miércoles, febrero 25, 2009

Como un pase de diapositivas

La gente de ADENC me han invitado a proyectar una selección de mis fotografías.

Será el próximo viernes, a las 20h, en el local de ADENC (c/Sant Isidre, 140, Sabadell). Más que un audiovisual con música será una charla. Hablaré de la tarántula, de algunas mariposas que me gustan especialmente (como esta, la incomparable papilio machaon), de como intimar -fotográficamente- con las lagartijas, y también de las fotos que estoy haciendo ahora, paisajes nocturnos. La entrada es gratuita.

Espero que esta sesión, que será como uno de los pases de diapositivas que hacíamos hace años, sea solamente la primera. Para más adelante hay prevista otra en Barcelona junto con dos amigos y estupendos fotógrafos de naturaleza. Creo que un pase de fotografías comentadas es más interesante que una exposición, aunque solamente sea por que da la oportunidad de hablar con la gente y comentar cosas.

Me encantaría si alguno de los que lea esto puede venir (aunque yo se que algunos de los lectores habituales están muy lejos de Sabadell y que los desplazamientos siempre son engorrosos).

lunes, febrero 23, 2009

Una hora

Por la tarde había elegido el lugar -que no revelaré- desde donde la estrella polar parecía estar en la cima de esa extraña roca de la izquierda. Regresé ya de noche, monté el trípode y la cámara, ajusté los controles para que cada estrella saliera con todo su color, encuadré la imagen, preparé el temporizador, apreté el botón... y me dispuse a esperar una hora a que se hiciera la foto (con la majestuosa lentitud de los daguerrotipos).

A causa de la rotación de la Tierra las estrellas parecen girar en torno a un punto imaginario, muy cerca de donde está la estrella polar. Para que ese efecto sea claramente visible en una foto hay que tener paciencia. Una hora no es nada si se pasa charlando con unos amigos o leyendo un libro. En un aeropuerto ya se hace un poco más pesada. Y en un lugar desconocido, de noche, estando solo en mitad del monte puede hacerse realmente larga, principalmente por culpa de los monstruos.

Lo primero que hice fue abrigarme bien. El día no había sido frío pero las noches serenas son siempre glaciales incluso en verano, no digamos en febrero. Me comí la exígua cena a oscuras, mirando las estrellas sin más problema, pero a los 20 minutos se presentaron mis primeros fantasmas, que fueron de naturaleza fotográfica. ¿Tal vez había encuadrado mal la foto? ¿No sería mejor interrumpir la exposición y elegir otro encuadre? ¿O, por lo menos, acercarme a mirar que tal estaba quedando la foto? Tal vez, si las estrellas estaban saliendo descoloridas, sería posible empezar otra...

¡No! Buenas o malas, las 15 exposiciones programadas, de cuatro minutos, debían ser ininterrumpidas: la más mínima pausa provoca una separación intolerable de las trazas, el menor movimiento de la cámara hace que las imágenes se desencajen, menos de una hora no es suficiente.

Después llegaron los peores temores, los personales. ¿Donde habré metido el móvil, la cartera..? ¿Seguirá el coche alquilado allí donde lo dejé? ¿Va a arrancar? ¿Tengo la llave de la puerta de entrada del hotel? Esos cantos fantasmagoricos ¿son realmente un cárabo?, ese jabalí que se oye gruñir ¿está suficientemente lejos?.

Un amigo me hizo notar que algunos de los mejores fotógrafos de naturaleza fueron escaladores, por ejemplo Galen Rowell, a causa de la gran fortaleza mental que tienen. Yo tengo un poco de vértigo.. pero pude resistir una hora. Finalmente terminó la última exposición y entonces, con la luz de la linterna, pinté las rocas de primer término y recogí el equipo.

Revisé mil veces no haberme olvidado nada y me marché, para estar por la mañana siguiente a las ocho pulcramente vestido y poder acudir a la reunión como un agrimensor más.

jueves, febrero 19, 2009

La elusiva luz zodiacal

Al parecer, el Profeta Mahoma habló en varias ocasiones del falso amanecer, una luz tenue que se anticipa a la salida del sol y que también aparece a veces dos horas después del ocaso. Es una luz blanquecina, realmente débil, más sutil que la Via Láctea, que queda completamente oculta por el brillo de la Luna o por cualquier tipo de iluminación artificial, pero que debió de ser impresionante en las noches oscuras de Arabia.

Este misterioso fenómeno en occidente se conoce como "luz zodiacal", y desde que supe de su existencia y de su naturaleza elusiva, me propuse fotografiarlo. Es un objetivo difícil, la luz zodiacal requiere de cielos impolutos para ser observada. En Tenerife, junto al Teide, el cielo Oeste estaba sucio con la luz del Puerto de la Cruz por lo que no pude observarla (o no supe hacerlo, después he sabido que si que es perfectamente visible desde Tenerife). Esta es la desgracia de la astronomía, cualquier anuncio de neón puede ser más brillante que un millón de mundos distantes.

Pero ¿a que se debe esta misteriosa luz, totalmente invisible para la mayor parte de los Europeos a causa de la contaminación luminosa? En 1684 el astrónomo Nicolas Fatio de Duillier, contemporáneo de Newton, encontró la respuesta: se debe a la presencia de partículas de polvo en entre los planetas.

No está completamente vacío el sistema solar. Los enormes espacios entre planetas están ocupados por pequeñas motas de polvo orbitando perezosamente en torno al sol, restos de colas de cometas y de pequeños asteroides que han chocado entre si... Se calcula que estas pequeñas partículas están en promedio separadas kilómetros unas de otras, de modo que la tierra y las naves espaciales se abren paso a través de ellas sin ninguna dificultad. Pero es tal su volumen que brillan a la luz del sol y aunque parezca mentira, en condiciones idóneas pueden llegar a verse desde la tierra.

Ahora, en el mes de febrero, se puede observar unas dos horas después de la puesta de sol, en una noche sin luna y -lo más difícil- sin ninguna clase de contaminación luminosa.

El pasado domingo pude reunir las anteriores condiciones. Yo miré al oeste, aproximadamente en el momento indicado, pero no puedo asegurar que mis ojos vieran ese débil resplandor interplanetario. Pero poco importa lo que mis pobres retinas tengan que decir, la cámara aparentemente si que lo registró.

En la primera foto, la estrella brillante que está a punto de desaparecer detrás de la montaña es Venus. A la derecha de la imagen está la Via Láctea. En el centro se ve una estrella con un halo de luz ovalado, es la galáxia de Andrómeda, que espero poder fotografiar algún día. Y encima de Venus, ese resplandor debe ser la luz zodiacal. Está hecha con un 50mm a F2, con 30 segundos de exposición.

En esta segunda foto tal vez se vea mejor. Está en el centro de la imagen, llegando hasta la altura de las Pléyades. Está hecha con un 20mm a F2.8 (y por eso las estrellas de los bordes adolecen de aberración de coma, si algún mecenas entre el público quisiera regalarme el excelso 14-24 F2.8 por mi cumpleaños, prometo mejorar esta foto y dedicársela).

Aquí también se puede ver la contaminación luminosa, de color rojo, a la izquierda, que nos proporciona un nivel de referencia visual contra el que se puede validar la luz zodiacal. Fue Galen Rowell el que habló del nivel de referencia visual, que es una cosa conocida por el que está viendo la foto y que sirve como vara de medir para que podamos apreciar lo extraordinario.

Al amigo J.B., devoto lector de Rowell y de Thoreau, que ahora estará fotografiando los más maravillosos paisajes de la Tierra.


PS. Los entendidos saben ver muchas más cosas en esta foto. El amigo Xavi, que es el corazón del foro Astrocat, ha tenido la amabilidad de señalarlos:

miércoles, febrero 18, 2009

Ultimas luces, primeras estrellas

Después de la puesta de sol el cielo empezó a oscurecerse y poco a poco fueron saliendo las primeras estrellas. Por una vez pude estar en un lugar con el cielo casi absolutamente puro, de color azul profundo, sin ningún rastro visible de luces eléctricas.

Aquella tarde había visto una cigüeña negra, por tercera vez en mi vida, y es una lástima que yo no crea en la ornitomancia: ver a un pájaro tan formidable cruzando el cielo forzosamente tiene que ser un buen augurio.

Cuando la linterna ya fue imprescindible para poder andar, los últimos visitantes se fueron marchando, tal vez sorprendidos al verme esperando al borde del camino tan cargado. Entonces yo me adentré en el bosque para regresar al lugar que había elegido unas horas antes.

Pero no pude resistir la tentación de fotografiar este alcornoque que estaba justo debajo de Orión.

¿Cuanto valdría un cielo absolutamente puro? Tal vez si los diversos alcaldes, consejeros y ministros de medio ambiente supieran algo o tuvieran alguna sensibilidad, por poca que fuera, entonces podrían emocionarse al ver el cielo, o la exquisita cópula de la libélula azul cobalto. Pero al parecer su mente se rige exclusivamente por los razonamientos económicos, y esto les hace derivar inevitablemente hacia el golf y los parques temáticos. Yo, desde este humilde cuaderno, les pediría que valorasen el potencial económico que tiene permitir a la gente el libre acceso a la naturaleza inmaculada.

Esta es Orion, para muchos la constelación más bella del cielo. Ahora se puede ver incluso desde las ciudades, las tres estrellas del centro, el cinturón, son inconfundibles.

viernes, febrero 13, 2009

Primer invierno del joven boj

Aquella noche regresé helado después de haber estado hasta muy tarde haciendo fotos de la nieve. La casa es una construcción antigua, de piedra y madera, con ventanas que cierran mal, imposible de calentar. Mi mujer y mis dos hijos ya dormían, todos en la misma habitación para combatir el frío. Pero la casa es terca, se empeña en mantener en el interior una temperatura constante, exactamente igual al promedio de la temperatura exterior de las últimas 24 horas. Esto es fantástico en verano, pero en invierno, a pesar de los esfuerzos de la pequeña estufa, el termómetro del dormitorio marcaba cinco grados. Una temperatura glacial, pero a pesar de todo al llegar noté una oleada de calor. Allí estaban los tres respirando profundamente desde hacía horas, acurrucados dentro de un buen montón de mantas. Yo me imagino que las marmotas deben sentir algo parecido cuando regresan a su confortable nido subterráneo, bien forrado de hierba para pasar el invierno dormitando.

A la mañana siguiente corrimos a abrir la ventana y el paisaje resultó ser deslumbrante: estaba todo cubierto por una fina capa de nieve y el sol asomaba entre las nubes. Mientras los niños se vestían yo salí apresuradamente para poder disfrutar de la primera luz. Y entre otras maravillas, pude ver a este joven boj, que asomaba audazmente dos hojas por encima de la nieve. Me tumbé en el suelo para hacer unas fotos a toda prisa antes de salir a jugar con el trineo.

jueves, febrero 12, 2009

¡Barra libre!

A mi no me gusta hablar de política ni nada por el estilo. Pero hoy voy a hacer una excepción.

El conseller Baltasar, de medio ambiente, de la Generalitat de Catalunya, del partido IC-Els-Verds (es decir, los ecologistas) acaba de aprobar una ley que en mi opinión es muy importante y que no obstante no ha tenido casi ninguna repercusión en los medios.

A propuesta del ecologista Baltasar, se acaba de eliminar el estudio de impacto ambiental que debía de aprobar la Generalitat antes de que se pudiera construir un campo de Golf, un Parque Temático (como Port Aventura), cementeras con una producción inferior a 5000 toneladas diarias, centrales térmicas de menos de 50 MW, etc etc.. A partir de ahora, la aprobación depende únicamente de los ayuntamientos. ¿Ventanilla única?.

La anterior ley, según Baltasar, era demasiado garantista y entorpecía la obtención de autorizaciones. Añade: "A partir de ahora a las empresas se les supone la responsabilidad ambiental y solamente a posteriori se les realizará un control".

Está bien la palabra entorpecer, es muy elocuente.

Aquí hay más información.

miércoles, febrero 11, 2009

Nieve, Luna llena y ocaso de Venus

Después de un día de cielo tapado y nevadas intermitentes, a primera hora de la noche el cielo se despejó. Entonces Venus (a la izquierda de la foto) ya estaba muy bajo y corrí a fotografiarle, en el mismo escenario que ya he usado otras veces.

Esta es la luz de la Luna sobre los campos nevados, que difícilmente puede fotografiarse tal y como la ven los ojos. Es una luz blanca, helada y sorprendentemente intensa, que atemoriza a los animales nocturnos por que dejan de ser invisibles.

martes, febrero 10, 2009

Trocitos de la Luna

La noche era preciosa, con la Luna llena y los campos nevados. En estas condiciones, la luz es tan intensa que se ve perfectamente y las sombras se perfilan con toda nitidez (¿Recuerdan el moonlight shadow de Mike Oldfield?). Pero el viento era fuerte, y en unos pocos minutos el cielo volvió a taparse y empezó a nevar de nuevo.

(La foto está tal cual salió de la cámara.)

Eluana Englaro - Roberto Saviano

Por fin murió Eluana Englaro. Aunque realmente ya estaba muerta desde hace 17 años. De esa época son las fotos que nos muestran a una chica joven y alegre. Ahora su aspecto debía ser muy diferente. Cuando una persona, incluso estando consciente, debe pasar unos meses inmóvil en la cama, pierde el tono muscular hasta el punto de no poder levantar los brazos y su piel se cubre de llagas que le provocan un sufrimiento horrible. Si además pierde el control de los esfínteres y la capacidad de ingerir, el paciente debe soportar la presencia de tubos y sondas que le provocan todavía más lesiones. Perdonen que entre en detalles, pero el sufrimiento y la muerte son tan duros precisamente a causa de las cosas concretas. En abstracto uno puede pensar muchas cosas, pero el día a día del olor del hospital, los gritos y las miserias de los pacientes nos retornan a la realidad. Tal vez por eso su padre -al que han llamado asesino- insistía en que había que ver y vivir la situación para poder opinar.

Pero por suerte, Eluana no sufría. No tenía ningún tipo de actividad cerebral, lo que según toda la ciencia médica la hacía ser equivalente a un vegetal. Por este cuerpo absurdamente mantenido en vida durante 17 años con sondas nasogástricas se ha librado en Italia una vergonzosa batalla política, mediática y religiosa.

Roberto Saviano por su parte sigue condenado a muerte pero todavía vivo. Este periodista describe en Gomorra el estado generalizado de corrupción mafiosa que condena a muchos italianos a vivir en el miedo y la miseria. Pese a su abundante escolta, da la impresión de que Saviano tontea con la muerte y en las entrevistas asume que en cuanto pase todo el revuelo mediático será asesinado. Dice la wikipedia: Roberto Saviano ha escrito junto al rapero napolitano Lucariello, miembro del grupo Almamegretta "Cappotto di legno", una canción - musicada por Ezio Bosso- en la que se describe la historia de un sicario que se prepara para asesinar al mismo Saviano. ¿De verdad en Italia no es posible mantener a Roberto Saviano con vida? ¿Aunque fuera necesario algún decreto ley del mismísimo presidente del Gobierno o la intervención de la Iglesia en pleno?

viernes, febrero 06, 2009

Fotografiando a las Pléyades

El otro día dejé una cámara fotografiando el paisaje mientras yo hacía fotos de las Pléyades. Esa sombra que se ve a la izquierda del chisme soy yo. Si se fijan, se me ve un poco la cara de asombro al mirar la pantalla (no pienso subir autorretratos más explícitos). Por su parte, las Pléyades -las palomas en griego- están en la esquina superior derecha de la imagen. Se supone que a simple vista deben verse ocho, pero hay centenares. Son estrellas jóvenes, azules y espléndidas, con nombres de mujer: Electra, Alcyone... (¿Serán esas estrellas trágicas heroínas griegas perseguidas por su destino o tal vez chicas en la primera adolescencia a principios del siglo XXI, enganchadas al Disney Chanel y seguidoras de Hannah Montana?)

Lo que salió de la foto de las Pléyades con el teleobjetivo es esto:
Entre estrella y estrella debería verse un vapor azul, señal de la juventud de ese rincón del cielo. Pero apenas es visible en esta foto. Me queda mucho por aprender.

Lo que se ve abajo en la primera foto, tocando al horizonte, es contaminación luminosa. Esto de intentar observar las estrellas desde aquí todavía me da más ganas de mandarlo todo a la mierda y marcharme de la ciudad-dormitorio, para irme a vivir al altiplano de Bolivia, a Chile, a Australia o tal vez directamente a Marte (Venus está siempre nublado). Estoy recayendo en mi misantropía.

jueves, febrero 05, 2009

La estación de Atocha y otras fotos químicas

Ultimamente voy bastante a Madrid. Son viajes apresurados de un solo día que no dejan tiempo para nada, pero el tren es mucho más cómodo que el avión y además la estación de Atocha me parece preciosa.

Cuando no voy a hacer fotos de naturaleza, por ejemplo en Madrid, me gusta dejar dentro de la bolsa una cámara de película. Como hago pocas fotos, cada carrete me dura dos o tres meses. Y al revelarlas siempre me llevo alguna sorpresa al ver las que ya no recordaba. Como esta: le pedí permiso al maquinista para hacer una foto de la cabina y contra todo pronóstico me dijo que si.

O esta de las estrellas sobre la ciudad (pinchen para ampliarla por que si no, no se ve nada),
que es la versión analógica de esta:
A mi me gusta mucho más la versión digital, y lo digo con cierta nostalgia por que creo que en el mundo debe haber un lugar para la fotografía química, que es mucho más verosímil. Y además, uno debe aceptar las limitaciones del medio, los balances de blancos imperfectos, el grano, la imposibilidad de disparar mucho... y todo vuelve a ser más natural y alejado de este perfeccionismo digital que nos está matando.

Yo les recomiendo a los aficionados que saquen las viejas cámaras y se den el gusto de tirar unas fotos de vez en cuando, pero tranquilamente... sin esperar demasiado, solamente la sorpresa de verlas al cabo de unas semanas.

martes, febrero 03, 2009

Reflexiones de un misántropo frente a la ciudad

Cuando regreso a casa, ya sea de ver al quebrantahuesos o a la tarántula, siempre tengo que pasar por este lugar. Desde aquí se ve una panorámica demoledora de la ciudad-dormitorio, que a mi me resulta profundamente deprimente. De modo que siempre procuro que conduzca mi mujer y yo mantengo los ojos cerrados hasta que ya estoy dentro del mar de hormigón.

La propaganda del Ayuntamiento continua insistiendo en que la ciudad es paradisíaca y debe seguir creciendo. Si acaso reconocen algún pequeño problema, lo atribuyen a razones históricas, cuando llevan más de 30 años mandando ellos. Pero la palabra paraíso originalmente significaba "extenso jardín". Juzguen ustedes mismos que clase de paraíso es este. Pueden ampliar la foto para comprobar que solamente se ven unos pocos árboles, en primer término, que no están realmente en la ciudad si no en un terraplén. Esta ausencia de vegetación es hasta cierto punto normal en nuestro país, lo que ya es más sorprendente es que no se vean calles. Existen, pero son tan estrechas que tan solo resultan visibles desde la vertical.

Los panales de las abejas o los nidos de las avispas polistes tienen una arquitectura funcional y elegante. Incluso los hormigueros, a pesar de haber sido construidos bajo tierra y sin tener un conocimiento previo del terreno, nos muestran claramente que hay un interés en el bien común de la colonia. Mientras que esta ciudad, se mire como se mire, no puede haber sido el resultado de un plan racional, si no de la codicia y del afán por apiñar el mayor número posible de pisos por metro cuadrado, sin dejar ni un solo espacio a la naturaleza, al arte o a cualquier otra cosa imperecedera. Los faraones eran unos tiranos pero por lo menos ahora podemos disfrutar de las pirámides.

Entonces, ¿cual es el propósito de esta ciudad?. Esperando la mejor luz entre el día y la noche, estuve casi media hora haciendo una foto cada minuto.

A las 17:43 se encendió una luz en una de las ventanas del hospital. Tal vez alguien estaba muriendo o naciendo:

A las 17:45 se encendió otra en una vivienda:

Personas. Aquí viven personas.