domingo, mayo 31, 2009

Desplegar las alas

Cuando ya está en posición vertical, la libélula empieza a extender las cuatro alas, que hasta entonces habían sido tejidos arrugados cargados a la espalda de la larva dentro de cuatro mochilas, como velas plegadas.

En esta foto, la Anax imperator esta bombeando hemolinfa por las numerosas venas de las alas. Cuando las alas ya estén desplegadas y endurecidas, estas celdas contribuirán a darles consistencia. Cada especie tiene una estructura de venas propia, perfectamente configurada para su estilo de vida. Por ejemplo, en el extremo de las alas estará el pterostigma, que es como un contrapeso, de forma, color y dimensiones determinadas para cada especie.

Esta imagen es una secuencia animada. Pinchen aquí para poder verla en movimiento.

Con las alas ya extendidas la libélula debe esperar largas horas hasta que finalmente los tejidos se endurezcan y pueda abrirlas. Este proceso dura toda la noche y es justo al amanecer, cuando los pájaros insectívoros todavía no están al acecho cuando la Anax imperator debe realizar su primer vuelo, que es torpe, y esconderse en algún lugar del bosque.

Pronto empieza a dominar el aire como casi ningún otro animal y puede cazar mariposas sin ninguna dificultad. Entonces empieza su vida de teneral: alejada de la charca terminará de hacerse adulta y solamente cuando esté en condiciones de ser fecundada, si es hembra, o de competir a muerte por el dominio de la charca, si es macho, se atreverá a regresar.

Solamente una de todas estas libélulas llegará a ser el macho dominante, el auténtico y voraz emperador de su charca natal, la que fecunde una tras otra a las hembras que acudan... hasta que pierda un combate aéreo. El resto tratarán de alcanzar otras charcas, volando a kilómetros de distancia si es necesario. Creo que en esos ridículos estanques clorados de los campos de golf no pueden vivir.

Continúa aquí.

sábado, mayo 30, 2009

La industria editorial y el libro electrónico

El otro día vi un lector de libros electrónicos por primera vez. Es lo que hace tanto tiempo que estábamos esperando: un dispositivo portátil, más ligero que un libro convencional y con una pantalla que realmente parece de papel impreso en elegante blanco y negro. No cansa la vista, incluso se puede cambiar el tamaño de letra pulsando un botón y buscar una palabra a lo largo de todo el texto. Debe caber toda una biblioteca dentro, para poder llevársela de viaje sin problemas y la batería dura una enormidad. Un amigo me dice que tiene otro modelo que es incluso mejor. Según como vayan las cosas, en menos de diez años los libros de papel podrían ser cosa del pasado (y si no, fíjense en lo que ha ocurrido con las cámaras de película). Solamente queda un problema: Ante este panorama ¿qué van a hacer las editoriales?.

Lo que nadie va a entender es que un libro electrónico, que no es más que un archivo pdf (o equiparable), que se descarga de una web sin ningún gasto de impresión y casi ninguno de distribución cueste como un libro de papel. Entonces yo creo que tienen dos opciones:

1-Decidir que su negocio no es mover papel si no las traducciones, la selección de contenidos, gestionar el copyright, asegurar una calidad... Y ganar lo mismo o un poco menos por libro vendido. Sin los gastos de impresión, distribución y los retornos, que son la parte del león (o eso nos habían dicho siempre), el libro electrónico será mucho más barato. ¿Qué les parece 5 euros en lugar de 20 o 30 por un título estándar y la posibilidad de tenerlo en casa ahora mismo? Yo compraría muchos, muchos más de los que ahora compro. Por eso digo lo de "ganar un poco menos". (De momento Amazon propone 10 dólares como oferta de lanzamiento y eso me parece ir por el buen camino, sin pasarse de barato).

2-Pretender cobrar lo mismo que ahora ... y ganar mucho más. Si optan por esto, creo que la piratería va a ser rampante. Que no se hagan ilusiones de poder proteger los contenidos. Lo veo francamente difícil. Y el famoso canon de la sgae va por GByte y eso les perjudica, una enciclopedia entera -sin ilustraciones- ocupa menos que un solo disco de Ramoncín.

Hoy estoy optimista. Yo me imagino un futuro inmediato con muchos más títulos editados (al desaparecer el elevado coste unitario de las impresión en series pequeñas), mucho menos papel gastado, accesibilidad a muchos más contenidos, portabilidad ...

Pero me preocupan dos cosas:

-¿Qué va a suceder con las preciosas librerías? Si la gente se descarga los contenidos, van a pasar a ser como tiendas de antigüedades en poco tiempo..

-¿No se va a imponer un formato cerrado en el que los libros que se descargan de un proveedor solamente pueden leerse en determinadas máquinas?. Esto perjudicaría enormemente a las editoriales y desplazaría todo el peso del sector hacia la distribución.

Sin duda las brillantes mentes que hay en el ministerio de cultura ya deben estar pensando en el asunto y preparando una estrategia común para defender y potenciar a ambos sectores. Yo sigo con mis libélulas.

viernes, mayo 29, 2009

Ponerse en pie

Cuando la libélula ya ha sacado todo el tórax y parte del abdómen de la exuvia, queda en una posición inverosímil, de muerto viviente, y ahí se detiene durante más de un cuarto de hora, tal vez agotada por el esfuerzo realizado, recuperando fuerzas para el siguiente y espectacular movimiento, que es de naturaleza casi circense: levantándose súbitamente llega a agarrarse con las nuevas patas a la exuvia (que todavía está sujeta al soporte con la piel de las patas viejas, vacías por dentro).

Todo esto sucede en unos pocos segundos y después de una pausa muy larga. Hay que estar atento para observarlo y más de fotografiarlo. Yo dejé el trípode preparado para hacer las fotos y cené con el mando del disparador en la mano, sin perder de vista a la Anax imperator, para poder hacer la foto si le daba por levantarse. Pero al cabo de unos diez o doce minutos me di cuenta de que la pila de la cámara estaba casi agotada y la cambié. Y justo cuando estaba poniendo otra, como ya pueden imaginarse, la libélula se levantó súbitamente y me quedé sin hacer la foto... Pero había otras libélulas que en ese momento empezaban la metamorfosis, de modo que al segundo intento lo conseguí.

Justo antes:
Levantándose:

Al ver las fotos me di cuenta de que en realidad el animal se ayuda con las patas posteriores, que enganxa en la exuvia. Y tal vez la larga pausa sirve para el exoesqueleto de las patas se seque y sea funcional.

En cualquier caso, cuando ya está agarrada a la exuvia, de un ágil tirón saca el resto del abdómen. Ya solamente le falta lo más difícil: sacar las alas.

miércoles, mayo 27, 2009

Un misántropo en el Golden Gate

El jet lag también tiene sus cosas buenas. A las 3 de la madrugada he saltado de la cama como propulsado por un mecanismo de relojería y por fin me he puesto a ordenar fotos del viaje.

A fuerza de sufrirla, he llegado a odiar la construcción. Empecé con un profundo desagrado por los edificios de cristal (que también pueden ser utilizados como horno) y las malditas plazas duras (de las que Dios toma buena nota para castigar a los concejales de urbanismo, no lo duden). Poco a poco me he ido radicalizando y ahora mismo considero que cualquier cosa que implique poner un ladrillo encima de otro ya es un desastre. Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, mejor no lo digas, proclamó "El último de la fila". Si lo que vas a construir no es mejor que el espacio vacío, todavía no mancillado por el homo sapiens, (wilderness, maravillosa palabra inglesa) entonces mejor no lo construyas. Pero ¿hay alguna obra humana más bella que el espacio natural que desplazó?.

Yo se que la coherencia me obligaría a vivir en una caverna, y tal vez lo haría si quedaran algunas inhabitadas o si yo -como John Muir- pudiera dormir al raso bajo las estrellas, enterrado en la hojarasca. Pero no se alarmen: no soy tan radical ni tan coherente como para irme al monte ni para vivir en la calle. La coherencia es como la sal: una cierta cantidad es absolutamente necesaria pero los excesos son muy perjudiciales, véase si no la historia. En fin. A última hora de la tarde, cuando la luz ya es dorada, pude fotografiar el Golden Gate en San Francisco. Es una preciosa estructura metálica, de la época heróica en que antes de empezar una gran obra todavía se tenía la duda de si realmente resistiría una vez concluida. Todo es pura funcionalidad, incluso el color es de la pintura antioxidante. Sin florituras arquitectónicas y solamente persiguiendo la solidez, en mi opinión se consiguió una rara belleza.
Entre las fotos, la entradita y preparar un futuro viaje, se me han hecho las seis y cuarto. Ya prácticamente tengo que empezar a prepararme para estar en mi puesto de trabajo. Buenos días a todos.

lunes, mayo 25, 2009

De regreso

Ya he regresado a la ciudad-dormitorio.

Estos días, además de aplicarme en asuntos de agrimensura, he podido ver (como si fuera una estrella fugaz) el valle del Yosemite y admirar las dos especies de sequoia, entre otras maravillas. Además, he estado leyendo la vida y obra de John Muir (cuyo conocimiento debo agradecer a Mad Hatter).

Todo lo anterior me ha causado una honda impresión y me pregunto si no hubiera sido mejor no haberlo visto. Desde que el avión aterrizó estoy en un estado como de atontamiento triste. Al ver las calles trazadas con avaricia, los anuncios de la campaña electoral para las europeas y las plazas de cemento se me ha acentuado gravemente la misantropía. Además, las interminables obras todavía no han acabado y yo tengo un montón de trabajo atrasado encima de la mesa.

Perdonen si por el momento no contesto los comentarios. Hice algunas fotos, ya las subiré.

domingo, mayo 24, 2009

Aprendiendo a respirar

... después de los ojos sale el resto del tórax y quedan al descubierto las tráqueas de los tres segmentos, que llevan dentro una especia de apósito blanco que al tirar queda enganchado en la exuvia. Este apósito parece un tubo que en la larva conecta el aparato respiratorio hasta los orificios de la exuvia.

¿Como será para la libélula, acostumbrada al poco oxígeno disuelto en la charca, cuando finalmente puede respirar aire puro (y ver las estrellas)?

Continúa aquí.
(Yo sigo de viaje)

jueves, mayo 21, 2009

El sueño californiano


Yo solamente había estado una vez en Estados Unidos. Fue hace unos 10 años, en tiempos de Clinton. Desde entonces había preferido no regresar. Pero ahora he tenido la ocasión de ir a California por asuntos de trabajo y he decidido no desaprovecharla.

A modo de preparación anímica para los controles de seguridad me lleve "El castillo" de Kafka. Haber releído las angustias del agrimensor me fue muy útil en Atlanta: después de haber pasado todos los controles preceptivos, cuando solo faltaban treinta minutos para que saliera mi avión, me tocó un random control adicional. Insistieron en preguntarme una y otra vez donde había preparado las maletas, cuando había puesto en marcha el ordenador por ultima vez, si mi cámara de fotos había sido reparada, y un largo etcétera. Por suerte, ni el trípode ni la pomada de los hemorroides les parecieron sospechosas y finalmente pude llegar a San Francisco.

En América todo es a lo grande. Al llegar, el hombre de la empresa de alquiler de coches nos convenció de que el vehículo que habíamos reservado era demasiado pequeño para cinco personas y sus maletas. Cosas de la crisis, por un poquito más ($25 al día) había disponible una especie de furgoneta, de esas que parecen un todo terreno pero no lo son (y que yo tanto había criticado siempre). Regateando al final la cosa salió por $20. ¿Por esa cantidad, quien se priva del rugido de un motor V8 y de la emoción del cambio secuencial de seis marchas?

Y así, a las 12 de la noche, después de 24 horas de viaje, con un jet-lag impresionante y conduciendo por primera vez en mi vida un coche automático, cruzamos el Silicon Valey. Cumpliamos escrupulosamente con los limites de velocidad, pero en la radio sonaba California dreaming y estábamos dispuestos a dedicar un día al turismo antes de empezar nuestro trabajo.

martes, mayo 19, 2009

Los nuevos ojos

Par de Anax imperator realizando la metamorfosis juntas. La de la izquierda está un poco más adelantada, la de la derecha apenas acaba de rasgar la exuvia.

Para quien observa el mundo con los sentidos y con la razón, la metamorfosis de los insectos es un suceso extraordinario. Y a mi todavía me resultó más impresionante al descubrir que en realidad hay dos clases completamente diferentes de metamorfosis. De alguna forma la evolución ha inventado este extraño proceso dos veces:
  1. Para que las orugas puedan llegar a ser mariposas, primero deben deshacer su cuerpo infantil (en la intimidad de la crisálida), reabsorberlo y después volver a formar uno nuevo, de mariposa. Son insectos de metamorfosis compleja, holometábolos.
  2. No es el caso de las libélulas, que son hemimetábolos: cuando abandonan el agua en realidad ya tienen el cuerpo alado de un adulto, al que han llegado de forma gradual, sin un estado intermedio y sin necesidad de reabsorberse a si mismas. Pero ese nuevo cuerpo todavía está dentro de la exuvia de una larva acuática. Para poder volar deben salir de la exuvia y este proceso es difícil.
(A muchos les parece como si poner nombres a las cosas ya fuera empezar a comprenderlas. Yo no comparto ese punto de vista, detrás de las palabras puede estar el conocimiento pero también la ignorancia. Pero en fin, aquí están las dos palabras: holometábolos, hemimetábolos).

Detalle del momento en que el tórax y los ojos salen de la exuvia (y si observan atentamente también verán el inicio del primer par de alas).

Para salir de su exuvia, que es de color marrón, las libélulas aprietan con el tórax para romperla. Hay que tener en cuenta que la exuvia es su esqueleto, la parte más rígida de su cuerpo. Romper la exuvia debe ser casi tan difícil como sacar el fémur de la pierna utilizando la fuerza de los músculos.

Los ojos.

Cuando ya está rota y una parte del tórax ha salido, entonces desplazan la cabeza hacia atrás y amplían el corte para poder sacar también la cabeza con sus antenas intactas. Y también quedan al descubierto sus increíbles ojos compuestos de Anax imperator adulto, capaces de captar y procesar imágenes tan rápido o más que una persona.

(Recorte de la anterior, detalle de los ojos compuestos)

Pero todavía tienen que aprender a respirar, como los niños recién nacidos. Continúa aquí.

(Y yo sigo de viaje. Esta entrada la subido el robot)

domingo, mayo 17, 2009

El viaje

1. Me marcho de viaje. Es más, en estos momentos yo ya no estoy y ha sido el robot quien ha subido esta entrada. Y esto de dejar entradas programadas cuando me marcho siempre me hace pensar en la posibilidad de dejar alguna preparada con mis últimas voluntades y -sobretodo- con el texto que debe leerse en mi entierro. El problema más grave es la fecha: si la programo demasiado tarde no alcanzará para el entierro, y si es demasiado pronto, incluso si el avión no se estrellase corro el riesgo de no poder desprogramarla y que mis intimidades postreras queden al descubierto. De modo que nunca lo hago.

2. Para entretenerme en el avión compré el libro de Albert Casals, pero ya lo leí antes de salir de casa y lo recomiendo. Este chico va en silla de ruedas, tiene unos 18 años y empezó a viajar solo por todo el mundo, sin dinero, a los 14 años. Duerme en los parques y se cuela en el metro, come de lo que le invitan y prácticamente solo gasta el precio del vuelo. Ha escrito un libro, "El món sobre rodes", en el que cuenta sus viajes y su particular filosofía de la vida. Probablemente se va a traducir a varios idiomas. Es inteligente y ha sabido mantener el ritmo de la narración durante todo el libro, que está lleno de anécdotas impresionantes. No viaja buscando monumentos, ruinas o paisajes (ni mucho menos animales raros, o cielos despejados, como yo), si no personas. Le encanta conocer gente nueva. Es evidente que se aprovecha de la simpatía que despierta un chico joven que va solo por el mundo en una silla de ruedas, pero él es perfectamente consciente de esto y no lo esconde. De modo que como él mismo confiesa, la silla de ruedas termina por ser una ventaja. Además de su actitud enormemente positiva y su energía desbordante, parece que sabe hacerse las preguntas adecuadas. Esperemos que el mundo mediático no pueda devorarle.

3. Ahora mismo yo debo de estar volando, y quisiera decir -como los grandes viajeros- que voy hacia donde me lleve el destino. Pero en realidad no es así, yo viajo por asuntos de trabajo y está muy claro a donde voy, que es lo que tengo que hacer, y cuando volveré.

Se suele diferenciar entre turistas y viajeros. Simplificando, los viajeros serían personas políglotas, cultas y enimgmáticas y los turistas, un montón de ignorantes que van siempre con prisas. Por tanto, es lógico preguntarse, al ir tan apresuradamente como yo voy siempre, si será posible alcanzar ni que sea modestamente la categoría de viajero. No lo creo.

Pero yo, más que diferenciar entre viajeros y turistas, diferenciaría entre quienes viajan por gusto y quienes lo hacen por necesidad, por verdadera necesidad y sin ayuda de nadie. Esos últimos son los inmigrantes que van en patera. Todos los demás -y nadie se me ofenda- en el fondo somos unos privilegiados.

De todos modos hace unos años procuraba escabullirme para no tener que ir a ningún sitio y no tenía ganas de ver nada. Dejé pasar, por ejemplo, la oportunidad de ir a Marruecos, cosa que ahora me parece una idiotez increíble. Pero yo era otro.

4. Para preparar el equipaje yo siempre estoy mucho más tiempo decidiendo que objetivos me voy a llevar que no la ropa. Elijo y limpio las ópticas como si fueran talismanes y después tiro cuatro camisetas en la vieja maleta. Y a fuerza de vestir mal alguna vez me han tomado por un verdadero homeless. Una vez, en un bar, pedí si por favor me podían preparar un bocadillo y la señora preguntó si se lo pensaba pagar.

Pero parece que ya estamos llegando y se terminó el blogueo, pronto deberé pulsar el botón naranja de "Publicar Entrada". ¿A donde me habrá llevado esta vez la meticulosa Compañía de Agrimensores la Puntual? ¿Podré hacer alguna foto?.

Sean felices cada día, en la medida de sus posibilidades.

jueves, mayo 14, 2009

Los coletazos

La larva de libélula emperador, todavía húmeda, con su aspecto característico de monstruo, buscando un lugar donde metamorfosearse.

Todos los que ansían un cambio en su vida yo creo que deberían prestar atención a la metamorfosis de la libélula, que en pocas horas pasa de ser una criatura acuática que repta por los fangos de la charca a ser uno de los insectos que mejor vuela ¿Como es posible?.

En las ferias de bodas, donde se anuncian banquetes, fotógrafos, viajes e iglesias, se dice constantemente que el día de la boda es "el más feliz de tu vida". Para las libélulas, si fueran tan simples como para pensar que existe un día semejante, ese día seguramente sería el de la emergencia, si es que les sale bien. En esa fecha tan señalada, las grandes larvas de la libélula emperador (Anax imperator) nadan inquietas de un lado a otro de la charca durante toda la tarde, buscando un lugar por donde trepar y poder salir hasta el exterior. Sobre la media noche, cuando la oscuridad ya es total, abandonan la seguridad del agua en la que han crecido durante meses. Durante un rato deambulan cerca de la charca, dejando un rastro de agua, hasta que encuentran un buen lugar para realizar la metamorfosis (y a mi me recordaron a los monstruos anfibios de los cuentos de H.P.Lovecraft).

El lugar ideal es una rama vertical o una pared rugosa donde puedan agarrarse fuertemente, aunque también aceptan salientes horizontales, o incluso precarias hierbas. Pero debe estar despejado de obstáculos: durante sus primeras horas de vida adulta su exoesqueleto es tan delicado como un papel de seda mojado, y basta un leve contacto con una rama para dejarlas fatalmente tullidas. La mortalidad es elevada.

Cuando ya consideran que están en un buen lugar se detienen y dan unos elegantes coletazos a un lado y a otro, para asegurarse de que no van a encontrar ningún obstáculo peligroso. Si el resultado de la prueba no es satisfactorio buscarán un nuevo lugar. Cuando finalmente se sienten seguras, realizan una última pausa antes de iniciar el largo proceso de metamorfosis, que es totalmente irreversible, y durante el que van a quedar completamente indefensas.

Dando coletazos.

Estos animales, que tanto en su vida acuática como en la aérea son extremadamente precavidos, durante la metamorfosis se despreocupan por completo de lo que pueda suceder a su alrededor. Esto es una muestra más de la sabiduría de los insectos: puesto que no pueden hacer nada para evitar las desgracias, ¿para que preocuparse?

Continúa aquí.

martes, mayo 12, 2009

La emergencia de la libélula emperador


Creo que está escrito en las mil y una noches que después de uno de tantos atardeceres del año, llega una noche especial, absolutamente impredecible pero más dulce que la miel: los astros iluminan el desierto con un fulgor especial y cualquier deseo que pida un hombre de buena voluntad es inmediatamente concedido.

Yo no sé si esto es cierto. Pero puedo dar fe de que en una determinada noche (y es una noche secreta que a priori nadie puede anticipar), todas las reinas de la charca, las enormes larvas de libélula emperador, se ponen de acuerdo para emerger del agua casi simultáneamente.

Este es un prodigio que si fuera de conocimiento popular dejaría los estadios de fútbol vacíos, puesto que la metamorfosis de la libélula emperador es una enormidad biológica ante la que incluso un parto parece trivial.

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lunes, mayo 11, 2009

El cuervo estaba realmente allí

El cuervo estaba realmente allí. Para mi la fotografía de naturaleza es un juego solitario en el que yo compito conmigo mismo. Sin intención de polemizar, quiero explicar cuales son las normas en mis partidas y en que se basan.

Aquí explico que es lo que yo entiendo por fotografía y cuales son los límites que yo me marco para la mejora digital de las imágenes que publico en este blog, en otros lugares de la red y en medios impresos (si es que me permiten a mi controlar la impresión). Es posible que alguna vez me apetezca rebasar estos límites, pero entonces lo diré y pondré la imagen original para que el lector pueda juzgar por si mismo. O incluso puede que decida cambiar las normas, nunca fui dogmático en nada.

Con un 105 macro, a 2.8 el fondo sale así sin necesidad de Photoshop.

La fotografía está atravesando un momento complicado. El otro día vi un reportaje sobre el mundo de la moda y la llamada belleza. Resulta que la práctica totalidad de las fotos que se publican en el Cosmopolitan y revistas similares están muy manipuladas. Reducción de cintura, aumento de pecho, borrado de arrugas, cambio de color de la piel... son prácticas cotidianas en esta industria (y se ha demostrado experimentalmente que todo ello tiene un efecto pernicioso en la percepción de si mismas que tienen las lectoras - y lectores- de ese tipo de prensa). En otros contextos se considera normal procesar por zonas la foto de un animal, iluminar la cara de una hormiga con photoshop o enfocar selectivamente los ojos de una perdiz mientras se desenfoca el fondo. Incluso en el campo de la astrofotografía hay quien cambia el color de las nebulosas para que salgan más favorecidas. Todas esas imágenes, en mi opinión y sin intención de ofender a nadie, no son fotografías. Se dirá que cosas por el estilo siempre se han hecho, pero no en tantas fotos ni con la perfección actual. Hasta llegar al punto de que en más de una ocasión se me ha dicho por ejemplo que me he excedido en el desenfoque selectivo del fondo, cuando en realidad la foto estaba tal cual salió de la cámara.

Trazas de estrellas

La fotografía, en mi opinión

Una fotografía es un procedimiento mecánico (en el sentido de automático) para registrar la luz que llegó a un sensor del tipo que sea. Al ser mecánico, trata por igual todos los pixels.

...click para seguir leyendo... El dibujo y la pintura se basan principalmente en la interpretación subjetiva del autor, que al dibujar destaca el sujeto de su entorno mediante líneas, o elimina de la escena original elementos que puedan distraer al espectador. Mientras que la fotografía nos ofrece luz en bruto, sin pasar por el filtro de la inteligencia humana. En fotografía el autor se debe limitar a elegir según su conveniencia los parámetros que utiliza dicho procedimiento mecánico (por ejemplo, el tipo de película o el contraste). Pero dichos parámetros se mantienen constantes para toda la foto.

Por ejemplo, si se utiliza un medio en blanco y negro, toda la imagen debe ser en blanco y negro. Si el autor selecciona los ojos del sujeto y los muestra en color, eso se basa en una interpretación racional de los pixels (donde están los ojos) y por tanto ya no es una fotografía. Es arte electrónico, pintura... disciplinas muy interesantes desde un punto de vista artístico, seguramente incluso más valiosas que la fotografía. Pero que en mi diccionario no son fotografía.

En mi opinión, lo mismo vale si se combinan dos escenas captadas en diferentes lugares o momentos, o en el mismo lugar pero con diferentes distancias focales o diafragmas, por ejemplo exagerando el tamaño de la luna. O si se eliminan o añaden elementos con el "tampón de clonar", y un largo etcétera.

Otra corriente de opinión considera que el simple hecho de elegir un encuadre (dejando fuera otros elementos que pueden ser importantes para entender la escena) ya es en si mismo una manipulación. Naturalmente, esto es totalmente cierto pero no afecta a lo que yo estoy discutiendo aquí: el procedimiento que se utiliza para trasladar los valores capturados por el sensor a la pantalla.

Lo que yo me permito

Promedio de dos fotos para reducir el ruido.

La mayoría de las fotos que cuelgo aquí están simplemente con los niveles ajustados. Esto significa: abrirlas con el conversor RAW (donde tal vez ajusto el balance de blancos o la exposición), pasarlas a photoshop y usar la opción de "contraste automático". Después, reducir el tamaño y pasar un leve filtro de enfoque para compensar la pérdida de nitidez de la reducción. Finalmente, poner el nombre. Y ya está. Todo esto lo tengo grabado en una acción de PS, se hace automáticamente con un único click (soy perezoso).

En otras ocasiones, ajusto los niveles (o la saturación) manualmente. A veces recorto un poco las fotos o corrijo inclinaciones. Alguna vez, en fotos donde no hay elementos reconocibles del paisaje, he cambiado derecha por izquierda o arriba por abajo (como si pusiera una diapositiva al revés). Esto no lo hago si hay animales o vegetales y se puede inducir a errores respecto de su biología.

Esta empusa se puso al revés.. así se queda.

Para mi, lo ideal es no tocar nada, simplemente reducir el tamaño y grabarla en jpg para imprimir o para la red. Como en una diapositiva (y Galen Rowell teorizó brillantemente sobre la diferencia entre una diapositiva y una fotografía impresa en BN, sin que nadie interpretara que estaba hablando mal de su admirado Ansel Adams).

A veces utilizo fotos históricas que no he hecho yo (como la de Edwin Hubble mirando por el telescopio), o fotos de otros autores contemporáneos pero después de haberles pedido permiso y poniendo su nombre.


Las fotos de trazas de estrellas normalmente están hechas combinando varias fotos con el mismo diafragma, mediante la opción que elige el máximo de las capas (lighten). Y en este caso, también considero que si durante las largas exposiciones se ven las luces de un avión, puedo borrarlas (por que de otro modo estas fotos serían imposibles). En fotos de paisaje a veces utilizo el degradado neutro digital. A veces he promediado fotos hechas una detrás de otra para reducir el ruido, como en astrofotografía y en alguna toma nocturna. Todo esto yo considero que no son manipulaciones y por tanto lo hago sin avisar. Del mismo modo, no suelo hacer panorámicas combinando fotos hechas en el mismo momento, pero tampoco creo que eso sea una manipulación.

Degradado neutro digital, en este caso a partir de una sola foto.

Lo que yo no me permito

No hago tratamientos por zonas elegidas manualmente por mi (como iluminar a un determinado personaje o seleccionar el cielo manualmente para después oscurecerlo y contrastarlo), ni enfoques o desenfoques selectivos para destacar el sujeto y difuminar el fondo o por otras razones. Ni combino fotos hechas en diferentes lugares para añadir o quitar algo de la escena original, por ejemplo añadir un cuervo o borrar una casa. Ni tampoco deformo a mis insectos para hacerlos parecer más estilizados o sensuales, aunque a veces si que corrijo la distorsión de los objetivos -en toda la foto.

No digo que nada de lo anterior sea malo. Si alguna vez -por la razón que sea- quiero hacerlo, naturalmente que lo haré. Pero entonces avisaré a los lectores, como en esta entrada.

También es posible que en alguna ocasión me equivoque, tal vez olvidé algo importante. Háganmelo saber y trataré de corregirlo. A algunos lo que digo les parecerá muy laxo, a otros demasiado ortodoxo. Sus opiniones son bienvenidas.

viernes, mayo 08, 2009

El éxtasis de la lagartija fea

Esta pobrecita lagartija era rabona y además estaba mudando la piel. Las dos cosas se curan con el tiempo, la piel vieja se termina de caer y el rabo -milagro- vuelve a brotar.

Ahora bien, entre las lagartijas bienpensantes y conservadoras, nada hay de peor tono que ser rabona. Haber perdido la cola es un síntoma claro de dejadez o de haber llevado una vida de aventurera. "A saber donde se habrá metido esa para quedarse en ese estado", dicen en voz baja y entre risitas estúpidas cuando la ven pasar ¿será envidia?.

Otras por el contrario, consideran que haber perdido la cola es una señal de haber vivido, como las arrugas de las personas.

Lo que si que es unánimemente mal considerado es mudar la piel. Son momentos muy íntimos para un reptil, que deben pasarse recogidamente y sin ninguna clase de exibición. Pero en mi opinión no puede haber lagartija fea, a pesar del siniestro muñón al final del cuerpo y de los colgajos de piel: la belleza de las lagartijas no está en su cuerpo (como muchos creen) si no en los ojos de color naranja.

De modo que después de pedir educadamente permiso me acerqué hasta casi tocarla y entonces ella cerró los ojos (¿embeleso placentero? ¿coquetería?).

Primero cerró la membrana transparente, de la que nosotros carecemos, que permite proteger las pupilas pero sin perder la visión.

Y después cerró enteramente el párpado durante lo que dura un éxtasis de lagartija (apenas dos segundos).


-Aaahhhh que bien.


(Fotografiada en Tenerife. A saber de que especie es.)

miércoles, mayo 06, 2009

En un momento de euforia

Ahora mismo son las 15:19 del miércoles y yo debo estar sin falta a las 17:00 en la capital para dar una conferencia titulada (digamos) “Agrimensura práctica”. Pero en este momento estoy sentado sobre una piedra al lado de un delicioso arroyo. Después de estar un rato haciendo fotos de libélulas me he bañado, me he comido las verduras asadas con atún, me he vestido y no he podido resistir la tentación de sacar el ordenador para frikosalear un momento. No suelo llevar el ordenador pero me daba miedo dejarlo en el coche y he preferido meterlo en la mochila. Estos micro PCs son pequeños, ligeros y baratos, una maravilla (y yo no se hacer nada sin un ordenador).

Está el río verdaderamente precioso y rebosante de toda clase de vida. El agua empieza a estar en su punto y bañarse entre las algas ya es un placer con este calor del mediodía. Parece mentira que hace apenas cuatro meses este mismo lugar fuera helado y desagradable, casi totalmente inerte. Ahora parece hecho para que podamos disfrutarlo.

Y siempre, como cada día que salgo a hacer fotos, me pregunto si podré volver a bañarme aquí mismo. Dice la amiga Erna que no diga eso, pero no es un mal augurio ni un mal pensamiento: es una forma de darme cuenta de lo maravillosos que son todos los instantes que se pueden pasar al aire libre, en la naturaleza, disfrutando de la vida. Cada primavera solamente tiene un principio de Mayo, y la vida nadie sabe de cuantas primaveras consta. Como dijo Thoureau (lo cito de memoria): que cuando vaya a morir no me de cuenta de que he vivido en vano. A disfrutar, pues, cada día como si fuera el último.

Pero son las 15:28 y debo marcharme a trabajar. Por la noche, si puedo, subiré una foto de este lugar al blog. Hasta pronto.

(Ya en casa he corregido un par de faltas y alguna palabra repetida. Por lo demás he subido el texto tal cual, escrito en un momento de euforia. No tengo tiempo para poner la foto, pero créanme que escribí desde un lugar maravilloso. O por lo menos lo era en mi imaginación).

lunes, mayo 04, 2009

De nuevo, la llamada de las libélulas

Joven macho de Libellula depressa.

Un año más, las libélulas ya están aquí y yo de momento sigo vivo para disfrutarlas. Y disfrutar de las libélulas es disfrutar de pequeñas aventuras explorando torrentes solitarios, ver crecer las orquídeas en las orillas de los ríos, cruzar charcas cenagosas, mitigar el calor nadando en las pozas más profundas (algunas con verdaderas leyendas de hadas y ninfas)... En pocas palabras: la fotografía de libélulas me permite recuperar la alegre libertad que tuvo Huckleberry Finn en el Misisipi, por lo menos en la medida de lo que es posible para un agrimensor de edad adulta.

domingo, mayo 03, 2009

Los virus

Llevo unos días medianamente griposo, con tos, mocos y algún otro síntoma que de vez en cuando me obliga a correr al inodoro (pero nada de esto me impide disfrutar de estos días de espléndida primavera). Entretanto, la radio no para de dar noticias un poco apocalípticas acerca de la epidemia de la nueva gripe que vino del cerdo. Y la gente que me ve tosiendo me preguntan medio en broma si vengo de Méjico, a lo que yo no puedo evitar responder que si. No falta demasiado para que un simple estornudo a destiempo sea suficiente para que las masas bienpensantes apedreen al apestado en la vía pública.

La criatura más peligrosa para los hombres es sin duda el propio homo sapiens, que lo más probable es que se autodestruya. En segundo lugar, y a muy larga distancia, deben estar los virus. Ciertamente algunas enfermedades infecciosas son causadas por bacterias, que se adaptan rápidamente a los nuevos antibióticos, pero los virus son mucho más pequeños, mucho más difíciles de exterminar y mutan con mucha mayor rapidez. En esta lucha que los virus mantienen inconscientemente contra nuestra especie, el episodio mejicano será una batalla importante pero no la definitiva. Tal vez en seis u ocho meses habrá una vacuna razonablemente efectiva y los habitantes de los países ricos estaremos más o menos protegidos. Por aquí pasará el virus sin pena ni gloria, causando más malestar de lo normal y sobrecargando la sanidad (pero recordemos que la gripe normal también causa la muerte de algunas personas). El problema estará en los países ricos donde no hay una asistencia médica decente para todo el mundo, como por ejemplo Estados Unidos. Y sobretodo, en los países directamente pobres, donde los hospitales públicos son una caricatura.

Por ejemplo, en África. Allí el virus podrá infectar fatalmente a mucha gente y codearse con otros virus, aprender nuevos trucos (¿recuerdan a los priones, que no son ni virus, que ni tan solo están vivos pero que son terribles?), coexistir con enfermedades víricas todavía desconocidas, tal vez pasar a algunos de nuestros parientes primates, sentarse a charlar con sus virus, intercambiar algunos genes.. y finalmente volver a atacarnos a nosotros, los que vistos con ojos africanos somos millonarios, y a los ejecutivos de las empresas farmacéuticas, que a mi me parece monstruosamente avariciosas, infectar a los neoliberales que dicen que la asistencia médica no debe ser gratuita y universal.. y aunque sea demasiado tarde, ¿reconocerán su error?. Y en fin, tal vez incluso causar el fin de los tiempos, o devolver a los supervivientes a la feliz época anterior a la invención de la agricultura. O por lo menos, a la anterior a la revolución industrial.

El virus que lo quiera intentar debe ser letal como el ébola, tener un tiempo largo de incubación como el sida y propagarse rápidamente, como la gripe ¿es esto médicamente posible? Tal vez debería ocasionar primero un leve malestar, como un resfriado con estornudos contagiosos, y después permanecer latente durante un largo tiempo, mientras se propaga, y por último revelarse absolutamente letal. Si esto es factible, que yo no lo se, los virus lo van a encontrar, si es que se les deja que corran impunemente a lo largo y ancho del mundo, como el sida en África, sin poner un precio decente a las medicinas.

Lean, si les apetece, mi entrada sobre los algoritmos genéticos.