por el río. Me he reprochado haber asustado a una garza real que había encontrado un hueco en el hielo para poder pescar como los esquimales de los tebeos. El rio está contaminado por los abonos, y las algas exageradamente grandes se ven todavía más raras al estar heladas. Por aquí pasé andando en Agosto, con la cámara en la mano y las asquerosas algas casi hasta la cintura, persiguiendo libélulas y haciendo desprender burbujas de gas del fondo tibio y putrefacto. Este año, si no llueve pronto, el río se secará del todo.

Nos hemos marchado al pueblo que hay un poco más arriba, salían las señoras de misa (algunas un poco ridículas con sus abrigos de piel). Pero nosotros hemos entrado en un precioso café de pueblo con un cartel que advierte que no se fía a NADIE para jugar a las máquinas. Hemos pedido un cortado descafeinado y un croissant, que nos ha parecido buenísimo. Y hemos pensado en escribir a propósito de esas conversaciones solitarias, un poco melancólicas, del uno de enero.

-¿Y qué foto pondrás, idiota, si te has olvidado las tarjetas?
-Bah, algo habrá helado en el disco.

miércoles, diciembre 12, 2007

El rayo

lunes, diciembre 10, 2007

El quebrantahuesos en el bosque

Otra de mis fotos del quebrantahuesos en vuelo, esta vez en un paisaje de bosque, que es un escenario menos habitual para ver a este animal mítico.

Como en la última que subí, la foto está un poco (bastante) justita de calidad, ruego disculpas.

miércoles, diciembre 05, 2007

Una pluma atrapada en el hielo

Este rio es tan pequeño que no tiene ni nombre, o por lo menos nadie parece saberlo. Yo he pasado muchos ratos recorriéndolo y por eso me refiero a él de un modo especial. Cuando voy a verle, le llamo por este nombre secreto y me imagino que él ya me entiende.

El clima es duro: en verano suele secarse, en primavera a veces deja de ser pequeño y en invierno se hiela.



El otro día había una pluma atrapada en el hielo. Me gustaría saber como llegó alli.

sábado, diciembre 01, 2007

Helada de otoño

miércoles, noviembre 28, 2007

La lagartija y yo

Después de observarla durante horas, esta lagartija me tomó tanta confianza que llegó a apoyar su pata sobre mi dedo índice izquierdo, mientras la fotografiaba con la mano derecha.

Más sobre la mística de las lagartijas aquí.