miércoles, diciembre 31, 2008

2009

Felicidades a todos los lectores.

La foto está tomada en los Roques de García, en Tenerife, hace unos días.

lunes, diciembre 29, 2008

El tricóptero de estuche

Los tricópteros (trichoptera) son unos animales muy curiosos que de adultos se parecen vagamente a las mariposas. Sus larvas viven en los ríos, como las libélulas. Si veis un pequeño trocito de materia orgánica moviéndose lentamente por el fondo de un río, sospechad que se trata de un tricóptero de estuche.

Al sacarlo del agua, un examen más detenido revelará que está formado por multitud de piedrecitas o troncos pegados. El bicho que vive dentro, que es el constructor, se va a esconder como lo haría un cangrejo ermitaño, y os hará dudar de si aquello es realmente un ser vivo o una pequeña porquería. Pero si lo devolvéis al agua, al cabo de un rato volverá a sentirse seguro, sacará sus patitas para propulsarse (ver la segunda foto) y reanudará su vida normal.

miércoles, diciembre 24, 2008

La salvación de las libélulas caídas

De forma inesperada, la libélula caída logró salvarse por sus propios medios. Aleteando torpemente dentro del agua llegó hasta una ramita y trepó. Una vez allí secó sus alas mojadas con un movimiento de torsión (si pincháis aquí podréis ver una modesta animación, es algo rapidísimo que necesitaría de una cámara de alta velocidad). Aleteando hubiera generado sustentación, pero disponen de gran variedad de movimientos en las alas. Creo que hacen esto cuando quieren calentarse sin salir volando, como el Bombylius del otro día. Los insectos son siempre mucho más sofisticados de lo que uno piensa.

Pero otras libélulas llegan al agua demasiado cansadas y no pueden hacer un esfuerzo tan grande. Es entonces cuando el fotógrafo decide intervenir en la escena y rescatar a la libélula, sabiendo que este es un gesto completamente inútil que en realidad hace para sentirse feliz.

Lao Tse nos previno contra esta clase de benevolencia, esta intervención humana en los asuntos del universo. Para él esto era tan negativo como la maldad. Lo que vino a decir es que si Dios o los Dioses hubieran querido que el mundo fuera un lugar al estilo Walt Disney, ya lo hubieran hecho así. ¿La caridad por tanto sería la mayor de las soberbias?.

A los niños les gusto mucho ver a la libélula secándose las alas en mi dedo.

lunes, diciembre 22, 2008

La muerte de las últimas libélulas


A mediados de noviembre los últimos Sympetrum striolatum pueden verse copulando, a pesar del frío. O tal vez es a causa del frío que se apresuran a reproducirse.

Pero terminan agotadas. Como los salmones que después de remontar la corriente copulan y se dejan morir, muchas hembras y algún macho caen al agua exhaustos y tratan en vano de alzar el vuelo con las alas mojadas.

¿Debemos dejar morir a esta libélula? O por el contrario, como el Dios padre milagroso que elige personalmente las bolas en el sorteo de Navidad y el del Niño, ¿debemos sacar del agua justamente a esta, ignorando la muerte de todas las demás?

El sorteo y una gota en el musgo

Como si fuera una gota en el musgo, quisiera decir que yo detesto la lotería de Navidad.

A ese sorteo televisado yo le veo un aire litúrgico insoportable. Imposible no oirlo: está en todas partes, en los bares, en las tiendas, en la radio, en el banco. La cantinela de Los Niños de San Ildefonso me persigue.

El Sorteo me parece a mi que está relacionado con las intervenciones personales del buen Dios para corregir el curso del destino, con el Rey-Padre omnipotente que graciosamente extiende su mano para perdonar a unos pocos elegidos, con la posibilidad de encontrar una lámpara mágica habitada por un genio benévolo, con los pelotazos inmobiliarios que pueden dar riqueza ilimitada, con las pirámides financieras, con un El Dorado cubierto de oro que aguarda al otro lado de un continente que deberá ser destruido.

viernes, diciembre 19, 2008

De cuando quise ser Henri Cartier Bresson


Esta foto es de hace un montón de años, más de 15. Yo salía por las calles a hacer fotos (y eso me parecía una cosa rarísima, casi una blasfemia, por que la fotografía siempre había sido un medio para consagrar en el recuerdo los acontecimientos familiares). A fuerza de tomar fotos, siempre diapositivas, con mi Nikon 601, pensé que podría llegar a ser como Henri Cartier Bresson y capturar siempre el instante decisivo -que para algunos no existe.

Esta, modestamente, me pareció siempre una buena foto, con la señora enlutada y la mirada del Santo Jesucristo, también bajo sospecha por ser el de Subirachs. Y la luz de última hora del día. Gasté dinero en ampliaciones para algunos concursos, pero sin éxito. Pasaron los años y me cansé de fotografiar personas. Por lo demás, todo sigue igual.

Vereis que he renovado la galería de fotos. Ahora, a la derecha, hay varios enlaces a fotos mías, por temas. Casi todos son bichos, pero también he puesto esta dispositiva, de cuando quise ser Henri Cartier Bresson.

jueves, diciembre 18, 2008

Gambia en Barcelona

Justamente el otro día hablaba de recuperar las proyecciones de fotografías, con el espíritu de esos estupendos pases de diapositivas que antes se hacían, pero utilizando un proyector de ordenador para las imágenes digitales. Ahora resulta que el incansable Martín Gallego hace una presentación de su trabajo "GAMBIA, MIRANDO AL FUTURO" en el Espai Foto Can Basté de Barcelona, paseo Fabra i Puig 274. Más información en su blog.

Las fotos de Martín son oportunas e imaginativas. Los criterios estéticos academicistas basados en el uso intensivo de photoshop, tratamientos por zonas, etc no parecen haber hecho mella en su originalidad. Me he tomado la libertad de seleccionar cuatro fotos recientes de su blog:

Arte urbano
.

El tiempo.

Crisis.

Fútbol.

miércoles, diciembre 17, 2008

El caso del murciélago indiscreto


-Dr. Frikosal, retratista de insectos. Eso pone el cartel. Está bien claro, in-sec-tos.
-Es para un regalo, hágase cargo.

Terminé aceptando, tengo buen corazón. Le rogué discreción. Para los primeros gastos pedí 1200 en metálico, por adelantado y quedamos al día siguiente.

El murciélago quería mejorar su imagen de tipo siniestro, buscaba algo luminoso y diferente, con un aire de ternura. Pero al mismo tiempo, quería impresionar a su chica con un aspecto un poco peligroso. Por eso le fotografié durmiendo pero dejé esa sombra, que le da un aire pérfido de vampiro serie B. Se quedó contento y aflojó los 800 restantes sin rechistar.

Pero ya en el despacho Pepita me dijo que dos mariposas nocturnas indignadas habían cancelado la sesión de foto erótica previamente acordada.

-Eso te pasa por fotografiar asesinos. Te van a boicotear el estudio, ese retrato será nuestra perdición.

¡Me la había jugado el maldito murciélago!

...CONTINUARÁ...

Las últimas libélulas

Nada bueno se puede esperar de diciembre. Pero noviembre, aun siendo frío, sabe mostrarse compasivo y luminoso.

A mediados de noviembre salí a comer junto al río. Serían casi las dos pero la escarcha todavía cubría las zonas más sombrías y me hizo pensar que el agua incluso se habría helado en algún remanso. Por estas fechas, el sol está muy bajo y tiene que abrirse camino entre las ramas de los árboles. Pero ese día no hacía viento y junto a una pared de piedra orientada a mediodía pude encontrar un rincón agradable para sentarme. Ya estaba por cerrar los ojos para disfrutar del sol cuando vi a una inesperada libélula roja junto a mi.

Era la última libélula, un macho de Sympetrum striolatum (si no me equivoco). Hoy en día muchos arquitectos parece que no recuerdan que el sol de otoño e invierno está bajo y calienta más las superficies verticales que las horizontales, mientras que en verano sucede lo contrario, y que por eso en el Mediterráneo hay que proteger las ventanas con elementos horizontales que dejan pasar el calor del sol solamente cuando es necesario. Pero por instinto, los insectos y las lagartijas siguen sabiendo encontrar los mejores lugares para calentarse.

Copulando a F2.8.

Al cabo de un rato llegaron más libélulas, varios machos y por lo menos una hembra. Y al calor del sol se entregaron a sus rituales de apareamiento, como si no supieran que el frío de los días siguientes tenía forzosamente que matarlas.

martes, diciembre 16, 2008

En el interior de la ortiga

La ortiga crece feliz pensando que al ser urticante nadie va a poder con ella. Pero existe una criatura -cuya naturaleza yo ignoro- que es capaz de entrar en la hoja de la ortiga y devorarla desde dentro, como puede verse en la foto.

Debe ser un animal plano plano (como las pulgas o los lenguados), que además pasa su vida en un mundo casi perfectamente bidimensional. Su trayectoria es algo errática, como la de los misteriosos seres que deambulan por dentro de los charcos, pero podemos saber algo: la dirección de avance. Si se fijan, verán que de izquierda a derecha el grosor de la trayectoria comida va aumentando paulatinamente.

¿Podemos saber algo más acerca de su vida interior?

...click para seguir leyendo... Si llamamos "x" a la coordenada que ocupa el bicho en un instante determinado, contando sobre la línea comida, e "y" al grosor del bicho, entonces a mi me parece que para un avance infinitesimal del bicho, su crecimiento "dy" debe ser proporcional a la cantidad de comida devorada, que es "y.dx". Si llamamos "a" a la constante que relaciona el crecimiento en anchura del bicho con la superficie ingerida, entonces tenemos que:

dy=a.y.dx

Y la solución de esta modesta ecuación diferencial es

y=exp(a.x)+yo,

es decir, cuanto más ancho es el bicho, más superficie devora, y a igual avance, aumenta más su anchura. A partir de la foto, podría (y debería) averiguarse si este crecimiento exponencial es cierto. Tal vez alguna de mis hipótesis es errónea (por ejemplo, su grosor aumenta) y el crecimiento es lineal en x en lugar de exponencial. Y no quisiera yo caer en un platonismo.

Cuando ya ha crecido lo suficiente, imagino que se marcha dejando esa mancha fea. ¿O tal vez todavía estaba dentro?

Los entes cuyo crecimiento es proporcional a su tamaño enseguida se hacen muy grandes y tienden a ser monstruosos. Por ejemplo, los bancos, que cada año anuncian sus beneficios respecto a los del año anterior, crecen exponencialmente. O la población de cualquier especie, por ejemplo Homo sapiens, si no hay competidores y mientras los recursos de que dispone son ilimitados. O el número de afectados en una estafa piramidal. Todos estos ejemplos tienen en común que terminan devorando su hoja, como la criatura de la ortiga. Pero esta tiene la sabiduría de marcharse a tiempo.

Dedicado a: los estudiantes que no entienden por que las ecuaciones diferenciales son tan importantes (tal vez por culpa de sus profesores), a los financieros que viven felices en sus paraísos fiscales, a los bichos que plácidamente devoran hojas de ortiga, y al célebre escritor Javier Marías a quien no le gustan los blogs.

lunes, diciembre 15, 2008

El golpe

Quien más quien menos alguna vez habrá tenido la tentación de dar un buen golpe. Robar 3, 5... 10 millones de euros y después largarse a algún paraíso fiscal a darse la gran vida. ¿Pero 50.000 millones? Da la sensación de que el planeta es demasiado pequeño para poder esconderse con semejante cantidad de dinero.

Ahora recuerdo a un conocido que después de terminar su doctorado en dinámica de fluidos se fue a trabajar para los financieros, con un sueldo impresionante ¿qué habrá sido de él?. Y justamente hace unos días una estudiante de económicas todavía me hablaba con admiración de Buffet. Toda esta patraña de las finanzas, ¿podrá resistir golpes tan duros? ¿Qué vendrá después?

Me temo que se está abriendo un desierto, un vacío enorme en las ideas, donde solamente podrán crecer plantas muy malas. Y sus frutos serán muy venenosos, ya los conocemos. Espero equivocarme, espero que la crisis pase rápidamente.

Extrañas trayectorias


Tal vez los lectores recuerden el caso de la rana ingenua que se empeñaba en esconderse en el limo de un charco. En el mismo charco pude observar unas extrañas huellas con trayectorias erráticas (como la política urbanística en mi ciudad-dormitorio), que a plena luz del sol tenían un aire de paisaje extraterrestre. ¿Qué clase de animales las habían producido? ¿Tal vez eran huellas de serpiente?

Una inspección más detallada me reveló el origen, por lo menos de las más pequeñas: un diminuto caracol que avanzaba por el limo, debajo del agua. ¿Es este un caracol acuático que vive en el río cercano y por alguna razón fue a parar al charco? ¿O es un animal preparado para respirar aire que se ha visto atrapado por el agua? ¿Todas las huellas son de caracol?

La sensación que tengo en la naturaleza normalmente es la de no conocer ni entender casi nada de lo que veo.

sábado, diciembre 13, 2008

La pequeña A.


Estaban realmente encantadoras la pequeña A y su hermanita N. (Foto subida con el permiso de su padre, antiguo amigo de esa juventud que ahora recordamos como una época gloriosa).

viernes, diciembre 12, 2008

El antiguo pornógrafo, el seminarista irresistible y otras historias de hoteles

Ahora mismo estoy en Sevilla, escribiendo en el vestíbulo de un hotel de lujo (para lo que yo suelo frecuentar). Esta vez las circunstancias me han traído hasta aquí. Al pasar frente al restaurante, he visto a un gran señor comiendo una inocua ensalada de verduras mientras estudiaba detenidamente las cotizaciones de la bolsa, supongo que con la doble intención de tener una vida larga y próspera. Yo por mi parte voy a salir a la calle a comerme unos pescaditos fritos. Aquí, por una hora de conexión a internet hacen pagar entre una barbaridad y una exageración, según si uno se acoge a la tarifa business o a la economy. Escribo pues en el portátil, y ya lo subiré cuando llegue a casa.

Dicen que la variedad es la sal de la vida. Mientras los elegantes ejecutivos pasan a mi lado toqueteando sus blackberrys con ambos pulgares, yo reviso mentalmente los hoteles donde he dormido. Hace ya algunos años pasé un mes de Julio entero en una pensión de Hostalric. La comida era aceptable, pero la habitación estaba realmente sucia. Día a día pude ir observando el proceso de estratificación del polvo en la cabecera metálica de la cama. Y en el lavabo, que estaba al fondo del pasillo, los numerosos pelos pegados en el fondo de la bañera estuvieron todo el mes en el mismo sitio (por suerte yo me podía duchar en la fábrica).

En esa pensión coincidí con un joven seminarista negro de Costa de Marfil y con un cuarentón que fue encarcelado en tiempos de Franco por filmar películas porno con una cámara de super ocho. Por la noche los tres salíamos a tomar algo en la decadente Lloret de Mar.

...click para seguir leyendo... El antiguo pornógrafo, que había vivido, era el hijo de la dueña de la pensión, una anciana avara, malpensada y sucia. Contra todo pronóstico, al llegar al local de su elección, que era un hawaiano, se sentaba en una butaca con un zumo de naranja en la mano y decía:

-Antes me bebía por lo menos una botella de whisky cada día pero en la cárcel lo dejé.

Otras veces añadía:

-Antes, en verano daba gusto ir en moto y sentir el viento en la cara, pero ahora, con el casco, ya no merece la pena.

Después se quedaba en silencio, con la mirada perdida. En cambio, el seminarista resultó tener excelentes aptitudes para la vida nocturna: disfrutaba bailando, tenía buena presencia y era incansable. Las turistas le rodeaban para escuchar con interés real o fingido sus relatos acerca de la vida en la misión, de la gran basílica que Juan Pablo Segundo había prometido inaugurar personalmente y –sobretodo- de su voto de castidad, ofrenda dedicada a Dios que él cumplía estrictamente a pesar del ambiente disipado. Tenía una labia impresionante, de modo que acaparaba toda la atención, por más que yo intentara meter baza planteando sutilezas teológicas o poniendo en duda el sistema político en Costa de Marfil. Todo fue en vano.

El que si estaba algo más interesado en asuntos teológicos era el cura del pueblo que alguna vez cenó con nosotros, por supuesto en la pensión. Se dice que Borges consideraba la filosofía como una rama de la literatura fantástica. Hablando con él, yo llegué a interesarme por la Teología en el mismo sentido. Le preguntaba acerca de la existencia del Hijo en el momento de la Creación, de la evidencia de la acción terrenal del Espíritu Santo y de los fundamentos bíblicos de los mandamientos. Pero al cabo de un rato, el perdía los nervios y el seminarista irresistible intervenía para dar por zanjada la cuestión. Por ejemplo, un día me excedí en mi defensa del Darwinismo, y fue cuando me explicó la razón profunda del Creacionismo:

-Estos que dicen que venimos de los animalitos, en el fondo del fondo, son todos unos libertinos. Decir que somos bestias es decir que podemos hacer lo que nos de la gana. Y esa no es la voluntad de Dios.

Así terminó el asunto. El antiguo pornógrafo permanecía en silencio y hacía como que la cosa no iba con él. Pero aquella noche, cuando el cura y el seminarista se habían marchado y yo ya estaba por subir a mi asqueroso cuarto, me dijo:

-Tu no en facis cas. Tot això son collonades.

Resistir en el río

(Por favor, pinchad para ampliar). En verano el río baja casi seco y algunas plantas se aventuran a crecer en la poca tierra que queda entre las piedras. Pero después vienen las lluvias, llega el otoño y el invierno. Ahora el agua es abundante y da la sensación de que en cualquier momento va a reconquistar ese pequeño trozo de tierra. De todos modos tal vez esas hierbas plantas anuales que ya están muertas y resisten solamente por inercia.


Quería comentar un poco sobre la técnica fotográfica. Entrando en el río, acercándome al sujeto, disparando a su altura y usando un gran angular pretendí realzar el protagonismo de la hierba (que tampoco es tan grande). Usé el trípode y tiré con una exposición de 30 segundos para conseguir ese efecto blanco en el agua. Para oscurecer la escena (y poder aumentar el tiempo de exposición) y también para proteger la óptica de las salpicaduras, utilicé un polarizador. Nikon D300, sigma 10-20, F22, 30", trípode manfrotto 190. Para que se vea el efecto de todo esto, hice una toma "normal", de pie y fuera del río.

jueves, diciembre 11, 2008

La desbandada

Las avefrías y las gaviotas se marcharon volando pero los edificios se quedaron posados y así van a estar por lo menos cien años más.

miércoles, diciembre 10, 2008

Las disputas

Dos larvas de escarabajo de agua disputan por el cadáver de un insecto que no logro identificar mientras un bicho-ángel está a la espera por si se puede apoderar de algo.

Para resolver un conflicto con -digamos por ejemplo- un vecino, yo siempre pensé que lo mejor era la buena voluntad. Hablar y exponer los diferentes puntos de vista. Terrible error, cada uno es como es y la gente no cambia jamás. Yo tampoco cambio.

Hablar de las cosas parece que tenga que ser como reventar un grano para que salga el pus, doloroso al principio pero reconfortante más tarde. Y no es así, al cabo de unos días la situación es la misma.

Los sabios chinos se marchaban a las montañas huyendo de las intrigas de la corte y escribían libros preciosos, pero ahora no nos sirve su ejemplo: las montañas ya están urbanizadas, se ha dicho todo lo que podía decirse y el exilio tiene forzosamente que ser interior y silencioso.

Debemos pues sentarnos a la puerta de nuestra casa, esperando a que pase el entierro de nuestros enemigos. Algunos entierros tardan muchos años en pasar, si es que pasan, y entretanto tal vez la hipocresía es un gran invento, casi tan útil como la resignación.

Pero tal vez me equivoco.

martes, diciembre 09, 2008

Las conspiraciones

¿Existe, desde hace tiempo, un motor para coche que funciona solamente con agua del grifo?. Los accesos a las autopistas y las estaciones de ferrocarril ¿siempre se construyen en determinados lugares para favorecer a los propietarios de ciertos terrenos?. En el restaurante chino, la carne de ternera ¿procede de ganado vacuno?. ¿Las vacunas son necesarias para que los niños no contraigan enfermedades terribles?. ¿Es realmente necesario limpiarle los dientes al perro?. Las noticias que salen en los periódicos ¿están todas filtradas por los grandes grupos empresariales y religiosos que dirigen el país?. Lo que afirman las religiones y la publicidad ¿es siempre falso?. En todas las manifestaciones ¿hay agentes provocadores para justificar las cargas policiales?.

¿Son unos pocos los que controlan el mundo?. ¿Se reúnen periódicamente en lugares secretos y planifican debacles financieras y guerras en su propio interés?. Y si así fuera ¿quienes son? ¿qué comen para desayunar?.

viernes, diciembre 05, 2008

Aeshna cianea y la vida en el río

Aeshna cianea, volando sobre aguas estancadas a finales de Agosto.

Este es un río humilde en caudal, que suele secarse a finales de verano. En Julio y a principios de Agosto las grandes libélulas emperador (Anax imperator) patrullan incansables arriba y abajo. Pero después de un par de semanas la temperatura baja. Justo cuando empieza a ser conveniente dormir con una manta, las Anax desaparecen y yo me aflijo pensando que el fin del verano es inminente. Entonces, como si todo estuviera orquestado, aparecen las Aeshnas, que son tan grandes y arrogantes como las Anax pero pueden resistir mejor los primeros fríos.

Pero el río ya está cenagoso, con zonas estancadas y putrefactas por las que avanzo con asco, recordando el esplendor de la primavera cuando las grandes orquídeas crecen frescas junto a la orilla y parece que el buen tiempo tenga que ser para siempre.

Ahora, a principios de Diciembre los días son húmedos y el paisaje me parece muy triste. Es este el momento de estar junto al fuego y hacer planes para la próxima primavera. Este año espero poder dedicar un día entero a recorrer el río. Debo andar un buen rato, siempre solo, más allá de la carretera y los campos, dejando atrás el prado de las Zyagenas. La ropa y los zapatos se quedan en la orilla y yo sigo con la mochila de la cámara y el trípode, andando aguas arriba maravillado por las orquídeas, buscando a la serpiente de agua, a la tarántula y al lagarto ocelado.

Nunca pasa nadie por aquí, ni siquiera los cazadores que prefieren terrenos más abiertos. Me da la impresión de que estoy en un lugar completamente salvaje, como si fuera un fauno, con un goce de vivir que ahora en invierno me cuesta imaginar.

miércoles, diciembre 03, 2008

El bombylius se despierta

Hay que tener mucho cuidado en no despertar a los insectos dormidos. Yo soy un gran dormilón y pocas cosas me molestan más que un despertar inoportuno. Como siempre he creído en la reciprocidad en las relaciones, si a mi me molesta que me despierten ¿quien soy yo para despertar a nadie? Además, mi vida se compone de miles de noches, casi todas ellas pobladas de sueños espléndidos, mientras que el bombylius apenas debe vivir unos días o semanas.

Todo eso pensaba yo tumbado en el suelo con la cámara encima de la cara, meditando como quedaría mejor el retrato. Y creo que hubiera podido hacer la foto y marcharme sin perturbar al bello insecto durmiente. Pero pasaron unos señores con un perro. ...click para seguir leyendo...

El perro llegó primero y me olisqueó donde suelen hacerlo. Después los señores me preguntaron cuanto cuesta mi gran cámara. Todo eso me perturbó enormemente y generé unos pensamientos negativos que pusieron en guardia al bombylius, que optó por marcharse. Yo no creo en estas cosas pero ustedes mismos pueden ver como los pensamientos negativos afectan a los animales, basta con ver a una paloma y pensar: voy a matarla. Si logran convencerse de que lo harán (aunque no sea cierto), entonces la paloma sale volando antes de acercarse a ella.

Pero cuando los insectos voladores ya se han acostado, sus músculos se enfrían. Hay que recordar que son mucho más sensibles a los cambios de temperatura que nosotros. Antes de poder volar debe calentarse, y para hacerlo agitan sus alas. Yo solamente había observado este comportamiento en los himenópteros, como esta avispa minera que se calentaba a primera hora de la mañana en la puerta de su gruta. Creo que agitan las alas al tiempo que las ondulan, de forma que su movimiento no genere sustentación hasta que no han alcanzado la temperatura adecuada para volar con conocimiento de causa. Y este movimiento de alas provoca una vibración audible que es una señal clara de que el insecto ha decidido despertarse y salir volando para reanudar su sueño en otro lugar. Ustedes no pueden oir las diminutas alas del bombylius batiendo apresuradas, pero pueden verlas -si se fijan- en la foto.

A esta acción de generar calor moviendo los músculos, los biólogos le llaman termogénesis, pero este nombre no me gusta por que la energía no se crea ni se destruye. En realidad el animal está quemando el azucar que ha obtenido de las flores durante el dia. Espero que me haya perdonado.

martes, diciembre 02, 2008

Mi amiga la joven serpiente

La existencia de todos y cada uno de los reptiles a mi me parece un enigma y un milagro.

Joven Natrix maura en mi mano izquierda. Que recuerdos...

lunes, diciembre 01, 2008

El sueño del bombylius

A veces me gusta bucear en mi caótico archivo de fotos y buscar pequeños recuerdos. Un día de primavera, a última hora de la tarde, pude ver como un bombylius se escondía debajo de un arbusto para pasar la noche tranquilamente. Este es un insecto entrañable, pariente lejano de las moscas, que vuela incansablemente de flor en flor pero sin llegar a detenerse nunca. Aquí podéis verle en acción. A causa de su aguijón, la gente suele tomarle por un bicho picador, pero en realidad es totalmente inofensivo.

Me tumbé en el suelo debajo de él para sacarle con las últimas luces del cielo de fondo.