miércoles, octubre 31, 2007

Viaje de Gulliver a Concretia y después hacia la Luna (fin)

(Viene de aquí)

Varios días antes de llegar a la capital de Concretia, vimos una extraña línea gris en el cielo, que poco a poco se fue perfilando mejor: era una torre. Cuando finalmente llegamos, pudimos comprobar en que consistía el método para viajar por los cielos y hasta la Luna. Se trataba de una prodigiosa construcción de enorme altura, capaz de llegar hasta cualquier parte. Los concretios, maestros en la construcción de edificios, habían logrado propulsarse por el cosmos a fuerza de levantar pisos.

Pronto pudimos averiguar el funcionamiento. En la base de la Torre Lunar, por que así es como la llamaban, los albañiles-cosmonautas mezclaban una pasta viscosa de color gris en el interior de unos toneles giratorios. La pasta se cargaba en unos carros metálicos que trepaban por las paredes de la Torre con ayuda de un ingenioso sistema de engranajes. Una vez en la parte superior, se vertía la pasta en un molde y se dejaba endurecer, formando un nuevo piso. Al día siguiente, los carros y los cosmonautas-albañiles trepaban por el piso recién endurecido y levantaban la Torre Lunar un poco más. Ya alcanzaba una altura prodigiosa, más allá de lo que la vista podía escrutar.

Los primeros centenares de plantas ya estaban ocupados por los cosmonautas pioneros, que estaban continuamente quejándose del ruido de las obras. Pero era tal la carestía de la vivienda que más y más personas acudían a la Oficina Lunar para dar una paga y señal. Se decía que los próximos cien mil pisos ya estaban vendidos, y algunos terrenos de la Luna ya estaban apalabrados.

Por pura curiosidad yo mismo entré en la Oficina Lunar y pregunté precios. Como me parecieron interesantes, di paga y señal de un apartamento en el piso trescientos y pico mil y de una parcela en la Luna. Todo ello sobre plano, que es la mejor forma de comprar. Me dieron un certificado de cosmonauta-comprador y uno de cosmonauta-colono, firmados por el cosmonotario. Todavía los guardo.

Al principio, el ingeniero Jones quedó asombrado por la destreza y el dominio de la técnica constructiva de los Concretios. Mientras que yo fotografiaba la Papillio machaon y la Vanesa atalanta, él realizaba la parte más dura del trabajo: levantar croquis de los engranajes, realizar cálculos y, sobretodo, tratar de averiguar la composición de aquella pasta gris. Pero un día me dijo que no era necesario espiar más.

-Sea cual sea el material, cualquier estructura de este tipo terminará cayendo a causa de su propio peso. Es imposible que alcancen la Luna, Gulliver. Observe mis cálculos, incluso si la sección de la base decreciera en razón de diez a uno por cada cien pisos, despreciando la acción del viento y considerando una resistencia específica mil veces superior a la del acero.…

Pero yo no le quise escuchar y me marché a la Oficina Lunar a exigir que me devolvieran el dinero. “Esto se va a caer, es imposible que aguante”, les dije. La secretaria, azorada, pulsó un botón y me echaron a la calle de inmediato. Aquella noche vino lo peor. De madrugada se presentó la policía-Lunar en nuestra posada, nos arrestaron y decomisaron los cálculos y bocetos del ingeniero Jones.

Después de unos días de estar sometidos a torturas y vejaciones que no describiré, fuimos llevados a la presencia del Constructor-Cosmonauta. A diferencia de Impey Barbicane, presidente del Gun Club que también trató de alcanzar la Luna pero de un cañonazo, el Constructor-Cosmonauta resultó ser un tipo maleducado, codicioso e ignorante. Con voz engolada, preguntó al ingeniero Jones:

-A ver el listillo este ¿cuando dices que se va a caer?
-Bueno, según mis cálculos, no puede tardar más de una semana. Teniendo en cuenta la resistencia específica....

No pudo seguir. El Constructor-Cosmonauta se levantó de la silla, dio un puñetazo en la mesa y gritó:

-¡Maldito empolloncete! Esta Torre no se aguanta con cálculos si no por mis cojones.

Miró al funcionario e hizo el gesto de cortarnos el cuello con el dedo índice.

-Al amanecer. Y esos papeles me los quedo yo.

La prensa nos había presentado como peligrosos saboteadores, y al pasar por al lado de la ventana vimos que la multitud ya esperaba ansiosa la ejecución, que había de ser con navaja. Fueron momentos horribles. Pero a medida que transcurrían las horas, se fue levantando un fuerte viento del norte que llenó de esperanza al ingeniero Jones. No cesaba de repetir que la caída era inminente. Y en efecto, siendo todavía noche cerrada, la torre se vino abajo con un estrépito monumental que despertó a toda la península de Concretia.

Aprovechamos la confusión para escapar de la cárcel. Por desgracia, el pobre ingeniero Jones fue alcanzado por la multitud colérica. Yo logré escabullirme por los pelos, y todavía me parece que oigo sus horribles gritos. La multitud furiosa le descuartizó en vida. Me fue totalmente imposible ayudarle: los albañiles-cosmonautas, los vendedores de parcelas lunares, los notarios-cosmonautas, los compradores, los inquilinos, los impresores de certificados lunares, absolutamente todos ellos querían matarnos por que toda la vida en Concretia giraba en torno a la maldita torre.

Días más tarde, después de haber cruzado la frontera de forma clandestina, pude ver una caravana de carros. Y me enteré de que era el Construtor-Cosmonauta, que partió cargado de oro tan pronto como nos hubo condenado, horas antes de la caída.

Sintiendo mucho la baja de mi compañero, informé a su Graciosa Majestad de todo lo ocurrido y le presenté la nota de honorarios y gastos reembolsables (incluyendo mi paga y señal por las fincas lunares y los pisos). Todavía estoy esperando que me los paguen.

G, Moscú, octubre 2007

martes, octubre 30, 2007

Viaje de Gulliver a Concretia y después hacia la Luna

Estaba en mi escritorio repasando algunos detalles de mi viaje al país de los Cíclopes, cuando llamó a la puerta un hombre misterioso. Resultó ser el ingeniero Jones, un enviado de su Graciosa Majestad la Reina, que había venido a proponerme participar en una expedición.

Al parecer, en Concretia se había inventado un método para viajar por los cielos, que pronto permitiría llegar incluso hasta la Luna. Y no se trataba de la técnica americana de propulsar un vehículo lunar con un cañon gigantesco, que ya había demostrado no ser viable (además del inconveniente de no permitir el regreso). Su Graciosa Majestad deseaba obtener toda la información sobre este nuevo y prodigioso invento para poder reproducirlo. Se trataba de una peligrosa misión de espionaje.

-Gulliver, sus hazañas han impresionado a la Reina, y ha llegado el momento de que preste usted un servicio a la Patria, que sabrá recompensarselo. Su experiencia como viajero va a sernos de gran ayuda. Iremos en secreto, disfrácese de cualquier tontería, por ejemplo, fotógrafo de insectos.

Yo ya tenía ganas de partir nuevamente de viaje, por que no estoy hecho para la vida de familia. Esperando obtener por fin gloria y fortuna, pero cansado de tantísimos naufragios, solamente puse una condición: ir por tierra. Esta cláusula fue aceptada y a los pocos días partimos. Ya en el continente, nos dirigimos hacia el sur hasta llegar a la inverosímil Concretia, donde habíamos de descubrir un nuevo y prodigioso método de transporte celeste, capaz de llegar hasta la Luna.

Por el camino, interrogamos discretamente a muchos los viajeros. Todos coincidían en que se trataba de un invento prodigioso, pero nadie quiso decirnos con exactitud en que consistía.

El ingeniero Jones estaba muy expectante. En su opinión, cada nación se especializa en una técnica. Los americanos, concretamente el “Gun club”, siendo grandes expertos en armamento y ejércitos, concibieron el cañon Lunar. ¿Cual podría ser la técnica de los concretios para llegar a la Luna ?

Varios días antes de llegar a la capital de Concretia, vimos una extraña…

Fin de la primera parte. Mañana, sin falta, la conclusión.

lunes, octubre 29, 2007

Los dos samurais

Este verano, andaba por dentro del río buscando culebras de agua cuando vi una escena curiosa. En algunas especies de libélulas, como este Onychogomphus, los machos vuelven una y otra vez a los mismos lugares, para montar guardia esperando presas para comerselas (o hembras para fecundarlas).




La mantis, que es una fiera, parecía saberlo y se iba acercando para comersela. Cuando la libélula alzaba el vuelo ella avanzaba un poco o esperaba, parecía segura de que iba a volver. Yo también estuve esperandome un rato, por que si llega a atacarla hubiera sido una lucha realmente épica. Pero tuve que marcharme, no sin antes sacarle un primer plano a la mantis, que como siempre hacía cara de no haber roto ningún plato.


viernes, octubre 26, 2007

Joven golondrina mirando de lado al fotógrafo

Incluso en verano, las mañanas lluviosas me parecen un poco melancólicas.

martes, octubre 23, 2007

La seda o la felpa y otras frikosaladas

El frikoanálisis. Estoy decidido a averiguar por que me gustan tanto los lagartos. Debo rememorar mi infancia en busca de una respuesta. Dicen que en los salones Vieneses, el insigne Sigmund Freud solía reunir un corrillo de damas ruborizadas a su alrededor, para contarles que si se pintaban los labios era por el deseo subconsciente de atraer a los hombres a su vulva. Interpretación que probablemente fuera acertada, pero que a mi no me resuelve el problema. Ni esta observación ni el resto del corpus teórico que elaboró Freud se ocupa de los lagartos, excepto tal vez como símbolo fálico. Y no es esa la respuesta, por que también me gustan las tortugas. Para resolver estas y otras cuestiones de mi psique, estoy mirando a ver si pudiera inventar el frikoanálisis, que sería al psicoanálisis como el bricolaje a la carpintería. O sea, hacerselo uno mismo. No es mala técnica.

La memoria del President. Con verdadera pena oí por la radio que Maragall tiene un principio de alzheimer. Por lo que dijo el viernes, a mi me parece que ese hombre tiene la cabeza más clara que muchos otros que no padecen de ninguna enfermedad, como no sea la mediocridad o el odio, ambas incurables. Siempre incómodo, siempre contra casi todos, siempre imprevisible y brillante. Sr. Maragall: ojalá hubiera más políticos como usted.

¿Tu eres de ciéncias o de letras? Pues mire usted, hago lo que puedo. A mi me disgusta el uso tan alegre que se hace del verbo ser. Esto viene a cuento de que alguien me ha sugerido que abra un blog para poner las cosas que haga de electrónica, otro para las fotos de bichos, y asi sucesivamente. Es que no hay que mezclar cosas, si no la gente no entra. Pues no digo que no sea cierto, pero yo soy asi, me gusta mezclar temas.

La seda y la felpa. La mítica Zbelnu me dijo que la ropa interior de seda abriga más que la de felpa. Digo eso por que mañana de madrugada me marcho unos días (por asuntos de trabajo) a la Unión Soviética, que es un lugar de mucho frío. Y me llevo la ropa interior de felpa, por si las moscas. No niego que Zbelnu tenga razón, pero de seda no tengo. Ya os contaré que tal, si tengo acceso a la red ire subiendo alguna cosilla.

PS. ¡¡ Hoy es el aniversario de la creación !! Felicitémonos.

lunes, octubre 22, 2007

El reloj OMPHALOS y el aniversario del Génesis



Apreciados amigos,

Como sabéis, el próximo 23 de Octubre es el aniversario de la creación. En efecto, como ya comentamos en este cuadernillo, el arzobispo James Ussher determinó que la creación tuvo lugar el dia 23 de Octubre del 4004 AC. Posteriormente, la tradición oral añadió que el asunto empezó a las 9AM.

Esta fecha, a mi entender, debería ser por lo menos tan celebrada como la Navidad. Con esta intención, he diseñado y construido el reloj OMPHALOS que, modestamente, es la única contribución que la electrónica ha hecho hasta el momento al Creacionismo Bíblico (que yo sepa).

El reloj OMPHALOS es un objeto alegórico, montado en dos prácticas cajas-capilla, que funciona enchufado a 220V. Indica, además de la hora y la fecha DC, la fecha DG. Es decir, después del Génesis.



Accediendo a su completo sistema de menús, el reloj OMPHALOS permite visualizar en la pantalla el número exacto de segundos que han transcurrido desde el instante en que tuvo lugar la creación del mundo, según el irrefutable cálculo del arzobispo James Ussher. Se trata de una cifra de 12 dígitos (número cuya importancia Evangélica no pasará desapercibida) que se muestra haciendo scroll en la pantalla.

El reloj OMPHALOS también tiene una función denominada BABEL que cambia el diseño de los dígitos aleatoriamente, de forma que la hora no se entiende ni hacia delante ni hacia atrás. Esto sirve para recordarnos el peligro que tiene construir demasiado.

Hay otros elementos alegóricos complementarios, como unas luces que simulan el latido del corazón humano y otras que tienen un funcionamiento caótico pero determinista, y sirven para ilustrar lo vano de la pretensión que los ilustrados tuvieron de entender el mundo de forma mecanicista y desprovista del Espíritu. Dicho de otro modo, estas luces sirven para refutar de forma visible la heregía deísta. Hay otras dos luces que están perfectamente instaladas pero con los cables cortados (ver foto) y funcionan como detectores de milagros: solamente podrían encenderse por intercesión divina.



Por último, el reloj OMPHALOS se puede conectar a un PC o MAC mediante su puerto USB, a fin de actualizar el firmware en caso de que se produjeran nuevas revelaciones como por ejemplo la fecha exacta del Apocalipsis. En ese caso, yo (el fabricante) me comprometo a que marque los segundos aA.

Este reloj es un objeto de artesanía Bíblica que no debería faltar en la residencia de ningún creacionista convencido, ni tampoco de los aficionados a la Teología para ateos. Pero, por desgracia, no va a poder ser, por que se trata de una pieza única e inimitable, ensamblada manualmente según la inspiración de cada momento, sin usar ningún tipo de esquema eléctrico.

Además, como todas las cosas de esta vida, o al menos de este blog, el reloj OMPHALOS se puede interpretar totalmente en serio, por que funciona y marca los segundos dG, o totalmente en broma. O, más exactamente, como una reducción al absurdo. Ahora que ya está hecho, parece que no sea nada, pero me ha dado un buen montón de trabajo el maldito reloj. Tenía ganas de verlo acabado

viernes, octubre 19, 2007

Segunda historia de Q

Hoy llueve en la ciudad dormitorio.

La oficina central de la Caja de Ahorros está en un viejo edificio en el centro de la ciudad. Aunque no es un subterráneo, al entrar da la impresión de ser un submundo oscuro y miserable, construido para criaturas oscuras y codiciosas como las cucarachas. Está comprobado que allí dentro el tiempo tiene una textura diferente.Y los días de lluvia tienen un transcurrir viscoso y putrefacto que no va a ser bueno para Q, el hombre que lo veía todo lleno de mierda.

Para empezar, ya hace un rato que Q está atendiendo a la señora R. Como casi cada mes, sobre el día 25, ella viene a pedir la cuadratura del círculo: Un anticipo de la pensión de viudedad para poder pagar el supermercado. Y la señora R, aunque pasa de los 70, es de armas tomar. Ya está casi gritando cuando exclama:

-¿Pero no se acuerda usted de cuando vivía mi marido? La cantidad de operaciones que hacíamos, lo que han llegado a ganar con nosotros. Jamás dejamos de pagar nada. ¿Y ahora no puede adelantarme 50 miserables euros una semana?
-Si, yo conocía a su marido, señora R. Toda la vida lo han pagado todo sin falta, por supuesto que lo se. Pero es imposible.

Q lleva un rato dándole las amables excusas habituales cuando levanta la vista y ve, allí arriba al Contable E que está de pie observándoles. Está en la puerta de su celestial despacho de Auditoría Interna y la exigua luz que entra por la claraboya le hace parecer un ser superior. Ya hay más de diez personas detrás de la señora R y la conversación sigue subiendo de tono. No se trata solamente de decirle que no. Hay que echarla discretamente a la calle cuanto antes. La Institución no puede perder tiempo con los pobres, para eso están las Hermanitas de la Caridad.

-Señora R, mire, lo siento, no voy a poderle dar el dinero. Me está poniendo en un compromiso. Dejémoslo aquí.
-Es usted un miserable. ¡Sepa que voy a contar todo esto en mi blog!

¿Se puede conservar la dignidad siendo pobre? La señora R sale de la oficina andando alterada. Por más que ella intente disimularlo a base de betún, los agujeros en sus zapatos ya son más que evidentes. Mal asunto para un día lluvioso.

Mientras el siguiente cliente pide un extracto, Q se da cuenta una vez más de que el día que dejó el BUP de letras y el cuaderno de versos para entrar en la Caja de Ahorros la cagó. Tentado por la seguridad de un empleo vitalicio, se ha metido en un nido de gnomos mediocres y avariciosos. Y se pregunta por que no habrá obedecido su impulso inicial de sacarse 50 euros del bolsillo para dárselos a aquella pobre mujer. Q ya era un cobarde, ahora además le han convertido en un miserable.

Algunas personas, como el contable E, pueden cambiar el tono de voz en menos de un segundo, para adular al rico y acto seguido asfixiar al pobre, sin el menor problema de conciencia. Q, en cambio, recuerda que cuando era un niño pequeño quiso ser Robin Hood. Parece que de mayor la vida le ha convertido en el Sherif de Nottingham y recauda a los pobres para dárselo a los ricos y así poder ir pagando su propia hipoteca ¿Donde andará Robin Hood? Tal vez, piensa, lo mejor sería prescindir de las pastillas que le recetó el médico y acabar de una vez con tanta, tantísima mierda de vida en el maldito edificio de la Caja de Ahorros.

Pero de pronto siente temor ¿habrá durado demasiado la conversación con la abuelita pobre? ¿Estará E enfadado? Sus sospechas se confirman al cabo de un rato, cuando la aglomeración ha pasado. El contable E desciende del celestial reino de Auditoría Interna para hablar con Q.

-¿Ya le ofreciste una Hipoteca Inversa a esa vieja pesada? No se que se habrá creído. Ni que fuéramos Hermanitas de la Caridad. ¿Por que no se hizo un plan de pensiones cuando podía? No podemos alimentar a todos los pobres. Además, ¿ella para que quiere su piso ahora? No tardará en caer. ¿Te has fijado en sus zapatos?
-Mmmm, si, si que se lo comento cada mes, lo de la inversa quiero decir.

Pero, por suerte, no es esta la razón de la visita de E. Da varios rodeos, comenta algo sobre el fútbol. Se le ve nervioso. Es evidente que quiere algo. Se supone que son amigos pero en realidad Q le teme. Como todos los demás. Una simple petición de cuentas puede acarrearle muchísimo trabajo. Al final, E se decide a pedirle el favor. Que esta vez debe ser de los grandes por que empieza pidiendo discreción varias veces antes de exponer el asunto.

-Tengo un problema con mi mujer W. Estoy receloso. ¿Tu no sabrás de alguien en Seguridad que pudiera vigilarla discretamente? Algún chaval, me refiero, que esté empezando y me lo haga como un favor..
-Si, creo que si, hablaré con un securito que tiene ciclomotor y se cree que es Philip Marlowe, a lo mejor te podrá echar una mano.
-Bueno, a mi me da igual de que equipo sea, pero si hay algo, a ver si pudiera hacerme una foto.

Al cabo de unos días, E regresa y Q le tiende un sobre cerrado. Con la mano temblorosa, lo abre y examina unas fotos. Por un momento, E está estupefacto. Pero pronto se recupera. Guarda las fotos y carraspea.

-Ese chico se ha ganado el sueldo.
-Ah, pero ¿pensabas pagarle?
-Bueno, es un decir, me lo ha hecho como un favor, ¿no?

Cuando E se marcha con el sobre en las manos, Q se acuerda de W, la mujer del contable, de pecho travieso y mirada viva. La recuerda, como siempre, languideciendo en la interminable cena fraternal de cada año, al lado del contable que habla de sellos y discos de Julio Iglesias.

Q se pregunta si su cobardía no le habrá hecho cagarla una vez más, como cuando vendió el cuaderno de versos a cambio de un empleo vitalicio en el infierno de los gnomos, que es peor que el del Diablo. Por que el Diablo, a pesar de su indiscutible maldad, tiene cierta altura de miras, disfruta a tope de la vida, y no es rastrero ni roba los dineros céntimo a céntimo.

jueves, octubre 18, 2007

Teología ficción: El pastafarismo y el MEV

Yo no se si conocéis la doctrina del pastafarismo, que sostiene (entre otras cosas) que este planeta en realidad fue creado hace unos pocos años por un MEV (Monstruo de Espaghetti Volador), con evidencias falsas de que es muy antiguo.

Si alguien no está al tanto de este tema, le sugiero que pinche este enlace. A mi me hizo reír un buen rato.

Para los descreídos, la existencia del MEV se puede demostrar fácilmente con el argumento ontológico.

miércoles, octubre 17, 2007

El peso de los bits

Mi abuelo, que era de Granada, se murió a los 74 años justo cuando empezaba a escribir sus memorias. Y hubieran sido muy interesantes, desde luego mucho más que las mías. Ahora que tengo los 40 tacos a la vuelta de la esquina (un par de meses después de Navidad) creo que ha llegado el momento de empezar a ordenar mis recuerdos, los buenos y los malos.

Revisando lo que la gente cuenta de su vida, veo que hay cierta tradición en contar la primera experiencia sexual. Para no aburrir a la audiencia, yo por el momento no voy a abordar este apasionante tema, y empezaré por algo que para mi fue anterior al primer polvo: Mi primer programa.

Lo recuerdo perfectamente. A un buen amigo de mi juventud, sus padres le compraron un Spectrum. Al salir del Castillo de Curas donde estudiábamos secundaria, fuimos disparados a su casa para ponerlo en marcha por primera vez. Con expectación, lo sacamos de la caja (ahora parece un chisme ridículo), lo enchufamos a la tele y allí apareció el mensaje

(c) 1982 Sinclair Research Ltd.


Y ahora ¿que hacemos con esto? Por que en aquellos tiempos los ordenadores llamados domésticos no servían prácticamente para nada como no fuera aprender a programar en Basic y usar unos juegos que tardaban más de cinco minutos en cargarse desde un caset.

Resulta que mi hermana había hecho un cursillo de Basic un par de años antes y yo había leído los apuntes con deleite. Y recordaba algunas cosas. Lo suficiente como para poder escribir (después de luchar con el odioso teclado) algo así como:

10 LET x=10
20 PRINT x


Entonces, apretando RUN salió, glorioso un

10

en la pantalla.

¡Que emoción que gran maravilla de la tecnología era el Spectrum!, ¡Hacía exactamente lo que le pedías!

Y que suerte haber nacido en esta época de prodigios. Por que el Spectrum del 82, que era casi un juguete para chavales, ya era muchísimo más potente que el ordenador que llevaban los cohetes Apolo del 68.

En casa de mi amigo, y después en la mía, y en otros muchos lugares, he pasado horas y horas escribiendo programas, unas veces cobrando y otras sin cobrar, pero casi siempre con la sensación de descubrimiento de aquella primera tarde.

PS. Aunque no he estudiado informática ni soy programador profesional, soy un obsesivo irremediable. Y a fuerza de disfrutar y disfrutar escribiendo programas, el peso de los bits acabó cargándome el cerebro y ahora soy un poco frikosal. Tened cuidado los que trabajáis en este sector, escribir software es malo para el cerebro (pero solamente si se disfruta haciéndolo).

martes, octubre 16, 2007

Como librarnos de la Navidad (método incruento en dos etapas)

La llamada Navidad es: una aglomeración barroca de diferentes tradiciones que en conjunto constituyen una carga insoportable para algunas personas, entre las que me incluyo.

Los síntomas.
Villancicos, sorteos de los Niños de San Ildefonso, turrones, papás Noeles cocacoleros, reinas del cava, anuncios de perfumes orgásmicos, belén, sorteos del Niño, roscón de reyes, Noche Vieja, Noche Buena, el Arbol de Navidad que agoniza en una esquina, la cabalgata, el caldo grasiento, el calendario de adviento, los polvorones, las muñecas de famosa, las luces en las calles, beben y beben en el río, los canalones, el encuentro con los cuñados, los reyes magos, el pavo, el pollo, por ver a Dios nacido, las gambas de 100 euros unidad, las cuñadas, los pajes de los reyes magos, por ver a Dios nacer, las rebajas, la expiación (o cuesta de enero).

Con todo el derecho democrático del mundo, ya somos varios los que queremos suprimir esta celebración, que nos provoca graves trastornos de salud física y mental (lo digo en serio) o reducirla a una festividad religiosa discreta e íntima para los creyentes (y los demás, ni enterarnos).

Debeis saber que ya hemos preparado secretamente un plan para librarnos de la Navidad, que expongo seguidamente para quien quiera participar.

Es un plan en dos etapas: (1) Elevación a la perpetuidad y (2) Deflación.

1.Elevación a la perpetuidad.
A escala humana, la periodicidad es el mejor símil de la eternidad. Cada año la fiesta termina oficialmente el día 7 de enero para que puedan empezar las rebajas. Esto es inamovible. Pero el día de inicio, cuando suena el primer villancico, el que más duele, se va adelantando año tras año. Yo los detecto ya a principios de noviembre. Se trata de aprovechar esta tendencia natural a iniciar precozmente los rituales navideños. A tal efecto, el 15 de agosto del año próximo haremos un pasacalle por las principales playas cantando "Beben los peces en el río" (ya os avisaré de las fechas y lugares). Vereis como no será difícil que empiecen en octubre, septiembre, agosto.. febrero, 7 de enero. Llegados a este punto, siempre será Navidad.

2.Deflación.
Los villancicos y turrones perpetuos forzosamente producirán cansancio. Hay que aprovecharse de esta tendencia para reducir la intensidad del fenómeno: bajar el volumen de los villancicos en las calles, comer menos turrones, menos polvorones, etc.

Así hasta su extinción completa. La fase primera va a ser dura, pero las generaciones posteriores nos lo agradecerán. No debemos flaquear. Hoy he comprado mi primera caja de polvorones. Mira como beben y beben y vuelven a beber, los peces en el río, por ver Dios nacido, por ver a Dios nacer.

lunes, octubre 15, 2007

viernes, octubre 12, 2007

Historia de R (pequeñas maldades para pasar grandes tardes)

(Extracto del blog de Esperanza R.)

Pequeñas maldades para pasar grandes tardes (en el supermercado).

Queridas amigas,

Como ya sabéis, desde que falleció mi esposo, la situación económica no es nada fácil para mi. Después de tanto trabajar he llegado a la vejez en la más absoluta miseria. Ya pasé por eso en mi juventud, pero no esperaba verme de nuevo así a mis 70 y tantos años.

Somos muchas las que nos vemos en estas penurias. Mi anterior entrada, Ciencia Ficción para viudas: Como llegar a fin de mes sin pasar por Cáritas, tuvo más de 20 lectoras y vuestros amables comentarios son un estímulo para que hoy, desde el ordenador de la biblioteca municipal, aborde un tema más desenfadado: como pasar una divertida tarde por tan solo un euro. Por que aunque seamos mujeres mayores y pobres, esto no significa que no podamos divertirnos.

La pequeña maldad que os propongo hoy es fácil. Os ponéis la mejor ropa que tengáis y con la permanente recién hecha, os vais al supermercado. Una vez allí, cogéis un carro y lo llenáis hasta los topes de las cosas que os gustaría comprar pero no os podeis permitir. Yo cogí una botella de Brut Nature, que tanto le gustaba a mi Difunto, una de Baileys que me gusta a mi, varios botes de especias de las buenas y azafrán natural como el que antes ponía en la paella de los jueves, vinagre de Módena, una botellita de fino, unas latitas de berberechos, trescientos gramos de jamón serrano envasado, un litro de aceite virgen, un buen trozo de queso de Parma del bueno, una lata de Friskis como el que le ponía a la pobre Bluf... En fin, lo que a cada una le guste. Pero eso si, que no sea pescado o cosas que se estropeen. Por que la pequeña maldad, que ya os debéis estar imaginando, consiste en dejar el carro en un rincón y después coger el paquetito de arroz y el aceite de girasol de cada semana, dos diez más el euro del carro que lo daremos por perdido y bien perdido.

Es cierto que algo de trabajo vais a darle a los del supermercado, pero mira, que se joroben y no lo pongan todo tan carísimo.

El otro día se me ocurrió una pequeña maldad incluso más divertida y económica. Consiste en observar a los demás compradores y, cuando se distraigan, meterles algo en el carro. Se trata de que se lo lleven y lo encuentren en casa. Ojo no seáis muy malas, meted cosas baratitas, como un paquete de caramelos. Para empezar, si veis a una señora con dos niños, seguro que no se va a dar cuenta. Cuando tengáis más experiencia y aplomo, podéis probar a meterle una caja de preservativos al Hermano Joaquín, o una Chibeca a los jamalajís.

Si os descubren, haced ver que os habéis equivocado. En realidad, así fue como yo empecé con esta segunda maldad. Por error, metí mi aceite de girasol en el carro de la señora W, la mujer del Contable E. Cuando me di cuenta, fui a sacarlo pero pensé: ¿A ver si no se va a dar cuenta? Y lo dejé. Y no, no se dio cuenta. Siguió comprando como si tal cosa.

Pero en lugar de ir a pagar, W dejó el carro en la aglomeración de los congelados y salió a toda prisa por la salida de "Sin compras". Se marchó corriendo como una loca por la calle de atrás. ¿Estará ella haciendo pequeñas maldades?

jueves, octubre 11, 2007

Historia de E

Al igual que su hermano mayor, desde la más tierna infancia E mostró gran capacidad para la aritmética. A los seis años ya era capaz de sumar y multiplicar. La resta y la división le costaron algo más.

Pero a los doce años se estancó. Era un niño de comportamiento ejemplar, obediente (más que simplemente bueno), capaz de sacar cuentas con la rapidez y precisión de una calculadora y escribir con ortografía y caligrafía perfectas. No obstante, sus notas empezaron a ser mediocres y después francamente malas. Incluso empezó a suspender las matemáticas en cuanto llegaron los polinomios y los problemas con ecuaciones.

Ni E ni su hermano mayor tuvieron absolutamente ningún interés por ninguna rama del conocimiento humano. Ni la física, ni la literatura, ni la química, ni la historia, ni los tebeos de Mortadelo. Nada. Su única pasión infantil, además de (lógicamente) el fútbol, fue la filatelia.

Lejos de preocuparse, su Padre estaba encantado. Era el perfil mental ideal para que el mayor heredara la tienda de legumbres cocidas. Incluso las dificultades infantiles con la división y la resta gustaron al Padre.

-Mejor. En ningún negocio, ni restando ni dividiendo se saca beneficio. Sumar y sobretodo multiplicar. Eso es lo que interesa.

En cuanto a E, el menor, entró en la Caja de Ahorros de botones a la edad de catorce años, gracias a la recomendación expresa de un amigo.

Fue en la Caja de Ahorros donde E pudo desarrollar plenamente su perfil. Ya desde el humilde puesto de botones logró una comunión completa con los loables intereses de la Caja de Ahorros, institución sin ánimo de lucro que pronto fue como una familia para E. Y fue ascendiendo, lentamente, a lo largo de las décadas. Actualmente E es un Contable menor en el departamento de Auditoría Interna, pero aspira a situarse en el departamento de Análisis Financiero.

E es un hombre feliz. Pasa las tardes ordenando su enorme colección de sellos y escuchando discos de Julio Iglesias. Está casado con una mujer adorable. Sus mayores ilusiones en la vida son tener un raro sello de la Reina Isabel segunda y un amplificador de válvulas. En cuanto ascienda al departamento de Análisis, podrá permitirse adquirir ambos.

Pero últimamente hay un pequeño problema en la vida de E. Ha notado un cambio en su mujer W. Hará cosa de un año que la paella de los jueves le sale francamente mal, y la ha visto varias veces escuchando música con unos auriculares. El otro jueves, W dejó su aparatito de música (¿de donde habrá salido?) encima de la mesa. Fueron solo unos minutos, pero E pudo por fin llevárselo al oído. ¡Que música más rara! Y además, el sonido era pésimo. ¿Como era posible que W no estuviera escuchando al Julio Iglesias de siempre en los espléndidos altavoces Bose?



Demasiado tarde, E recuerda lo que le advirtió su Padre.

-E, hijo mío, no te cases con esa chica. He notado un brillo en su mirada que no me gusta. Hemos trabajado mucho para que llegues a donde estás.

En vida, E no se atrevió a desobedecer a su padre y tuvieron que esperar a que pasaran seis meses del entierro para contraer matrimonio con W.

miércoles, octubre 10, 2007

La efímera alegría del solitario



¿Habéis jugado alguna vez al solitario? Me refiero al juego de cartas que venía con las primeras versiones del windows. Jugando con cartas de verdad, es imposible no hacer trampas, por lo que a la larga pierde todo el interés. Pero el Sr. Gates no deja hacer trampas, y el solitario tiene su dificultad, y por lo tanto, crea un poco vicio. Sería algo así como un crucigrama. A veces me he quedado un buen rato enganchado tratando de terminarlo una y otra vez. Pero cuando por fin las cartas me salen bien y lo completo, que poco me dura la alegría. Cuando ya está terminado, resulta evidente que era un juego tonto sin más interés. Hay que buscarse otro objetivo.

Este verano hice bastante esfuerzo por conseguir algunas fotos de bichos. No diré que sean buenas, pero me costaron. Durante unos segundos miré la pantalla de la cámara con alegría y después pensé: A por otra.

Y las pobres fotos se han quedado por ahí, en el fondo del disco duro, y me da una pereza horrorosa abrirlas para reducirlas y subirlas aquí o en alguna web de fotografía. Ahora lo que de verdad me parece importante es otro bicho que me lo está poniendo bastante difícil. Pero si lo consigo (si lo consiguiera) me temo que me va a parecer una tontería, como otras veces me ha pasado.

¿Os ocurre lo mismo? ¿Soy marciano?

Para muestra, una avispa calentándose (termogénesis) antes de poder salir a volar, del 2004. Lo que me costó...

lunes, octubre 08, 2007

Historia de W

W ya lleva casada mucho tiempo con el Contable. Ya debe hacer casi una eternidad. Como cada jueves, a las tres en punto el Contable llega de la Caja de Ahorros y ella ya tiene la paella en la mesa. Él habla y habla de las pequeñas comisiones (que acaban proporcionando importantes beneficios) del euribor, del irph y de la importancia de las auditorías. De pronto exclama:

-No se que te pasa, cariño, antes te salía mejor el arroz. Ya debe hacer cosa de un año.. te queda un poco pasado.

W se sonroja levemente, pero el Contable no la ha visto.

Después de comer, él se entregará a sus grandes pasiones extralaborales: los discos de Julio Iglesias, que pone a un volumen brutal en su fastuoso equipo de alta fidelidad, y la colección de sellos, que ordena incansablemente. W friega los platos mientras suenan, una vez más, "De niña a mujer" y "Me Va Me Va".

Pero, desde hace cosa de un año, W tiene un mp3 que le permite cierto grado de libertad musical en la cocina. ¿Que notas mágicas estarán acariciando sus oídos en secreto mientras por toda la casa resuena Me va la fiesta, la madrugada, me va el cantar?

Después de recoger la cocina, W se va al super con el carrito de la compra. De regreso, el Contable mira el ticket y completa su hoja de cálculo de gastos. Meticulosamente pero sin maldad. Su pasión son los detalles.

-Cariño, parece mentira como se han puesto los yogures. A partir de ahora los compraremos en el Dia, los martes.

Para cenar, como cada jueves, hay patatas con acelgas. El Contable pone un disco de Raphael. Mientras cenan, diserta largamente sobre las innegables ventajas de los amplificadores de válvulas.

Pero de pronto, ocurre algo completamente inesperado. W le interrumpe y exclama, a media voz, mirando al suelo:

-Ya hace cosa de un año que tengo un amante.

Que rara suena le suena a W la palabra amante puesta en su propia boca. No recuerda haberla pronunciado nunca antes. Es una palabra que se oye en las telenovelas o, como máximo, que se usa para hablar de la vida de otras mujeres. Pero es cierto: W tiene un amante. Desde hace cosa de un año, todos los miércoles por la tarde, corre más allá del supermercado como una yegua desbocada, da un rodeo para evitar pasar por delante de la peluquería y entra a escondidas en el quinto D de un edificio destartalado, donde se entrega en cuerpo y alma a un pintor abstracto de futuro incierto que tiene casi 20 años menos que ella. Ha sido él quien ha poblado sus oídos de músicas fantásticas, su cuerpo de sensaciones que no creía que fueran posibles y su mente de pensamientos que le impiden cocinar la paella tal y como Dios dejó escrito.

-¿Como dices, cariño?
-Digo...que me gusta mucho este cantante.
-Si, Raphael es casi el mejor. Escucha esta estrofa:

Como yo
que vivo enamorado de la vida
de la luz, del aire, de la musica y la flor


De segundo hay tortilla de patatas. Después de recoger, W se va a la cama donde el Contable ya la espera leyendo "Expansión", que deja doblado cuidadosamente en la mesilla de noche antes de apagar la luz para hacer el amor, como cada jueves.

domingo, octubre 07, 2007

Paisaje con buitre



Ultimas nieves en Ordesa, y un buitre volando. Seguro que a algunos esta foto les trae buenos recuerdos.

Unas horas más tarde, durante el crepúsculo, el cielo se abrió y pude contemplar las luces más impresionantes que he visto en mi vida. Pero todo el equipo, cámaras y trípodes, pesaba demasiado para llevarlo a cuestas y lo dejé escondido para ir a por el coche.

En ese momento me acordé del mítico Galen Rowell y de su libro Mountain Light, que me prestó el amigo Th, ya debe hacer unos diez años.

sábado, octubre 06, 2007

El controlador FR2 y la medida del tiempo de respuesta



Como al Dr. Sembei Norimaki, a mi me encantan los inventos. Hoy estoy feliz por que he terminado de diseñar y montar el controlador FR2. Este chisme, sucesor del FR1 del que otro día os hablaré, consta un microcontrolador arduino (derecha) acoplado a una placa de optoacopladores y unos leds (izquierda) y sirve para hacer cosas raritas con cámaras fotográficas. Todavía me falta meterlo dentro de una caja para poderlo sacar al monte, espero grandes cosas de él. De momento, me ha dado bastante trabajo diseñar y sobretodo montar la plaquita de la izquierda.

El arduino se conecta con el cable USB a un ordenador, (PC, linux o incluso Mac) y se programa lo que queremos que haga en lenguaje C. Como está conectado a unos optoacopladores, permite controlar diversas cámaras o flashes (con la seguridad de que no les va a ocurrir nada) y hacer lo que queramos en función de diferentes sensores de entrada.

El primer programa que he hecho para probarlo sirve para medir el tiempo de respuesta de una cámara fotográfica. Como si fuera una barrera, el controlador cierra el contacto del obturador. Pero la cámara no es instantánea, tarda un tiempo en prepararse y abrir el obturador. Mientras tanto, el FR2 va escribiendo el tiempo que transcurre, en milésimas de segundo, usando la pantalla de leds. Cuando la cámara finalmente hace la foto, el número que vemos es el tiempo que ha pasado desde que el controlador le manda hacer la foto hasta que realmente la hace.

Esta es una foto de ejemplo:



En este ejemplo he usado mi D200. Si la usamos para hacer una foto con barrera, ¿Cuanto tiempo tarda desde que algo cruza la barrera hasta que se hace la foto? Aquí está la respuesta. Los dos primeros leds encendidos indican que el controlador "pulsó" primero el botón hasta 1/2 del recorrido. Al cabo de un tiempo suficiente, mandó hacer la foto (y por eso el segundo led está encendido). Los cinco dígitos binarios siguientes son el número, 01010b = 10d. El siguiente led simplemente indica que el chisme está encendido.

Como el controlador estaba programado para cambiar el número cada 5 milisegundos, esto nos da 10x5=50, un tiempo de respuesta de 50ms para la D200, suponiendo que ya estaba con el fotómetro activado. Si se repite el experimento pulsando el botón de disparo directamente, como si fuera con la técnica del diodo, entonces ese tiempo sube a 150ms.

Bueno, antes de que me llameis Nikonero, Nikonista o cualquier otra cosa fea, estoy esperando a que Canon me regale una Mark III (con su cable) para poder hacer la prueba y determinar que en efecto es más rápida.

jueves, octubre 04, 2007

Un cuento chino (de árboles)



Se dice que estando el Maestro Lao Tse de viaje junto con algunos discípulos, pasó por el frondoso valle donde había transcurrido su infancia. Muchos años habían pasado desde que el Maestro estuvo allí por última vez. Y donde antes hubo cientos de árboles, ahora tan solo quedaba uno con vida. De no haber sido el Maestro Lao Tse, se hubiera sorprendido o incluso enfadado. Pero él se limitó a comprobar que todo transcurría según lo esperado, por que todas las cosas de este mundo (incluso los dioses si los hubiera) obedecen las inmutables leyes del Tao, que nada obran pero nada dejan sin hacer.

Ya empezaba a soplar el frío viento del norte, anunciando el inicio del otoño. El venerable Maestro se detuvo y recorrió el horizonte con bastón, indicando donde estuvieron algunos de los árboles.

-Allí hubo un árbol que limitaba dos fincas. Hubo una disputa por las tierras y uno de los vecinos debió cortarlo. Un poco más allá, en casa de Liu, había un cerezo de excelente fruto. Debió de cansarse de que los vecinos le robaran las cerezas y lo cortó. Más allá del camino estaban los robles, tan apreciados por su madera, que debieron ser cortados para construir muebles en el palacio del Mandarín. Y los quejigos fueron cortados para encender fuego en los fríos inviernos. Recuerdo que allí, en lo alto del cerro, había un árbol solitario que destacaba por su belleza y presencia. Sin duda atrajo al rayo.

-Maestro, ¿y ese arbolito de allí, como es que es el único que sigue con vida?

-Joven Fri-Koh, observarás que ese árbol no da fruto ninguno y su madera es quebradiza. No destaca por su belleza ni por su tamaño ni por nada en especial. Su leña tarda en secarse y cuando arde lo hace mal y sin dar apenas calor. Por no dar, apenas da sombra, por que sus hojas son pequeñas y escasas. Es el más inútil de todos, el único que no sirve absolutamente para nada ni despierta envidia alguna. Y justamente por eso sigue con vida.

En ese momento salieron algunas ancianas de una casa y se quedaron observando al Maestro y sus discípulos. Pero ya nadie recordaba al venerable Lao Tse en aquel valle, y él les hizo una señal para proseguir el camino que les había de llevar de regreso a la lúcida soledad de la montaña.

Para todos los que siendo niños soñaron con poder volar y de mayores han acabado cansados de las esperas en los aeropuertos. Terminal Q, Octubre 2007.

miércoles, octubre 03, 2007

Historia de Q

Q se desplazó a la capital para unos trámites de especial importancia. Pero al bajar del tren a primera hora de la mañana, vio que toda la ciudad estaba cubierta por una capa de líquido marrón, viscoso y maloliente. Las calles, los innumerables coches, las mesas en los bares. Todo estaba cubierto de asquerosa mierda. La gente parecía no darse cuenta, seguían con sus asuntos. Una señora limpiaba el cristal del escaparate de su pequeña librería. Un camarero charlaba animadamente de fútbol con los clientes. Un barrendero recogía las hojas caídas.

¿Como es posible que no se den cuenta de que todo eso no sirve para nada entre tanta mierda? Siguen comportándose como si tal cosa, como si la mierda no estuviera allí. ¿Que sentido tiene seguir con la rutina de cada día si todo esta lleno de mierda? En estas condiciones nada tiene el menor interés. Y era imposible retirar semejante cantidad de inmundicia. Incluso si lo hubieran intentado. Pero parecía evidente que no eran conscientes de que sus vidas estaban enterradas entre la mierda.

Q creyó que era inútil tratar de hacer nada mientras la capital estuviera llena de mierda y regresó a su casa. El tren también se había llenado de inmundicia, pero los mendigos seguían pidiendo monedas y los jóvenes hablando de amores y desamores. También su ciudad estaba asquerosamente sucia. Su calle, su casa, todo estaba impregnado de porquería. Le pareció más absurda que nunca. Estaba claro que ni las calles mal trazadas, ni las casas feas ni las interminables obras servían para nada. Todo era un asco. Se tendió en la cama, incapaz de hacer nada.

Pasaron más de seis horas hasta que su mujer llegó a casa con los niños que gritaban, lloraban y reían. Q seguía sin poder hacer nada, abrumado por el peso de tanta porquería. ¿Como es posible que no lo vean? Entraron gritando en el cuarto.

-¿Es que piensas quedarte aquí tirado todo el día sin hacer nada?
-Pero ¿no os dais cuenta?, todo es un asco, todo es inútil.

Unos días más tarde, el médico (casi sin mirarle) le recetó unas pastillas de por vida.

-La mierda, mi querido Q, está dentro de su cabeza. Cuando eramos monos salvajes y en primavera hacía sol, debíamos ser felices, emprendedores, apasionados. En otoño, era mejor ser prudentes por que se avecinaba el mal tiempo. Ahora, mi querido Q, todo eso ya no existe. Somos como los pulpos cautivos y en su cabeza es siempre invierno. Tómese estas pastillitas, apenas tienen efectos secundarios, dejará de ver esas feas mierdas e incluso es posible que le guste el fútbol.


Me marcho un par de días, no seáis muy duros con los comentarios.

martes, octubre 02, 2007

La vida sexual de las libélulas (I)



A Mallanaga VATSYAYANA le llevó la vida entera escribir el Kama Sutra. En Occidente se suele creer que pretendió escribir una tediosa enciclopedia de la cópula, pero su objetivo en realidad era otro, mucho más ambicioso: se había propuesto la tarea cíclopea de que cada hombre y cada mujer consiguieran la plena satisfacción con sus respectivos cónyuges. Es decir, dentro del matrimonio. Era, por tanto, un estudioso que fomentaba los valores familiares.

Cuentan que siendo ya viejo, una mañana terminó de dar los últimos toques a los epígrafes Acerca del Abrazo y Acerca de la presión y marcado de las uñas. Cansado por el esfuerzo de tantos años de meditación y observación atenta de sus semejantes, dicen que fue a dar un paseo cerca del río. Y fue allí cuando pudo presenciar a las libélulas entregadas a la pasión.

Se dice que Mallanaga, abrumado por la contemplación del acto carnal de las libélulas, llegó a casa muy abatido. Y hubiera quemado el precioso manuscrito, la obra de su vida, de no habérselo impedido su mujer. Entre sollozos dijo:

-Nunca llegaremos a lo de las libélulas.

En efecto, la vida sexual de las libélulas es tal vez la más interesante de los reinos animal y vegetal, puesto que (para empezar) los machos disponen de dos órganos sexuales externos: el eyaculador y el copulador.

Aquí ya se había hablado del sexo caníbal de la mantis religiosa y del beso cloacal del ánade real. Pero el caso de las libélulas, por la intensidad de su pasión, sus preliminares quasi-onanistas y por su instinto de posesión, es punto y aparte.

Próximamente: La aerodinámica del amor.

lunes, octubre 01, 2007