martes, agosto 31, 2010

Comer tierra

Volvió a comer tierra. La primera vez lo hizo casi por curiosidad, segura de que el mal sabor sería el mejor remedio contra la tentación. Y en efecto no pudo soportar la tierra en la boca. Pero insistió, vencida por el ansia creciente, y poco a poco fue rescatando el apetito ancestral, el gusto de los minerales primarios, la satisfacción sin resquicios del alimento original.
GGM, Cien años de soledad.

La tierra siempre nos está esperando, lista para ser devorada en cualquier momento. Cuando lo demás nos haya fallado siempre podremos comernos de nuevo las uñas, fumar hasta la náusea, dejar frita la tarjeta de crédito comprando en las rebajas, hundirnos en el alcohol, pasar doce horas diarias delante de las tragaperras o revolcarnos entre pasteles Sacher de chocolate y mermelada de mora. Son variados los infiernos a los que uno puede descender, pero allí está siempre el placer infalible de la autodestrucción, mirándonos desde abajo, esperando a que caigamos de la puñetera cuerda floja y demos el primer paso para después seguir cayendo y cayendo.

Como los pulpos que encerrados en un acuario empiezan devorando un día la puntita de uno de sus tentáculos, seguros de que el dolor será el mejor remedio contra la tentación, pero después continúan y continúan con su autocanibalismo, ya sin disimulo, hasta que por fin mueren mutilados en una esquinita.

¿Ustedes han probado la tierra?

domingo, agosto 29, 2010

La sanguinjuela

Ya he bajado de las montañas donde todo parecía posible. Aquí en la ciudad-dormitorio el escenario me parece un verdadero asco y me cuesta encontrarle sentido a las cosas. Pero, puesto que desde hace más de 30 años la gente sigue votando a los Mismos para que dirijan el Consistorio, debe ser que yo no se adaptarme.

En fin, haré un esfuerzo por ser positivo y les hablaré de sanguijuela. Hasta donde yo se, esta criatura que aparece en la foto debe ser Hirudo medicinalis, la sanguijuela, que utilizó ampliamente la sabia ciencia médica antes de la invención de la aspirina y del prozac. Después de mucho buscar a este animal, lo encontré una noche cuando menos me lo esperaba.

Yo estaba con el trípode plantado junto a un lago en el Pirineo, fotografiando el reflejo de la constelación de Orión sobre el agua. Ya estaba por amanecer cuando me di cuenta de que al lado de una de las patas del trípode había un pez muerto, y no muy lejos, una especie de babosa, pero más ágil, que se desplazaba por el agua. A pesar de no llevar los utensilios para fotografiar bichos, hice lo que pude por sacarla lo más favorecida posible con el bendito 35mm F2 y la luz del frontal.

Esta criatura, que yo mismo consideraba repugnante hasta que la vi, tiene su elegancia y su digno modus vivendi de chupadora de sangre. Pero resulta ser que, a diferencia de otros que medran infinitamente, está en grave peligro de extinción, y quien sabe si en realidad esta no es Hirudo medicinalis si no otro anélido carroñero. En cualquier caso, ahora mismo estoy pensando que sea lo que sea, en estos momentos debe de estar felizmente en su lago.

Que tengan un buen día y sean felices (si es que les ha sido concedido ese don).

viernes, agosto 20, 2010

El comedor de espaguetis


Esta foto es nada menos que del 2005. Siempre ha sido un bicho. El otro día por fin aprendió a ir en bici sin las ruedecitas. Yo le estaba sosteniendo por la espalda y de pronto se lanzó a pedalar él solo, cada vez más rápido, hasta que se me escapó y salió corriendo casi como si le hubiera echado a volar.

Espero que el mundo en el que les tocará vivir no sea tan malo como yo me temo.

jueves, agosto 05, 2010

Solamente decirles...

Solamente decirles que esta noche el cielo esta increiblemente limpio, despues del viento de esta tarde, y yo estoy fotografiando la Nebulosa de Norteamerica y escuchando el disco de Gianmaria Testa que me regalo el amigo Nomesploraria. Si estos instantes de felicidad absoluta se pudieran congelar para sacarlos a veces de la nevera y poder beber aunque solamente fueran pequenyos tragos.

lunes, agosto 02, 2010

Tormenta de verano



Ahora mismo estoy haciendo una copia de mis fotos para poder marcharme de vacaciones dentro de unos días. Desde hace unos años el mes de agosto siempre empieza con este pequeño ritual de la copia de seguridad, una copia más, que supuestamente debe darme un poco más de tranquilidad. Aunque yo soy agrimensor, el fotógrafo es un animal cobarde que teme por sus cámaras y -sobretodo- por sus fotos.

Por pura casualidad, uno de los primeros archivos en copiarse ha sido este vídeo de una tormenta de verano que grabé a finales de agosto del año pasado. Creo que ya les mostré una foto, pero ahora al verlo no he resistido la tentación de subirlo, a pesar de que no era más que una prueba. Ahora mismo está pasando al youtube. Está mal hecho. Es corto y los frames van demasiado lentos, estas fotos eran solamente para poder capturar una buena foto fija. No obstante, me trae buenos recuerdos... !Qué sensaciones! Al ver empezar la tormenta, llegar a casa corriendo para coger el trípode, subir al coche y conducir libremente por las pistas, como el caballo que ha saltado la valla, hasta encontrar un buen lugar para hacer las fotos. Y después, ver y oír caer los rayos desde los campos solitarios de Huesca, observar ese tremendo caos de electricidad en la nube, en contraste con la majestuosidad del movimiento del gran Júpiter en los cielos. Y el olor a lluvia lejana y el aire frío de tormenta, una maravilla.

No se que fotos voy a poder hacer este año. Cada verano salgo con una lista de deberes y después regreso sin haberlos podido hacer, pero siempre aparecen cosas inesperadas, como esta tormenta de verano junto a Júpiter. Espero tener fuerzas para hacer algo esta vez, pero no hay que olvidar que cada año somos todos un poco más viejos, y estamos un poco más desengañados de todo. Esperemos poder seguir envejeciendo con el corazón más o menos sano y la mirada limpia para poder ver las maravillas de la naturaleza.

Yo llevo unos días un poco encerrado en mi mismo, como el mejillón, tratando de llevar a buen puerto un proyecto muy personal, del que tal vez algún día les hable.. o tal vez no.

Sobre las copias de seguridad: Todos los discos duros van a dejar de funcionar antes o después. La cuestión es si las fotos importantes en su vida, como las de sus hijos cuando tenían seis meses, ya habrán sido copiadas a otro disco duro cuando falle el actual (o si les entran a robar este agosto y se llevan su ordenador con el disco dentro). Yo no creo en las copias en DVD, utilizo discos duros, que no son caros si se piensa en el valor de lo que contienen, y para copiar grandes volúmenes de datos utilizo el programa Allway Sync (que no es gratis aunque ellos digan lo contrario).