domingo, noviembre 30, 2008

La cueva inundada y las diapositivas

Suelo llevar una linterna en la bolsa de la cámara y fue una suerte por que ese día de agosto, contra todo pronóstico, pudimos encontrar la cueva al final de la excursión.

Era una cueva de dimensiones modestas, pero misteriosa: tenía sus estalactitas, sus murciélagos colgados del techo y una prometedora laguna inundada. El agua era profunda, muy fría y llena de lo que me pareció que debían ser excrementos de los murciélagos. Por todo ello renuncié a la exploración, que hubiera tenido que ser nadando, y me contenté con hacer una foto.

Que complicadas son estas fotos. Hace casi 20 años, un amigo era un auténtico especialista en el tema y nos dejaba maravillados delante de sus diapositivas de cuevas, cuevas de las de verdad, que requieren material especial, conocimientos técnicos y mucha preparación física y mental para explorarlas.

Recuerdo con gran cariño aquellos pases de diapositivas entre amigos, la oscuridad de la sala, el clack-clack del proyector reflecta y las explicaciones que el autor daba de cada imagen. De allí nació mi interés por la fotografía. Esto hay que repetirlo, pero actualizado, usando un proyector de ordenador, y en una sala abierta a todos los interesados.

Al amigo I.L.

miércoles, noviembre 26, 2008

Los Reyes Magos

Recuerdo perfectamente que mi hermana me dijo "los Reyes son los padres" y como me quedé perplejo ante una mentira tan irreverente, ella me acompañó por el pasillo tenebroso hasta llegar a la habitación de los padres, que era un lugar prohibido. Y al encender la luz vi la cama alta con la colcha de punto, las butacas y el armario ropero. Alargó la mano para abrir la puerta de madera del armario y a mi me pareció como violar el recinto sagrado de un templo. Dentro estaban las toallas pulcramente plegadas, el perfume de lavanda y los regalos de los Reyes Magos.

En lugar del arco y las flechas que yo había pedido, habían comprado una diana de velcro. Al ver la diana, que no me gustaba, pude imaginarme perfectamente a mi padre en la tienda con el arco en la mano, pensando que todas las flechas irían a parar a los ojos.

En aquel momento mis padres dejaron de ser dioses para pasar a ser personas, personas benefactoras y amadas, pero con un poder limitado.

Ayer, después de que hubiera preguntado varias veces, mi mujer le dijo a mi hijo que los Reyes son los padres. No se como lo ha encajado, no he tenido tiempo para hablar con él a solas y esta tarde me tengo que marchar de viaje.

Yo no hubiera querido participar en esta mentira. No es fantasía, la fantasía consiste en inventar mundos, pero esos mundos nunca interfieren con el real. Se hace con buena intención, pero es una mentira, la primera mentira seria que se dice a los niños, la que prepara el terreno para que después crean que las buenas acciones son recompensadas y que el mundo es un lugar justo. Pero no hacerlo implicaba adoptar una posición muy extrema, entre tanta cabalgata de Reyes y tantos amigos, primos y regalos diversos. Tuve que transigir y adaptarme a las opiniones de los demás, así es la vida.

martes, noviembre 25, 2008

La cópula de la libélula azul cobalto

Presten ustedes atención damas y caballeros por que hoy desvelo la escena que sumió en la perplejidad al mismísimo Mallanaga VATSYAYANA, autor del Kama-Sutra. En esta entrada queda al descubierto el acto carnal de la más bella de las libélulas que pueblan los ríos de Europa, la azul cobalto, callopteryx xanthosoma. Podrán contemplar la pinza en acción, acoplamiento de los sexos, los gozosos aleteos, la insólita flexibilidad del abdomen y la tímida ocultación post-coital, todo ello fotografiado con precisión casi pornográfica.

Para quienes estén flojos en la anatomía íntima de la libélula, aquí se describen los tres órganos del macho.

En la primera foto, el macho (a la izquierda) ya ha agarrado a la hembra por el cogote. Doblando el abdomen, la acerca lo más posible a su cuerpo. Con las cabezas juntas, este parece un momento de dulce intimidad. En otras especies, este agarrón es muy apasionado, casi violento, pero por lo que yo he podido observar, en las xanthosoma todo el apareamiento es reposado, y las luchas entre machos son menos frecuentes y menos violentas que por ejemplo en las libélulas tigre.

1:


...click para seguir leyendo... Después del agarrón, la pareja busca un lugar tranquilo a unos metros de distancia. Entonces es ella la que debe tomar la iniciativa, y doblando el abdomen, dirige su orificio genital -que está en el penúltimo segmento de su abdómen- hacia delante, hacia el acoplamiento con el macho. Se diría que es el macho quien la levanta del suelo. En cualquier caso, ambos deben buscarse. El macho aletea pero creo que es para equilibrar su cuerpo y no caer. La libélula emperador hembra hace algo parecido durante la puesta.

2:


Este instante, entre dos aleteos, es el moemento preciso en que la hembra introduce el órgano copulador del macho, previamente cargado de semen, en su orificio genital.

3:


En este momento, aproveché para cambiar de lado. Con la luz a favor pude seguir haciendo fotos, pero lo más interesante ya había sucedido. Y además, la hembra escondió la cabeza entre las alas de su consorte.

4:


La iluminación de las tres primeras fotos es mejorable, cierto. A ver si el año próximo pudiera repetir las tomas, pero no lo creo por que en la zona donde yo vivo no tenemos esta libélula.

lunes, noviembre 24, 2008

El caso de la rana ingenua

Huckleberry y Jim corrían aventuras en el Mississippi. En primavera yo busco mi pequeña épica en las charcas. Pero ahora en otoño no son tan interesantes y están demasiado frías como para meterse dentro. Debo ser todavía más modesto en los escenarios: el otro día vi un par de cosas interesantes en un charco.

La rana ingenua, escondida.

El charco no era más que un triste charco, destinado a secarse en dos o tres días, sin pena ni gloria, como las personas. Pero al pasar cerca, oi: "¡Ploof!"

-¿Ploof?... -me dije- ¡Esto no puede ser más que el ruido de una rana joven al saltar al agua!
-A ver si la encuentras - me respondí.

Y en efecto, allí estaba enterrada en el limo. Pero de tan pobre que era el charco, la capa de limo era finísima, demasiado fina incluso para esconder a la ranita.

En mi mano izquierda.

-Para la próxima vez, tienes que fijarte más, ranita, busca un charco más profundo. O ves al río, que no está lejos. Alguien podría cazarte.

Pero al soltarla volvió a meterse en el charco, exactamente igual que antes.

sábado, noviembre 22, 2008

La hipótesis del champiñón perfectamente feliz

Después de mucho reflexionar sobre el sentido de la vida, quisiera formular una hipótesis: Supongamos que existe un champiñón perfectamente feliz.

¿Como es posible tal cosa? Algunos piensan que la felicidad del champiñón es puramente química: él mismo segrega sus propios ansiolíticos, antidepresivos y alucinógenos. Estas sustancias le mantienen permanentemente en un estado tan placentero como el orgasmo y tan maravilloso como la iluminación mística.

Otros por el contrario consideran que este estado de gozo indescriptible se debe a que el champiñón, después de mucho estudiar y meditar, ha alcanzado el nirvana. Ahora, pese a estar metido en un sótano oscuro, sobre un lecho de estiércol de caballo y rodeado por más de diez millones de champiñones apáticos, es perfectamente feliz.

Pero tarde o temprano va a ser arrancado y empaquetado en una bandeja de porexpan. Durante su agonía, que durará por lo menos hasta llegar al supermercado, ¿va a verse turbado su ánimo? En absoluto. Ya sea por la vía química o por la espiritual, el champiñón se ha mentalizado de que su muerte servirá para hacer felices a otros seres, ya sea en tortilla, ensalada o pizza cuatro estaciones. No existe nada que pueda causarle la más mínima tristeza, sufrimiento o melancolía.

¿Ustedes creen que nosotros estamos en este mundo para ser felices, como el champiñón?

jueves, noviembre 20, 2008

La lengua de la serpiente

Natrix maura, click para ampliar. Aquí empieza esta historia.

El otro día, dejamos a la serpiente resignada, abandonada a su suerte (o eso creía yo, Macroinstantes explicó que su abandono es una táctica para no ser devorada). En cualquier caso, ese era mi plan: aprovechar la situación para fotografiarla.

Tumbado en el suelo, cerca de ella, hice fotos, medité sobre encuadres, sensibilidad, profundidad de campo y tiempo de exposición. Pero, según pasaban los segundos, la serpiente observó con sorpresa que no le ocurría ninguna calamidad. Un soplo de esperanza recorrió su sistema nervioso. Sacó la lengua para olerme, y con asco observó que yo seguía allí. Pero miró al río, vio que no estaba lejos y entonces se desenroscó, recuperó su porte viperino y huyó serpenteando.

Después de haberla tenido en la mano y haber notado su tacto de cera, que delicia poder verla desplazándose de nuevo con seguridad.

El ojo naranja, recorte de la foto anterior.

Cuando llegó al río, pensé que yo ya había conocido a la serpiente de agua. Era otro. Ahora quiero fotografiar a la víbora.

Mi vida en los bares

La hostelería de la crisis. Desde hace años suelo tomarme un café a media mañana en alguno de los bares del barrio. Hay muchos donde elegir. Después de la crisis industrial de los 70, la ciudad-dormitorio se pobló de establecimientos regentados por obreros en paro, hasta el punto de que la ciudad -según se dice- ostenta el record de ser la población con más bares por habitante de todo el país. La caída del sector inmobiliario probablemente haga brotar una nueva generación de locales donde antiguos albañiles ejercerán al mismo tiempo de propietarios y de camareros. No parece haber otra salida ni ninguna clase de negocio alternativo más que esta hostelería de tres al cuarto. Son lugares desangelados, miserables y normalmente desérticos, donde solamente se puede oír Radio Tele Taxi, no se prepara comida, y no hay prensa excepto "El Mundo Deportivo" o el deprimente folletín local. Una pena, se mire por donde se mire.

El bar del mercado. Dicho lo anterior, para ser justo con mi ciudad debo mencionar la existencia del excelente bar del mercado, ...click para seguir leyendo... donde siempre tienen una estupenda tortilla de patatas acompañada de rebanaditas de pan con tomate y aceite, boquerones en vinagre con ajitos cortados, y mil cosas más para comer, además de tres periódicos donde elegir. O todavía mejor: hojear los tres consecutivamente.

El don de la felicidad. Pero el que me queda más cerca es la cafetería del hospital, que está regida por una gran empresa. Hace tres años había un camarero excepcional, un chico joven con el don de la felicidad. Esa fue una época muy mala para mi, y algunos días llegaba realmente desanimado, con unos pensamientos tan negros que no me atrevo ni a ponerlos por escrito.

Aquel joven tenía la extraña capacidad de alegrarme durante unos minutos. Con una sonrisa escuchaba mi discurso apocalíptico y después siempre añadía algo más, por ejemplo si yo decía "pronto va a caer toda esta entelequia de la construcción y vendrá una crísis durísima", él decía "y al final, incluso los notarios van a salir de dos en dos a pedir caridad". Esto me tranquilizaba mucho. Me parece que en momentos de desánimo yo tiendo a buscar algún terapeuta espontáneo, y ese camarero sabía como hacerme sonreír. Cuando iba a pagarle el café, daba un vistazo alrededor y si no había nadie, no me lo cobraba. Finalmente le destinaron a otro establecimiento y yo le regalé una ampliación firmada de mi foto del quebrantahuesos. Para sustituirle pusieron a una mujer con carácter de perro de presa, que también sintoniza Radio Tele Taxi y consigue que el café y el zumo de naranja le salgan malísimos, a pesar de usar las mismas naranjas y la misma cafetera que el camarero feliz. He tenido que cambiar de bar.

El Famoso Juan. Esta mujer tan malcarada me recuerda a un camarero amargado que había en el bar de la facultad, el Famoso Juan. Cuando nos veía llegar siempre impostaba la voz para parecer afeminado y decía :"Que va a ser... lo de siempre, cafetitos y cortados, ¡vaya mariconadas!". Entonces adoptaba un tono grave, como de John Wayne para rematar: "Cuba libres, eso es lo que tendríais que tomar, como los hombres, en lugar de tanta mariconada". Llegó a ser realmente molesto, y me gustaría saber que diría ahora que pido descafeinado. Solamente se tranquilizaba un poco cuando se marchaba de viaje... justamente a Cuba. Allí, en el anonimato de los burdeles caribeños debía olvidar sus traumas y represiones. No me sorprende que a los europeos nos miren mal en medio mundo. Después de dar rienda suelta a todos sus instintos copuladores, regresaba manso como un corderito. Pero a las dos semanas estaba igual.

El bar del Sirio. Buscando, buscando, he encontrado un local curioso. También es de un empleado en paro, pero este es un hombre con recursos, cuenta con su familia y creo que va a salir adelante. La cocina corre a cargo de su madre, que al mediodía prepara un menú con bastante criterio. Tiene red inalámbrica gratuita y un buen montón de periódicos. Pero ya desde el primer día me dijo él no se cree ninguno. "Es que he vivido muchos años en Siria, y lo que dicen allí es completamente diferente". Esto me pareció muy lógico. Un día que tenía mucho sueño pero el estómago bastante protestón, le pregunté si era posible preparar un café mitad normal, mitad descafeinado. Pensó un momento y haciendo un gesto con la mano me dijo "Si, se pone la carga hasta la mitad de descafeinado y después se cambia al normal. El cargador es como el Kalashnikof, que tiene dos posiciones: clack, clack". Esta referencia al famoso fusil de asalto soviético me pareció muy interesante. Indagando, resulta ser que el propietario "del Sirio", que es como le llamamos, hizo el servicio militar en Siria. Allí, al parecer, es normal tener este tipo de armas de guerra en casa.

El bar de los biquinis. Pero "el Sirio", a pesar de su interesante conversación y de los periódicos, flojea un poco en el tema de los bocadillos. El día que además de tomarme un café quiero desayunar, me voy doscientos metros más allá donde hay un pequeño bar donde por dos sesenta dan medio bocadillo y un café. En lugar de medio bocadillo, se puede optar por pedir lo que aquí se llama "un biquini" y en Madrid un "mixto", es decir, dos rebanadas de pan de molde con jamón york y queso, que se calienta en una plancha. Este nombre de "biquini" a mi me parece muy divertido. Una vez en Madrid se me escapó y me miraron francamente mal. Atienden dos chicas: una es un sol, rápida, eficaz y generosa en su interpretación de lo que es "medio bocadillo". La otra es una sombra, tiene mal carácter, y siempre se le quema todo. A la camarera sol le he pedido por favor que me traiga cuchillo y tenedor para no tener que tocar el biquini con los dedos. De esta forma puedo comer con la elegancia de un Lord... mientras leo La Contra y la columna de Monzó en La Vanguardia, donde suele criticarnos a los que leemos la prensa en el bar. Y las viñetas de Horacio Altuna en el Periódico y alguna cosa más, como el suplemento de cultura de La Vanguardia, donde a veces hay artículos de Isabel Nuñez.

A Q.R., compañero de bares y amigo

martes, noviembre 18, 2008

Sobre la desregulación: el ratón liberal y el zorro

Los protagonistas

El ratón liberal:

El Zorro:

La fábula

He podido saber de un ratón que a fuerza de estudio, llegó a ser un economista muy prestigioso. Era invitado a todas las reuniones, y siempre exponía sus recetas para la administración del bosque:

...click para seguir leyendo... -Hay que desregular, dejarlo todo a la iniciativa privada. ¿Como es que se afanan tanto las abejas para producir miel? Pues por su propio interés, por su iniciativa. ¿Y el sabio castor? ¿Como logra construir esas presas admirables? Pues por su propio interés, naturalmente. ¿Alguien piensa que las hormigas trabajarían tanto si se gravasen sus beneficios? ¿Hay que subsidiar a la cigarra con nuestros impuestos? ¿Hay que ayudar al saltamontes que cae al agua accidentalmente? No, claro que no, eso sería privar de alimento a los peces. Que aprendan, que trabajen, que sean eficientes.

Y todos los ratones le aplaudían largamente. Después de la conferencia, en el cóctel, el ratón liberal seguía siendo igual de locuaz. Con un canapé en cada mano repetía sus argumentos y todos estaban impresionados por lo bien que manejaba cifras y datos, siempre a su favor. Que ratón tan inteligente nos ha mandado el buen Dios, que clarividencia la suya: Está bien claro que la regulación de los mercados crea ineficiencia, todo debe de estar en manos de la iniciativa privada.

En cierta ocasión, a la salida de un evento, cuando el ratón liberal se dirigía a su madriguera, encontró al zorro en el camino. Sin mediar palabra, de un zarpazo le dejó medio muerto. Y ya estaba por devorarlo cuando el ratón dijo:

-¡Espera un momento! ¿Pero que haces, zorro? ¿Son esas maneras de comportarse entre animales civilizados?

-Soy empresario -dijo el zorro- mi negocio es justamente comer ratones, igual que tu comes semillas ¿cual es la diferencia?

-Pero ¿no te das cuenta de que si cada uno actúa según sus impulsos inmediatos, la sociedad de animales se resentirá? Hay que tener un respeto por la ley, por el orden, de lo contrario el bosque sería la selva: imperaría la ley del más fuerte y no habría forma de progresar.

-Soy demasiado eficiente como para dejarte escapar. Creo que voy a comerte, será un bien para el bosque. De esta forma dejarás paso a otros ratones mejor adaptados.

-¡Pero yo soy el ratón liberal!

-Otros más liberales que tu habrá. Mírame a mí por ejemplo. Hoy, mi cena será un triunfo del libre mercado.

Sobre la existencia de las cosas lejanas y maravillosas

A veces, en el atasco de cada mañana, me pregunto si existe realmente el monte Kilimanjaro. Y los arrecifes de coral, ¿existen? Como sería estar dentro de un anillo de Saturno... ¿realmente existen? Y, si yo estuviera en Io y alzara la vista al cielo ¿resultaría amenazador el gigantesco planeta Júpiter?.

Por mi parte, yo encontré esta araña verde agazapada detrás de una hoja de madroño. Con seda, había tendido una trampa sutil y se había construido un refugio.

El obispo Berkeley afirmó que solamente existe aquello que es percibido. Las cosas, si dejan de ser observadas, se desvanecen. Dijo Borges en su Tlön, "Es clásico el ejemplo de un umbral que perduró mientras lo visitaba un mendigo y que se perdió de vista a su muerte. A veces unos pájaros, un caballo, han salvado las ruinas de un anfiteatro". Para Berkeley, si las arañas escondidas no desaparecen es por que el buen Dios constantemente revisa todas las cosas y da coherencia al mundo, que en realidad es una ilusión.

lunes, noviembre 17, 2008

Polistes dominula bebiendo

Ya enseñó el maestro que sin hacer ningún esfuerzo, el cuervo es negro y el cisne es blanco. En agosto siempre se puede ver a la polistes dominula, obrera, bebiendo agua para refrescar su casa de papel. Y hoy Sala-i-Martín publica en La Vanguardia un artículo sobre la crisis donde se concluye que la culpa no fue de la desregulación en las finanzas, sino de una regulación excesiva.

domingo, noviembre 16, 2008

Una cumbre para refundar el Onanismo

Ustedes ya sabrán, por la prensa o la televisión, que se han reunido los mandamases para refundar el Capitalismo. Después Bush dijo que no, que de refundar nada, si acaso algún retoque. Mientras tanto, a causa de la crisis, en las librerías de medio mundo se están terminando los libros de Marx. Que cosas tiene la historia, parece que durante unas semanas la gente se lo ha replanteado todo.

Antes de la reunión, el presidente del Gobierno reunió a los hombres más importantes del país: el presidente de la Oposición, los presidentes de los mayores Bancos y Cajas de Ahorros. Supongo que fue para pedirles consejo.

Por suerte a mi no me llamó y no crean que lo digo con envidia: yo no hubiera sabido que decirle. Si hubiera sido para refundar el Sonambulismo, el Funambulismo, incluso el Piraguismo..., entonces algo si que hubiera podido aportar, siempre hablando de oídas, claro está, por que yo no soy más que un humilde agrimensor. Pero el Capitalismo.. no lo veo.

Bien pensado, algo si que hubiera podido decir: O inventan un sistema que pueda funcionar bien con crecimiento cero, o nos vamos todos al carajo.

sábado, noviembre 15, 2008

La serpiente que no quería ser

(Click para ver bien sus ojitos asustados)

La serpiente de agua (natrix maura), cuando ha sido capturada y se ve en apuros, recurre a su arma secreta: descarga el contenido maloliente de sus intestinos. Se supone que de esta manera libera un olor insoportable a pescado y ranas podridas. Pero yo, como he vivido toda la vida en la ciudad-dormitorio entre autobuses humeantes, tengo el sentido del olfato totalmente atrofiado y la serpiente apenas logra molestarme: no huele mucho peor que el caldo de pescado de los vecinos.

Entonces la pobre ya no sabe que hacer y no le queda más que esperar su muerte. Si yo fuera una trucha -reflexiona la serpiente- por lo menos habría sido pescada con honor y ahora sería preparada a la navarra, cocinada con esmero y degustada en una mesa engalanada. Pero siendo una serpiente, lo que van a hacer es culparme de la caída de Eva, para después cortarme a rodajas o cualquier otra crueldad que se les ocurra a estos tipos.

Es que son muchos siglos de prédicas contra la serpiente, y quien más quien menos, todos la odian. Incluso ella misma odia su cuerpo. Y en ese dilema entre el ser y el no ser, claramente opta por el no ser. Se enrosca en una posición retorcida, como de excremento, renuncia a parecer una víbora y se deja ir.

¿Quien podría hacerle daño?.

Continua aquí.

viernes, noviembre 14, 2008

De nuevo, Navidad

--Una entrada sin ánimo de ofender a nadie--

Yo todavía no lo he visto pero me dicen que ya están los polvorones en el supermercado y las luces a punto para encenderse. Hay estudios muy cerebrales que demuestran que las ventas navideñas son proporcionales a la potencia eléctrica de las bolitas de colores y al cuadrado de los decibelios de cada villancico. (Repitan con voz alta y clara: ".. beben y beben los peces en el río..").

Pero a causa de la crisis este año habrá que duplicar la luz y multiplicar por raiz de dos los decibelios, a fin de poder mantener el ritmo de consumo, tan necesario para que siga girando el mundo hasta el final.

También el sorteo de Navidades, con los niños y niñas de San Hildefonso cantando los premios será memorable. Se comenta que el buen Dios, en su infinita sabiduría, decide enviar el gordo a los más necesitados de todos los españoles. Este año va a ir sin duda a los constructores, pobrecitos míos, que ya han destripado a la gallina de los huevos de oro después de haber mantenido trato carnal diario con ella durante diez años. Y algunos, según se dice, han llegado a pensar incluso en venderse el Porsche Cayenne. A los banqueros no les hará falta por que ya les ha ayudado, en secreto, el buen gobierno.

Este año no se si voy a poder soportarlo. Ruego a los Dioses verdaderos y a los falsos que tengan por favor un poco de misericordia y me den: salud, fuerzas, presencia de ánimo, templanza, serenidad, buen humor, amor al prójimo, caridad, lujuria, y sobretodo, gula.

Yo había elaborado un plan para desactivar la Navidad, pero ya no estamos a tiempo ¿Alguien se apunta para el 2009?.

jueves, noviembre 13, 2008

El buen mundo extrasolar

He podido saber de un planeta extrasolar donde viven unas criaturas cultas, tolerantes y felices.

La tecnología, usada con respeto, les deja muchas horas libres.  Por la mañana toman el sol rojizo de su estrella, y al atardecer se reúnen entre risas para comer con los amigos. Prefieren escribir versos que construir casas, y su principal afición es observar las grandes libélulas tornasoladas que, en ese mundo lejano, suelen volar junto a las playas.

Yo creo que se parecen un poco a esos sabios chinos que, hastiados de la corte y cansados de codicia y ambiciones vanas, se retiraban a meditar en las montañas. Pero allí hace un millón de años que murió el último Emperador, y las enredaderas ya devoraron completamente la sede del Partido. Todo regresó a la normalidad, ahora los hipopótamos retozan en los antiguos edificios de cristal donde algún día se hicieron negocios y se orquestaron guerras. Solamente los historiadores recuerdan lo que fueron los ejércitos, los gobiernos y la autoridad. ...seguir leyendo...

Me dirán ustedes que yo soy un poco simple y que todo eso no es más que una utopía libertaria. No lo negaré. Solamente les digo que sería muy bueno que todos creyeran que ese mundo sabio, libre y razonablemente feliz realmente existe. Y por lo tanto, que es posible irlo construyendo sin prisas.

Y cuando el alcalde autorice un campo de golf, cuando al banquero le brillen los ojos de codicia o cuando el militar aconseje guerras preventivas y el científico diseñe armas refinadas, se les podría mirar fijamente y decirles: tu no podrías vivir en el buen mundo extrasolar, los que son como tu ya se habrán extinguido mucho antes de alcanzar el estado de civilización necesario. No eres más que un lastre de cuando fuimos monos codiciosos.

miércoles, noviembre 12, 2008

Aventuras otoñales de la joven rana arbórea

A unos metros de la charca, posada en una hoja de aspecto otoñal, pude ver esta diminuta hyla meridionalis, la rana arbórea, que es la más elegante de este continente tan gastado. Normalmente pasan el día entre vegetación frondosa, donde son casi invisibles. ¿Es que la joven ranita, del tamaño de un saltamontes, no se da cuenta de que aquí cualquiera puede verla y codiciar su carne jugosa?

Me acerqué más y pude ver sus pequeños huesos de niño recién nacido, casi transparentándose detrás de la piel esmaltada de verde. "Es imposible no quererla", pensé, y traté de agacharme para poder fotografiarla de perfil. Pero entonces me di cuenta de que yo no estaba solo mirando a la ranita: una gran mantis verde, bastante más grande que la rana, la contemplaba pensando seriamente en devorarla.


¿Es posible que un insecto se coma a un vertebrado? Si, yo nunca lo he visto pero puede suceder. Creo que la salvó mi presencia. La mantis, que debía estar a punto de poner los huevos, fue prudente y se asustó. Tal vez su movimiento -o el mío- alertaron a la rana infantil. De un salto se escondió en lo más profundo de la zarza. Has tenido suerte, pero para la próxima vez tienes que fijarte más en el color de las hojas, ranita, y así cuando vuelva podré encontrarte cantando. ¿Cuanto tarda una rana en hacerse mayor? Y yo, ¿podré regresar a esta maravillosa charca?

martes, noviembre 11, 2008

La herpetología y la figura del padre

Es viperina, sabe poner cara de víbora para que los fotógrafos la teman.

Dije el otro día que para fotografiar a la serpiente de agua, hay que proceder como los herpetólogos: hay que cazarla y sacarla del agua. La herpetología es una ciencia que para estudiar a reptiles y anfibios, nos obliga a buscarlos debajo de las piedras. Pero levantar piedras buscando serpientes va claramente en contra de las enseñanzas del padre, de la Iglesia y de Walt Disney. ...click para seguir leyendo...

Desobedecer a la Iglesia para mi no es ningún problema, por que su doctrina es totalmente errónea por lo que respecta a los reptiles. La Disney corporation ya es casi más influyente y también se equivoca en este tema. Jamás podré olvidar que Disney convirtió a la fascinante y amistosa serpiente Kaa de Kipling en una criatura estúpida y malvada en la película "El libro de la selva". Yo tuve la gran suerte de leer el libro antes de verla, y todavía recuerdo la bonita escena de juegos y confidencias entre Kaa y Mowgli junto a la laguna. Pero ahora Disney ya es omnipresente mientras que de Kipling no se acuerda nadie.

Otro asunto muy diferente es desobedecer a mi padre. Cuando me decía: "cuidado no levantes piedras, pudiera haber una víbora", eso era un buen consejo que me daba una persona sensata y que me quería. Por que las víboras existen, yo he visto dos en la zona donde ahora busco a la inofensiva serpiente de agua. Su picada es fácilmente mortal para un niño y grave o muy grave para un adulto.

Todavía más: de las dos serpientes de agua que hay en la península Ibérica, una de ellas es la culebra viperina (Natrix maura), que para defenderse imita el comportamiento e incluso el aspecto de la víbora: dilata la parte posterior de la cabeza para ser triangular como las víboras (y tal vez ella misma se hace la ilusión de ser venenosa, como el que conduce un coche grande). Mirándolas con detenimiento es fácil diferenciarlas, pero dando un vistazo fugaz antes de perseguir a una de ellas para que no se escape, la cosa ya es más complicada.

Al ver a la serpiente de agua, yo debo saltar tras ella y agarrarla por el cuello antes de que se esconda. Siempre por el cuello, por que quien sabe, tal vez aunque esté en el río podría ser una víbora que ha ido a beber. Eso podría suceder y sería un error fatal. Además, no es tan sencillo agarrarla por el cuello, ella sabe que eso la deja indefensa, y rápidamente esconde su cabeza falsamente triangular.

No hay más remedio que cogerla por el cuerpo. Pero entonces se revuelve como si quisiera morderme y en ese momento una vez más se me aparece mi padre y me dice "¡Suéltala! ¿para que vas a correr ese riesgo innecesario?, ¿de verdad quieres quedar gravemente herido en este río, estando solo con tu hijo?. En cuanto te haya picado, ¿Tu crees que podrás conducir por la larga pista de tierra y después casi una hora más hasta el hospital?". Y así continua, y para mi es muy duro desobedecerle.

Yo siempre soltaba a la serpiente o a veces trataba de agarrarla pero engañándome a mi mismo, sin emplearme a fondo, por que en realidad lo que quería era dejarla escapar. Hasta este verano, cuando finalmente pude sobreponerme. Al verla dentro del río, con mucho cuidado de no asustarla me alejé unos metros para salir de su campo visual, dejé la cámara en la orilla y me saqué la camiseta. Por fin pude actuar sin dudas y agarrarla por el cuello, a pesar de que ella tensaba las cervicales, resoplaba y se me enroscaba en la mano, con una modesta pretensión constrictora. Pero me las arreglé para dejarla en una roca y ponerle la camiseta encima.

Estando a oscuras, el comportamiento de la culebra viperina cambia por completo, pero esto lo cuento aquí.

lunes, noviembre 10, 2008

El mito de la electricidad limpia

A mediados de la pasada primavera tomamos un tren que llega a un remoto valle del Pirineo, al que solamente se puede subir andando o en tren. El tren, que va equipado con un mecanismo de cremallera, sube entre las cumbres nevadas casi sin hacer ruido ni emitir ninguna clase de humo. Es eléctrico, y la electricidad es la energía más limpia, según dicen algunos. Tan impoluto parecía todo que unos señores empezaron a discutir acerca de los coches, que comparados con el tren eléctrico parecen sucios y ruidosos. ¿Como es posible que los coches no sean eléctricos, que la calefacción no sea eléctrica?

La energía eléctrica es la más limpia en el lugar de consumo, pero no en el de generación. Ese tren que parece inmaculado como la nieve recién caída, en realidad funciona gracias a la línea eléctrica. Y al otro lado de la línea hay una o más centrales generadoras, que en el caso de este tren son nucleares o térmicas. Entonces, de ecológico, nada: contamina tanto o más que un coche. Eso si, los que soportan la radioactividad y los humos son otros.
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Peor todavía es utilizar la electricidad como calefacción o para cocinar. Digo esto por que ahora mismo en la radio he oído un anuncio más de calefacción eléctrica, "la más limpia, la ecológica". Y no es cierto. Supongamos que la energía se generase a partir de gas. Si usted tiene un radiador eléctrico de 1000 W, para generar esos 1000 W al otro lado del cable hay que quemar una cantidad de gas que es casi equivalente a 3000 W. Es decir, se consume aproximadamente el triple. ¿Qué tiene esto de limpio?. Si en muchos de los exíguos apartamentos de reciente construcción toda la energía es eléctrica es solamente por el interés de los constructores en eliminar gastos.

Ahora mismo la empresa Nissan acaba de presentar un expediente de regulación de empleo para echar a la calle a 1680 personas, el 40% de su plantilla en la fábrica de Barcelona. Pero además, "pide ayudas para el coche eléctrico". Interpreto que Nissan amenaza veladamente con echar al 60% restante. No son solamente ayudas lo que piden: "Además de las subvenciones, (Eric Nicolas) indicó que es necesario desarrollar una infraestructura para garantizar la recarga de las baterías con puntos específicos, que la Administración dé ejemplo y compre los nuevos modelos e incentivos a los usuarios para garantizar un volumen de ventas que permita a Nissan y a otros fabricantes unas cuentas equilibradas que eviten las pérdidas y hagan rentables las inversiones".

Es decir, presionado por Nissan y la crísis, el gobierno debe decir apresuradamente si pone en marcha un plan ambicioso para que circule un número importante de coches eléctricos en nuestro país. Pero ¿de donde va a salir toda la electricidad necesaria?. No se si esto le importa mucho a Nissan, multinacional francesa. Espero que los que toman las decisiones si que lo tengan en cuenta, a pesar de que según vox populi el coche eléctrico no contamina.

Entonces ¿cual es la solución?. Pues es complicado. Yo no es que vea mal los vehículos eléctricos pero antes habrá que pensar de donde sale la electricidad. Y la solución no es nuclear, entre otras cosas por que es carísima y no hay combustible suficiente.

Yo creo que lo primero que habría que transmitir a la opinión pública es que todo indica que los coches tienen un futuro complicado. Una buena manera de hacerlo sería limitando la potencia máxima, para empezar se podría fijar un máximo de 100cv, que es más que suficiente. Pero no se si la industria del automovil vería esto con buenos ojos, probablemente ejercerían una vez más su chantaje laboral. Es triste tener que depender de la tecnología de otros.

domingo, noviembre 09, 2008

El suicidio de los esclavos

..todo es miseria, miseria y más miseria. Mi vida es tan amarga como el ajenjo; se me está consumiendo la vida. Soy un esclavo pobre, miserable y desesperado; sólo puedo arrastrarte conmigo y nada más. ¿Para qué sirve que intentemos hacer algo, saber algo o ser algo en la vida? ¿Para qué sirve vivir? ¡Ojalá estuviera muerto!
Harriet Beecher Stowe, La cabaña del tío Tom.

Los esclavos no festejaban (¿festejan?) los nacimientos, si no las muertes. Su vida carecía de propósito, era solamente sufrimiento y trabajo, tal vez con algún breve momento de alegría. Supongo que en esas circunstancias la reproducción era algo indeseado pero difícil de evitar, por que la naturaleza nos tiende buenas trampas. ¿No era normal lamentar la llegada al mundo de un recién nacido?
...click para seguir leyendo...ATENCION: ESTA ENTRADA ES DURA, NO LA LEAN SI SON MENORES DE EDAD O ESTÁN EN UN MAL MOMENTO.
Me pregunto por que no salían de ese ciclo de vidas sometidas. ¿No hubiera sido lógico que el capataz al entrar una mañana en los barracones hubiera encontrado un montón de cadáveres? Por pura rabia, al estar completamente alienados, ¿no tenían ganas de estafar al amo y clavarse un cuchillo en el vientre, como los samurais? Pero no es fácil tener la presencia de ánimo del samurai, y además la naturaleza nos obliga a amar a la vida. Si hubieran dispuesto de un método fácil e indoloro de morir, algo así como una pequeña pastilla de color verde, yo creo que muchos lo hubieran preferido. Y esto realmente hubiera indignado al amo, por que los cuerpos de los esclavos le pertenecían, ellos ni mucho menos tenían la posibilidad de decidir morir.

El quinto mandamiento no prohíbe solamente matar, si no también disponer de la propia vida, como si uno no pudiera hacer lo que diera la real gana ni con su propio cuerpo. No solo eso, también el sexto mandamiento y el antiguo testamento advierten de que determinadas prácticas sexuales, pese a no perjudicar a nadie, son severamente castigadas. Como si Dios hubiera dicho: os di esas cosas, pero no son para que jugarais con ellas, no admito ni los desahogos solitarios, que os podrían distraer de la reproducción. Eso es para que procreéis, debéis multiplicaros, ser obreros, ser soldados.

Ese es uno más de los motivos por los que ese Dios se me hace sospechoso, a mi personalmente me recuerda al dueño de la plantación.

jueves, noviembre 06, 2008

La vida sexual de las libélulas: Los tres órganos del macho, desvelados

Estaba este bello libélulo tigre, macho, tomando el sol junto al río, exhibiendo su cuerpo como lo haría un culturista de piscina con bañador de leopardo. Que poderío de libélula, que perdición para las hembras que caen rendidas al ver semejante cuerpo. Pero hay muchos otros galanes también en la flor de la edad, todos apuestan fuerte, vuelan raudos entre las telas de araña y luchan a muerte, embistiendose en el aire. Si ustedes pueden dedicar una mañana de agosto a estar en silencio junto al río, van a poder oír el sonido de los combates, que es parecido al del papel celofán arrugándose. Y son las sus alas que se rompen.

Me dirigí a él con respeto:

-Apreciado Onychogomphus, ¿sería usted tan grato de dejarme sacarle unas fotos para ilustrar un artículo sobre la vida sexual de las libélulas? Quisiera fotografiar, como haciendo una panorámica, su órgano copulador, su segmento eyaculador y también esa fenomenal pinza trasera que el buen Dios le ha dado. ...click para seguir leyendo...atención: hay imágenes explícitas (de libélulas). Será usted como la modelo que posó para el nacimiento de Venus: millones de personas van a contemplar su bella estampa, y por siempre jamás cuando piensen en una libélula será su imagen la que verán. Dejará usted de ser una libélula para pasar a ser la libélula, como un arquetipo platónico viviente.

A ustedes podrá parecerles que exageré un poco, pero justamente es esta estrategia la que nunca falla. Se puso bien y dijo que si con la cabeza. Y aquí están sus partes expuestas a la curiosidad y ¿por qué no? la lascivia del gran público amante de las libélulas.

Aquí, en primer lugar, el aparato copulador, el que encaja con los genitales de la hembra. Es esa cosa rara, húmeda, que tiene debajo del cuerpo, donde parece que terminan las alas a causa de la perspectiva. Pero este aparato, el que copula, NO ES EL QUE EYACULA. Prodigio.

Aquí está en resto. Al final del cuerpo tiene la pinza abrazadora, con la que sostiene a las hembras por el cuello para impedir que escapen durante la cópula, y en algunas especies también durante la puesta.

Finalmente, en el noveno segmento abdominal, que es el penúltimo (al lado de la pinza), está el orificio eyaculador que ustedes deberán imaginarse, por que las libélulas jamás se lo dejan fotografiar.

Antes de proceder al apareamiento, el macho transporta el semen desde el orificio genital hasta el copulador, doblando el abdomen como un contorsionista. Más difícil que ningún prodigio solitario de los que puede hacer el homo sapiens.

De esta forma, cuando se produce la cópula el macho en realidad ya ha eyaculado, lo que elimina por completo la tan temida precocidad. También hay que hacer notar que las libélulas son necesariamente onanistas. De modo que probablemente su eyaculación solitaria no sea pecado, pero hasta donde yo se la Iglesia todavía no se ha pronunciado al respecto.

Mucho se ha escrito sobre si el orgasmo masculino (para las libélulas) se alcanza en el órgano eyaculador, en el copulador.. o en la pinza. Las tres teorías tienen puntos a favor. El eyaculador debería ser el sensitivo, por que los otros dos son adaptaciones evolutivas posteriores. El copulador parecería el más lógico por que muchas veces la eyaculación no va acompañada de cópula al no poder capturar ninguna hembra. Pero por este mismo motivo, el abrazador parece un buen candidato puesto que presagia la inminencia de la cópula. ¿O tal vez participen los tres?. Como ven, el tema es complejo. Es triste decirlo, pero no faltan quienes desde posiciones reaccionarias, ¡niegan que las libélulas alcancen el orgasmo!

Otro punto importante: ¿cual de los tres órganos es el símbolo fálico de las libélulas?. Yo personalmente me inclino por la pinza, pero como siempre sus aportaciones serán bienvenidas.

Continuará.

martes, noviembre 04, 2008

Conocer a la serpiente

Joven natrix maura, culebra viperina, click para ampliar.

Entre tantas obsesiones, ya hace dos años que voy detrás de fotografiar una serpiente de agua. No me vale una foto cualquiera, yo quiero retratarla, que se vea su caracter de reptil y su pupila naranja. No es fácil, hay que encontrarla y entender su comportamiento, saber a que horas está activa y cuales son sus lugares preferidos. Y tampoco quedan tantos ríos en condiciones.

Fotografiar, para mi, es conocer. Pero debo admitir que también equivale de alguna manera a poseer. ¿Es que realmente yo quiero robar el alma de la serpiente? ¿Y poder meterla en un frasco de cristal con el tapón biselado, junto con las demás almas de una extensa colección? Algo de eso debe haber, la foto en realidad roba el alma (aunque no exista tal cosa). Por eso hace algún tiempo que dejé de fotografiar personas sin su consentimiento.
...click para seguir leyendo...
También debo decir que para mi, conocer a la serpiente es sobretodo quererla, lograr que deje de ser un animal extraño para pasar a formar parte de mi experiencia vital. Y es darla a conocer, contribuir a que la gente no la tema ni la mate.

Con este afán, el año pasado recorrí muchos ríos hasta dar con ella. Pero la serpiente es tímida, al verme siempre se escondió. Pude fotografiarla, pero desde lejos y cuando ella estaba en su mundo acuático. No fue más que un primer paso. Este verano volví a la carga, pero sabiendo algo muy importante: no se puede fotografiar bien a la serpiente de río cuando está dentro del río. Para satisfacer mi pulsión fotográfica, no hay más remedio que proceder como un herpetólogo: hay que coger a la serpiente con las manos y sacarla del agua. Para algunos de ustedes esto no tendrá el más mínimo problema, pero deben saber que yo soy un cobarde y que me dan miedo las serpientes.

Continua aquí.

lunes, noviembre 03, 2008

Informe sobre la Vida Sexual de las Libélulas: Conociendo la anatomía íntima

La hora del recreo era un hervidero de rumores en las Escuelas Pías. Se decía que Pablito tenía una foto en la que aparecía una mujer completamente desnuda. Aquellos eran los años del destape, el general Franco había muerto pocos meses antes y cualquier cosa parecía posible, incluso estando en tercero de EGB.

La foto resultó ser ...click para seguir leyendo... un calendario de bolsillo sucio con una señora muy seria de pie delante de un fondo de color rojo. Después de la impresión inicial, los pechos no me causaron especial sorpresa. Ya los había visto en otra foto recortada de la revista LIB, que fue nuestra principal fuente de información en materia de educación sexual. Pero si el muy misterioso sexo. Se decía que allí, oculto entre el pelo negro, había un agujero donde -en un acto difícilmente imaginable en aquel momento- se permitía la entrada nada menos que a la polla. Y además, que servía para orinar. ¿Era posible que todo eso estuviera oculto en aquella selva, sin ningún rastro exterior visible? La anatomía íntima femenina, debo confesarlo, fue un enorme misterio para mi hasta muchos años después.

De modo que presten la debida atención: si ustedes desean entender la espectacular vida sexual de las libélulas, primeramente es esencial que se familiaricen con la anatomía, que es la base de la etología.

Las hembras de libélula, sin ánimo de ofender, no tienen especial misterio: tienen un órgano copulador situado al final de su abdomen, como los demás insectos.

Si el comportamiento sexual de los odonatos sobresale entre el de todos los animales, si la cópula de las libélulas desconcertó al mismísimo Mallanaga VATSYAYANA, autor del Kama-Sutra, esto se debe en primer lugar a los machos. Pues deben saber que disponen de no solo de uno, si no de tres órganos sexuales: el copulador, el eyaculador y el abrazador.

No descansaré hasta haber iluminado completamente todos esos misterios, estén atentos a las próximas entradas.

La serpiente muerta

En primavera, cuando el sol empieza a ser fuerte, es un placer para una serpiente salir del agujero donde ha pasado la noche y buscar una piedra para calentarse. Desde hace millones de años esto ha sido una buena práctica para los reptiles, el equivalente a ahorrar para la vejez. En primavera la temperatura del aire es baja hasta tres o cuatro horas después del amanecer, mientras que las piedras, si están bien orientadas, se calientan mucho más rápido. Las serpientes buenas saben que hay que aprovechar esta ventaja para empezar antes la jornada.
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Desde hace unos pocos días, o tal vez sean dos o tres décadas, pero muy poco tiempo en cualquier caso si se compara con el ritmo de la evolución, han aparecido unas extrañas piedras negras, grandes y lisas, que son ideales para que una serpiente las recorra en busca de calor.

Y cuando llega el coche, que circula a una velocidad inimaginable, ya no hay nada que hacer. Sobretodo con los músculos de la serpiente todavía entumecidos, mucho más de lo que pueda imaginar el lector, que presumiblemente es un animal de sangre caliente.

Así acaban muchas, destripadas, con la pupila rota y los ojos vacíos, dejando un pequeño charco de sangre en el asfalto. En unas pocas horas, después de que hayan pasado cientos de coches, no son más que una mancha. La gente suele apenarse al ver a un perro o un gato muerto en la cuneta. Es normal, en definitiva es otro mamífero, tiene la piel caliente, es peludo, de joven tuvo una madre, pudo jugar con sus hermanos... Pero una serpiente muerta solamente da asco.